SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 7 / NO TE METAS CON BONNY! (By Sheykong)
Al volver a la habitación nos alistamos por turnos para
salir a la última actividad de la noche, en la cabaña había un ambiente de
camaradería y eso me gustaba, estábamos llegando a un nivel de confianza que me
agradaba bastante y como adultos, la estábamos pasando muy bien. Después de cenar, la siguiente actividad era
reunirse en grupos muy reducidos o por parejas y tocar temas delicados,
situaciones que podamos compartir y escucharnos mutuamente con el objetivo de
ayudarnos y volver a casa con una perspectiva adecuada a lo que estemos
viviendo.
Nadie me escogía y ya me iba quedando sola otra vez y mejor
así, no quiero hablar con nadie de mis problemas. Pero en un segundo tenía a Alexa frente a mí,
tomó un silla y se me acercó. Vestía una
blusa blanca abierta y escotada, es decir que su inmensas tetas estaban por
salirse, que hermosa manera de lucir sus pecas, yo también tengo pequitas pero
no me atrevo a lucirlas asi. Pasamos un
buen rato conversando acerca de nuestras experiencias y me sorprendió saber
algunas cosas de su vida.
Bonny, no tienes idea lo complicado de nuestras vidas, la
gente nos ve así exitosos pero no saben lo que sucede dentro –me comentó
apresurada, como confesándose- Nosotros llegamos a tener hasta un año sin
intimidad…puedes imaginar cómo me siento?
Mientras la escuchaba pensé en
los 3 años que llevo sin relaciones íntimas reales y me pregunté a mi misma:
Qué le pasa? Si son bellos y hermosos los dos?
Cómo les puede ir mal? Alexa
continuó llenándome de detalles de su vida con Robert, volvió a captar mi
atención cuando me dice: -Disculpa el exceso de confianza, pero es que sentí
que podía hablar contigo, las personas como tú me inspiran a abrirme –Y yo me
dije: Personas como yo? Que le pasa a
esta pendeja? A que se refiere? -Bonny, tu sabes, con decirte que Robert me
dijo que le llamas la atención –Yo abrí mis ojos y no le creía- Si, sé que suena increíble que le gustes,
pero el es así, no puede ver una persona disminuida, desvalida, limitada…así,
todo lo contrario a mí. Si me entiendes, verdad?
Para ese momento yo había pasado de sorprendida a molesta, muy
molesta…sentí una calentura que me subía a la cabeza, el pecho se me puso rojo
y con un sarpullido, me temblaban las manos de la rabia. Alexa continuó
contándome sus dificultades íntimas, pero ya yo no escuchaba nada. Llena de rabia
y apenada, me levanté abruptamente y le dije: -Ya regreso, disculpa si? Me
fui rápidamente pensando en llegar a la habitación. Mi primera intención fue
llamar a la flaca y justo eso hice al llegar a mi celular, no se bien por qué
me afectaban tanto las palabras de Alexa, me apresuré a contarle a la flaca, me
escuchó con atención, después de una pausa solo sentenció: -Cogételo
-Flaca en serio, pido un taxi y me devuelvo? -No amiga, cogételo. Esa tipa no va a ser más
que tú! -Ay flaca que estúpida soy! Le
dije -Vas a hacer lo que te digo? Nadie jode a ninguna amiga mía, si yo
estuviera allí le daría una revolcada a los dos! -Y cómo hago? Le pregunte- Respiró profundo y me dijo: -Mira, cualquier
hombre coge y se deja coger, tu anda y busca cualquier excusa para quedarte
sóla con él y te vas a vengar de esa vieja imbécil…lo puedes hacer ó no? Puedes coger ó no?
Estaba yo sentada en mi cama, recogí mis cosas y salí a
buscar cambio de habitación, entre mi maletica y mi bolso iba muy incómoda por lo
apresurada, en un traspiés me caí con tanta carga para mí, que vergüenza…al
levantarme veo que se acerca Richard por el pasillo, no tengo como disimular,
no hay manera, se está acercando y nada puedo hacer. –Que te pasó? Adónde vas? –Me pregunta de
inmediato- Nada, me cambio de
habitación, sólo eso- Pero por qué?
