SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas,
2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12
años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a
probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)
Olga
desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una
sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con
quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le
deparó la vida en esta familia, que no es la suya.
A mí me queda seguir adelante con esta historia
al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y
debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy
lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo
espero que él piense igual que yo.
Terminando
yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:
“Hoy
vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos
minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”
Yo
digo que sí. Claro que si.
En
menos de diez minutos recibo una llamada de la recepción para informarme que el
chofer del Sr Andreoni me espera en el sótano de la torre. Aprovecho los pocos
minutos de los que dispongo para dejar indicaciones a Keisy y a Beni , les
informo que no creo que regrese en la tarde y que conversamos luego.
-¿En
qué andas tú Bonny? –Me pregunta Keisy en voz baja, casi susurro-
-Tranquila,
un día te lo cuento, prometido –Le respondo con una gran sonrisa y salgo a toda
velocidad-
Ya
en el sótano me esperaba Harry, muy cordial y callado como siempre. Salimos en el auto pero ignoro el destino, no
me atrevo a preguntar y no sé si deba enviar un mensaje a Mauricio. Todo esto
me tiene muy intrigada, si vamos a pasar la noche en la hacienda y cómo será
todo, la expectativa me está matando.
Después
de varios minutos atravesando la ciudad, Harry se detiene en un lujoso hotel y
me indica que adentro me va a recibir Adrianna y que él me va a esperar hasta
que este “lista”. Yo aún sin entender me
dirijo al hermoso lobby del sitio donde justamente me espera dicha persona, se
presenta y me pide que por favor le siga. Le obedezco a la simpática chica a
través del lindo sitio, luego de sortear un largo pasillo y unas escaleras en
forma de caracol, se abre ante nosotros una amplia zona comercial, con varias
tiendas y locales muy acordes. Adrianna
me conduce hasta la entrada de un Spa y me dice con una voz como salida de un
comercial:
-Cortesía
del Señor Andreoni, feliz estancia y que le sea placentera la experiencia, con
permiso. –Le escucho a Adrianna en el tono más servicial y agradable que he
escuchado-
Me
sorprende muchísimo la situación, no estaba yo preparada para pasar una tarde
en un Spa, ni lo había imaginado aunque me encanta la idea, con una sonrisa y
aceptando el obsequio de Mauricio, procedo a registrarme con la recepcionista,
una chica tan agradable y educada como Adrianna, una vez confirmado el registro
me invitan a pasar a unos cubículos hermosos donde me indican que debo
desvestirme y colocarme una de sus hermosas batas. Mi sorpresa es mayúscula al darme cuenta que
mi bata tiene bordado mi nombre en color lila, mi favorito. Cuesta creer el
nivel de detalles y de atención que me prodigan acá, sólo alguien tan particular
como Mauricio sería capaz de algo asi. Le acabo de enviar un mensaje: “Gracias,
todo está hermoso”.
A
lo cual él me responde de inmediato: “Disfrútalo, ojalá estuviera contigo. Te
espero”
Aún
sorprendida por la linda sorpresa, me desvisto con mucha calma observando los
delicados detalles del lugar, el olor a madera me seduce, el piso de parquet
rústico me encanta al contacto con mis pies descalzos, el toque asiático del
bambú , las pequeñas cascadas de agua que complementan la decoración y aportan
ese sonido tan relajante ¡El olor a sándalo es tan suave que apenas se percibe
pero que agradable resulta! Y la
iluminación tenue resulta muy relajante, cuesta creer que afuera hay una urbe
industrial pujante que no se detiene en su desenfreno, tráfico y locura
citadina, esto es un oasis que ignoraba que existía, que hermoso todo, muy
hermoso.
En
unos minutos regresa la chica a buscarme, me pide que me coloque unas suaves
babuchas en mis pies que combinan perfectamente con la hermosa bata, así lo
hago y la sigo a través de un laberíntico pasillo donde la música suave e
instrumental completa el ambiente. Casi
al final del recorrido doblamos a la derecha para adentrarnos en una sala
blanca, iluminada y con una serie de tinas y calderas hermosas y ordenadamente
dispuestas, puedo ver que estamos prácticamente solas salvo una joven que
disfruta de una lectura en una de las tinas humeantes.
