INSOMNIA BOOKS

viernes, 7 de agosto de 2020

EL ADEREZO MAGICO de Ana Luisa Dellafiori

EL ADEREZO MAGICO


En el Planeta de los Sueños guiado por las miluces seres mágicos llenos de armonía y sabiduría una miluz de halo azul, Beranú, se encuentra con un ingenioso cuadernillo de increíbles recetas de cocina. Decidida a elaborar las recetas con los conocimientos ancestrales y con la ayuda de este original cuardenillo, escrito por la singular maestra Nidia, comienza la búsqueda de un ingrediente muy especial que en este aparece.



Confundida, Benarú encontrará en Nidia la clave para entender ese aderezo mágico que tanto busca. ¿Cuál será ese ingrediente? ¿Qué hará Beranú para entenderlo? ¿Será la maestra Nidia capaz de explicar ante la Casa de los Consejos, del Diálogo y de las Paces en qué consiste ese ingrediente que ella usa en todas sus preparaciones?

 


Aderezo Mágico escrito por Ana Luisa Dellafiori e ilustrado por José Franquet Calpe, invita a hacer un recorrido por el fantástico bosque Lemu, donde niños y niñas podrán conocer el maravilloso mundo de las miluces y los particulares personajes que habitan el Planeta de los Sueños. 


Un libro de aromas y colores que abordarán la sensibilidad de los más pequeños y que dejará en ellos un mensaje de respeto y humildad.


INSOMNIA BOOKS: No te lo pierdas, excelente lectura para tus niños y un regalo de alto valor para su formación e imperdible para iniciar su biblioteca. RECOMENDADO ❤❤❤❤


miércoles, 5 de agosto de 2020

DICCIONARIO ANDALUZ

“¡Ea quilla!, apúntate que nos vamo”… 

Cuando provienes de un hogar mitad andaluz y mitad maracucho lo menos que te puede pasar en la vida es que pases la vida riéndote y que entiendas frases tan inentendibles cual profundos teoremas de Pitágoras. Pero me ocupa en esta oportunidad el tema andaluz, luego ya hablaré de los maracuchos. 

Mi sabia madre era de Graná, de allí mismo donde yace erguida la Alhambra y nació el gazpacho; de las Cuevas del Sacro Monte y el gran Federico García Lorca. Ella (mi Faraona) era sabia y sus graciosos dichos así lo evidencian: “Hija, que a nadie le huelen sus peos ni sus niños le parecen feos”, cuando se refería a cualquier mortal que hacía algo indebido y aún sabiéndolo, lo justificaba. “¡Jum! Que no hubieran putas si no existieran celestinas”, ya saben, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia bachaquerística. 

Aunque solo pudo sacar el tercer grado de primaria, porque nació en plena guerra civil y quedó huérfana de madre a muy cortita edad, cursó la mejor escuela y la más dura, la de La Vida y se curtió de toda esa sabiduría de calle para luego brindarla a granel. Y, pensándolo bien, así hubiese estudiado leyes o filosofía y letras, ella tenía su forma muy particular e inevitable de hablar porque lo llevaba en su ADN. 

Cambiaba las palabras según le sonaran mejor: “¡Ay por Dios!, que vengo del médico y me ha disho que tengo el Demetrio (Endometrio) inflamao”, ”Que no que no, que este año pintamos con la Chelin Güilians(Sherwin Williams)”, ”Y cómo cojones vahja podé dormí si estuviste viendo toa la noshe al Alfre Frizco(Alfred Hitchcock) ese”, “Pero qué chiquilla tan amable y tan bonica la antifriona (anfitriona) del hotel, ¡Olé! Por las niñas guapas” . 

No había gramática posible y aún así se hacía entender: “Niña, que te se va a caé”. Y ni hablar de acortar las palabras al máximo: “te la estás buscando y te viá dá por toa la cara”, eso en realidad era motivo de salir corriendo lo más rápido que dieran mis pies porque de seguro tras de mí venía la chancleta. 

Y es que los andaluces tienen sus propias reglas gramaticales, vamos, que tienen su propia Real Academia Española. Así que he encontrado una Guía Práctica para entender a los andaluces, por si les hace falta:

1. Asume que si las eses están puestas casi siempre al final es porque no sirven para nada. No pierdas energía pronunciándolas. 

2. Y quien dice eses, dice otras consonantes al final de las palabras. Di papé (papel), verdá (verdad), comé (comer), adió (adiós)… 

3. Cárgate letras también aunque no estén al final, que así es el camino más corto. ¿Para qué decir “¿Te has ido ya?” cuando se puede decir “¿Tas ío ya?“ Lo mismo con tó(todo), ná (nada), pá (para)… 

4. Apréndete el ceceo y di zemana en vez de semana. Pero también el seseo, para decir sielo en vez de cielo. 

5. Sustituye algunas haches por jotas para entender que el alfabeto andaluz es diferente.¡A jierro que sí! 

6. Acorta todo lo que puedas las expresiones. Si estás en Granada, no digas: “¡La Virgen, compadre!” Di: “¡la´vin compare!” Y, obviamente, no digas Granada, di Graná. 

