SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 13 / AHÍ VOY OTRA VEZ! (By Sheykong)
Me
costaba conciliar el sueño y me dediqué a pasar canales en la tv sin parar, creo
que el vino se me subió a la cabeza y me provocaba un poco más, pero ir a la
cocina no estaba en mis planes, allí metida en mi camita, desnudita y calientita
estaba más cómoda que nunca, y así seguiría si no fuera por la sorpresa que me
llevé al instante: Se abrió la puerta de mi cuarto y entró Romualdo en ropa
interior, con lo que quedó de la botella de vino y dos copas!
-Sorpresa! Te provoca un vinito? –Me dijo susurrando y
con una gran sonrisa dibujada en su cara-
-Ay
no…ahí vamos otra vez –pensé de inmediato cubriéndome con la frazada!
-Qué
te parece? Como en los viejos tiempos! –
me dijo alegre pero susurrando
-Noooo....tu
estás loco? Si se despierta Dari? Ah qué le vamos a decir?
-No
se va a despertar…y si lo hace no va a venir para aca, irá al baño, tomará un
poco de agua y se vuelve a dormir, como siempre pues! Como si no la conocieras!
-No
Romualdo…no vale –le dije muy asustada pero a la vez no podía aguantar la risa-
-No
qué? Ya estoy aquí…no te provoca? Quedó más de media botella y en la nevera hay
otra…anda, vamos a pasar el rato, no te compliques
-Ajá...y
qué vamos a hacer? Hablar como dos viejas y ver televisión de medianoche, ese
es tu plan? –le contesté ya un tanto resignada pero incomoda, yo estaba
desnudita debajo de la frazada.
Romualdo
se sentó en la cama frente a mí, cruzó sus piernas como quien medita y
mirándome me dijo: -Vas a querer el vino ó no?
Si nos quedamos calladitos no pasa nada…si va?
-Está
bien…una copa, pero sólo una! –le dije con la poca autoridad que me quedaba-
-Bien!
Esa es mi Bonny…además tenemos que ponernos al día con todo…no te parece?
-Mmmm…no
se si quiero…bueno, pero haz silencio, no nos vamos a buscar problemas
No
se bien cómo sucedió, pero en cuestión de una media hora ya nos habíamos bebido
el resto de la botella y estábamos más parlanchines que nunca, Romualdo hizo
una excursión a la cocina en puntillas y tratando de no despertar a Dariela y
poder rescatar la botella que nos quedaba en la nevera, esos minutos se
hicieron eternos. Yo le esperaba en la
cama sin poder aguantar la risa, no sé si estaba borracha ya ó de verdad la
conversa estaba buena, los chistes y las anécdotas estaban tan graciosas, el
caso es que me quedé pensando un minuto en tantas cosas, tantos recuerdos. Aproveché
rápidamente de tocarme mi rajita y me sorprendió estar mojadita, no mucho pero para ser sólo conversar pues
estaba húmeda de más. Me abrí los labios
con los dedos de mi mano y me acaricié el clítoris, sentí ese corrientazo que
me dá cuando me excito y que va desde mi
culito hasta la mitad de mi espalda, muy rico pero debo comportarme.
Romualdo
regresó de la misma forma en que se fue, en silencio y de puntillas, con cara
de travieso y muy sonriente. Nos
servimos varias copas más y ahora si me estaba pegando en la cabeza el licor,
no soy mujer de beber y una botella y media es demasiado para mi resistencia,
la risa me delata y Romualdo no se queda atrás, está más payaso que nunca…
-Gracias
x la velada…todo muy rico –le dije con una sonrisa-
-De
nada, me encantó verte, sigue siendo tan divertida como siempre
-Oye…pensando
yo acá, cómo te va con Tamara? Me imagino que todo bien, deben vivir una luna
de miel todo el tiempo no? Cuánto le
llevas? Como 20 años?
-Ah
si….Tamara…si, nos va muy bien, un poco celosa y bueno, acoplándonos aún porque
es una muchacha y necesita madurar y entender algunas cosas, pero se está
esforzando, no te creas…no es fácil para ella y si, le llevo veinte años…casi
veintiuno, la pegaste.
Tamara
era alumna de Romualdo, él es profesor de música popular y por lo general tiene
audiencias de todas las edades según donde le toque impartir la educación, ella
formaba parte de uno de sus experimentos sociales y es una muchacha muy joven, según
entiendo supo aprovechar nuestra separación para acercarse un poco más a él, yo
calculo que deben tener unos dos años saliendo y recién están viviendo
juntos…me da cosa con ella pero quizá y hasta les va bien, ella es carne fresca
para él y Romualdo es un hombre con experiencia, debió ser pan comido. Yo reconozco que él no es bonito ni nada de
eso, pero llamó la atención de Tamara…sabrá lo que le espera?
