SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 16 / ANTOJO A LO PROHIBIDO (By Sheykong con Título de Jakelin Ramirez)
No se si me lo
van a creer, pero este tipo de encuentros suceden muy pocas veces en la vida de
una mujer, hay hombres que se ganan tu afecto a base de detalles, otros
simplemente se convierten en nuestros compañeros de vida y algunos te cogen tan
rico que no vale la pena volverlos a ver sino archivarlos en tus recuerdos más
calientes, pero el Señor Andreoni es de los hombres que te bajan las pantaletas
con solamente mirarte a los ojos, es de
los que te hace el amor sin tocarte, es de los que te mojan con solo conversar
contigo y eso es justamente lo que me está sucediendo ahora, me siento mojada y
no es mentira, me siento ya cogida una y otra vez, su sola sonrisa es un
detalle que enamora y esto no es normal. Me acabo de mojar con solamente darle
la mano a este hombre. Creo que ahí voy otra vez.
La reunión
duró muy poco o eso me pareció ya que me integré muy tarde, todos fueron muy
amables y se mostraron colaboradores, el Sr Andreoni giró todas las indicaciones necesarias para
que tuviéramos acceso a los libros, archivos y cuanta información
necesitáramos, lo hizo de una forma muy especial: Caminó alrededor de la mesa dando las
indicaciones técnicas y logísticas, para detenerse justo detrás de mí. Yo
estaba sentada a su lado, el hizo el recorrido completo captando la atención de
todos los presentes, se detuvo un par de veces hasta llegar a su destino, sentí
su cercanía detrás de mi, su voz penetraba en mí de forma particular, como
nadie en mi vida, no se bien por qué pero sentí una sensación de vacío entre mi
estómago y mi vientre, mientras él
hablaba la vibración de sus palabras retumbaba en mí, bajaba hasta mi pelvis y se alojaba en mi
vagina…jamás pensé que fuese posible, pero cada palabra suya iba directo a
tocar las paredes de mi cosita y en este punto reconozco que estoy hecha un
desastre, ni una quinceañera lograría sentir lo que yo, ni lo puedo comparar,
yo sé muy bien lo que es tener un pene tieso adentro y esto no es igual, es
mucho mejor…muchísimo mejor.
-Bien, Señores
–Sentenció el Sr Andreoni- Estaremos en las expertas y diligentes manos de
Bonny durante un par de semanas, así que colaboremos en todo lo que podamos y
hagamos de su estancia en nuestra empresa un buen recuerdo…estamos todos de
acuerdo?
Cuando pronunció
esas lindas palabras de apoyo, terminé de mojarme, estoy en falda corta y hoy
no me coloqué toallita protectora, así que no tengo idea del alcance de la
cantidad de flujo que está empapándome en este momento, pero el Sr Andreoni lo
acaba de empeorar todo al tomar mis hombros con sus manos en señal de apoyo
frente a todos, puedo percibir claramente su perfume y sé que quedará
impregnado en mis hombros, sobre mi ropa…mi mente vuela y me dice que puedo
masturbarme oliendo una y otra vez su fragancia, lo sé.
La reunión al
fin terminó y todos se levantan de sus lugares, se intercambian con otros,
algunos ríen y otros conversan los temas que no tocaron frente a todos, seguro
serán detalles. Yo por mi parte, me despido del Sr Andreoni y le agradezco su
apoyo, a lo cual él respondió con una hermosa sonrisa, mirándome a los ojos y
sin decir una sola palabra, entendí que me expresaba su agradecimiento. Camino apresurada para salir de la Sala cuando
escucho su voz.
-Bonny…estás
comprometida?
Me detuve para
voltear y atenderle, en un segundo traté de comprender la pregunta y no pude,
de verdad no pude.
-Ah Sr
Andreoni, disculpe..? Comprometida? No le entiendo…
-Bonny que
torpeza la mía! Comprometida para almorzar, más tarde...aún tenemos muchísimo
de que hablar, que dices?
-Ah!
Si…si…digo…no…no…no estoy comprometida, para nada
-Bien…entonces
Olga te ubicará a eso de las doce y treinta, si estas desocupada…si?
