SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 15 / EL HOMBRE IDEAL (By Sheykong)
Ya adentro del
baño, logro controlar las llaves de agua sin dificultad y mi ducha está siendo
muy deliciosa, reparadora y relajante, estoy convencida que realmente me lo
merezco, no había caído en cuenta de lo agotada que estaba hasta que estuve
bajo el agua tibia, tocándome, regalándome unas caricias íntimas, mis dedos
hacen casi todo el trabajo y lo hacen muy bien, mis pensamientos me
complementan y pensar en Keisy me emociona y me pone muy caliente, me pone a
tono, toda esta situación con ella me sube la lívido y saber que no la puedo
tocar me pone peor.
Mis dedos
están muy cerca de regalarme un orgasmo acá paradita con las piernas abiertas
bajo la ducha, cuando se abre la puerta del baño y me sorprendo al ver a Keisy
en toalla aún entrando con una gran sonrisa y diciéndome:
-Que
pensabas? Que te me ibas a escapar? Vas a recibir el mejor masaje de espalda de
toda tu vida! Voltéate!
-Disimulé como
pude, tragué seco…y me volteé, entregándole mi espalda y mi trasero…creo que ahí
vamos otra vez.
Y así
fue. Me volteé con cierta pena, que
aunque no parezca yo aún experimento, esto de estar desnuda en la ducha con
otra chica masajeándome la espalda aún no es normal para mí, hace unos meses
apenas yo era una simple ama de casa divorciada y ahora he tenido varios
encuentros sexuales nada tímidos, eso me divierte mucho, nunca pasó por mi
mente que este mundo de sensaciones exquisitas existiera, Romualdo me cogió exactamente
igual por tantos años que no había imaginación, no había sorpresas aun cuando
mis expectativas siempre estuvieron allí, esperando por él.
Por unos
segundos me sentí incómoda, Keisy aún no tocaba mi espalda y yo sentía como un
temor, con una mano me cubrí mis senos aunque igual ella no los podía ver y con
la otra mano cubrí mi pubis, no se bien para qué pero estar así me dio
tranquilidad por un instante, esto puede ser un masaje genial o puede llegar
muy lejos, la verdad ya ni se lo que quiero…o si?
-Tranquila
Bonny…soy una experta, no tengas miedito…yo no como chicas –Me susurró Keisy
desde atrás-
-Al escuchar
su voz dulce volví a caer en cuenta que esto estaba pasando, no era sólo un
deseo lindo, allí estábamos, haciendo cosas de chicas.
El primer
contacto me obligó a cerrar los ojos y describir un arco con mi espalda, sentí
su esponja justo en mi cuello y esa zona para mí es el encendedor de mis
deseos, cualquier criatura que llegue hasta mi cuello se puede hacer merecedor
del resto de mi cuerpo, inclusive muchas veces yo misma me doy masajes
alrededor de mi cuello y termino muy relajada masturbándome, por alguna razón
una cosa me lleva a la otra siempre.
La esponja
estaba haciendo muy bien su trabajo y era sólo el comienzo, ella tenía razón:
Era una experta en estos asuntos, no se si por novata es que lo afirmo, nunca
había recibido un masaje en la ducha, en una oportunidad Romualdo lo intentó
pero apenas comenzó me metió su verga tan rápido como le fue posible y terminó
con la magia, acabó en tres minutos y me dejó sola en la ducha, cogida y
alborotada, pero esta chica sí que sabía hacer bien su trabajo: Cuanta
delicadeza, la misma que sólo una chica le puede dar a otra, sabemos dónde
tocarnos, cómo tocarnos y cuándo hacerlo, este era un momento oportuno para
dejarme querer un poco y la esponja lo hacía muy bien, estaba manejada por unas
manos expertas en estas lides, eso se notaba y yo era el receptáculo de tal
ternura.