7. Ten siempre una libreta para ir apuntando palabras y sus aplicaciones. Para que sepas de qué va eso de que hace pelúa, quién es un saborío, que algo está descuajaringao o que alguien se sale de la pelleja. Y sigue apuntando: majarón, ancá, por tó la cara.

8. Aprende el arte de los dobles sentidos. Si te dicen “No ni ná”, es que sí. 

9. Exagéralo todo. Cuánto más, mejor. Ejemplo: si hay mucha gente en un sitio, di que había una pechá de gente o una barbaridad de gente, “Había más gente que en la guerra”. 

10. Añade a los adjetivos y nombres un final en -ico o -ica (chiquitico, bonico, agüica) para sentirte más de la tierra en Granada y Almería. 

11. Añade a los nombres un final en -aco o -aca (burraco, montonaco, brazaco, piernaca) para sentirte más jienense. 

12. Usa las científicas unidades de medida un poquito, un pelín, ná y menos, una mijilla, un peazo, una jartá, una pechá, un montón, un pedazo y un huevo. 

13. Usa sinónimos continuamente. Por ejemplo, si alguien va muy rápido, también puede ir embalao, follao, empepinao, a toda hostia.

14. Recuerda que menos es más. Un simple “Ea” puede significar que sí, que no, permite cambiar de tema, para argumentar sin argumentos, para hablar sin hablar, resignarte. Ea. 

15. Usa refranes para todo, sobre todo si estás por los pueblos de interior. Y ya sabes, dime con quién andas y te diré quién eres. 

16. Olvida la letra de, totalmente innecesaria. Sobre todo en los participios de los verbos: sentao, cansao, bebío, ío.

17. Refiérete a tus colegas con el apelativo adecuado. Si estás en Sevilla, les dirás “¡Miarma!“, así, junto, con erre y del tirón. Y si andas por Cádiz, les dirás “¡Quillo!“. En Málaga probablemente les digas “¡Illo!” o “¡Canijo!“. 

18. Y, finalmente, asume la diversidad y entiende que por mucho vocabulario que aprendas, puede que en la provincia de al lado todo se diga diferente. O que se diga igual pero lo pronuncien diferente por los diferentes acentos. 

¡Andalucía es muy rica y variada!

lunes, 3 de agosto de 2020

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

Olga desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le deparó la vida en esta familia, que no es la suya.

A  mí me queda seguir adelante con esta historia al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo espero que él piense igual que yo.

Terminando yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:

“Hoy vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”

Yo digo que sí. Claro que si.

En menos de diez minutos recibo una llamada de la recepción para informarme que el chofer del Sr Andreoni me espera en el sótano de la torre. Aprovecho los pocos minutos de los que dispongo para dejar indicaciones a Keisy y a Beni , les informo que no creo que regrese en la tarde y que conversamos luego.

-¿En qué andas tú Bonny? –Me pregunta Keisy en voz baja, casi susurro-

-Tranquila, un día te lo cuento, prometido –Le respondo con una gran sonrisa y salgo a toda velocidad-

Ya en el sótano me esperaba Harry, muy cordial y callado como siempre.  Salimos en el auto pero ignoro el destino, no me atrevo a preguntar y no sé si deba enviar un mensaje a Mauricio. Todo esto me tiene muy intrigada, si vamos a pasar la noche en la hacienda y cómo será todo, la expectativa me está matando.

Después de varios minutos atravesando la ciudad, Harry se detiene en un lujoso hotel y me indica que adentro me va a recibir Adrianna y que él me va a esperar hasta que este “lista”.  Yo aún sin entender me dirijo al hermoso lobby del sitio donde justamente me espera dicha persona, se presenta y me pide que por favor le siga. Le obedezco a la simpática chica a través del lindo sitio, luego de sortear un largo pasillo y unas escaleras en forma de caracol, se abre ante nosotros una amplia zona comercial, con varias tiendas y locales muy acordes.  Adrianna me conduce hasta la entrada de un Spa y me dice con una voz como salida de un comercial:

-Cortesía del Señor Andreoni, feliz estancia y que le sea placentera la experiencia, con permiso. –Le escucho a Adrianna en el tono más servicial y agradable que he escuchado-

Me sorprende muchísimo la situación, no estaba yo preparada para pasar una tarde en un Spa, ni lo había imaginado aunque me encanta la idea, con una sonrisa y aceptando el obsequio de Mauricio, procedo a registrarme con la recepcionista, una chica tan agradable y educada como Adrianna, una vez confirmado el registro me invitan a pasar a unos cubículos hermosos donde me indican que debo desvestirme y colocarme una de sus hermosas batas.  Mi sorpresa es mayúscula al darme cuenta que mi bata tiene bordado mi nombre en color lila, mi favorito. Cuesta creer el nivel de detalles y de atención que me prodigan acá, sólo alguien tan particular como Mauricio sería capaz de algo asi. Le acabo de enviar un mensaje: “Gracias, todo está hermoso”.