Pasó algo? Estás bien Bonny? -No, la
verdad no estoy bien –le dije confesándome- Pero voy a pasarme a otra
habitación acá cerca y todo estará perfecto.
Déjame ayudarte –me dijo tomando la maleta- Yo te la llevo. No te preocupes, que pena contigo...bueno si
tú quieres, no te metes en problemas, no?
Con Alexa? –me contestó- No, para nada.
Está entretenida en el salón, yo solo venía a al baño.
Entramos a un pasillo solitario con varias habitaciones
vacías a cada lado, escogimos una para reportarla luego en la recepción. Me
senté sobre una cama y él en la de enfrente, no tardamos en conversar de todo
lo que habíamos disfrutado durante el pequeño viaje, estaba frente a un
papacito hermoso, solita y riéndonos como tontos. Voy al
baño un momento, me lo prestas –me dijo en tono jocoso- Sí, como no, si no te lo llevas-le dije
riéndome- En los minutos que estuve allí sola recordé la
feas palabras de Alexa y el consejo de la flaca y todo coincidía: Estoy sola en
esta habitación con un macho increíble y todos están distraídos afuera. Es ahora.
Me llené de valor, me acomodé el vestido y aunque me
temblaban las piernas, abrí la puerta del baño y entré, Richard terminaba de
orinar y aún tenía su miembro afuera. Como estaba de espalda no se lo pude ver,
el volteó y se quedó inmóvil, con una mano se apoyaba de la pared y con la otra
sostenía su verga. Yo había dado el paso
y no había vuelta atrás ó quedaría como una loca total, con la voz temblorosa y
muerta de miedo le dije: -No te asustes por favor. El no pronunciaba palabra y seguía atónito,
lo tomé por la cintura y lo volteé hacia mi, la vista era para reírse, un
hombre tan grande, callado y sosteniendo su verga en pantalones cortos.
Fingiendo que sabía lo que hacía y tratando de dominar la
situación, le aparte la mano de su miembro y sorpresa: Lo tenía pequeño! No lo puedo creer! Realmente era muy pequeño! Un hombre tan grande y musculoso como puede
tener una verga asi? Ahora entiendo las
preocupaciones de la gran Alexa! Y ojo,
no es mínima, es promedio. Debe medir
unos ocho centímetros ahorita, no por
eso voy a dejar de comérmela. Temblorosa
tomo su pene en mi mano y me cabe perfectamente, que sensación tan
agradable! Lo tiene suave, muy suave y
la verdad es que es muy bonito, cómo él.
Se lo acaricio con una sola mano, voy desde adelante hacia atrás, tocó
su cabecita con cuidado como quien cuida un pajarito herido, pero éste ya
empieza a crecer en mi mano, hacerle la paja a este hombre resulta una dulce
venganza, mientras lo pajeo lo miro sonriendo a la cara, ya no siento miedo, la
sensación de mi rajita humedeciéndose me dice que voy por buen camino.
Aún no lo tiene duro pero ya empezó a babear, para mí ya es
tiempo de colocarlo dentro de mi boca, mientras me arrodillo para quedar a su
altura, él alcanza la blanca toalla del baño, la dobla en varias partes antes
de dejarla caer, es un gran detalle para
no hacerme daño en las rodillas, estoy lista y no voy a demorar más: Lo tomo
entre mis delicadas manos y le doy un chupón rápido metiéndolo todo dentro de
mi boca, está tibio apenas y muy suave, percibo lo salado del líquido seminal
que lubrica, ese que es transparente…la flaca lo llama “el engañoso” pues ya
sabemos que más de una ha quedado embarazada con el. Debe estar muy excitado, siento mucho líquido
saladito en mi boca y aún no se le para por completo, no creo. Es muy excitante lo que estoy haciendo, me
siento toda una puta mamándome una verga en un baño de un club campestre, soy
la puta del viaje, “la puta vengadora” me diría la flaca.