El
vapor le otorga aún más misterio al ambiente y me invita a relajarme con una
deliciosa inmersión en sales del Himalaya, la chica con una total delicadeza me
despoja de la bata, quedando yo completamente desnuda y a merced de todos sus
cuidados. Con una voz muy suave me
invita a entrar en la humeante tina cubierta de flores, le obedezco
absolutamente hipnotizada y me sumerjo por completo. La sensación del agua tibia en mi piel es
algo muy difícil de superar y el efecto relajante es inmediato, no me imagino
cómo me sentiré luego pero ya puedo asegurar que todo los cuidados que recibiré
acá me llevarán a vivir una enriquecedora experiencia, Mauricio si sabe cómo
sorprenderme, deseo estar muy linda tanto por fuera como por dentro sólo para
él, esta noche puede ser la noche.
Después
de una media hora quizá de disfrute dentro de la tina, la chica regresa para terminar
mi baño aplicándome ricos masajes con una gran esponja de textura rugosa pero
que al contacto con la piel sientes que realmente te está dejando pulcra,
limpia y lista para ser amada. La mano
de la chica y su esponja recorren mis piernas, las cuales debo levantar para
poder ayudar en su labor, mis brazos también reciben sus atenciones y todo
resulta perfecto para mí. Eventualmente observo el rostro de la chica y
es muy linda, sin maquillaje y con una piel muy sana y tersa, al cruzarse
nuestras miradas me sonríe tímidamente mientras continúa con su rica
labor. No sé cuánto tiempo más pasé
sumergida pero tengo la sensación que podría acostumbrarme a esto y toda la
piel de mi cuerpo esta agradecida, muy agradecida.
Con
su tenue voz la chica me indica que vamos a pasar a uno de los cubículos
privados, con muchísimo gusto me incorporo para que me pueda colocar de nuevo
la suave bata, me toma de la mano para ayudarme a salir de la tina y me cierra
la bata lentamente, sin prisa, como si el tiempo acá les perteneciera y
decidieran obsequiártelo sin reparos. Vuelve
a tomarme de la mano y me conduce a uno de los cubículos del fondo, un sitio
que me impresiona por su decoración nuevamente minimalista, en el centro hay
una cama alta y alrededor hay un par de repisas con productos, por supuesto no
podía faltar la cascada de agua y los detalles de bambú. Me llama la atención
un mueble rodante con una especie de pequeña tina alta que incluye un dispositivo
con un manguerita tipo ducha, todo muy lindo y ordenado.
La
chica me desviste de nuevo sin prisa, me invita a subirme a la camilla
tomándome de la mano y ayudándome un poco, supongo que llegó la hora de
disfrutar los masajes y no me equivoco, comienzo a recibirlos desde el cuello
hacia abajo y creo que voy a quedarme dormida, esta chica tiene magia en esas
manos que junto a la loción que me colocó, hacen una delicia en mi cuerpo. Sus
ricos masajes bajan y van logrando relajarme por completo, puedo sentir con
claridad como algunas partes de mí como el cuello y parte de la cintura cambian
por completo a medida que la chica avanza, creo que he estado muy tensa en los
últimos años, seguro.
Me
pide que me baje un poco casi hasta llegar al borde, me cuesta un poco
especialmente porque no tengo donde apoyar mis pies para sostener mis piernas, me
sorprendo al ver que ella sustrae de la base de la camilla unos soportes para
que descanse mis piernas que al reposar allí se abren naturalmente muy
semejante a cuando visito a mi ginecólogo. Observo con calma cómo acerca la
tina alta rodante y la coloca justo al borde, desde acá arriba lo puedo ver y
me pregunto en qué consisten estos masajes pero no me atrevo a interrumpirla,
prefiero ser sorprendida.
Me
pide con mucho cariño que me baje aún más hasta quedar prácticamente mi vagina
al borde y a su completo merced, ahora si mi curiosidad es enorme. Me mira a la cara y vuelve a sonreírme para luego tomar la pequeña
manguerita con ducha y activarla justo sobre mi rajita, ¡Me está duchando mi
vagina con agua tibia! ¡Jamás me hubiese
pasado esta idea por mi mente! ¡Pero qué sensación tan agradable Coño! ¡Sentí
cómo un pequeña patadita de placer en mi abdomen!
