INSOMNIA BOOKS

viernes, 7 de agosto de 2020

EL ADEREZO MAGICO de Ana Luisa Dellafiori

EL ADEREZO MAGICO


En el Planeta de los Sueños guiado por las miluces seres mágicos llenos de armonía y sabiduría una miluz de halo azul, Beranú, se encuentra con un ingenioso cuadernillo de increíbles recetas de cocina. Decidida a elaborar las recetas con los conocimientos ancestrales y con la ayuda de este original cuardenillo, escrito por la singular maestra Nidia, comienza la búsqueda de un ingrediente muy especial que en este aparece.



Confundida, Benarú encontrará en Nidia la clave para entender ese aderezo mágico que tanto busca. ¿Cuál será ese ingrediente? ¿Qué hará Beranú para entenderlo? ¿Será la maestra Nidia capaz de explicar ante la Casa de los Consejos, del Diálogo y de las Paces en qué consiste ese ingrediente que ella usa en todas sus preparaciones?

 


Aderezo Mágico escrito por Ana Luisa Dellafiori e ilustrado por José Franquet Calpe, invita a hacer un recorrido por el fantástico bosque Lemu, donde niños y niñas podrán conocer el maravilloso mundo de las miluces y los particulares personajes que habitan el Planeta de los Sueños. 


Un libro de aromas y colores que abordarán la sensibilidad de los más pequeños y que dejará en ellos un mensaje de respeto y humildad.


INSOMNIA BOOKS: No te lo pierdas, excelente lectura para tus niños y un regalo de alto valor para su formación e imperdible para iniciar su biblioteca. RECOMENDADO ❤❤❤❤


miércoles, 5 de agosto de 2020

DICCIONARIO ANDALUZ

“¡Ea quilla!, apúntate que nos vamo”… 

Cuando provienes de un hogar mitad andaluz y mitad maracucho lo menos que te puede pasar en la vida es que pases la vida riéndote y que entiendas frases tan inentendibles cual profundos teoremas de Pitágoras. Pero me ocupa en esta oportunidad el tema andaluz, luego ya hablaré de los maracuchos. 

Mi sabia madre era de Graná, de allí mismo donde yace erguida la Alhambra y nació el gazpacho; de las Cuevas del Sacro Monte y el gran Federico García Lorca. Ella (mi Faraona) era sabia y sus graciosos dichos así lo evidencian: “Hija, que a nadie le huelen sus peos ni sus niños le parecen feos”, cuando se refería a cualquier mortal que hacía algo indebido y aún sabiéndolo, lo justificaba. “¡Jum! Que no hubieran putas si no existieran celestinas”, ya saben, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia bachaquerística. 

Aunque solo pudo sacar el tercer grado de primaria, porque nació en plena guerra civil y quedó huérfana de madre a muy cortita edad, cursó la mejor escuela y la más dura, la de La Vida y se curtió de toda esa sabiduría de calle para luego brindarla a granel. Y, pensándolo bien, así hubiese estudiado leyes o filosofía y letras, ella tenía su forma muy particular e inevitable de hablar porque lo llevaba en su ADN. 

Cambiaba las palabras según le sonaran mejor: “¡Ay por Dios!, que vengo del médico y me ha disho que tengo el Demetrio (Endometrio) inflamao”, ”Que no que no, que este año pintamos con la Chelin Güilians(Sherwin Williams)”, ”Y cómo cojones vahja podé dormí si estuviste viendo toa la noshe al Alfre Frizco(Alfred Hitchcock) ese”, “Pero qué chiquilla tan amable y tan bonica la antifriona (anfitriona) del hotel, ¡Olé! Por las niñas guapas” . 

No había gramática posible y aún así se hacía entender: “Niña, que te se va a caé”. Y ni hablar de acortar las palabras al máximo: “te la estás buscando y te viá dá por toa la cara”, eso en realidad era motivo de salir corriendo lo más rápido que dieran mis pies porque de seguro tras de mí venía la chancleta. 

Y es que los andaluces tienen sus propias reglas gramaticales, vamos, que tienen su propia Real Academia Española. Así que he encontrado una Guía Práctica para entender a los andaluces, por si les hace falta:

1. Asume que si las eses están puestas casi siempre al final es porque no sirven para nada. No pierdas energía pronunciándolas. 

2. Y quien dice eses, dice otras consonantes al final de las palabras. Di papé (papel), verdá (verdad), comé (comer), adió (adiós)… 

3. Cárgate letras también aunque no estén al final, que así es el camino más corto. ¿Para qué decir “¿Te has ido ya?” cuando se puede decir “¿Tas ío ya?“ Lo mismo con tó(todo), ná (nada), pá (para)… 

4. Apréndete el ceceo y di zemana en vez de semana. Pero también el seseo, para decir sielo en vez de cielo. 

5. Sustituye algunas haches por jotas para entender que el alfabeto andaluz es diferente.¡A jierro que sí! 

6. Acorta todo lo que puedas las expresiones. Si estás en Granada, no digas: “¡La Virgen, compadre!” Di: “¡la´vin compare!” Y, obviamente, no digas Granada, di Graná. 

7. Ten siempre una libreta para ir apuntando palabras y sus aplicaciones. Para que sepas de qué va eso de que hace pelúa, quién es un saborío, que algo está descuajaringao o que alguien se sale de la pelleja. Y sigue apuntando: majarón, ancá, por tó la cara.

8. Aprende el arte de los dobles sentidos. Si te dicen “No ni ná”, es que sí. 

9. Exagéralo todo. Cuánto más, mejor. Ejemplo: si hay mucha gente en un sitio, di que había una pechá de gente o una barbaridad de gente, “Había más gente que en la guerra”. 

10. Añade a los adjetivos y nombres un final en -ico o -ica (chiquitico, bonico, agüica) para sentirte más de la tierra en Granada y Almería. 

11. Añade a los nombres un final en -aco o -aca (burraco, montonaco, brazaco, piernaca) para sentirte más jienense. 

12. Usa las científicas unidades de medida un poquito, un pelín, ná y menos, una mijilla, un peazo, una jartá, una pechá, un montón, un pedazo y un huevo. 

13. Usa sinónimos continuamente. Por ejemplo, si alguien va muy rápido, también puede ir embalao, follao, empepinao, a toda hostia.

14. Recuerda que menos es más. Un simple “Ea” puede significar que sí, que no, permite cambiar de tema, para argumentar sin argumentos, para hablar sin hablar, resignarte. Ea. 

15. Usa refranes para todo, sobre todo si estás por los pueblos de interior. Y ya sabes, dime con quién andas y te diré quién eres. 

16. Olvida la letra de, totalmente innecesaria. Sobre todo en los participios de los verbos: sentao, cansao, bebío, ío.

17. Refiérete a tus colegas con el apelativo adecuado. Si estás en Sevilla, les dirás “¡Miarma!“, así, junto, con erre y del tirón. Y si andas por Cádiz, les dirás “¡Quillo!“. En Málaga probablemente les digas “¡Illo!” o “¡Canijo!“. 

18. Y, finalmente, asume la diversidad y entiende que por mucho vocabulario que aprendas, puede que en la provincia de al lado todo se diga diferente. O que se diga igual pero lo pronuncien diferente por los diferentes acentos. 

¡Andalucía es muy rica y variada!

lunes, 3 de agosto de 2020

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

Olga desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le deparó la vida en esta familia, que no es la suya.

A  mí me queda seguir adelante con esta historia al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo espero que él piense igual que yo.

Terminando yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:

“Hoy vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”

Yo digo que sí. Claro que si.

En menos de diez minutos recibo una llamada de la recepción para informarme que el chofer del Sr Andreoni me espera en el sótano de la torre. Aprovecho los pocos minutos de los que dispongo para dejar indicaciones a Keisy y a Beni , les informo que no creo que regrese en la tarde y que conversamos luego.

-¿En qué andas tú Bonny? –Me pregunta Keisy en voz baja, casi susurro-

-Tranquila, un día te lo cuento, prometido –Le respondo con una gran sonrisa y salgo a toda velocidad-

Ya en el sótano me esperaba Harry, muy cordial y callado como siempre.  Salimos en el auto pero ignoro el destino, no me atrevo a preguntar y no sé si deba enviar un mensaje a Mauricio. Todo esto me tiene muy intrigada, si vamos a pasar la noche en la hacienda y cómo será todo, la expectativa me está matando.