-Si, perfecto
Sr Andreoni…lo estaré, descuide
Logré salir de
la sala en tres pasos que me parecieron eternos, ni siquiera sé si voy a poder
almorzar con el Sr Andreoni, pero buscaré la forma de hacer el tiempo, por el
momento debo buscar un baño para reparar este desastre, camino muy incómoda y
son las diez de la mañana apenas, no podría estar así más tiempo.
Olga me indica
donde me queda una sala de baño, hacia lo cual me enfilo apresuradamente y como
todo en este piso, es una salita muy limpia, iluminada y linda. Me encierro en
un cubículo para descubrir lo que tanto temía: Estoy hecha un desastre! Dejo mis cosas en el pulcro piso y me levanto
la falda para comprobar lo increíblemente mojada que me encuentro, me tengo que
quitar la panty y me temo que no me la puedo volver a colocar ahora, está
completamente mojada, trató de secarla un poco y no creo que me funcione, igual
no me siento nada cómoda con la ropa íntima mojada. Me toca esta vez doblarla con cuidado,
envolverla en una toallita y guardarla. Me apresuro a hacerme la labor de limpieza,
no sé cuántas veces me limpié mi cosita, me costó mucho lograr secarla y al
menos por hoy laboraré sin panty, por un lado es más fresco, por otro obtienes
un roce adicional que me parece sexi y llega hasta ser divertido que nadie lo
sepa. Coloco mi falda en su lugar, termino de arreglarme y salgo a comenzar la
faena. Estas cosas me pasan sólo a mi? Le preguntaré a la flaca cuando la vea.
El tiempo pasó
muy rápido en realidad, no fue mucho lo que pude hacer en dos horas y tampoco
me pude concentrar todo lo que yo acostumbro, la sola idea de almorzar con el
Sr Andreoni me atormentaba por demás, Beni y Keisy estaban súper atareados y
muy metidos en las labores, yo sólo pensaba en que no traigo pantaletas y que
voy a almorzar con el hombre más hermoso del mundo.
Ya al mediodía
recibo el llamado de Olga para reunirme con su jefe y más nerviosa no puedo
estar.
-Chicos, el Sr
Andreoni me pidió que conversáramos durante el almuerzo, así que no podre comer
con ustedes, me disculpan si? –Le comente a mi equipo de trabajo-
-Hey…Señora
Bonny! No va como muy rápido? –Comento Beni bromeando como siempre- Vaya vaya y
debo suponer que no estamos invitados…cierto?
-Pues
no…ja ja ja y es solo trabajo! Ya
cálmate!
-Bonny le vas
a hacer caso a este loco? Anda y tráeme buenos chismes si? Que ese papacito
está como le da la gana! Vamos
Bonny! Dale que tú puedes! –Dijo Keisy
siguiendo la broma-
-Saben
qué? Ni los huesitos les voy a traer!
Olvídenlo! Nos vemos más tarde…chismosos!
Me despedí
rápidamente para no hacer esperar ni a Olga ni a su jefe, me dirigí lo más
rápido que pude por el mismo pasillo iluminado hasta llegar a su oficina, Olga
se encontraba sirviéndole la mesa al Sr Andreoni, por lo visto vamos a almorzar
acá, no creo que sea un tema de costos…quizá es lo que acostumbra y para mí está
bien, se percibe un aroma delicioso.
-Pase Sra
Bonny, siéntese por favor –Me indica Olga señalándome donde debo sentarme-
-Si, gracias
–le contesto un tanto extrañada por la ausencia del Sr Andreoni-
Dentro de su
oficina que de por sí es muy amplia, hay una anexo muy lindo, el olor a madera
se siente aún y todo está muy ordenado, esto me dice que mi anfitrión ama el
orden y el minimalismo, de verdad que es un espacio muy bello. La mesa es pequeña y todo está perfectamente
servido, sólo falta el Sr Andreoni y será una perfecta adición para este
momento.
-El Sr
Andreoni estará con usted en momento Sra Bonny –Me informa Olga con su ya
acostumbrada parquedad, a lo cual respondo con una sonrisa-
En un par de
minutos aparece mi compañía y se disculpa por la tardanza, se había quitado el
saco y subió un poco las mangas largas de su perfectamente planchada camisa, y
como yo soy muy casera me fijo inmediatamente en las líneas totalmente derechas
como resultado de un tratamiento perfecto de planchado, su camisa era un
espectáculo y en mi mente me pregunto si lo habrá hecho él mismo, pero al
instante me respondo casi regañándome, debe tener alguien que se encarga de
eso! Que tonta!