A lo cual él me responde de inmediato: “Disfrútalo, ojalá estuviera contigo. Te espero”

Aún sorprendida por la linda sorpresa, me desvisto con mucha calma observando los delicados detalles del lugar, el olor a madera me seduce, el piso de parquet rústico me encanta al contacto con mis pies descalzos, el toque asiático del bambú , las pequeñas cascadas de agua que complementan la decoración y aportan ese sonido tan relajante ¡El olor a sándalo es tan suave que apenas se percibe pero que agradable resulta!  Y la iluminación tenue resulta muy relajante, cuesta creer que afuera hay una urbe industrial pujante que no se detiene en su desenfreno, tráfico y locura citadina, esto es un oasis que ignoraba que existía, que hermoso todo, muy hermoso.

En unos minutos regresa la chica a buscarme, me pide que me coloque unas suaves babuchas en mis pies que combinan perfectamente con la hermosa bata, así lo hago y la sigo a través de un laberíntico pasillo donde la música suave e instrumental completa el ambiente.  Casi al final del recorrido doblamos a la derecha para adentrarnos en una sala blanca, iluminada y con una serie de tinas y calderas hermosas y ordenadamente dispuestas, puedo ver que estamos prácticamente solas salvo una joven que disfruta de una lectura en una de las tinas humeantes.

El vapor le otorga aún más misterio al ambiente y me invita a relajarme con una deliciosa inmersión en sales del Himalaya, la chica con una total delicadeza me despoja de la bata, quedando yo completamente desnuda y a merced de todos sus cuidados.  Con una voz muy suave me invita a entrar en la humeante tina cubierta de flores, le obedezco absolutamente hipnotizada y me sumerjo por completo.  La sensación del agua tibia en mi piel es algo muy difícil de superar y el efecto relajante es inmediato, no me imagino cómo me sentiré luego pero ya puedo asegurar que todo los cuidados que recibiré acá me llevarán a vivir una enriquecedora experiencia, Mauricio si sabe cómo sorprenderme, deseo estar muy linda tanto por fuera como por dentro sólo para él, esta noche puede ser la noche.

Después de una media hora quizá de disfrute dentro de la tina, la chica regresa para terminar mi baño aplicándome ricos masajes con una gran esponja de textura rugosa pero que al contacto con la piel sientes que realmente te está dejando pulcra, limpia y lista para ser amada.  La mano de la chica y su esponja recorren mis piernas, las cuales debo levantar para poder ayudar en su labor, mis brazos también reciben sus atenciones y todo resulta perfecto para mí.   Eventualmente observo el rostro de la chica y es muy linda, sin maquillaje y con una piel muy sana y tersa, al cruzarse nuestras miradas me sonríe tímidamente mientras continúa con su rica labor.  No sé cuánto tiempo más pasé sumergida pero tengo la sensación que podría acostumbrarme a esto y toda la piel de mi cuerpo esta agradecida, muy agradecida.

Con su tenue voz la chica me indica que vamos a pasar a uno de los cubículos privados, con muchísimo gusto me incorporo para que me pueda colocar de nuevo la suave bata, me toma de la mano para ayudarme a salir de la tina y me cierra la bata lentamente, sin prisa, como si el tiempo acá les perteneciera y decidieran obsequiártelo sin reparos.  Vuelve a tomarme de la mano y me conduce a uno de los cubículos del fondo, un sitio que me impresiona por su decoración nuevamente minimalista, en el centro hay una cama alta y alrededor hay un par de repisas con productos, por supuesto no podía faltar la cascada de agua y los detalles de bambú. Me llama la atención un mueble rodante con una especie de pequeña tina alta que incluye un dispositivo con un manguerita tipo ducha, todo muy lindo y ordenado.

La chica me desviste de nuevo sin prisa, me invita a subirme a la camilla tomándome de la mano y ayudándome un poco, supongo que llegó la hora de disfrutar los masajes y no me equivoco, comienzo a recibirlos desde el cuello hacia abajo y creo que voy a quedarme dormida, esta chica tiene magia en esas manos que junto a la loción que me colocó, hacen una delicia en mi cuerpo. Sus ricos masajes bajan y van logrando relajarme por completo, puedo sentir con claridad como algunas partes de mí como el cuello y parte de la cintura cambian por completo a medida que la chica avanza, creo que he estado muy tensa en los últimos años, seguro.