-Te gusta? Si
quieres te lo hago más durito? –Me preguntó Keisy sin dejar de acariciar mis
hombros-
-Si…si, me
gusta…está muy bien…muy rico, no sabía que tenías esas habilidades
-Y cómo lo vas
a saber? Yo tampoco lo ando divulgando Bonny, estos placeres no son para todos,
tu mi amiga, te lo mereces y te digo algo, me encanta tu espalda! Que lindas
tus pecas, la verdad es que te quedan preciosas, yo siempre quise lucir una
pecas en mi espalda, y eso que soy blanquita pero nada de pecas para mi allí.
-Ay amiga…que
pena, será que te puedo regalar algunas? –Le dije bromeando un poco-
-Si! Me
encantaría…bueno, si se te cae alguna la puedo recoger?
Allí si tragué
grueso otra vez, que me quiso decir con eso? Me está coqueteando? O pienso bien
mi respuesta o quedo como una loca, o doy una respuesta seria o voy a parecer una
bicha que se insinúa.
-Deja que yo
te las regale, quizá te doy algunas y yo misma te las coloco –le dije eso
pensando en algo serio, pero creo que no lo logré, hasta a mí me parece ahora
que le seguí el juego al coqueteo-
-Ah Bonny! Tu
eres tremenda vale! Hasta traviesa…mírate!
En ese punto
de la conversación nos reímos escandalosamente, yo por mis nervios y Keisy
quizá más relajada que yo, lo hizo por la gracia que le causé, coquetearle a
una chica no es mi fuerte, bueno, ni a un hombre, todo lo que me ha sucedido en
la intimidad ha sido casi sin mediar palabras, creo que cuando alguien va al
grano, no anda conversando mucho.
Sus manos
expertas comenzaron a causar estragos en mí, ahora a dos manos, estaba
recibiendo masajes circulares a mitad de mi espalda, en una mano su rica
esponja y en la otra solamente su piel contra la mía, yo estoy segura que ya
ando mojadita y lista para la acción, pero por el momento aunque mi respiración
acelerada me delata, me dedico a recibir sus caricias ricas y muy deliciosas,
pienso que este tipo de cosas hay que hacerlas más a menudo, uno no sabe lo
bien que se siente hasta que lo vive.
-Ay Bonny, me
voy a quitar la toalla, está que se me cae, así es muy incómodo…no tienes
problema?
-No…no…tranquila,
además creo que te estoy mojando y haciendo un charco acá –Le comenté un poco
cortada pero sabiendo que era real, ella no estaba dentro de la ducha y podría
estar ciertamente incómoda. Se separó de mí por un momento para colocar la
toalla en el perchero del baño, yo no volteé a mirarla pero por el espejo pude
mirar de reojo su hermoso culo, unas nalgas blancas grandes y hermosas, su
cabello rojo cayendo sobre su espalda y entre varios tatuajes me llama
poderosamente la atención uno sobre su muslo derecho, ahora me siento como una
niña castigada esperando bajo la ducha a que la laceren, pero en este caso la
reprimenda viene en forma de chica linda, pelirroja y muy atenta.
Ya de vuelta,
Keisy me toma por la cintura con sus manos para colocarme en una posición
cómoda para ella, me tomó con firmeza y debo confesar que me agradó muchísimo,
no tuve ningún problema en dejarme llevar un poco hacia atrás, que me dirijan
me gusta y si alguien toma el control no me resisto, se siente rico que te
digan que hacer en la intimidad…será mi carácter sumisa el que me lleva a ser
así?
Ahora siento
el cuerpo de Keisy mucho mas cerca de mi, lo puedo confirmar cuando sus pezones
rozan mi espalda, puedo sentirlos tímidamente, como si desearan tocarme pero con
timidez, de todas formas la acción está totalmente centrada en mi espalda y sus
manos, ahora me acaricia la parte baja de la espalda y la sensación de placer
es aún mayor, debo tener terminales nerviosas en esa área de mi cuerpo, porque
cada vez que me toca en cierto punto me vuelven a dar como unos choques nerviosos
muy ricos en mi cuerpo, sentirla allí tan cerca es mucho para mí, ya no me
cubro mis partes, ahora con una mano me estoy apoyando de las baldosas y con la
otra me acaricio el cabello y me quitó el exceso de agua de la cara.
