INSOMNIA BOOKS

martes, 23 de junio de 2020

CAPITULO 2 / MI PRIMER DESCONOCIDO (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.


CAPITULO 2 / MI PRIMER DESCONOCIDO (By Sheykong)

Voy a ser muy honesta: Mi esposo me cojió exactamente igual durante todos los años que estuvimos casados, el no era ningún galán pero yo lo quería a morir, adoraba desnudarme y volverme una perrita en la cama sólo para el.  Siempre fue rellenito, gordito y de poco cabello, bajito aunque un poco mas alto que yo, eso es mucho decir.  De brazos muy velludos que por cierto me encantaban y su pene era bastante grueso aunque no muy largo, recuerdo que una vez lo hice molestar muchísimo porque quise medírselo. Esa tarde había llegado de un día fuerte de trabajo que terminó coronando con unas cervezas con sus compañeros de trabajo, supongo que el alcohol lo predisponía al sexo, así que no tuve problema en complacerlo. Desde que llegó me dí cuenta de sus intenciones, así que subí a refrescarme mi cosita con una ducha vaginal rápida, al salir del cuarto lo encontré sentado al borde la cama completamente desnudo y solamente con las medias y los zapatos puestos.  La verdad, me pareció muy gracioso. Me acerqué, le dí un besito en la frente y bajé directamente a chuparle ese miembro gordo y duro. Apenas si me cabía en la boca por lo ancho, de verdad ese día estaba intenso este hombre!

Me fajé a saborear ese corto pero muy apetecible pene, abrí mis ojos y pude verlo mirando hacia arriba, callado pero con cara de disfrute. Bajé mi lengua hasta sus bolas velludas y me dedique a chupárselas, me encantaba tratar de meterlas dentro de mi boca, siempre era un juego para mí ya que no me cabían. Para poder chuparlas desde abajo tenía que sostener con fuerza su palo con una mano y con la otra le separaba las piernas para poder llegar hasta bien abajo. Allí fue cuando se me ocurrió medírselo, yo sabía que sobre nuestra mesita de noche había una regla pequeña de esas que te obsequian en las ferreterías, medía 15 centímetros que son como unas 5 pulgadas aproximadamente.

Sin dejar de mamársela, estiré mi brazo para alcanzar la pequeña regla, así que sin avisarle le dí una chupada de esas que recogen saliva y juguitos y dejan el pene seco y hermoso, estaba más parado que nunca! Muy parado! Aproveché sus ojos cerrados y le coloque la regla justo encima de su grueso palo y cual fue mi sorpresa! Sobraba un poquito de regla! Tal vez le medía unos 13 ó 14 centímetros! Me pareció tan graciosa la escena que estallé de la risa…a lo cual el respondió con mucho desagrado, se levantó molesto y se fue para el baño de un tirón. Creo que metí la pata y lo ofendí. No era mi intención, sólo quería jugar un poco…no me importaba su tamaño!

Luego de eso nuestros encuentros sexuales eran muy precisos: Me desnudaba, se le paraba, me lo metía con fuerza, me miraba fijamente a los ojos y acababa. Eso era todo, se acabaron los juegos y las travesuras. Nunca hablamos de eso. Sólo me cogía muy de vez en cuando y siempre era igual, no variaba…yo comencé a hacerme muchas preguntas. Traté de animarlo sin éxito al ponerme en cuatro patas delante de él, le mostraba yo así toda mi rajita abierta y mi culito rosadito…pero nada, me volteaba colocándome boca arriba y me lo metía sin más. Esa fue mi vida sexual, mirar al techo.

Ya estando separados y habiendo superado esos días fatales en que no hayas como volver a ordenar tu vida pero tampoco deseas volver con esa persona, tomé varias decisiones para reinsertarme a mi misma en el mundo. Pensé mil cosas como cambiar el color del cabello, ir a un gimnasio, viajar,  pintar el apartamento y qué mejor para una nueva y aterrada mujer sola que pedir el auxilio de una buena amiga! Y así fue, llamé a la flaca…mi amiga de años, putona como ella sola, pero muy solidaria. La sentí tan preocupada por mi soledad como yo misma lo estaba, salimos varias veces, a comer, a dar vueltas y a hacer nada. Ella trataba de animarme y lo estaba logrando, ya casi me animaba a salir en grupo, aunque la sola idea de ver parejas me resultaba un asco, pero llegó el día en que por fin le dije que si.