Me pide que me baje un poco casi hasta llegar al borde, me cuesta un poco especialmente porque no tengo donde apoyar mis pies para sostener mis piernas, me sorprendo al ver que ella sustrae de la base de la camilla unos soportes para que descanse mis piernas que al reposar allí se abren naturalmente muy semejante a cuando visito a mi ginecólogo. Observo con calma cómo acerca la tina alta rodante y la coloca justo al borde, desde acá arriba lo puedo ver y me pregunto en qué consisten estos masajes pero no me atrevo a interrumpirla, prefiero ser sorprendida.

Me pide con mucho cariño que me baje aún más hasta quedar prácticamente mi vagina al borde y a su completo merced, ahora si mi curiosidad es enorme.  Me mira a la cara y vuelve a  sonreírme para luego tomar la pequeña manguerita con ducha y activarla justo sobre mi rajita, ¡Me está duchando mi vagina con agua tibia!  ¡Jamás me hubiese pasado esta idea por mi mente! ¡Pero qué sensación tan agradable Coño! ¡Sentí cómo un pequeña patadita de placer en mi abdomen!

Por un momento pensé en interrumpirla y explicarle que no hacía falta y que yo no pedí este servicio, ¿Pero acaso no es un regalo de Mauricio? Si él lo escogió para mí, ¿Quién soy yo para impedirlo? ¡Bueno, pues soy justamente la que tiene la raja ocupada con una desconocida que porta una manguera! ¡Creo que tengo un buen motivo para detener esto!

Pero a decir verdad, no me atrevo y no se siente tan mal, sólo es incómodo por ser primera vez que una mujer me hace esto y el regalo de Mauricio me tomó por sorpresa, pero confieso que la sensación del agua tibia bañando suavemente mi chocha es algo muy difícil de superar, además de que estoy en manos de una profesional y muy a gusto, muchísimo.

Con una mano dirigía el tibio chorro cubriendo mi raja y con la otra me masajeaba suavemente usando un producto muy suave que parece un shampoo, o más bien algún tipo de loción. Se siente tan rica el agua tibia en ese punto que comienza a excitarme, el trabajo que realiza la chica no se queda atrás con la pericia de sus manos en mis labios y de vez en cuando rozando mi clítoris.  Sólo me resta dejarme consentir, mi único esfuerzo debe estar enfocado en permanecer recostada, cerrar mis ojos y que sucedan estos ricos cuidados.

Después de un rato recibiendo la dulce y excitante caricia del agua tibia, la chica pasa a secarme con una suave toalla, lo hizo con tal tacto que me recordó los cuidados que yo le daba a Dariela recién nacida, muy parecidos. Y por si fuera poco ahora me aplica con un secador unas suaves bocanadas de aire apenas tibio en mi cosita, ya no sé cómo disfrutar este momento, la fuerza del aire del secador me tiene sumamente excitada, debo estar muy mojada porque esto no es normal para mí, es en extremo delicioso.

La chica me coloca una delicada loción sobre la parte externa de mi vagina y no deja por fuera mis labios quienes también reciben sus cuidados, sus dedos tocándome me tienen desesperada, pienso que son las manos de Mauricio y sus gruesos dedos varoniles y mi excitación aumenta junto con mi respiración que se acelera por demás.

-¿Qué tipo de corte va a querer Señora? –Me consulta suavemente la chica sacándome de mis pensamientos sexuales con Mauricio-

-¿Disculpa? No te entendí

-El servicio que contrató incluye un cuidado completo para su vagina, acá tiene varios tipos de corte que podemos ofrecerle Señora –Me explica extendiendo hacia mí un muestrario con varias fotos de cortes de vello púbico para escoger-

-Ah, ya entiendo, bueno como verás estoy bien podada y no es mucho lo que podemos hacer allí, hoy tengo una cita muy especial ¿Cuál me recomiendas?

-Le puedo recomendar el depilado completo, el mohicano o el camino del placer, el que guste de esos tres –Me responde-

-A ver, creo que me conviene el mohicano, si, ese estará bien, muchas gracias –le indico-

-Está muy bien Señora, excelente elección, sólo serán unos minutos

Y así fue, no había mucho que hacer verdaderamente con mi vello ya que trato de mantenerme bien afeitadita y me hago mi propia versión del “mohicano” pero la chica igual se esmeró afeitándome y preparando mi cosita para lo que yo creo que será mi encuentro nocturno con Mauricio.

Pasados unos minutos me muestra a través de un espejo el resultado final y es realmente muy lindo, todo muy limpiecito y perfectamente delineado el mohicano, estoy muy impresionada y aún sigo tan excitada como antes, como ya lo dije, estos cuidados no son comunes para una mujer como yo.