Después de varios minutos atravesando la ciudad, Harry se detiene en un lujoso hotel y me indica que adentro me va a recibir Adrianna y que él me va a esperar hasta que este “lista”.  Yo aún sin entender me dirijo al hermoso lobby del sitio donde justamente me espera dicha persona, se presenta y me pide que por favor le siga. Le obedezco a la simpática chica a través del lindo sitio, luego de sortear un largo pasillo y unas escaleras en forma de caracol, se abre ante nosotros una amplia zona comercial, con varias tiendas y locales muy acordes.  Adrianna me conduce hasta la entrada de un Spa y me dice con una voz como salida de un comercial:

-Cortesía del Señor Andreoni, feliz estancia y que le sea placentera la experiencia, con permiso. –Le escucho a Adrianna en el tono más servicial y agradable que he escuchado-

Me sorprende muchísimo la situación, no estaba yo preparada para pasar una tarde en un Spa, ni lo había imaginado aunque me encanta la idea, con una sonrisa y aceptando el obsequio de Mauricio, procedo a registrarme con la recepcionista, una chica tan agradable y educada como Adrianna, una vez confirmado el registro me invitan a pasar a unos cubículos hermosos donde me indican que debo desvestirme y colocarme una de sus hermosas batas.  Mi sorpresa es mayúscula al darme cuenta que mi bata tiene bordado mi nombre en color lila, mi favorito. Cuesta creer el nivel de detalles y de atención que me prodigan acá, sólo alguien tan particular como Mauricio sería capaz de algo asi. Le acabo de enviar un mensaje: “Gracias, todo está hermoso”.

A lo cual él me responde de inmediato: “Disfrútalo, ojalá estuviera contigo. Te espero”

Aún sorprendida por la linda sorpresa, me desvisto con mucha calma observando los delicados detalles del lugar, el olor a madera me seduce, el piso de parquet rústico me encanta al contacto con mis pies descalzos, el toque asiático del bambú , las pequeñas cascadas de agua que complementan la decoración y aportan ese sonido tan relajante ¡El olor a sándalo es tan suave que apenas se percibe pero que agradable resulta!  Y la iluminación tenue resulta muy relajante, cuesta creer que afuera hay una urbe industrial pujante que no se detiene en su desenfreno, tráfico y locura citadina, esto es un oasis que ignoraba que existía, que hermoso todo, muy hermoso.

En unos minutos regresa la chica a buscarme, me pide que me coloque unas suaves babuchas en mis pies que combinan perfectamente con la hermosa bata, así lo hago y la sigo a través de un laberíntico pasillo donde la música suave e instrumental completa el ambiente.  Casi al final del recorrido doblamos a la derecha para adentrarnos en una sala blanca, iluminada y con una serie de tinas y calderas hermosas y ordenadamente dispuestas, puedo ver que estamos prácticamente solas salvo una joven que disfruta de una lectura en una de las tinas humeantes.

El vapor le otorga aún más misterio al ambiente y me invita a relajarme con una deliciosa inmersión en sales del Himalaya, la chica con una total delicadeza me despoja de la bata, quedando yo completamente desnuda y a merced de todos sus cuidados.  Con una voz muy suave me invita a entrar en la humeante tina cubierta de flores, le obedezco absolutamente hipnotizada y me sumerjo por completo.  La sensación del agua tibia en mi piel es algo muy difícil de superar y el efecto relajante es inmediato, no me imagino cómo me sentiré luego pero ya puedo asegurar que todo los cuidados que recibiré acá me llevarán a vivir una enriquecedora experiencia, Mauricio si sabe cómo sorprenderme, deseo estar muy linda tanto por fuera como por dentro sólo para él, esta noche puede ser la noche.

Después de una media hora quizá de disfrute dentro de la tina, la chica regresa para terminar mi baño aplicándome ricos masajes con una gran esponja de textura rugosa pero que al contacto con la piel sientes que realmente te está dejando pulcra, limpia y lista para ser amada.  La mano de la chica y su esponja recorren mis piernas, las cuales debo levantar para poder ayudar en su labor, mis brazos también reciben sus atenciones y todo resulta perfecto para mí.   Eventualmente observo el rostro de la chica y es muy linda, sin maquillaje y con una piel muy sana y tersa, al cruzarse nuestras miradas me sonríe tímidamente mientras continúa con su rica labor.  No sé cuánto tiempo más pasé sumergida pero tengo la sensación que podría acostumbrarme a esto y toda la piel de mi cuerpo esta agradecida, muy agradecida.

Con su tenue voz la chica me indica que vamos a pasar a uno de los cubículos privados, con muchísimo gusto me incorporo para que me pueda colocar de nuevo la suave bata, me toma de la mano para ayudarme a salir de la tina y me cierra la bata lentamente, sin prisa, como si el tiempo acá les perteneciera y decidieran obsequiártelo sin reparos.  Vuelve a tomarme de la mano y me conduce a uno de los cubículos del fondo, un sitio que me impresiona por su decoración nuevamente minimalista, en el centro hay una cama alta y alrededor hay un par de repisas con productos, por supuesto no podía faltar la cascada de agua y los detalles de bambú. Me llama la atención un mueble rodante con una especie de pequeña tina alta que incluye un dispositivo con un manguerita tipo ducha, todo muy lindo y ordenado.

La chica me desviste de nuevo sin prisa, me invita a subirme a la camilla tomándome de la mano y ayudándome un poco, supongo que llegó la hora de disfrutar los masajes y no me equivoco, comienzo a recibirlos desde el cuello hacia abajo y creo que voy a quedarme dormida, esta chica tiene magia en esas manos que junto a la loción que me colocó, hacen una delicia en mi cuerpo. Sus ricos masajes bajan y van logrando relajarme por completo, puedo sentir con claridad como algunas partes de mí como el cuello y parte de la cintura cambian por completo a medida que la chica avanza, creo que he estado muy tensa en los últimos años, seguro.

Me pide que me baje un poco casi hasta llegar al borde, me cuesta un poco especialmente porque no tengo donde apoyar mis pies para sostener mis piernas, me sorprendo al ver que ella sustrae de la base de la camilla unos soportes para que descanse mis piernas que al reposar allí se abren naturalmente muy semejante a cuando visito a mi ginecólogo. Observo con calma cómo acerca la tina alta rodante y la coloca justo al borde, desde acá arriba lo puedo ver y me pregunto en qué consisten estos masajes pero no me atrevo a interrumpirla, prefiero ser sorprendida.

Me pide con mucho cariño que me baje aún más hasta quedar prácticamente mi vagina al borde y a su completo merced, ahora si mi curiosidad es enorme.  Me mira a la cara y vuelve a  sonreírme para luego tomar la pequeña manguerita con ducha y activarla justo sobre mi rajita, ¡Me está duchando mi vagina con agua tibia!  ¡Jamás me hubiese pasado esta idea por mi mente! ¡Pero qué sensación tan agradable Coño! ¡Sentí cómo un pequeña patadita de placer en mi abdomen!

Por un momento pensé en interrumpirla y explicarle que no hacía falta y que yo no pedí este servicio, ¿Pero acaso no es un regalo de Mauricio? Si él lo escogió para mí, ¿Quién soy yo para impedirlo? ¡Bueno, pues soy justamente la que tiene la raja ocupada con una desconocida que porta una manguera! ¡Creo que tengo un buen motivo para detener esto!

Pero a decir verdad, no me atrevo y no se siente tan mal, sólo es incómodo por ser primera vez que una mujer me hace esto y el regalo de Mauricio me tomó por sorpresa, pero confieso que la sensación del agua tibia bañando suavemente mi chocha es algo muy difícil de superar, además de que estoy en manos de una profesional y muy a gusto, muchísimo.

Con una mano dirigía el tibio chorro cubriendo mi raja y con la otra me masajeaba suavemente usando un producto muy suave que parece un shampoo, o más bien algún tipo de loción. Se siente tan rica el agua tibia en ese punto que comienza a excitarme, el trabajo que realiza la chica no se queda atrás con la pericia de sus manos en mis labios y de vez en cuando rozando mi clítoris.  Sólo me resta dejarme consentir, mi único esfuerzo debe estar enfocado en permanecer recostada, cerrar mis ojos y que sucedan estos ricos cuidados.