Por
un momento pensé en interrumpirla y explicarle que no hacía falta y que yo no
pedí este servicio, ¿Pero acaso no es un regalo de Mauricio? Si él lo escogió
para mí, ¿Quién soy yo para impedirlo? ¡Bueno, pues soy justamente la que tiene
la raja ocupada con una desconocida que porta una manguera! ¡Creo que tengo un
buen motivo para detener esto!
Pero
a decir verdad, no me atrevo y no se siente tan mal, sólo es incómodo por ser
primera vez que una mujer me hace esto y el regalo de Mauricio me tomó por sorpresa,
pero confieso que la sensación del agua tibia bañando suavemente mi chocha es
algo muy difícil de superar, además de que estoy en manos de una profesional y
muy a gusto, muchísimo.
Con
una mano dirigía el tibio chorro cubriendo mi raja y con la otra me masajeaba
suavemente usando un producto muy suave que parece un shampoo, o más bien algún
tipo de loción. Se siente tan rica el agua tibia en ese punto que comienza a
excitarme, el trabajo que realiza la chica no se queda atrás con la pericia de
sus manos en mis labios y de vez en cuando rozando mi clítoris. Sólo me resta dejarme consentir, mi único
esfuerzo debe estar enfocado en permanecer recostada, cerrar mis ojos y que
sucedan estos ricos cuidados.
Después
de un rato recibiendo la dulce y excitante caricia del agua tibia, la chica
pasa a secarme con una suave toalla, lo hizo con tal tacto que me recordó los
cuidados que yo le daba a Dariela recién nacida, muy parecidos. Y por si fuera
poco ahora me aplica con un secador unas suaves bocanadas de aire apenas tibio
en mi cosita, ya no sé cómo disfrutar este momento, la fuerza del aire del
secador me tiene sumamente excitada, debo estar muy mojada porque esto no es
normal para mí, es en extremo delicioso.
La
chica me coloca una delicada loción sobre la parte externa de mi vagina y no
deja por fuera mis labios quienes también reciben sus cuidados, sus dedos
tocándome me tienen desesperada, pienso que son las manos de Mauricio y sus
gruesos dedos varoniles y mi excitación aumenta junto con mi respiración que se
acelera por demás.
-¿Qué
tipo de corte va a querer Señora? –Me consulta suavemente la chica sacándome de
mis pensamientos sexuales con Mauricio-
-¿Disculpa?
No te entendí
-El
servicio que contrató incluye un cuidado completo para su vagina, acá tiene
varios tipos de corte que podemos ofrecerle Señora –Me explica extendiendo
hacia mí un muestrario con varias fotos de cortes de vello púbico para escoger-
-Ah,
ya entiendo, bueno como verás estoy bien podada y no es mucho lo que podemos
hacer allí, hoy tengo una cita muy especial ¿Cuál me recomiendas?
-Le
puedo recomendar el depilado completo, el mohicano o el camino del placer, el
que guste de esos tres –Me responde-
-A
ver, creo que me conviene el mohicano, si, ese estará bien, muchas gracias –le
indico-
-Está
muy bien Señora, excelente elección, sólo serán unos minutos
Y
así fue, no había mucho que hacer verdaderamente con mi vello ya que trato de
mantenerme bien afeitadita y me hago mi propia versión del “mohicano” pero la
chica igual se esmeró afeitándome y preparando mi cosita para lo que yo creo
que será mi encuentro nocturno con Mauricio.
Pasados
unos minutos me muestra a través de un espejo el resultado final y es realmente
muy lindo, todo muy limpiecito y perfectamente delineado el mohicano, estoy muy
impresionada y aún sigo tan excitada como antes, como ya lo dije, estos
cuidados no son comunes para una mujer como yo.
Observándome
en el espejo puedo ver un par de gotas de ese flujo lubricante maravilloso rodando
desde mi vagina y ya casi al borde mis nalgas, le pido a la chica que por favor
me permita algo con que limpiarme, me da vergüenza con ella ya que es producto
de mi excitación.
-No
se preocupe Señora, yo me encargo –Me responde-
Y
si, se encargó. Con otra toalla pequeña absorbió las gotas que casi caían de
mis nalgas, y aprovechó para secarme un poco más en la parte baja de mis labios
e inclusive fue un poco adentro, no mucho, pero si me penetró apenas con la punta
de sus dedos para quitar mi lubricante.
-Está
listo Señora, ahora le voy a pedir que se voltee por favor y se coloque sobre
sus rodillas inclinando su torso sobre la camilla, puede usted descansar su
rostro mientras termino.