Así que llegó el viernes deseado, dejé la niña con mi mamá, me puse lo mas linda que pude combinando un falda larga floreada con una blusita escotada, tacones medios y un lindo cintillo. Antes de salir de casa, me vi en el espejo y me dije: Tranquila, pasará lo que tenga que pasar! Y me reí yo sola…que me podría pasar? Mi intención no era coger, para nada, pero la flaca ya me había cuadrado a alguien como siempre, pero yo sólo quería divertirme y ya.

La reunión estuvo de lo mas entretenida, de verdad que tenía meses sin reirme y sin tomarme algo, conocí algunos hombres y todos me parecían bellos! Hermosos! Creo que el alcohol ya me estaba pegando en la cabeza, mientras todos conversaban yo solo mi imaginaba los penes de estos bellos ejemplares, largos, cortos, torcidos, blancos, oscuros, cabezones, etc! Y terminaba yo riéndome por dentro…yo sólo conocía uno y bien pequeño!
No se en que momento los cócteles lograron su cometido y ya yo estaba bien babosa, bailando, riendo, gritando y sintiéndome tan libre que no lo podía creer. Miré a mi alrededor, recordé mis 12 años mal invertidos y me dije con toda la solemnidad de una mujer mareada: Yo también me merezco un buen pene…y uno grande! Hoy me voy a coger a un tipo! Claro que si! Qué es lo peor que me puede pasar? Y así mismo comencé mi cacería de inmediato, la flaca se me acercó para decirme al oído: Yo conozco esa cara de puta, la veo todos los días en el espejo!  Que estarás pensando carajita? Mmmm…acá hay para escoger Bonny!

Con todo y mi valentía, no supe cómo empezar y el miedo no me permitía volverme una loba, ya era bien tarde y se me acababa el tiempo, rápidamente descubrí la diferencia entre bailar alocada y llamar la atención de un macho y no estaba funcionando, sólo había captado la mirada sexi del mesonero, de resto mas nada. Un tanto contrariada, me dirigí al baño tropezando con todas esas parejas que seguro iban a coger sabroso esa noche. Al llegar al pasillito de los baños me tropiezo con el mesonero que tan amable y picarescamente nos ha servido esa noche. Era un moreno fornido, de abundante cabello engominado y rostro fuerte, como si fuera un indio ó algo así. Venía saliendo del baño de caballeros y me sonrió de la misma forma que me había sonreído toda la noche. Le respondí con mi mejor sonrisa y le dí un toque en el hombro que no tengo idea qué significa. Ni sé por qué lo hice, pero hasta risa me dio! Es lo mejor que puedo hacer? Que desastre!

Me detuve en el estrecho pasillo y por el espejo pude ver que mi mesonero volteó a mirarme el culo…que atrevido! Cómo se le ocurre? Me reí sola recostándome del espejo cuando escucho una voz bien masculina…era mi mesonero!  No le entendía nada con el volumen tan alto de la música, pero se había devuelto! Lo hizo por mi? Pero no le oigo nada y de paso me estoy meando!

Como pude le hice entender a mi galán que no lograba entenderle, así que me hizo un ademán para que le siguiera, no sabía yo que al final del estrecho pasillo de los baños había una pequeña puerta falsa con unas escaleras muy empinadas, supongo que dirigía a un depósito ya que en todos los escalones reposaban las gaveras de cerveza vacías, subimos tomados de la mano lo cual me pareció hasta lindo y que yo le agradecí sonriéndole. Y arriba pude entender lo que me quería decir: Quiere ir al baño Señora? A lo cual solté una gran carcajada y le respondí: Que creías que hacía allá abajo? Claro que me estoy orinando! Acaso hay un baño VIP aca arriba? El me sonrió de forma irónica empujando una puertica a mi lado y si, había un pequeño baño…no era mentira.

Con mi mano le hice un ademán para que se moviera un poco y cual fue mi sorpresa cuando este mesonero me dijo: Siéntese.  Quede completamente aturdida, creo que alguien no estaba entendiendo asi que decidí no obedecerle. En un segundo este hombre de camisa blanca y pantalón negro con corbatín, me estaba levantando la falda, me quedé de una pieza y pensé dentro de mi borrachera: Este mesonero estará pensando cogerme aquí?  De verdad? Lo siguiente fue lo más loco que me había sucedido hasta esa noche, no  sólo me subió la falda sino que me estaba bajando la pantaleta y yo estaba paralizada y colaborando! Levante mis pies para que pudiera sacarla, la dobló con mucho cuidado con una sola mano y se la guardó en el bolsillo de su camisa.