Después de un rato recibiendo la dulce y excitante caricia del agua tibia, la chica pasa a secarme con una suave toalla, lo hizo con tal tacto que me recordó los cuidados que yo le daba a Dariela recién nacida, muy parecidos. Y por si fuera poco ahora me aplica con un secador unas suaves bocanadas de aire apenas tibio en mi cosita, ya no sé cómo disfrutar este momento, la fuerza del aire del secador me tiene sumamente excitada, debo estar muy mojada porque esto no es normal para mí, es en extremo delicioso.

La chica me coloca una delicada loción sobre la parte externa de mi vagina y no deja por fuera mis labios quienes también reciben sus cuidados, sus dedos tocándome me tienen desesperada, pienso que son las manos de Mauricio y sus gruesos dedos varoniles y mi excitación aumenta junto con mi respiración que se acelera por demás.

-¿Qué tipo de corte va a querer Señora? –Me consulta suavemente la chica sacándome de mis pensamientos sexuales con Mauricio-

-¿Disculpa? No te entendí

-El servicio que contrató incluye un cuidado completo para su vagina, acá tiene varios tipos de corte que podemos ofrecerle Señora –Me explica extendiendo hacia mí un muestrario con varias fotos de cortes de vello púbico para escoger-

-Ah, ya entiendo, bueno como verás estoy bien podada y no es mucho lo que podemos hacer allí, hoy tengo una cita muy especial ¿Cuál me recomiendas?

-Le puedo recomendar el depilado completo, el mohicano o el camino del placer, el que guste de esos tres –Me responde-

-A ver, creo que me conviene el mohicano, si, ese estará bien, muchas gracias –le indico-

-Está muy bien Señora, excelente elección, sólo serán unos minutos

Y así fue, no había mucho que hacer verdaderamente con mi vello ya que trato de mantenerme bien afeitadita y me hago mi propia versión del “mohicano” pero la chica igual se esmeró afeitándome y preparando mi cosita para lo que yo creo que será mi encuentro nocturno con Mauricio.

Pasados unos minutos me muestra a través de un espejo el resultado final y es realmente muy lindo, todo muy limpiecito y perfectamente delineado el mohicano, estoy muy impresionada y aún sigo tan excitada como antes, como ya lo dije, estos cuidados no son comunes para una mujer como yo.

Observándome en el espejo puedo ver un par de gotas de ese flujo lubricante maravilloso rodando desde mi vagina y ya casi al borde mis nalgas, le pido a la chica que por favor me permita algo con que limpiarme, me da vergüenza con ella ya que es producto de mi excitación.

-No se preocupe Señora, yo me encargo –Me responde-

Y si, se encargó. Con otra toalla pequeña absorbió las gotas que casi caían de mis nalgas, y aprovechó para secarme un poco más en la parte baja de mis labios e inclusive fue un poco adentro, no mucho, pero si me penetró apenas con la punta de sus dedos para quitar mi lubricante.

-Está listo Señora, ahora le voy a pedir que se voltee por favor y se coloque sobre sus rodillas inclinando su torso sobre la camilla, puede usted descansar su rostro mientras termino.

-¿Mientras terminas qué? –Le pregunto horrorizada, ya que al colocarme en esa posición voy a exponer completamente mi culito hacia ella-

-El tratamiento de “Blanqueamiento de Ano” que pidió Señora –Me responde con toda naturalidad-

-¿Blanqueamiento de ano? Disculpa ¿Yo pedí eso? –Le pregunto aterrada-

-Sí, Señora, está en el pedido, pero no se preocupe, no le produce dolor y ésta es sólo la primera sesión según como lo tenga, una vez que yo lo evalúe le programo las siguientes citas, pero al menos deben ser unas cuatro para lograr un color de piel equiparado con el resto. –Me explica como toda una profesional mientras retira la mesita móvil y pone a la mano otro pequeño aparato con una luz azul-

Y de nuevo volví a convencerme si Mauricio me encargó este servicio, no me queda otra que disfrutarlo y esperar que suceda algo esta noche en la hacienda, es evidente para mí que me está preparando para el amor, ninguna otra idea pasa por mi mente, ninguna.

Con ayuda de la chica me coloco como me indicó, en cuatro patas y dejando mi culito descubierto y al aire para ella, yo no recuerdo que este tipo de servicios existieran en mi época y nunca me he preocupado por el color de mi culito, además soy de piel blanca y tengo partes rosaditas ¿Qué tan grave puede ser?

-Señora tiene usted un ano precioso, realmente muy lindo, la felicito –Me comenta la chica apenas examina mi culito con su lamparita de luz azul-

Antes de saber qué responderle pienso yo que es primera vez que me dan una felicitación por el estado en que se encuentra mi culo, ahora resulta que es precioso y lindo. ¿Qué responde una en esta situación? ¿Un “gracias, está a la orden” sería muy irónico?  ¿Desde cuándo los culos reciben congratulaciones?

-Ay, gracias, eres muy amable, la verdad es que no le he puesto mucha atención –Fue lo único que se me ocurrió responderle-

-Sí, está muy bien Señora, su piel blanca le favorece y aunque le voy a aplicar el tratamiento, con unas dos sesiones adicionales será suficiente para usted.

A ver, a esta edad estoy con el culo al aire y una jovencita con una lamparita azul me lo está examinando como si yo fuera una mascota.  La posición es incómoda, la situación también, la conversación acerca de la belleza de mi culo ni se diga y la lamparita azul ya me tiene verde.

Para culminar la chica me aplica una loción justo allí, eso sí fue un tanto agradable pero no creo que me acostumbre, sus dedos como ya lo sé hacen magia y mi culo debe estar feliz y muy contento, hoy recibió más elogios que yo en todo el mes. Y es un culo.

Ya culminada esta parte, la chica me pide que me recueste boca arriba, me tapa mis partes íntimas con una par de toallas, coloca unas rocas sobre unos recipientes y las cubre con un tipo de sahumerio que despiden una aroma muy particular, como cuando la tierra se humedece con la lluvia de la tarde, algo así.  Se retira en silencio y a los minutos entra otra chica quien me sirve una infusión de hierbas que es una delicia para tomarla de a sorbos discretos.

No sé en qué momento me adormecí pero que bien que me permitieron descansar de esta forma, la chica regresa al rato y me indica que esta completa la sesión y lo agradecidos que están por servirme.  Me ayuda a incorporarme y a colocarme la bata, me conduce hasta el sitio dónde están mis pertenencias y mi ropa, me cambio con toda la calma del universo y salgo de allí muy agradecida por la experiencia tan intensa para mí.

Los pasos hacia la salida donde me espera Harry parecen dados sobre las nubes o sobre camas de algodón muy suave, estoy relajada al máximo, estoy siendo consentida a distancia por un semental italiano, por un hombre precioso.

Ya dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y despedirse.  La veo muy familiar con Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:

-¿La conoces Harry?

-No mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo eso-- -Me respondió-

-Ah ok ¿Y qué te dijo Harry?

-Que usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?

-Si, así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.

-Sra Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de Spa. ¿Me lo recomienda?

-Qué curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.

Y así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.

Ahí voy, otra vez.

CONTINUARA…

 

               


CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS  (By Sheykong)

Ya dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y despedirse.  La veo muy familiar con Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:

-¿La conoces Harry?

-No mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo eso-- -Me respondió-

-Ah ok ¿Y qué te dijo Harry?

-Que usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?

-Si, así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.

-Sra Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de Spa. ¿Me lo recomienda?

-Qué curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.

Y así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.

Al llegar al sótano de la torre, esperamos sólo unos diez minutos y Mauricio ya estaba con nosotros en el auto, sentí un alegría indescriptible al verle llegar, su sonrisa, su mirada vibrante y su presencia tan masculina me infunden el más intenso morbo que he sentido alguna vez por un hombre.

Harry de inmediato se pone en marcha, atravesando la ciudad, una ciudad que desconozco en detalle pero donde me siento muy a gusto así, perdida, desubicada y sin sentido de orientación, pero no me importa, sé que estoy en buenas manos, mi corazón me dice que lo mejor está por venir y mi palpitona me asegura que será una noche perfecta y ella nunca, nunca se equivoca.