Observándome en el espejo puedo ver un par de gotas de ese flujo lubricante maravilloso rodando desde mi vagina y ya casi al borde mis nalgas, le pido a la chica que por favor me permita algo con que limpiarme, me da vergüenza con ella ya que es producto de mi excitación.

-No se preocupe Señora, yo me encargo –Me responde-

Y si, se encargó. Con otra toalla pequeña absorbió las gotas que casi caían de mis nalgas, y aprovechó para secarme un poco más en la parte baja de mis labios e inclusive fue un poco adentro, no mucho, pero si me penetró apenas con la punta de sus dedos para quitar mi lubricante.

-Está listo Señora, ahora le voy a pedir que se voltee por favor y se coloque sobre sus rodillas inclinando su torso sobre la camilla, puede usted descansar su rostro mientras termino.

-¿Mientras terminas qué? –Le pregunto horrorizada, ya que al colocarme en esa posición voy a exponer completamente mi culito hacia ella-

-El tratamiento de “Blanqueamiento de Ano” que pidió Señora –Me responde con toda naturalidad-

-¿Blanqueamiento de ano? Disculpa ¿Yo pedí eso? –Le pregunto aterrada-

-Sí, Señora, está en el pedido, pero no se preocupe, no le produce dolor y ésta es sólo la primera sesión según como lo tenga, una vez que yo lo evalúe le programo las siguientes citas, pero al menos deben ser unas cuatro para lograr un color de piel equiparado con el resto. –Me explica como toda una profesional mientras retira la mesita móvil y pone a la mano otro pequeño aparato con una luz azul-

Y de nuevo volví a convencerme si Mauricio me encargó este servicio, no me queda otra que disfrutarlo y esperar que suceda algo esta noche en la hacienda, es evidente para mí que me está preparando para el amor, ninguna otra idea pasa por mi mente, ninguna.

Con ayuda de la chica me coloco como me indicó, en cuatro patas y dejando mi culito descubierto y al aire para ella, yo no recuerdo que este tipo de servicios existieran en mi época y nunca me he preocupado por el color de mi culito, además soy de piel blanca y tengo partes rosaditas ¿Qué tan grave puede ser?

-Señora tiene usted un ano precioso, realmente muy lindo, la felicito –Me comenta la chica apenas examina mi culito con su lamparita de luz azul-

Antes de saber qué responderle pienso yo que es primera vez que me dan una felicitación por el estado en que se encuentra mi culo, ahora resulta que es precioso y lindo. ¿Qué responde una en esta situación? ¿Un “gracias, está a la orden” sería muy irónico?  ¿Desde cuándo los culos reciben congratulaciones?

-Ay, gracias, eres muy amable, la verdad es que no le he puesto mucha atención –Fue lo único que se me ocurrió responderle-

-Sí, está muy bien Señora, su piel blanca le favorece y aunque le voy a aplicar el tratamiento, con unas dos sesiones adicionales será suficiente para usted.

A ver, a esta edad estoy con el culo al aire y una jovencita con una lamparita azul me lo está examinando como si yo fuera una mascota.  La posición es incómoda, la situación también, la conversación acerca de la belleza de mi culo ni se diga y la lamparita azul ya me tiene verde.

Para culminar la chica me aplica una loción justo allí, eso sí fue un tanto agradable pero no creo que me acostumbre, sus dedos como ya lo sé hacen magia y mi culo debe estar feliz y muy contento, hoy recibió más elogios que yo en todo el mes. Y es un culo.

Ya culminada esta parte, la chica me pide que me recueste boca arriba, me tapa mis partes íntimas con una par de toallas, coloca unas rocas sobre unos recipientes y las cubre con un tipo de sahumerio que despiden una aroma muy particular, como cuando la tierra se humedece con la lluvia de la tarde, algo así.  Se retira en silencio y a los minutos entra otra chica quien me sirve una infusión de hierbas que es una delicia para tomarla de a sorbos discretos.

No sé en qué momento me adormecí pero que bien que me permitieron descansar de esta forma, la chica regresa al rato y me indica que esta completa la sesión y lo agradecidos que están por servirme.  Me ayuda a incorporarme y a colocarme la bata, me conduce hasta el sitio dónde están mis pertenencias y mi ropa, me cambio con toda la calma del universo y salgo de allí muy agradecida por la experiencia tan intensa para mí.

Los pasos hacia la salida donde me espera Harry parecen dados sobre las nubes o sobre camas de algodón muy suave, estoy relajada al máximo, estoy siendo consentida a distancia por un semental italiano, por un hombre precioso.

Ya dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y despedirse.  La veo muy familiar con Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:

-¿La conoces Harry?

-No mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo eso-- -Me respondió-

-Ah ok ¿Y qué te dijo Harry?

-Que usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?

-Si, así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.

-Sra Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de Spa. ¿Me lo recomienda?

-Qué curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.

Y así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.

Ahí voy, otra vez.