Siéntese- Volvió a ordenarme.  Lo cual hice sin chistar. Ya puede orinar- le pude entender.  Así que eso hice. Oriné lentamente con una mezcla de susto y asombro. Ya terminé- atiné a decirle. El tomó un poco de papel toilet y se agachó frente a mí, volvió a levantar mi falda y me abrió las piernas, bajó su mano y me limpió. Lo hizo con tal destreza y delicadez, casi mejor que yo misma! Experimenté una mezcla de mucho morbo con ternura con ese desconocido limpiándome mi raja, nadie me secaba el orines desde que era una niña! 

Dobló el papel y lo desechó mirándome fijamente mientras se levantaba.  Su bulto me quedaba casi en frente de mi cara y yo me dije: Ni que piense que se lo voy a mamar…está muy equivocado.  Lo siguiente que sucedió fue muy surrealista, se bajó el cierre y sacó su pene, era un miembro verdaderamente bello, moreno, fuerte, lleno de venas brotadas que lo adornaban, una gran cabeza oscura, quizá media el doble comparado con la miniatura de mi esposo…y me estaba apuntando directamente a mí.
Mire a mi mesonero resignada, yo no me iba a meter ese enorme y hermoso miembro en la boca…para nada, pero él tenía otros planes. Sólo me dirigió la cara con su mano y me dijo: -Esto era lo que tu querías no?   Yo le dije: -Yo sólo quería hacer pipi…

Y sin más comenzó a tocarme la cara con su miembro mientras se iba endureciendo, me lo colocaba cerca de la boca, pegado a mis cachetes, jugaba con mi cara!  Y yo no iba a permitir algo asi!  Abrí mi boca y me moví a tragarme por completo ese tamaño ejemplar, y fue todo un placer! Era suave, dulce, largo, grueso, moreno y botaba unas goticas saladas que no tardaron en enloquecerme. Que gustazo pasarle la lengua a una verga tan grande y tiesa!

Cerré mis ojos y me entregue a saborear aquel pedazo de carne tan exquisito, no se cuántas veces se lo mamé pero me parecía eterno ese momento cuando para mi asombro me aparta de su gran palo y comienza a pajerase justo en mi cara! Yo aún quería seguir mamándome ese tesoro de carne magra pero mi dueño momentáneo soltó un quejido y un gran chorro de leche salió directo hacia mi blusa! Y otro hacia mi cara! Y otro! Y otro más! No lo podía creer! Me pajearon! Me llenaron de leche! Y no me cojieron!
Totalmente asombrada me quedé allí sentada sin saber qué hacer, mi mesonero ya no era tan amable, se limpió su gran verga y me dijo: Tranque la puerta cuando salga..si? Gracias, estuvo delicioso…es usted una gran cliente, desea que le lleve algo a la mesa?  Mi turno ya acaba.   Yo sólo le dije- no, gracias, todo está perfecto.

Y así me quedé sentada en la poceta, sin pantaletas y toda llena de leche. Esa era mi noche.  Un pensamiento vino a mi cabeza:  Bonny, esta vez estuviste bien cerca. Y así fue.  Me limpié como pude, el olor a cloro estaba allí otra vez y bajé al tocador a terminar de arreglarme. Cuando salí ya no estaban los amigos de la flaca, ni la flaca. El gerente me entrego mi cartera y una nota que decía: “Llámame cuando aparezcas putilla” La flaquis.  

Pedí un taxi y le obsequié una última mirada a mi galán de corbatín, estaba al fondo del salón conversando con el barman. Le estará contando acerca de nosotros? Habrá un nosotros? Soy una más? Soy mas pendeja que ayer? Yo se lo mamé ó el me pajeó?
Dejé la noche atrás y al galán lechero también. Voy a casa. Un buen baño sería justo. Voy a planificar mi vida de perra, tengo mucho que aprender…no?

CONTINUARÁ…si quieres

No hay comentarios:

Publicar un comentario