Ella continuó
bajando por mi espalda, llegando a
masajear mis nalgas, se apartaba sólo para tomar un poco más de gel y aplicarlo
sabiamente sobre mí, resultaba muy placentero para mí cuando subía hasta mi
cuello y bajaba hasta mis nalgas lentamente en línea recta y directo a mi
culito pero sin llegar, este movimiento lo hizo varias veces, ya en la que creí
que podía ser la última, levanté mis nalgas aprobando sus caricias y
ofreciéndole mi culito sin decirlo, creo que lo entendió perfectamente ya que
los siguiente masajes terminaban justo allí, en el centro de mi culito, hasta
allí llegaba su mano con la esponja y volvía a subir para bajar de nuevo muy
lento, y tocar ese punto de placer.
La excitación
era mucha, no quería salir de allí, mi deseo ahora era quedarme eternamente a
recibir sus masajes, a dejarme explorar por esta chica el tiempo que ella
quisiera, pero ese era sólo mi deseo…no se qué está pensando ella, si sólo es
un masaje para una amiga o va a querer algo más, sólo digo que ya estar acá es
super cachondo y que me esté tocando el culito no es normal, muy rico sí, pero
no es normal.
-Bueno…ya
estamos casi listas…lo disfrutaste? Yo creo que si…no Bonny? –Me comento jugueteando
de nuevo-
En este punto de
relax y excitación al mismo tiempo, me atreví a voltearme y enseñarle toda mi
intimidad y allí estábamos, desnudas, solas, en la ducha y compartiendo una
complicidad. Me dio mucho gusto volver a ver esa sonrisa tan bella, tan amplia
y vaya sorpresa me llevé, sin maquillaje sigue siendo una boca súper
provocativa que luce en una carita linda.
-Gracias…de
verdad gracias…esto estuvo genial…estoy en las nubes! Bueno...me llevaste a las
nubes! -Le dije sin esconder mi emoción-
-ah ok…ja ja
ja…bueno, siempre a tu orden, pero no riegues la voz, no quiero una fila
de personas afuera exigiendo sus masajes!
-Ah te
imaginas! Yo te recomiendo, sólo que no sé bien con quien!
Muy a mi pesar
nos cubrimos con nuestras toallas y salimos hacia la habitación, a terminar de
arreglarnos ya para acostarnos…a dormir, me temo que voy a andar como una bomba
de tiempo a punto de estallar, la excitación va disminuyendo pero la
experiencia fue inolvidable, no terminó como yo lo esperaba pero fue una
delicia completa, hoy me puedo volver a considerar afortunada.
Nos llega la
hora de dormir y descansar un poco, mañana va a ser un gran día, debemos
comenzar la auditoría como tal y quizá tenga la oportunidad de reunirme con el
dueño, hasta el momento tengo una cita previa con él y algunos miembros de la
junta directiva, lo usual, conocernos, trazar un plan de trabajo, establecer
plazos de entrega y fechas, que finalmente es lo que todos queremos, terminar
en el plazo estimado y sin inconvenientes ó trabas.
Ya habiendo
apagado la luz de la habitación, me despido afectuosamente de mi compañera de
cuarto, aunque no la veo bien desde mi lugar me quiero esmerar dándole las
gracias por la buena experiencia, sin querer sonar de nuevo demasiado lanzada o
coqueta, pero sí bien agradecida.
-Hasta mañana…gracias
x los masajes…buenísimos, todo muy rico, de verdad demasiado rico… -y de pronto
me entró el espíritu de la coqueta torpe- Sabes que? Pensé que íbamos a llegar más allá,
quiero decir…no es que yo sea lesbiana o algo así, pero como ya estábamos allí y
pasándola tan bien, me imaginé por un momento que tu querías lo mismo que yo…ósea…de
pronto acariciarnos, bueno...tu sabes, tener nuestro momento…y de nuevo, yo no
soy lesbiana sino que me han pasado cosas, una que otra, tampoco son muchas, me
imagino que a ti también, no estoy diciendo que seas lesbiana...no, no me
malentiendas, quiero decir que bueno, entre chicas nos entendemos y sabemos
cómo tocarnos y eso…nada especial…si logras entenderme? Estas muy callada…estás despierta?