-Ay
Romualdo…debes estar viviendo un sueño –le dije con tono de mujer celosa- es
que ya no coordino, estoy de veras muy mareada –
-Bueno
si Bonny…pero hablemos de otras cosas, aprovechemos el tiempo
-Y
en el sexo…cómo les va? –ahora si no me importa nada y le solté esa bomba- tú
eres muy conservador y ella pues...debe querer muuuuuucho pene! Ja ja
ja -me reí con una carcajada que
me salió de lo más profundo, rayando en lo impertinente-
-No
quieres hablar de eso…ó si? -me dijo muy
extrañado-
-Y
por qué no? No tiene raja? Vino sin una acaso? Ó tiene una como ésta? –y en un
arranque de alcohol y confianza me quité la frazada de encima arrimándola hacia
mis pies y dejando que Romualdo vea lo que se está perdiendo, sen un segundo abrí
mis piernas y deje al descubierto mi raja afeitadita en pleno, la combinación
de la luz del televisor sobre mi cuerpo desnudo en la oscuridad del cuarto me
hizo sentir diva y dueña de la situación.
Romualdo
se quedó inmóvil, se le borró la risa de la cara y puso esa carita que tanto
extrañaba de mi gordo feo, eso me dice que domino la situación y me voy a aprovechar
de eso…con mi mano derecha voy directo a mi raja y con mi dedos la abro lo más
que puedo y le sonrío, sé que me veo perra, pero es que me siento perra y ese
es el mensaje que estoy enviándole.
-Qué
estás haciendo..? –fue lo único que le escuché decir-
-Tú
que crees..? No te gusta acaso? Así es la de Tamara..? –le dije con voz de
mujer fatal borracha-
Seguidamente
me introduje un dedo bien adentro, sentí un leve dolorcito pero no me importó…le
sigo sonriendo sin obtener una sola palabra de su parte para luego meter otro
dedo y desaparecerlo entre mis labios rosaditos, estoy tan húmeda que me cabría
la mano entera, la verdad es que ya ni sé lo que hago pero masturbarme delante
de mi ex es una situación que ni en mil años la hubiese imaginado y me la voy a
disfrutar. Abro mis pernas a más no
poder, quiero que me vea bien, en detalle, debo ser un hermoso espectáculo, me
estoy metiendo y sacando dos dedos completos de mi vagina delante de él…pero no
es para él y ojalá así lo entienda, es para mí y por mí, soy yo la que me estoy
disfrutando pajearme allí y amo ser la atracción principal de la noche, ni la
película más oscarizada que pasen justo ahora en la tv podrá competir conmigo.
Creo
que ya es hora de que Romualdo participe y deje de fingir que es una momia, con
mi mano empapada en rico flujo tomo la suya y la llevo directo a mis labiecitos,
su gordo dedo lo uso como vibrador, como pepino, como lo que sea…sus dedos son
tan cortos pero a la vez son tan gruesos que se convierten en la herramienta perfecta
para mi tarea, masturbarme manipulando su dedo es delicioso ahora, me recorro
cada rincón de mis labios, subo y bajo, voy de derecha a izquierda, describo
círculos y todo es placer para mí, con fuerza le tomó su dedo medio y lo hundo
dentro de mí una y otra vez, ahora lo utilizo para darme duro, muy duro y
adentro…como quisiera que esos dedos fueran más largos, tan largos que viajaran
dentro de mí, que pudieran llegar hasta el fondo y darme todo el placer posible
que pueda sentir una puta divorciada, una perra separada que lo único que
intenta es sobrevivir en un mundo injusto plagado de penes, una mundo que
obedece a al morbo, que sucumbe y se estremece ante las cogidas de todos contra
todos…así estoy de borracha, así de perra, de sucia.
Saco
abruptamente el dedo de Romualdo y me lo llevo a la boca, es el chupón que
siempre he anhelado y del sabor perfecto, sabe a mí, a mi raja, a mi flujo, a
la vagina que me acompaña siempre y que morirá conmigo, su cara de asombro sólo
me excita más y aumenta mi lujuria, es un punto sin retorno, soy carne, soy
sexo, soy jugo interno, soy labios…
-Ven,
pásame la botella…dame –le ordené con firmeza –
Ya
con la botella en mi mano, bebo un sorbo de vino mirando a los ojos a mi víctima,
no me importa que se me haya escapado un poco, ha caído sobre mi pecho, ojalá y
me macere para cuando sea ensartada por su muy gruesa verga, hoy quiero saber a
vino por fuera y a leche por dentro. Queda un poco de vino aún, lo dejaré para
el final, nuestras miradas están clavadas una en la otra, yo voy bajando la
botella lentamente hasta colocarla cuidadosamente en la puerta de mi raja, mis
labios abrazan el pico de la botella y estoy lista para recibir el castigo de
vidrio, la larga forma que me perforará y abrirá el camino para la verga de
Romualdo.