-Quería darte las gracias por el regalo de hoy –Le comento a Mauricio-

-Al contrario, gracias a ti por recibirlo, sé que lo disfrutaste –Me responde- Quise estar allí.

-Sí, muchísimo, es primera vez que recibo ese tipo de cuidados, fue muy particular, pero te quería hacer una pregunta ¿Por qué justo este regalo?

-Bonny, un hombre no puede hablar bien de sí mismo si no cuida a la mujer que le acompaña en su camino, hoy quise que te cuidaran como si lo hiciera yo mismo, espero que no te haya incomodado.

-¿Sabes? Por un momento sentí que me estabas desinfectando.

-¡Ja  Ja  Ja  Ja  Ja! ¿Desinfectándote? ¡No! ¡Ja  ja  ja  ja!  Yo mismo tomo esos cuidados para mi cuerpo, son un bálsamo en medio de tanto trajín y ocupaciones, me encantaría que lo tomáramos juntos en algún momento, debe ser muy especial estar allí contigo.

-¿Lo dices en serio? –Le pregunto con voz de gatita melosa mirando sus ojos verdes aceituna y recostándome sobre su pecho-

-Contigo todo va en serio Bonny, aunque me hagas reír tanto, gracias por eso –Al terminar de decirme esto, extendió su brazo izquierdo, lo pasó por encima de mí y lo posó sombre mi hombro, abrazándome y dándome un tierno beso en la frente-

Y se hizo el silencio, desde mi lugar pude ver que Mauricio observaba por la ventana el paisaje como quien está satisfecho con lo que tiene y con lo que es, y yo bien acurrucada en su pecho me siento protegida, me siento querida y es un gusto viajar así, ver cómo cambia rápidamente todo a nuestro alrededor, dejamos atrás la ciudad y sus formas de concreto, tráfico y avenidas complicadas para adentrarnos en una suerte de paisaje campestre, sencillo y muy verde.  Cada vez menos edificios y más casas, menos calles y más montañas, menos apuro y más calma.

-¿Queda muy lejos la hacienda? –Le pregunto a Mauricio por mera curiosidad-

-No mucho, la ciudad ha crecido tanto que cada vez el recorrido lo hacemos en menos tiempo, en todo caso prefiero estar contigo en esta carretera viendo los árboles y el campo que en esa oficina defendiendo el patrimonio familiar, este viaje lo estoy disfrutando mucho Bonny, quiero que lo sepas.

Yo insisto, este hombre me procura más orgasmos con sus palabras que todos los metros de pene que me dio Romualdo en doce años, el atardecer engalana nuestro viaje y la sensación de escapar con alguien a quien quieres con rumbo incierto me traslada a un sueño que siempre tuve, sólo que jamás imaginé que lo iba a lograr y menos con alguien tan maravilloso como Mauricio.

Nos desviamos de la autopista principal para entrar a una carretera pequeña, de esas que te permiten sólo dos canales, la noche ya cayó sobre nosotros y veo muy poco hacia afuera, los vidrios ahumados del auto me impiden observar los detalles pero si puedo distinguir pequeños caseríos cada cierto tiempo, el pecho de este hombre me tiene derretida, su perfume cítrico que me envuelve y el calor de su cuerpo que me arropa me tiene totalmente rendida y lo que falta, hay mucha noche por delante, estoy tan nerviosa como a la expectativa, pero de una cosa no dudo: Este es el único sitio en todo el planeta tierra en donde deseo estar ahora y Mauricio la única persona con la que compartiría este momento tan lleno de romance y hoy tengo ambas, por fin.

-Ya estamos llegando, faltan unos cinco minutos ¿Estás muy cansada? –Me pregunta-

-No, para nada, sólo que entre el Spa y este viaje tan cómodo contigo acá abrazada, se me bajan las defensas, me siento muy bien a tu lado Mauricio.

-Quiero que sepas que desde que falleció mi esposa, nunca he traído acá a alguien, eres la primera mujer que pisa la hacienda en varios años, ¿Eso te dice algo?

-Que soy importante para ti, tanto como tú lo eres para mí, gracias por traerme aunque yo podría compartir contigo en cualquier sitio modesto y ser igualmente feliz ¿Eso te dice algo?

-Me dice que no me equivoqué Bonny…que no me equivoqué.

Dicho esto fuimos interrumpidos por unos hombres que confirmaban nuestra llegada, supongo que por seguridad, pero una vez que identificaron el auto y a Harry dieron la orden de abrir una enorme reja negra y todo marchó muy bien, seguimos nuestro camino.  Ahora puedo ver una pequeña carretera empedrada que nos obliga a reducir la velocidad y que nos lleva directo a una enorme casa sobre una pequeña colina, está muy iluminada y hay unas personas en la entrada, supongo que será personal de la hacienda prestos para atender a Mauricio.

-Llegamos, espero todo sea de tu agrado, ven, acompáñame –Me dice Mauricio descendiendo del auto y extendiendo su mano para ayudarme a bajar-

Hay un clima bastante frío y una brisa fuerte pero que con esta hermosa compañía resulta más bien una caricia de la montaña, no me incomoda para nada. Mauricio me toma de la mano y me aprieta fuerte, en un segundo me hizo sentir de su propiedad o mejor dicho me hizo sentir representada, sospecho que me va a presentar y eso me llena de vergüenza ¿Qué pensarán de mí estas personas?

-¡Buenas noches patrón! ¿Cómo estuvo su viaje? ¡No lo esperábamos tan tarde! –Grita con voz muy agradable un hombre con sombrero que está acompañado de tres niños-

-¡Buenas noches Máximo! El viaje estuvo mucho mejor que los anteriores, ya de vuelta por acá y parece que no me quiero ir ¿No? –Les responde Mauricio saludando a los niños con un cariñoso toque en sus cabecitas despeinadas-

-¡Patrón, no nos dijo que venía acompañado! ¡Pero ya mismo preparamos todo! –Le responde rápidamente el hombre como quien se siente descubierto-

-Si Máximo, la Sra Bonny me acompaña, pero no voy a requerir nada por esta noche, sólo dile a tu mujer que nos prepare algo ligero de cenar y pueden irse a descansar, no se demoren ¡Tengo un apetito voraz hoy!

Dicho esto el hombre desapareció en medio de la casa con los niños detrás de él jugueteando, Mauricio tuvo un breve conversación con Harry y lo puso a escoger entre quedarse acá o regresar mañana viernes en la tarde. Harry decidió quedarse, luego de darme la bienvenida también desapareció por un lateral de la casa junto con el auto.

-Bienvenida, espero estés a gusto, no tengo al personal completo pero no creo que haga falta, sólo seremos tu y yo –Me dice Mauricio tomándome nuevamente de la mano-

-Si gustas yo puedo cocinar, me encantaría que probaras mi sazón.

-No te ocupes de eso hoy, ya tendremos tiempo de muchas cosas, más bien deja que Ana te sorprenda con la cena y disfrutemos este tiempo juntos, es sólo una noche Bonny.

-Lo que tú digas, soy la invitada ¿No? –Le respondo riéndome y colocando mis manos sobre su duro pecho-

Lo que siguió a continuación es muy difícil de describir, Mauricio aún con esa sonrisa hermosa que le adorna y bañado por la luz amarilla de la entrada de la casa, tomo mi rostro entre sus fuertes manos, me miró fijamente y me acercó su rostro colocando sus labios sobre los míos.  Yo cerré mis ojos y me dejé llevar por él, su suave boca cubría completamente la mía y su lengua se abrió paso para penetrarme con suavidad, la delicadeza con que recorrió el interior de mi boca me indicó que era el hombre correcto en este momento de mi vida y este profundo beso era el prefacio ideal para una noche de entrega total, sin reservas ni límites.

No sé cuánto duró el beso pero mientras su lengua hacía desastres en mis emociones, abracé su ancha espalda y lo acerqué aún más a mí, sé que es un beso único y también sé que es memorable, inolvidable, tibio y delicioso. En mi poca experiencia he experimentado besos emocionados y besos por compromiso, por cumplir y éste no es beso de “trámite” como diría la flaca, es un beso que confirma su pasión por mí, que abre mis puertas a Mauricio y tumba toda fortaleza, toda muralla y me entrega en sus manos, es un beso maduro de un hombre que sabe lo que hace y lo hace muy bien, de un hombre verdadero, de esos que te calientan con una palabra y te desnudan con sólo rozarte, es el beso que esperaba desde hace años, ese que nunca vemos venir pero que siempre llega, ese que te sella y te coloca un nombre de hombre y hoy mi hombre es Mauricio Andreoni.