Nuestro
almuerzo transcurrió muy ameno, demasiado diría yo, el Sr Andreoni tiene muy
lindos modales y es muy atento, todo estuvo a la altura de la ocasión y la
conversación fue deliciosa, muy poco hablamos del trabajo, más bien tocamos
temas sin trascendencia y algunos familiares. Pude entenderle que quedó viudo
hace un par de años y que tiene dos hijas ya grandes, cosas que yo no sabía y
ni forma de saberlas. La risa fue una
constante en el tiempo que compartimos, la verdad nunca me había reído tanto en
compañía de un hombre, tiene la habilidad de transformar cualquier tema en una
serie de comentarios hilarantes y si hay algo que me fascina es que me hagan
reír y este hombre lo logra. Mientras almorzábamos me concentré en observar su
forma de hablar, de gesticular y es todo un personaje, su risa tan escandalosa
en sus facciones luce perfecta. Cuando
Romualdo se reía más de una vez tuve que taparme la cara, no sabía medirse y lo
llegó a hacer con restos de comida en su boca, pienso que el Sr Andreoni debe
hacer todo hermoso como por ejemplo ir al baño o cepillarse los dientes en las
mañanas, quizá le suceda como a los personajes de las películas, que todo les
luce.
Tuvo el tacto
de evitar preguntarme cosas personales pero es tal la confianza que genera en
mí, que terminamos confiándonos uno que otro detalle y fue tan tranquilizante
hablar con alguien que te escuchara, que te dedique tiempo y que aunque sea por
ese momento tú seas el centro de su atención, ahora no se si finge o es parte
de su educación, pero cuando yo tomaba la palabra, dejaba de comer para
observarme a los ojos e intervenir durante mis pausas con comentarios tan
lógicos y referentes a mis temas, es como si hablara conmigo misma y supiera
las respuestas de antemano, el Sr Andreoni sabe que palabra o frase decir para
cada uno de mis comentarios, de verdad es impactante. Romualdo cambiaba el tema a cada momento, si
yo le comentaba algo personal, me preguntaba cosas del carro, de la casa o de
la farándula, no se si era distraído o ciertamente mis conversaciones son
aburridas, pero este hermoso hombre se detiene a escucharme, una vez más me
hizo el amor, ya lleva dos veces en tan sólo una mañana.
-Bonny…eres
fascinante –Me soltó el Sr Andreoni mientras me servía el café-
-Fascinante?
–Quedé paralizada, acababa de pensar justamente en esa palabra- Gracias Sr
Andreoni, solo trato de hacer mi trabajo
-No me refiero
a tu trabajo, que yo sé que es excelente y por eso pedí que te enviaran, me
refiero a ti, a tu mundo…sólo basta un buen almuerzo para conocer a alguien, al
menos eso decía mi padre y lo creo, fascinante es la palabra que te describe y
has vivido sin saberlo, que ironía de la vida no?
-Si, gracias,
yo no usaría esa palabra en mi Sr Andreoni, suelo ser un desastre y por lo
general…
En ese momento
el Sr Andreoni me detuvo y colocó su dedo índice sobre mis labios haciéndome
callar y por unos breves segundos sólo me miró a los ojos, no pronunció palabra
alguna y fue de nuevo un momento orgásmico, volví a sentir que me estaba
mojando allá abajo y no podía controlarlo, no había forma ni manera de que yo
me controlara internamente.
-Cuando un
hombre maduro te defina como “fascinante” sólo permite que su concepto acerca
de ti se convierta en halago, deja que una palabra tan hermosa sea un bálsamo
en tu vida y nunca, nunca te definas despectivamente…nunca.