-¿Mientras
terminas qué? –Le pregunto horrorizada, ya que al colocarme en esa posición voy
a exponer completamente mi culito hacia ella-
-El
tratamiento de “Blanqueamiento de Ano” que pidió Señora –Me responde con toda
naturalidad-
-¿Blanqueamiento
de ano? Disculpa ¿Yo pedí eso? –Le pregunto aterrada-
-Sí,
Señora, está en el pedido, pero no se preocupe, no le produce dolor y ésta es
sólo la primera sesión según como lo tenga, una vez que yo lo evalúe le
programo las siguientes citas, pero al menos deben ser unas cuatro para lograr
un color de piel equiparado con el resto. –Me explica como toda una profesional
mientras retira la mesita móvil y pone a la mano otro pequeño aparato con una
luz azul-
Y
de nuevo volví a convencerme si Mauricio me encargó este servicio, no me queda
otra que disfrutarlo y esperar que suceda algo esta noche en la hacienda, es
evidente para mí que me está preparando para el amor, ninguna otra idea pasa
por mi mente, ninguna.
Con
ayuda de la chica me coloco como me indicó, en cuatro patas y dejando mi culito
descubierto y al aire para ella, yo no recuerdo que este tipo de servicios
existieran en mi época y nunca me he preocupado por el color de mi culito,
además soy de piel blanca y tengo partes rosaditas ¿Qué tan grave puede ser?
-Señora
tiene usted un ano precioso, realmente muy lindo, la felicito –Me comenta la
chica apenas examina mi culito con su lamparita de luz azul-
Antes
de saber qué responderle pienso yo que es primera vez que me dan una
felicitación por el estado en que se encuentra mi culo, ahora resulta que es
precioso y lindo. ¿Qué responde una en esta situación? ¿Un “gracias, está a la
orden” sería muy irónico? ¿Desde cuándo
los culos reciben congratulaciones?
-Ay,
gracias, eres muy amable, la verdad es que no le he puesto mucha atención –Fue
lo único que se me ocurrió responderle-
-Sí,
está muy bien Señora, su piel blanca le favorece y aunque le voy a aplicar el
tratamiento, con unas dos sesiones adicionales será suficiente para usted.
A
ver, a esta edad estoy con el culo al aire y una jovencita con una lamparita
azul me lo está examinando como si yo fuera una mascota. La posición es incómoda, la situación
también, la conversación acerca de la belleza de mi culo ni se diga y la
lamparita azul ya me tiene verde.
Para
culminar la chica me aplica una loción justo allí, eso sí fue un tanto agradable
pero no creo que me acostumbre, sus dedos como ya lo sé hacen magia y mi culo
debe estar feliz y muy contento, hoy recibió más elogios que yo en todo el mes.
Y es un culo.
Ya
culminada esta parte, la chica me pide que me recueste boca arriba, me tapa mis
partes íntimas con una par de toallas, coloca unas rocas sobre unos recipientes
y las cubre con un tipo de sahumerio que despiden una aroma muy particular,
como cuando la tierra se humedece con la lluvia de la tarde, algo así. Se retira en silencio y a los minutos entra
otra chica quien me sirve una infusión de hierbas que es una delicia para
tomarla de a sorbos discretos.
No
sé en qué momento me adormecí pero que bien que me permitieron descansar de
esta forma, la chica regresa al rato y me indica que esta completa la sesión y
lo agradecidos que están por servirme. Me
ayuda a incorporarme y a colocarme la bata, me conduce hasta el sitio dónde
están mis pertenencias y mi ropa, me cambio con toda la calma del universo y
salgo de allí muy agradecida por la experiencia tan intensa para mí.
Los
pasos hacia la salida donde me espera Harry parecen dados sobre las nubes o
sobre camas de algodón muy suave, estoy relajada al máximo, estoy siendo
consentida a distancia por un semental italiano, por un hombre precioso.
Ya
dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo
yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y
despedirse. La veo muy familiar con
Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:
-¿La
conoces Harry?
-No
mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo
eso-- -Me respondió-
-Ah
ok ¿Y qué te dijo Harry?
-Que
usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?
-Si,
así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.
-Sra
Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de
Spa. ¿Me lo recomienda?
-Qué
curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.
Y
así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y
sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.
Ahí
voy, otra vez.
CONTINUARA…