-Que beso tan hermoso, Mauricio…no lo esperaba –Fue lo único que pude decir-

-No digas nada…déjate amar. –Me dijo suavemente sin dejar de fijar sus ojos en los míos-

Seguidamente, entramos a la casa abrazados y sonriendo, la palpitona no me deja en paz y estoy muy excitada de nuevo, ese beso me descolocó por completo y me puso directa, creo que no voy a cenar o como que voy a cenar italiano y uno muy rico.

Luego de mostrarme algunas áreas de la casa, que por cierto es muy hermosa, amplia, de buen gusto y de estilo colonial, nos sentamos en unos sillones muy amplios y cómodos alrededor de un jardín interno que incluye una fuente muy hermosa y unos helechos colgantes muy grandes, todos ellos dispuestos alrededor de la fuente, intercalados por unas columnas delgadas muy cuidadas, blancas y hermosas. El se levantó para buscar algo.

-Mauricio esta casa es bellísima, debes estar muy orgulloso de tenerla –Le digo notablemente impactada mientras él aparece con una botella de vino y un par de copas-

-Sí, encierra mucha historia Bonny, muchos momentos familiares felices, pero sólo es una casa, no caigas en su engaño, las propiedades van y vienen, muchas desaparecen pero la familia debe seguir, si una casa como ésta no sirve para el disfrute y deja de generar felicidad ¿Para qué debe seguir en pié?  ¡Mejor sería derrumbarla y construir otra cosa! El amor es lo que permanece Bonny, si no hay amor esto es sólo ladrillos, bahareque y tejas. No importa si el sitio es pequeño o sencillo, es el amor que alberga lo que te da orgullo. Así pensaba papá y yo lo creo, no tengo dudas.

-Eres un hombre muy intenso Mauricio, nunca conocí a alguien como tú, no soy muy experta en el amor pero siempre tienes la frase correcta ¿No hay nada que te distraiga o te haga bajar la guardia?

-Tú Bonny, sólo tú me haces bajar la guardia, por eso estamos aquí, por eso he insistido en conocerte y todo lo que encuentro en ti complementa mi mundo, no sé si mañana me amarás pero esta noche tengo una sola oportunidad de entrar a tu corazón y hacerme un lugar a tu lado.

-No te cansas de hacerme el amor con tus palabras Mauricio ¿Te puedo pedir algo?

-Si, como no.

-Hazme el amor aquí y ahora.

Ahora voy a decir dos cosas, una es que nunca le había pedido a nadie que me hiciera el amor con el corazón atravesado en la garganta y la otra es que nunca había visto en un hombre maduro una mirada tan llena de ternura, me pregunto si me verá como una presa herida o como alguien que implora amor, pero tengo toda una noche por delante para averiguarlo.

Mauricio sonrió levemente y juraría que en sus ojos se asomaron unas lágrimas, no lo sé, la luz tenue no me permite asegurarlo, pero ese hombre alto, fuerte, que dirige un emporio y decide decenas de destinos esta recostado de una columna, observándome con las copas en las manos y parece pedir que lo amen, que lo consientan y que al menos por una noche pueda ser el quien se sienta protegido, querido y cubierto por el amor de una mujer que no deja de admirarlo y no por sus logros profesionales, sino por su calidez como persona, su respeto a la familia y la forma como me hace sentir.

Todas merecemos un Mauricio Andreoni, no hay que conformarse con menos.  No me refiero q que nuestros hombres sean empresarios, exitosos, europeos o hermosos, yo apunto a que nos den el lugar que nos corresponde en sus vidas, nos traten con la importancia que merecemos y nos garanticen una vida de respeto y atenciones, no estamos pidiendo demasiado, es lo justo a cambio de nuestro amor.  No todos los hombres deciden ser como Mauricio, porque el reto de considerarnos les queda muy grande y prefieren regodearse en relaciones de menos categoría hasta que pierden toda autoridad.  El reto recae sobre todos pero sólo los que toman la decisión y dedican cada segundo de su vida a servirnos por amor son los que finalmente se ganan toda nuestra admiración y respeto. No importa si ese hombre no es muy agraciado físicamente o si su forma de sustento es sencilla y poco notable, si asume el reto nos encontrará siempre a su lado, porque el amor es para todos pero no todos saben hacerlo.

Luego de esta reflexión, me levanté del sillón y caminé directo hacia él sin dejar de mirar a sus ojos y dibujando una sonrisa traviesa en mi boca, al estar bien cerquita sólo le di un pequeño y tierno beso a mitad de sus labios, de esos que juegan pero que invitan a la complicidad e inmediatamente le dije:

-¿Me llevas?

CONTINUARÁ…

 

               


CAPITULO 27 / OLGA LA MISTERIOSA (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 27 / OLGA LA MISTERIOSA (By Sheykong)

Finalmente se acaba el orgasmo más largo y sabroso que he tenido en años, quedo tumbada de lado totalmente agotada y satisfecha, saco con cuidado el dedo de mi culo pero me dejo la mano dentro de mi raja mientras me calmo, solo un pensamiento cruza mi mente en este momento y es Mauricio cogiéndome, acabando dentro de mí, abrazándome con sus enormes tenazas y cubriendo mi diminuto cuerpo con sus piernas velludas y duras, me dejo caer en una suerte de descanso profundo, de calma total con sensación de victoria, necesito que Mauricio Andreoni me haga el amor, debe ser pronto, quiero que me coja duro y rico, como un italiano delicioso.

Espero que sea muy rico.

La semana inició como esperaba: Toda una locura.  Entre complicaciones de tiempo, tráfico en la ciudad, llevar a Dariela con mi hermana, concretar el viaje a la empresa de Mauricio y coordinar a Keisy y a Beni para reanudar las acciones, se me está desgastando toda la mañana y no estoy rindiendo para nada, si no fuera por la sensación de volar por las nubes que aún conservo por la divina visita de ayer, estaría ya obstinada a esta hora.

Ya en la empresa de Mauricio las acciones ocurren con toda normalidad para todo el personal, menos para mí, espero que él llegue para verlo y saludarlo, con muchísima impaciencia hablar con él y ojalá se pueda dar el almuerzo del que hablamos.  Cómo me cuesta concentrarme en mis labores y sentirse así a mi edad no es nada desagradable, todo lo contrario, me siento viva, activa y tengo un motivo para verme bonita, pasé muchos años sin esa sensación y volver a vivirla me ilumina los días aunque las horas sean eternas sin él.

En la habitación del hotel el tiempo transcurre igual de lento para mí, Keisy “la rosadita” me habla y no la escucho, sé que requiere mi atención pero yo estoy lejos de aquí, yo estoy con Mauricio donde sea que se encuentre a esta hora. Mi corazón se acelera cada vez que recibo un mensaje por mi teléfono, creo que es él queriendo saber cómo estoy y la verdad es que estoy contando los segundos para verlo.  Y sucedió: Me acaba de llegar un “Buenas noches, que tengas lindos sueños” y no cabe la emoción en mi corazón y en mi cara lo reflejo de inmediato, me tiemblan las manos para contestarle, lo hago y no hay respuesta, no lo ha leído, quizá problemas de señal.

-Bonny…¿vienes? –Me pregunta Keisy envuelta en una toalla diminuta desde la puerta del baño-

-No creo, dúchate tú, pero gracias, yo lo hago luego –le respondo lamentando rechazar su invitación a ducharnos y repetir esos ricos masajes-

-¿Tú estás bien? Te noto extraña esta vez, si te pasa algo podemos conversar, si tú quieres

-Tranquila, no pasa nada malo, todo esta mejor que nunca, estoy agotada y tengo muchas cosas en que pensar ¿No te sucede a veces Keisy?

-No mucho pero tienes razón, hay momentos así, como para pensar y no hablar tanto, no es que nos esté sucediendo algo malo, sólo no queremos hablar mucho y es suficiente para nosotras, yo acostumbro a pensar en la poceta sentadita ó antes de dormirme, son mis momentos, pero te entiendo perfectamente amiga.