Ahora si creo
que me voy a desmayar, jamás alguien me había movido el piso de mis creencias
de esta manera, este hombre acaba de revolucionar el concepto que tengo de mi
misma en una sola frase, yo sé que este es un antes y un después y estoy justo
detenida en ese momento, nada puedo hacer más que agradecer sus palabras y
dejarme vivir el instante, no puedo más con tanta tensión, tengo aún su dedo
sobre mis labios y lo único que me provoca es chupárselo, agradecerle con un
gesto que no olvide, brincarle encima, besarlo, desnudarlo, amarlo y extraer
todo lo que pueda de él, esta mezcla de hombre hermoso con sabiduría y
experiencia está resultando demasiado para mí.
Finalmente
retiró lentamente su dedo de mis labios y muy a tiempo, estaba empezando a
experimentar un pequeño pero potente orgasmo o quien sabe que sea, pero es allí
justamente, viene de mi vagina, me siento hirviendo y con la cara caliente,
debo estar roja de la emoción y el Sr Andreoni no ayuda, acaba de levantarse y
darse la vuelta para buscar algo y hasta sus nalgas se ven perfectas, estoy
segura que Eric va a ser así cuando envejezca, segura.
-Cuando
volvemos a almorzar? O quizá una cena? No sé si tequito mucho de tu tiempo…
-No Sr
Andreoni, no me quita usted nada –Pense de inmediato: quisiera yo que me
quitara las pantaletas pero acabo de recordar que ni traigo- Bueno…cuando usted
pueda, yo voy a estar por aca unos cinco dias y luego regreso después del fin
de semana
-Olga se
comunicará contigo, gracias por compartir tu mundo…feliz tarde Bonny
-Si, esta
bien…gracias…-Y vuelvo a pensar: Me encantaría compartir mucho mas que eso pero
ya terminó mi tiempo glorioso-
Me retiro a
seguir con mis labores y nuevamente debo pasar por la salita de baño a secarme,
me reviso y de nuevo estoy mojada, pero esta vez ya es demasiado, me cuesta
secar mis labios y la entrada de mi rajita, pienso que puedo masturbarme acá
mismo pero jamás lo he hecho en el baño de una oficina ó un lugar así. Estoy
muy nerviosa y no se si venga alguien, aunque estoy encerrada en un cubículo
igual me lleno de temor. Pero yo me
conozco, yo sé que no voy a poder trabajar tranquila y que necesito estar
calmada y no lo estoy, mis manos tiemblan aún y volví a mojarme. Debo hacerlo…voy a asegurar la puerta y
espero que nadie entre, con la falda arriba me recuesto de una de las paredes
del cubículo y voy directo a mi clítoris, lo busco con desesperación y para
sorpresa mía lo consigo recrecido y un poco más durito que de costumbre, sin
mediar comienzo a tocarme lo más rápido que puedo, no es que este apurada es
que ya siento que voy a acabar, son muchas emociones juntas, cierro mis ojos.
La pared donde
estoy recostada esta terriblemente fría y me congela las nalgas pero bien vale
el esfuerzo, todo mi pensamiento está en el Sr Andreoni , sólo puedo imaginarlo
encima de mí, penetrándome con pasión, ni me imagino como debe ser su miembro
pero debe ser tan hermoso y pulcro como él, debe ser un lujo tenerlo dentro de mí. Ya estoy por tener un “orgasmo de oficina”,
mis dedos hacen su trabajo y estoy tan excitada como puedo.
Justo en este
momento cuando ya siento que vienen a mí los espasmos que anteceden a un
orgasmo y encontrándome en el punto donde ya no hay marcha atrás, escucho que
alguien entra al baño, escucho sus pasos y veo que entra al cubículo de al
lado. Me da mucha vergüenza que se dé cuenta por debajo que no estoy sentada en
el urinario y que la posición de mis piernas me delate, pero no puedo parar ya,
es un momento sin retorno…cuál es mi sorpresa cuando escucho la voz femenina de
esta chica preguntándome…
-Ay disculpa
pero mira que cosas…acá ya no hay papel, es mucha molestia si te pido un poco?
Y disculpa de nuevo…no me fijé antes de sentarme
Recostada de
la pared, con las piernas abiertas, la falda arriba, mi mano completa dentro de
mi rajita y ya a punto de tener un orgasmo y debo pasarle el papel toilette? No lo puedo creer!