CONTINUARA…

 

               


CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS  (By Sheykong)

Ya dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y despedirse.  La veo muy familiar con Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:

-¿La conoces Harry?

-No mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo eso-- -Me respondió-

-Ah ok ¿Y qué te dijo Harry?

-Que usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?

-Si, así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.

-Sra Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de Spa. ¿Me lo recomienda?

-Qué curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.

Y así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.

Al llegar al sótano de la torre, esperamos sólo unos diez minutos y Mauricio ya estaba con nosotros en el auto, sentí un alegría indescriptible al verle llegar, su sonrisa, su mirada vibrante y su presencia tan masculina me infunden el más intenso morbo que he sentido alguna vez por un hombre.

Harry de inmediato se pone en marcha, atravesando la ciudad, una ciudad que desconozco en detalle pero donde me siento muy a gusto así, perdida, desubicada y sin sentido de orientación, pero no me importa, sé que estoy en buenas manos, mi corazón me dice que lo mejor está por venir y mi palpitona me asegura que será una noche perfecta y ella nunca, nunca se equivoca.

-Quería darte las gracias por el regalo de hoy –Le comento a Mauricio-

-Al contrario, gracias a ti por recibirlo, sé que lo disfrutaste –Me responde- Quise estar allí.

-Sí, muchísimo, es primera vez que recibo ese tipo de cuidados, fue muy particular, pero te quería hacer una pregunta ¿Por qué justo este regalo?

-Bonny, un hombre no puede hablar bien de sí mismo si no cuida a la mujer que le acompaña en su camino, hoy quise que te cuidaran como si lo hiciera yo mismo, espero que no te haya incomodado.

-¿Sabes? Por un momento sentí que me estabas desinfectando.

-¡Ja  Ja  Ja  Ja  Ja! ¿Desinfectándote? ¡No! ¡Ja  ja  ja  ja!  Yo mismo tomo esos cuidados para mi cuerpo, son un bálsamo en medio de tanto trajín y ocupaciones, me encantaría que lo tomáramos juntos en algún momento, debe ser muy especial estar allí contigo.

-¿Lo dices en serio? –Le pregunto con voz de gatita melosa mirando sus ojos verdes aceituna y recostándome sobre su pecho-

-Contigo todo va en serio Bonny, aunque me hagas reír tanto, gracias por eso –Al terminar de decirme esto, extendió su brazo izquierdo, lo pasó por encima de mí y lo posó sombre mi hombro, abrazándome y dándome un tierno beso en la frente-

Y se hizo el silencio, desde mi lugar pude ver que Mauricio observaba por la ventana el paisaje como quien está satisfecho con lo que tiene y con lo que es, y yo bien acurrucada en su pecho me siento protegida, me siento querida y es un gusto viajar así, ver cómo cambia rápidamente todo a nuestro alrededor, dejamos atrás la ciudad y sus formas de concreto, tráfico y avenidas complicadas para adentrarnos en una suerte de paisaje campestre, sencillo y muy verde.  Cada vez menos edificios y más casas, menos calles y más montañas, menos apuro y más calma.

-¿Queda muy lejos la hacienda? –Le pregunto a Mauricio por mera curiosidad-

-No mucho, la ciudad ha crecido tanto que cada vez el recorrido lo hacemos en menos tiempo, en todo caso prefiero estar contigo en esta carretera viendo los árboles y el campo que en esa oficina defendiendo el patrimonio familiar, este viaje lo estoy disfrutando mucho Bonny, quiero que lo sepas.

Yo insisto, este hombre me procura más orgasmos con sus palabras que todos los metros de pene que me dio Romualdo en doce años, el atardecer engalana nuestro viaje y la sensación de escapar con alguien a quien quieres con rumbo incierto me traslada a un sueño que siempre tuve, sólo que jamás imaginé que lo iba a lograr y menos con alguien tan maravilloso como Mauricio.

Nos desviamos de la autopista principal para entrar a una carretera pequeña, de esas que te permiten sólo dos canales, la noche ya cayó sobre nosotros y veo muy poco hacia afuera, los vidrios ahumados del auto me impiden observar los detalles pero si puedo distinguir pequeños caseríos cada cierto tiempo, el pecho de este hombre me tiene derretida, su perfume cítrico que me envuelve y el calor de su cuerpo que me arropa me tiene totalmente rendida y lo que falta, hay mucha noche por delante, estoy tan nerviosa como a la expectativa, pero de una cosa no dudo: Este es el único sitio en todo el planeta tierra en donde deseo estar ahora y Mauricio la única persona con la que compartiría este momento tan lleno de romance y hoy tengo ambas, por fin.

-Ya estamos llegando, faltan unos cinco minutos ¿Estás muy cansada? –Me pregunta-

-No, para nada, sólo que entre el Spa y este viaje tan cómodo contigo acá abrazada, se me bajan las defensas, me siento muy bien a tu lado Mauricio.