-Gracias, que disfrutes tu ducha, otro día ¿Sí?

Mañana martes sé que lo voy a ver y no sé cómo reaccionar, si lo busco y lo interrumpo o espero que me contacte, lo que sí es seguro es lo discretos que debemos ser en la oficina, se presta para malos comentarios y además aún no sé hacia dónde vamos con esto, es más, no conozco las intenciones de Mauricio, me parece un gran hombre pero dentro de tantas mujeres a su alrededor, ¿Por qué está pasando esto? No lo sé, pero voy a disfrutarlo mientras dure.

Llegando a la empresa y como siempre, me dirijo a mi puesto de trabajo, me refiero a la pequeña oficina que me asignaron temporalmente y mi emoción se desborda al entrar, hay una rosa blanca sobre mi organizador ¡Es hermosa! ¿Cómo llegó acá y quién la colocó? No tiene una nota, es únicamente una enorme y bella rosa blanca, despide su aroma característico, me envuelve en mil pensamientos lindos y me hace sonreír. En un par de minutos me llega un mensaje por el teléfono:

“Una rosa blanca siempre debe acompañar a una dama pura” Es un mensaje de Mauricio y seguidamente me llega otro:

“Que tengas un feliz y alegre día ¿Te gustaría almorzar conmigo?”

La mañana transcurrió aún más lenta y por más que apuré las horas no sucedía nada que las hiciera más cercanas a mí hasta que llegó Mauricio y entonces el tiempo transcurrió tan rápido que me costaba creerlo, ¿Por qué sucederá que cuando esperamos al ser amado se detiene el tiempo pero si lo tenemos cerca todo se acelera y parece injusto?  Supongo que son los misterios de la vida y del amor, supongo.

Llegado el mediodía recibo la inesperada visita de Olga, quien muy educadamente me informa que el Sr Andreoni me espera en su oficina para almorzar, es muy incómodo para mí que ella tenga que acercarse hasta acá para algo así pero deben ser indicaciones de Mauricio seguramente y no lo voy a hacer esperar, me retoco para verme bonita y salgo a su encuentro.

Nuestro segundo almuerzo superó por mucho al primero, Mauricio llegó de un buen humor fascinante y cargado de pequeñas anécdotas de su breve paso por la hacienda familiar, no paramos de reír y su agradable tertulia no hace más que hacerme sentir cercana a él, ya conozco su oficina, su forma de comer, me llena de detalles de la hacienda y me habla de Harry como si lo conociera yo desde hace años, lo noto muy emocionado ¿Será por nuestro encuentro? No lo sé.

Las siguientes tres semanas transcurrieron como un cuento de hadas dentro de una oficina, había momentos en que era gratamente sorprendida por una rosa en mi escritorio o por una pequeña y delicada nota para saber cómo me encuentro, comenzamos a almorzar los viernes y así lo decidimos, Mauricio me consultó si estaba yo de acuerdo y de esa forma celebramos semanalmente el tiempo juntos, hasta ahora no ha pasado nada entre nosotros pero en cualquier momento sucederá, estamos muy cercanos y pendientes el uno del otro, ya es inevitable de mi parte contar con sus consejos y sugerencias acerca de mi labor temporal acá y él con una paciencia hermosa y digna de un hombre maduro, me dedica el tiempo que se necesita para que mi labor sea facilitada y la culmine con éxito.

Los fines de semana en casa me recuerdan su visita inesperada, me recuesto por horas en el sofá donde estuve sentada a su lado a pensar en él, en nosotros. El mueble ha cobrado otro significado, uno nuevo para mí, ya no es sólo el sitio donde Romualdo y yo anidamos tantos sueños, ni es el sitio donde me aproveché de Eric o él se aprovechó de mí, ya no importa.  Ahora es uno de mis lugares favoritos de la casa donde converso largo ratos con Mauricio y sus llamadas constantes para saber de Dariela y de mí, yo diría que mis sueños han ido madurando y este es mi nido, mi lugar seguro.

Esta semana tanto Mauricio como yo hemos estado irremediablemente ocupados, cada quien en lo suyo pero sin dejar de saludarnos en su oficina o despedirnos en las tardes, todo ante el personal de la empresa que ya deben sospechar y ante la mirada de Olga, me pregunto ¿Qué pensará? No sabía yo que muy pronto lo iba a averiguar sin procurarlo.

-Señora Bonny, ¿Tendrá usted un minuto para conversar por favor? –Me pregunta Olga luego de tocar la puerta de mi oficina apenas pasado el mediodía del jueves-

-Olga, que gusto, sí como no, por favor pase y siéntese.  Tenemos algo de atraso con respecto a los tiempos que sé que prometimos y manejamos desde el principio, pero fue debido a unos soportes que no aparecían, pero ya Beni se encargó de ese punto y creemos retomar el buen ritmo. ¿Desea usted que le envíe le cronograma ajustado?

Olga entra y se sienta frente a mí, sólo nos separa el escritorio pero sospecho que nos une algo más, como mujer puedo intuir que no está acá por la auditoria, los soportes y los tiempos de avance, su mirada me dice algo más.

-Señora Bonny, no estoy acá para revisar los términos ó avances de sus labores –Me dice totalmente seria, como es su costumbre-

-¿Ah no? ¿Y en que le puedo servir Olga? Usted dígame por favor –Le respondo con la misma solemnidad con la que me está hablando-

-Señora Bonny estoy acá para pedirle que tenga mucho cuidado

-¿Cuidado Olga? No le entiendo

-¿Le parezco tonta? –Me pregunta-

-No, para nada Olga ¿Por qué me pregunta eso? ¿A qué viene todo esto?

-¿Sabe usted cuántas mujeres se han acercado al Sr Andreoní desde que murió su esposa?

-No Olga, ni idea, pero sí me gustaría saber hacia dónde va esta conversación –le respondo-

-Inclusive años antes de enfermarse la señora, ya había comenzado un desfile por acá de jóvenes y no tan jóvenes interesadas en el Señor Andreoni.

-No lo sabía Olga, pero quizá me confunde con una arribista y ni sé por qué estamos hablando del tema ¿Mauricio sabe que usted está acá para esto?

-No Señora Bonny, no lo sabe y es mi iniciativa, le pido disculpas si se siente agredida por mi presencia, no es mi intención

-¿Agredida? ¡No! Sorprendida solamente, aún no logro entender su punto.

-Mi punto es el siguiente: No le haga daño al Sr Andreoni, por favor.

-Olga por Dios ¿Y por qué yo haría eso? –le pregunto muy impactada-

-El Sr Andreoni es una persona muy especial –Me responde mejorando su tono de voz- y yo diría que es un hombre noble, lo conozco desde muy joven, conocí a su padre y a su abuelo, estuve en su boda y en el nacimiento de sus dos hijas, viví junto a él toda la penosa enfermedad de su esposa y desde esa desgracia su vida no volvió a ser la misma, él no lo quería demostrar pero ya no volvió a ser aquel hombre que conocimos los que estuvimos tan cerca de él.

-Entiendo Olga, pero le aseguro…

-Hasta ahora Señora Bonny y eso es lo que me preocupa, por esa razón vine a pedirle que se aleje de él si sus intenciones son puro placer o dinero, aunque sé muy bien lo que le estoy pidiendo.

-Olga, no…

-Pero si las intenciones de su corazón son sanas, no sólo le pido que no se aleje de él sino me atrevo a exigirle que no lo deje sólo y luche, tenía años sin verlo sonreír, sin verlo tan inquieto y con ganas de estar acá, lo veo mucho más fresco y dispuesto, y además nunca me había pedido que dejara flores y notas en ningún escritorio de esta empresa, ¡jamás! Y algo más Señora Bonny,  El volvió a  ponerse esa corbata horrible que llama “De la suerte”, ¿la ha visto?

-Sí, la he visto, es imposible no verla. Es feísima.

-Espero no haberla importunado Señora Bonny y desearía contar con su discreción, si fuese posible.

-Olga gracias, me dejas atónita, sorprendida.  Es evidente tu amor por su familia y por él, puedo ver tu preocupación y la comprendo, yo haría lo mismo, créeme.  No le voy a hacer daño, antes prefiero alejarme. Nuestra amistad es muy linda y he aprendido a apreciarlo, tampoco sé que va a pasar más adelante pero quédese tranquila por favor.