Con torpeza y
como pude, logre tomarlo completo, no me da tiempo de pasarle un poco, casi
tropezándome se lo paso por debajo, con la mala fortuna que se me cayó, tengo
ahora que hacer el esfuerzo de recogerlo y dárselo! No tengo tiempo! Ya viene mi primer orgasmo pensando en el Sr
Andreoni! Y saben que? Se lo pasé con el pié…no puedo más!
Ay gracias
miamor! Qué pena contigo –logré escuchar apenas-
Y
sucedió…experimenté uno de los orgasmos más potentes que he tenido en toda mi
vida, no pude evitar gemir, de verdad que fue imposible no hacerlo y es que la
fuerza con que fui sacudida es inusual, no solo me invadía todo el cuerpo y me
estremecía sino que no paraba de suceder, lo percibí como el más largo que he
sentido…una y otra vez, ya ni sé si grité o sólo gemí…no lo sé.
-Oye…te
sientes mal? Te pasa algo? Sería la comida que te ha caído mal? Eso
puede pasar –me comenta la chica de al lado-
Cuando pude y
que ya no era presa de los envíos de mi vagina, traté de contestarle, pero ya
sin fuerzas…no tenía cómo reponerme, con la mano llena de mi propio fluido,
despeinada y desarreglada, parecía que algo más me había sucedido. Me veo en el
espejo y no puedo creer lo que el Sr Andreoni logró en mí en una sola mañana.
El sonido de
la poceta contigua me trae de vuelta y la voz de la chica se hace más presente
mientras me toca la puerta
-Acá esta el
papel miamor…gracias…ya te sientes un poco mejor? Si es el estómago?
Como pude le
abrí la puertica sólo un poco, lo justo para asomarme y recibir el rollo de
papel, volví a encerrarme y ahora si me senté en la poceta a descansar un poco
del momento intenso.
-Me llamo
Jakelin, Jakelin Ramirez…pero me puedes decir Jake…si gustas –
-Mucho gusto
Jakelin…mi nombre es Bonny…gracias… -Fue lo que apenas le pude decir-
-Bonny? Que
lindo nombre..es como conejita en inglés? Algo asi?
-Ay si…no se…dame
un momento si?
-Ah si!
Si…disculpa…que mal momento…bueno, yo estoy en departamento legal, si puedes
pasas por allí y conversamos más…solo te veo las piernas! –Me dijo riéndose-
-Si…si…está
bien yo paso más tarde…gracias Jakelin
Así que esto
es lo que llaman un “orgasmo de Oficina” ó una “Paja de Urinario”? No está mal, todo muy rico salvo la visita
inesperada…ahora a terminar de arreglarme y seguir, ojala no sea un día muy
largo, honestamente lo único que deseo en este momento es tirarme en una cama.
Logre peinar
como pude mi cabello, colocar mi ropa en su lugar, asearme las manos y dejar
bien sequita mi cosita, salí al pasillo reluciente, mientras salía me asaltó la
duda si alguien podría darse cuenta de lo que acabo de hacer, soy novata en
estas cosas y creo que no se puede, pero no vaya yo a encontrarme a Beni, el sí
es capaz de decir cualquier cosa.
Al apenas
incorporarme en el pasillo, levanto la vista y me encuentro de frente al Sr
Andreoni, que iba de regreso a su oficina, no sé cómo mirarlo a la cara y no
tengo idea de la cara que tengo ahora, pero me toca saludarlo con toda
normalidad, acá no ha pasado nada.
-Bonny…y esa
cara? Tienes una expresión muy
particular…casi resplancedes! Yo diría
que te acaba de suceder algo bueno, a ver…un dólar por tus pensamientos!…que
dices?
-Mejor no Sr
Andreoni…mejor no…que detallista…-Nos reímos al mismo tiempo y seguimos-
Sólo nos
cruzamos, el siguió y yo hice lo propio, cada quien en dirección contraria,
masturbada y sin pantaletas debo seguir mi vida, volveré a verlo? No digo como
cliente, sino informalmente, no lo sé…será sólo amable? Será así con todos? Mejor no me hago
preguntas y como dice la flaca: Ahí voy de nuevo! Sr Andreoni…no me deje así…si?
CONTINUARÁ…Si tu quieres

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