-Quiero que sepas que desde que falleció mi esposa, nunca he traído acá a alguien, eres la primera mujer que pisa la hacienda en varios años, ¿Eso te dice algo?

-Que soy importante para ti, tanto como tú lo eres para mí, gracias por traerme aunque yo podría compartir contigo en cualquier sitio modesto y ser igualmente feliz ¿Eso te dice algo?

-Me dice que no me equivoqué Bonny…que no me equivoqué.

Dicho esto fuimos interrumpidos por unos hombres que confirmaban nuestra llegada, supongo que por seguridad, pero una vez que identificaron el auto y a Harry dieron la orden de abrir una enorme reja negra y todo marchó muy bien, seguimos nuestro camino.  Ahora puedo ver una pequeña carretera empedrada que nos obliga a reducir la velocidad y que nos lleva directo a una enorme casa sobre una pequeña colina, está muy iluminada y hay unas personas en la entrada, supongo que será personal de la hacienda prestos para atender a Mauricio.

-Llegamos, espero todo sea de tu agrado, ven, acompáñame –Me dice Mauricio descendiendo del auto y extendiendo su mano para ayudarme a bajar-

Hay un clima bastante frío y una brisa fuerte pero que con esta hermosa compañía resulta más bien una caricia de la montaña, no me incomoda para nada. Mauricio me toma de la mano y me aprieta fuerte, en un segundo me hizo sentir de su propiedad o mejor dicho me hizo sentir representada, sospecho que me va a presentar y eso me llena de vergüenza ¿Qué pensarán de mí estas personas?

-¡Buenas noches patrón! ¿Cómo estuvo su viaje? ¡No lo esperábamos tan tarde! –Grita con voz muy agradable un hombre con sombrero que está acompañado de tres niños-

-¡Buenas noches Máximo! El viaje estuvo mucho mejor que los anteriores, ya de vuelta por acá y parece que no me quiero ir ¿No? –Les responde Mauricio saludando a los niños con un cariñoso toque en sus cabecitas despeinadas-

-¡Patrón, no nos dijo que venía acompañado! ¡Pero ya mismo preparamos todo! –Le responde rápidamente el hombre como quien se siente descubierto-

-Si Máximo, la Sra Bonny me acompaña, pero no voy a requerir nada por esta noche, sólo dile a tu mujer que nos prepare algo ligero de cenar y pueden irse a descansar, no se demoren ¡Tengo un apetito voraz hoy!

Dicho esto el hombre desapareció en medio de la casa con los niños detrás de él jugueteando, Mauricio tuvo un breve conversación con Harry y lo puso a escoger entre quedarse acá o regresar mañana viernes en la tarde. Harry decidió quedarse, luego de darme la bienvenida también desapareció por un lateral de la casa junto con el auto.

-Bienvenida, espero estés a gusto, no tengo al personal completo pero no creo que haga falta, sólo seremos tu y yo –Me dice Mauricio tomándome nuevamente de la mano-

-Si gustas yo puedo cocinar, me encantaría que probaras mi sazón.

-No te ocupes de eso hoy, ya tendremos tiempo de muchas cosas, más bien deja que Ana te sorprenda con la cena y disfrutemos este tiempo juntos, es sólo una noche Bonny.

-Lo que tú digas, soy la invitada ¿No? –Le respondo riéndome y colocando mis manos sobre su duro pecho-

Lo que siguió a continuación es muy difícil de describir, Mauricio aún con esa sonrisa hermosa que le adorna y bañado por la luz amarilla de la entrada de la casa, tomo mi rostro entre sus fuertes manos, me miró fijamente y me acercó su rostro colocando sus labios sobre los míos.  Yo cerré mis ojos y me dejé llevar por él, su suave boca cubría completamente la mía y su lengua se abrió paso para penetrarme con suavidad, la delicadeza con que recorrió el interior de mi boca me indicó que era el hombre correcto en este momento de mi vida y este profundo beso era el prefacio ideal para una noche de entrega total, sin reservas ni límites.

No sé cuánto duró el beso pero mientras su lengua hacía desastres en mis emociones, abracé su ancha espalda y lo acerqué aún más a mí, sé que es un beso único y también sé que es memorable, inolvidable, tibio y delicioso. En mi poca experiencia he experimentado besos emocionados y besos por compromiso, por cumplir y éste no es beso de “trámite” como diría la flaca, es un beso que confirma su pasión por mí, que abre mis puertas a Mauricio y tumba toda fortaleza, toda muralla y me entrega en sus manos, es un beso maduro de un hombre que sabe lo que hace y lo hace muy bien, de un hombre verdadero, de esos que te calientan con una palabra y te desnudan con sólo rozarte, es el beso que esperaba desde hace años, ese que nunca vemos venir pero que siempre llega, ese que te sella y te coloca un nombre de hombre y hoy mi hombre es Mauricio Andreoni.