-Gracias, me retiro entonces, que tenga buena tardes –Me dijo dando punto final a la conversación, muy a su estilo y levantándose para salir-

-¿Si le va a decir lo de la corbata? –Me preguntó volteando desde la puerta-

-Si Olga y le voy a obsequiar otra, de la suerte también –le respondo con una gran sonrisa-

Olga desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le deparó la vida en esta familia, que no es la suya.

A  mí me queda seguir adelante con esta historia al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo espero que él piense igual que yo.

Terminando yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:

“Hoy vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”

Yo digo que sí. Claro que si.

CONTINUARA…

lunes, 27 de julio de 2020

CAPITULO 26 / EL DELICIOSO ITALIANO (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 26 / EL DELICIOSO ITALIANO (By Sheykong)

Al terminar de reírnos por la ocurrencia, mi invitado me mira a los ojos y cobra una seriedad muy tierna, como si quisiera decirme algo importante.

-Bonny, te quería pedir que no me llames más “Señor”, me puedes decir Mauricio, como mis amigos –Me dice el Señor Andreoni colocando sus pierna cruzadas y mirándome con esos ojos claros hermosos que me derriten-

-Ah, imagínese, me va a costar, es por respeto y bueno, nuestra relación ha sido laboral más bien, es por eso.

-Te lo estoy pidiendo Bonny, quiero que me trates como a un amigo y que podamos tenernos confianza a partir de hoy y llamarme “Señor” no ayuda mucho a mi parecer, bueno si tu así lo deseas, tú dime ¿Lo intentarás?

-Si…Mauricio…te lo prometo, lo voy a intentar –En este momento vuelve mi “palpitona” y me cuesta creer que le puedo llamar por su nombre y además tutearlo-

-Gracias Bonny, gracias por eso, yo creo que a partir de esta visita que parece inesperada de mi parte podamos conocernos más y llegar a ser buenos amigos, de esos que quieren estar juntos siempre, de los que se llaman si no están cerca y se preocupan el uno del otro, ¿Te parece muy romántico Bonny? ¿Te gustaría? –Me dice Mauricio con su voz serena que debe tumbar más de una pantaleta-

-¡Claro Mauricio que me encantaría conocerte!  ¿Ya empezamos no?

-Si, Bonny, ya empezamos.

La tarde estuvo llena de anécdotas y ocurrentes comentarios que sazonaron la velada, Mauricio sabe ser encantador, es muy hábil para llevar una conversación y convertirla en un momento delicioso, pienso que es de cuidado ya que adereza cualquier tema que surja y te hace sentir importante, lo que quiero decir que en todo momento me escuchó con atención, llegó a hacerme preguntas cargadas de coherencia e interés y nunca, nunca me interrumpió, lo que me convertía en el centro de su atención y no hay nada más gratificante que eso cuando una está sentada compartiendo con un hombre tan inteligente y agradable, lo hace tan atractivo y lo hace dueño de mi entrepierna.

-Ya Harry regresó Mauricio, voy a invitarlo a pasar para que tome un café y bocadillos, ¿Estás de acuerdo? –Le pregunto-

-No lo va a aceptar Bonny, es terco como una mula.  Aunque tratándose de ti no dudo que me haga quedar mal y acepte, yo no rechazaría ninguna invitación que provenga de ti, ninguna.

-¿Lo conoces muy bien verdad? Como a todo tu personal de confianza.

-¿A Harry? ¡Ni siquiera se llama Harry! Se llama Nicasio Cogollo, pero no lo vas a creer Bonny, ama tanto las películas de Clint Eastwood que el mismo se rebautizó como Harry, por aquel persona je llamado “Harry el sucio”, para él resulta un modelo a seguir en todo y así va llevando la vida, no es que acostumbre a disparar o perseguir maleantes, es que es así para todo, decidido, directo, temerario y muy valiente, estoy muy agradecido tanto con el como con Olga, son de mi entera confianza.

-Puedo ver en la oficina toda la confianza que depositas en Olga –Le comento sentándome a su lado en el largo mueble, hasta ahora he estado de frente a él, recostada en un mueble individual que resulta tan cómodo desde que le agregué un par de cojines muy suaves y que bien sirven para descansar y relajarse-

-¿Olga? Ella vio nacer a mis dos hijas, sirvió a mi padre y la trajo mi abuelo desde la hacienda para que aprendiera los oficios modernos de la época y la mecanografía se convirtió en su pasión en quellos años, lo que no sabía yo es que con el pasar del tiempo iba a ser alguien tan importante para mí y para mi familia, quien quiera llegar a mi debe primero pasar por Olga y es muy obstinada, tanto como mi padre.

-Me impacta mucho conocer tu mundo, todo lo que te rodea, no debe ser fácil ser Mauricio Andreoni ¿Cierto? –le pregunto mientras saboreo uno de sus paninis que están deliciosos-

-Lo complicado no es ser Mauricio Andreoni el empresario ó el hacendado, para hacer negocios hay reglas y debes saber cómo utilizarlas y finalmente jugar a tu favor, mucha gente se acerca por interés y eso lo entiendo si vamos a aprovechar las oportunidades de un mercado floreciente como el de este país, pero lo verdaderamente complicado es criar a dos hijas sin que se conviertan en un lastre para la familia, ¿Cómo hacerlo sin su madre?  Ha sido todo un reto Bonny, ya no son dos niñas que sólo deben ser atendidas, ahora son dos mujeres con gustos muy particulares y mucho poder, aunque suene ostentoso. Dios ha sido bueno conmigo pero él también sabe lo difícil que me la puso con la muerte de mi amada esposa.

-Me imagino Mauricio lo difícil que fué, pero debes haber hecho un buen trabajo con tus hijas, te deben adorar.

-Nunca quise que me adoraran Bonny, trabajé duro amándolas cada día para que me respetaran y se respetaran a sí mismas, una familia que no se respeta se condena al fracaso y para mi cultura la unión de la familia es lo más importante, mi meta siempre fue llevarlas a la madurez, verlas escoger bien y no me han decepcionado para nada, quizá mi gran herida fue no tener un varón que me sucediera, a quien entregarle el legado del apellido, ni con todos los reproches de mi padre pude rehacer mi vida y colocar en sus brazos ese bambino tan esperado por la familia, pero como verás, no tengo todo lo que quiero.

-Aún estas a tiempo Mauricio, seguro encontrarás a la persona indicada y ese varón llegará –Le comento con toda dulzura-

-Quizá ya la conocí Bonny, ¿No crees? –Sentenció Mauricio aplicando nuevamente esa mirada fulminante que me deja desarmada-

-Ni idea Mauricio, no lo sé, ojalá ¿No? –Apenas atiné a decir esas palabras me levanté rápidamente del mueble y corté el momento fingiendo que debía lavar unos trastes rápidamente, la conversación con Mauricio es tan directa que me descoloca por momentos, no estoy nada acostumbrada a hablar tan claro, al contrario todos los hombres que he conocido sortean los comentarios importantes y terminan cantinfleando en un mar de palabras huecas sin compromiso-

La tarde terminó con muchos detalles sobre mi vida y la de Mauricio, parecíamos unos jóvenes comparando experiencias y compitiendo en aciertos, escollos y frustraciones, al rato logré que Harry se sumara a la velada quien gustosamente aceptó tomar un café con nosotros, dejando ver a un hombre muy agradable, de carácter liviano y muy fiel a Mauricio y su familia.  Fue un detalle muy dulce que ofreciera el auto para llevar a Camila hasta su casa, mañana es lunes y todos debemos retomar nuestras labores y las niñas no son la excepción.

Nos despedimos afectuosamente con la promesa de vernos durante la semana en la oficina, ambos quedamos muy a gusto con el bonito domingo que compartimos en casa, yo descubrí a un hombre de familia, de conversación honesta y principios inquebrantables.  Por su parte espero se haya llevado un buena impresión, hice todo lo posible por hacerlo sentir cómodo y servirle con cariño, me abrí como nunca con un hombre contándole tanto de mi vida, Mauricio supo crear un ambiente ideal para que yo me atreviera a descargar tantos detalles que tenía guardados en mi corazón, yo archivaría esta velada como un éxito romántico rotundo, este hermoso ejemplar de ojos color aceituna me hizo el amor una y otra vez únicamente escuchándome, que éxito para una mujer promedio como yo. ¡Qué éxito!