Mi cabello se me viene hacia adelante, y se me pega de la
boca, me incomoda la mamada. Mi dulce
amante se da cuenta y recoge mi cabello como en forma de cebolla, como si me
fuera a hacer un moño arriba. Ahora creo que sí se le paró completo, pero sigue
todo dentro de mi boca, debe medir unos quince centímetros como máximo, pero
que duro se le pone! debe tener mucho
tiempo sin recibir cariñitos ricos porque cuando le doy rápido y duro, él se
hace hacía atrás como evitando la mamada.
Yo sigo agresiva y dueña de la situación, este hombre está a mi merced
por completo. El aprovecha para desabotonarse
las bermudas y yo se las bajo con ambas manos hasta las rodillas, sus bolas muy
bien afeitadas quedan al descubierto, dos hermosas y morenitas bolas, bajo con mi boca por
debajo de sus bolas y buscando hacia su culo, la flaca me dice que hay hombres
que deliran cuando uno les mama esa área pequeña de allí. Con mi lengua le hago
círculos, creo que surten efecto, Richard se retuerce y hace unas muecas de
risa.
Vuelvo a meterme su verga en la boca y a succionarle la
cabeza seguidito, estoy super caliente pero aca el consentido era Richard y su
verga promedio, quiero que me recuerde pero no por la gran mamada sino por algo
más…traslado ambas manos hasta sus nalgas duras y me dirijo directo a
abrírselas, sin darle tiempo con una mano le abro la raja del culo y con la
otra empiezo a jugar con su botoncito. Con mi dedo índice le acaricio su ano, tiene
muchos vellitos allí, mi juego me lleva a hacer pequeños moñitos con esos
pelitos, le hago varios y él parece disfrutarlo. Saco mi mano sólo para mojarme el dedo, en mi
boca se mezcla su juguito con mi saliva y es el lubricante perfecto. El me mira desde arriba adivinando mi
intención y sonríe, llevo mi mano hasta su culo y coloco la punta de mi dedo
justo en el centro para hundirlo con firmeza, no resulta tan fácil, su culo se
tensa y se defiende pero poco puede hacer contra mi pequeño dedito, logro
introducirle medio dedo y escucho un gemido profundo: -Que rico coño…que vaina
tan divina! Coño!
Estoy muy emocionada y creo que la flaca estará orgullosa de
mí por esto, le estoy mamando la verga y cogiéndomelo por el culo! Ya no es un dedo sino dos, los míos son
pequeños y caben, se los estoy metiendo tan rápido y duro que están perdiendo
la lubricación, pero no hará falta lubricar más: Richard soltó un último gemido
y acabó dentro de boca! Con una mano me tomó por la cabeza y con la otra me
empujaba la mano del culo con fuerza, como si quisiera los dedos muy adentro! Su salada leche me llena la boca, no me queda
otra que cerrar los ojos y tragar, no sé cuanta leche pasó por mi garganta,
pero estaba muy tibia, viscosa y rica!
Y allí estuvimos por unos minutos sin hablar, yo arrodillada
y él como pudo se sentó en la poceta, me recosté sobre sus rodillas a descansar
y recuperarme. Fue una gran faena, la venganza se ha consumado, le mamé la verga al marido de Alexa, entonces
soy apenas disminuida? Una desválida se
chupa una verga sí? Una limitada le mete el dedo en el culo al hombre con el
que vives? No me jodas Alexa, anda a mamarte una verga tiesa! Si puedes…
Casi sin hablar salvo una que otra frase, Richard se arregló
y nos despedimos con un fuerte abrazo, le volvi a agarrar las nalgas y le dí un
besito en la mejilla para desaparecer en el pasillo que da hacia el gran salón.
Yo me recosté mirando el techo, satisfecha y con el estómago llenito por la
cena inesperada. Alexa…no te metas con
Bonny, ni con la flaca.
Una vez un amigo gay de la flaca dijo: “Hombre bello me lo
beso”…yo hoy digo: “Hombre bello me lo mamo”
Ahora que lo pienso, son casi las diez de la noche…será que
ya cené?
CONTINUARÁ…si tu quieres más…

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