Con
mi mano firme sobre la botella, tomo también su mano contra la mía y los dos
empujaremos el objeto dentro de mí, es mi invitación más honesta, a que me
perfore y sea mi cómplice, a que sienta un poco del placer que sólo aguarda por
mí y así empujamos juntos, el placer no lo puedo describir pero se acerca mucho
a la sensación del pepino, a la firmeza de los dedos de Alexa y me lleva muy
lejos…será el alcohol burbujeando en mi estómago? Serán las ganas de ser una perrita por una
noche?
Llevo
rato observando cómo su verga está bien tiesa debajo de su ropa interior, el
bulto es imposible de esconder, su juguito traspasa la tela y puedo ver la
mancha que causa, acerco mi pie izquierdo hacia sus bolas para prodigarle un
severo y torpe masaje, sé que le molesta por las muecas de su cara pero no me
importa, jugar con sus bolas es un descanso divertido mientras entre los dos
metemos y sacamos la botella de mi raja, ya no hay lugar para más placer pero
con el mismo pie que masajeo sus bolas comienzo a acariciar su palo tieso, esa
corta verga que me mancilló por doce largos años en la misma posición, de la
misma forma, los mismos días, casi a la misma hora y en la misma cama…me doy el
gusto de pajearlo con mi pie, que ricura hacer una paja mientras me pajeo yo
misma, estamos envueltos en un maremágnum de emociones intensas y a punto de
estallar, y si hay que estallar vamos a hacerlo de una vez!
Saco
la botella de mí y de inmediato la extraño, pero lo hago con toda la intención
de meterme la carne gruesa y dura de Romualdo, mis piernas no se cerraron más y
me acuesto boca arriba para recibirlo, me doy el gusto de bajarle los
interiores, tarea que resulta muy difícil porque su palo tieso enreda el asunto
y por toda la torpeza del momento, y allí está, lo veo en la oscuridad y está
tan parado que podría reventarse si no me lo meto urgente…algo llama
poderosamente mi atención, y es un pequeño tatuaje, algo con letras cursivas,
parece una firma…que será?
Mientras
acerco su cuerpo me fijo mejor en el tatuaje, ya casi puedo leer lo que dice y
cuando por fin logró leerlo, no lo puedo creer, no puede estar pasando! se
tatuó el nombre de…Tamara? De verdad Romualdo se puso en manos de un tatuador
para que le grabaran el nombre de esa niña? Romualdo que es un tipo super conservador se
bajó los pantalones en una tienda de tatuajes?
-Espera…espera…un
momento…tienes un tatuaje? –le pregunté lo más seria que pude
-Si,
pero no importa…después lo hablamos, vente…si? Anda…
-Tu
sabes cuántas veces te pedí que nos tatuáramos y siempre Romualdo...siempre me
dijsite que no? Sabes que te rogué y te
rogué y me decias que eso no era de mujeres decentes? Y hora tú vienes y te haces esa vaina? Ella también se hizo uno?
-No
me vengas con eso ahora! Por qué no
aprovechas el tiempo?
-Que
voy a aprovechar? Tu crees que no hay quien quiera cogerme? Cómo crees que me siento mirando un tatuaje
con el nombre de tu mujer mientras tenemos intimidad? Crees que estoy bien con eso? No! No
estoy bien! No estoy bien un coño con
eso!
-Estas
celosa? Tú la ama de casa perfecta...estás celosa?
-Mira
imbécil…no son celos! No quiero ver el
nombre de Tamara en mi cama! Es tan
difícil de entender? Y vaya que te
chillé como catorce años para que te tatuaras mi nombre! Sabes qué?
Vete de mi cama y de mi casa y te vas ahora!
La
escena era terrible, en la cama, la botella, las copas, yo desnuda y él sin
nada abajo que lo cubriera, ya no iba a haber sexo, no iba a haber nada,
necesito terminar con esto, necesito un hombre que sea para mí, necesito
empezar otra vez de cero y necesito que amanezca.
-Vete
–le dije mientras me vestía apresurada con una vieja pijama- vete ya, luego
conversamos, estoy mareada y quiero dormir, aprovecha que Dariela no se
despertó
-Casi
la despiertas tú –me dijo en tono jocoso mientras se vestía- Viste que lo
echaste todo a perder…otra vez?
-Buenas
noches Romualdo –fue mi sentencia- Ya escuche esa frase esta semana, gracias
por hacerme sentir como una mierda!
Y
así terminó mi noche y mi experimento de mujer fatal dominante y dueña del
momento.
Y
repito, no lo estaba haciendo por él, lo hice por mí, para mí.
Mañana
será otro día. Ahí voy otra vez.
CONTINUARÁ…si tu quieres.

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