Antes de irse, me dijo:

-Bonny, agradezco muchísimo tu hospitalidad, tienes un lindo hogar y Dariela es una chica muy inteligente y despierta, lo has hecho bien.  Me encantaría que viajáramos de vuelta mañana, pero debo tomar la avioneta rumbo a la hacienda a resolver unos asuntos que requieren mi atención y el martes debo estar por allá. Olga se encargará de programar nuevamente un almuerzo ¿Te gustaría?

-Si como no Mauricio, me encantaría volver a verte –No pude esconder lo emocionada que me encontraba-

Y así partió mi hermoso galán maduro, como llegó se fue.  El tiempo pasó tan rápido, parece mentira que ya culminó el domingo y me cuesta creer aún la llamada inesperada, la visita de Mauricio y lo bien que salió todo.  Me quedo con un gusto inusual para mí, siempre mis iniciativas o momentos que creí especiales terminaban tan mal, me he llevado tantos chascos en mi corta vida con los hombres que resulta una dulce ironía siendo ya treintona , conocer a alguien tan espectacular. ¿Estará interesado en mí?  ¿Yo podré encajar en su mundo?  Tengo tantas preguntas en mi cabeza, pero esta noche voy a disfrutarme esta rica sensación, me la merezco, vaya que sí.

Después de acostar a Dariela y preparar todo lo concerniente a mi viaje, una buena ducha resulta la mejor opción para esta hora.  Me siento en la cama y la sonrisa no se borra de mi cara, comienzo a desvestirme lentamente, estoy muy ilusionada, tanto así que comienzo a imaginarme que es Mauricio quien me desviste, quien deja caer mi ropa y me libera del brassier, que rico estar solo en pantys y observarme en el espejo, ver mi cuerpo y confirmar lo lindas que son mis tetas, pequeñas pero firmes, si tan sólo Mauricio estuviera aquí y besara mis pezones tan rosaditos, me impresiona lo duros que están, los acaricio describiendo círculos sobre mis pezones y se siente tan bien, si sólo fuesen sus fuertes y grandes manos, las estuve observando toda la tarde y las deseo sobre mí, acariciándome, tocándome y preparándome para hacerme el amor como un buen italiano sabe hacerlo seguramente.

Comienzo a quitarme las pantaletas frente al espejo, de a poco aparece mi pubis, mientras me las bajo no puedo evitar pensar que Mauricio me desviste para comerme, para hacerme suya con ese poder de decisión que demuestra. Coloco mi panty dobladita sobre la cama como él lo hubiese hecho y sigo observándome completamente desnuda en este cuarto donde nacieron tantos sueños y murieron también, hoy no tengo nostalgia, hoy tengo deseo de ser amada por ese hombre, con mucha delicadeza comienzo a tocar mi rajita tan rosadita como mis pezones, tan pequeña y tan dispuesta a la vez a alojar el enorme miembro de Mauricio, no siento culpa al pensar cómo lo debe tener y para su estatura y corpulencia, debe sr un hermoso, grande y grueso pene, cómo quisiera acariciar su gran cabeza, por su color de piel debe ser una verga morena seguramente adornada con sus venas que denotan dureza y fuerza.

Mi clítoris se rinde ante mis dedos y se deja acariciar suavemente, descubro que estoy muy excitada, estoy muchísimo más mojada que de costumbre, unos hilos del líquido que me lubrica hacen juegos con mis dedos y una larga gota cae hasta mi pierna izquierda, no había mojado de esa forma desde mi juventud y me sorprende pero me gusta muchísimo, me confirma todo lo que siento por Mauricio y si me pongo así sólo pensando en él, entonces dejarme coger va a resultar una delicia absoluta.

Ya no es un dedo ni dos, sino tres dedos que juegan en mi raja, con una perfecta coreografía me acaricio mis labios una y otra vez, son unos labios discretos, hermosos, siempre me he jactado de ellos, apenas si sobresalen y estoy segura que me otorgan un aspecto juvenil, quizá hasta infantil si se quiere, ojalá sean del gusto de Mauricio y no sólo juegue en ellos con sus largos y gruesos dedos, sino que los consienta lamiéndolos con su gran lengua, la misma que me mantuvo hipnotizada toda la tarde y que estuve observando mientras conversaba, Mauricio tiene una forma muy particular para pronunciar algunas palabras y muestra un poco más de su lengua, lo que pude ver me mostró una lengua fuerte, pulcra, rosada y diseñada para mi raja, para mis labios, como hecha por los mismos Dioses mitológicos para hundirse dentro de mí y hacerme gritar de placer.

Me recuesto en la cama ya totalmente entregada a la rica fantasía de Mauricio haciéndome el amor, siento tanto gusto y estoy tan excitada que puedo acabar en cualquier momento, aprovecho lo mojados que están mis dedos para lubricarme mi culito, con una mano sigo dándome tan duro como puedo en mi raja y con la otra alcanzo el centro de mi culito para comenzar a tocarlo, me encanta pellizcármelo, es tan sabroso para mí, tan excitante, me voy dando pequeños pellizcos alrededor, toda mi vida me ha encantado hacer eso, inclusive desde pequeña, que ya luego al crecer adquirió otra connotación y descubrí con seguridad el rico placer de mis caricias anales.

Devuelvo la mano que estaba en mi culito a mi raja sólo para volver a mojarla, estoy loca por meterme un dedo como siempre lo hago, me dejo apenas la punta adentro, no penetro mucho porque me desagrada un poco, sino más bien con la punta  me acaricio hasta donde llego y me acaricio por dentro, con un solo dedo me basta, he intentado meterme dos dedos pero me cuesta, supongo que el día que entregue mi culito a alguien, me tendrá que preparar chupándomelo rico un buen rato, hasta que se abra y esté listo para ser penetrado, es lo que me cuenta la flaca, “Si no te lo maman, no te aman” es una de sus frases preferidas acerca del coito anal.

Con tres dedos dentro de mi cuca y la punta de un dedo clavada en mi culo, me pregunto si Mauricio es el hombre que me va a penetrar por detrás, si mi botoncito virgen podrá con su enorme y gruesa verga, yo creo que me va a doler mucho y me encantaría que me tratara con delicadeza y me dedicara el tiempo para abrirle mi culo y saber por fin cómo se siente tener un falo duro dándote rico por ahí.  Ya siento que viene el orgasmo, estoy entregada a mis manos y a las manos de Mauricio, a su verga, a su lengua, a su pecho viril poblado de un concierto de hermosos , peinaditos y sexis vellos plateados, a sus viriles y fuertes piernas que me rodean por completo, me inmovilizan y solo me permiten moverme al compás que dicta su verga dentro de mí, estoy a punto de tener un orgasmo muy fuerte, el más intenso en años, el más rico que te puede dar un semental como él en una fantasía tan divina y ahí está, siento el primer espasmo dentro, la calentura tan intensa que se apodera de mí y que me llega por choques desde mi raja a todo el resto del cuerpo, en medio de un orgasmo tan rudo tener el dedo metido en el culo sólo logra potenciarlo y una y otra vez me vengo con mucha fuerza, ¡Que largo ha sido y cuánto placer! Sigo tan excitada que cruzo mis piernas para aumentar el roce, me doy más duro dentro de mi culito y me termino de hundir el dedo, ya no me desagrada, más bien quisiera tener algo más largo y grueso atravesándome por atrás.

Finalmente se acaba el orgasmo más largo y sabroso que he tenido en años, quedo tumbada de lado totalmente agotada y satisfecha, saco con cuidado el dedo de mi culo pero me dejo la mano dentro de mi raja mientras me calmo, solo un pensamiento cruza mi mente en este momento y es Mauricio cogiéndome, acabando dentro de mí, abrazándome con sus enormes tenazas y cubriendo mi diminuto cuerpo con sus piernas velludas y duras, me dejo caer en una suerte de descanso profundo, de calma total con sensación de victoria, necesito que Mauricio Andreoni me haga el amor, debe ser pronto, quiero que me coja duro y rico, como un italiano delicioso.

Espero que sea delicioso.

CONTINUARÁ…