-Que beso tan hermoso, Mauricio…no lo esperaba –Fue lo único que pude decir-

-No digas nada…déjate amar. –Me dijo suavemente sin dejar de fijar sus ojos en los míos-

Seguidamente, entramos a la casa abrazados y sonriendo, la palpitona no me deja en paz y estoy muy excitada de nuevo, ese beso me descolocó por completo y me puso directa, creo que no voy a cenar o como que voy a cenar italiano y uno muy rico.

Luego de mostrarme algunas áreas de la casa, que por cierto es muy hermosa, amplia, de buen gusto y de estilo colonial, nos sentamos en unos sillones muy amplios y cómodos alrededor de un jardín interno que incluye una fuente muy hermosa y unos helechos colgantes muy grandes, todos ellos dispuestos alrededor de la fuente, intercalados por unas columnas delgadas muy cuidadas, blancas y hermosas. El se levantó para buscar algo.

-Mauricio esta casa es bellísima, debes estar muy orgulloso de tenerla –Le digo notablemente impactada mientras él aparece con una botella de vino y un par de copas-

-Sí, encierra mucha historia Bonny, muchos momentos familiares felices, pero sólo es una casa, no caigas en su engaño, las propiedades van y vienen, muchas desaparecen pero la familia debe seguir, si una casa como ésta no sirve para el disfrute y deja de generar felicidad ¿Para qué debe seguir en pié?  ¡Mejor sería derrumbarla y construir otra cosa! El amor es lo que permanece Bonny, si no hay amor esto es sólo ladrillos, bahareque y tejas. No importa si el sitio es pequeño o sencillo, es el amor que alberga lo que te da orgullo. Así pensaba papá y yo lo creo, no tengo dudas.

-Eres un hombre muy intenso Mauricio, nunca conocí a alguien como tú, no soy muy experta en el amor pero siempre tienes la frase correcta ¿No hay nada que te distraiga o te haga bajar la guardia?

-Tú Bonny, sólo tú me haces bajar la guardia, por eso estamos aquí, por eso he insistido en conocerte y todo lo que encuentro en ti complementa mi mundo, no sé si mañana me amarás pero esta noche tengo una sola oportunidad de entrar a tu corazón y hacerme un lugar a tu lado.

-No te cansas de hacerme el amor con tus palabras Mauricio ¿Te puedo pedir algo?

-Si, como no.

-Hazme el amor aquí y ahora.

Ahora voy a decir dos cosas, una es que nunca le había pedido a nadie que me hiciera el amor con el corazón atravesado en la garganta y la otra es que nunca había visto en un hombre maduro una mirada tan llena de ternura, me pregunto si me verá como una presa herida o como alguien que implora amor, pero tengo toda una noche por delante para averiguarlo.

Mauricio sonrió levemente y juraría que en sus ojos se asomaron unas lágrimas, no lo sé, la luz tenue no me permite asegurarlo, pero ese hombre alto, fuerte, que dirige un emporio y decide decenas de destinos esta recostado de una columna, observándome con las copas en las manos y parece pedir que lo amen, que lo consientan y que al menos por una noche pueda ser el quien se sienta protegido, querido y cubierto por el amor de una mujer que no deja de admirarlo y no por sus logros profesionales, sino por su calidez como persona, su respeto a la familia y la forma como me hace sentir.

Todas merecemos un Mauricio Andreoni, no hay que conformarse con menos.  No me refiero q que nuestros hombres sean empresarios, exitosos, europeos o hermosos, yo apunto a que nos den el lugar que nos corresponde en sus vidas, nos traten con la importancia que merecemos y nos garanticen una vida de respeto y atenciones, no estamos pidiendo demasiado, es lo justo a cambio de nuestro amor.  No todos los hombres deciden ser como Mauricio, porque el reto de considerarnos les queda muy grande y prefieren regodearse en relaciones de menos categoría hasta que pierden toda autoridad.  El reto recae sobre todos pero sólo los que toman la decisión y dedican cada segundo de su vida a servirnos por amor son los que finalmente se ganan toda nuestra admiración y respeto. No importa si ese hombre no es muy agraciado físicamente o si su forma de sustento es sencilla y poco notable, si asume el reto nos encontrará siempre a su lado, porque el amor es para todos pero no todos saben hacerlo.

Luego de esta reflexión, me levanté del sillón y caminé directo hacia él sin dejar de mirar a sus ojos y dibujando una sonrisa traviesa en mi boca, al estar bien cerquita sólo le di un pequeño y tierno beso a mitad de sus labios, de esos que juegan pero que invitan a la complicidad e inmediatamente le dije:

-¿Me llevas?

CONTINUARÁ…