Para ese
momento y luego de mi suerte de confesión sexual apresurada…logro darme cuenta
que ella ya estaba dormida. Hasta donde
me escuchó? No lo sé. Ni si quiera sé si
me escuchó, en fin, hay voy otra vez. Caliente y obligada a dormir. Mañana será
otro día.
Nuestra mañana
comenzó súper apresurada, aún manejamos los tiempos ni las distancias de esta
ciudad, Beni nos pasó buscando rápidamente y ni listas estábamos, todo lo
hicimos corriendo, es muy típico andar muy torpes el primer día, lo que no será
bueno para nuestra reputación, tenemos una reunión muy temprano y no podemos
llegar ni tarde ni mal arregladas, así que ni tiempo nos dará de desayunar,
Beni nos espera en la recepción del hotel con un taxi ya apartado y listo para
conducirnos, cosa que creo que vamos a lograr con dificultad, mi compañera y yo
somos un desastre, y eso que no pasó nada.
El camino fue
apresurado, una ciudad llena de gente, tráfico, semáforos, autos, en fin…lo
normal de nuestras ciudades, nada extraño para nosotros. Beni estaba espléndido
como siempre, su ánimo es bien enérgico y alegre, eso ayuda mucho en un momento
de corredera como éste.
-Y bien? Cómo
pasaron la noche? Lograron descansar? Yo me tome una ducha espectacular y quedé
rendido –Nos comentaba Beni desde el asiento delantero del taxi-
-Si, nosotras
también…una buena ducha y a dormir, la ducha estuvo muy rica, no Bonny?
Dentro de mi
timidez, aún hay cosas que me toman por sorpresa y ése comentario lo logró. Me
puse de pronto nerviosa como una quinceañera y la miré clavándole una mirada de
no aprobar su comentario, aunque a la verdad estábamos muertas de risa.
-Si…muy buena
la ducha, todo perfecto, gracias –Fue todo lo que se me ocurrió decir-
-Ah que bueno
saberlo, cualquier cosa yo estoy a la orden chicas! –Dice Beni muy alegre- Ustedes
nada más me tocan la puerta y allí estaré, para las que salgan si? Si se
sienten solitas ó para ustedes saben…pasar un rato ameno con este
especímen! Sólo pidan..que yo estoy por
darles!
La risa fue
una constante en el taxi durante el traslado, que es realmente corto, cosa que
yo agradezco porque vamos muy tarde y debo dar la cara por el equipo. Ya en las instalaciones, debo presentarme con
el dueño, el Señor Mauricio Andreoni, a quien ya he visto un par de veces antes,
pero todo muy fugaz, lo recuerdo como un hombre muy formal y elegante, digno de
estos empresarios maduros ó como se les llame, en todo caso me dirijo a su
oficina. Ya antes había conocido a Olga, su secretaria.
-Buen día
Señorita Olga, el Sr Andreoni me está esperando, por el tema de la auditoría
–le comunico a Olga, su secretaria, una mujer mayor que intuyo es de su entera
confianza-
-Si como no,
ya le anuncio, permítame llevarla a la Sala de Conferencias, allí están
reunidos
-Gracias, es
muy amable
Le seguí por
un pasillo corto pero muy amplio, que dá hacia una sala enmarcada en vidrios y
muy iluminada, muy hermosa, donde puedo ver algunas personas reunidas alrededor
de la mesa ovalada discutiendo asuntos. Olga me anuncia brevemente con el Sr
Andreoni y me pide que por favor entre.
-Muy buenos
días Bonny, un poco tarde para mi gusto, pero estábamos adelantando algunos
detalles para comenzar temprano, cómo estás? Fue un buen viaje?
En este punto
voy a ser muy sincera, o yo había confundido al Sr Andreoni con otra persona en
el pasado ó mi amor por Romualdo me impidió verlo como es, y es físicamente
bellísimo, su presencia es impresionante. Obviamente es descendientes de
italianos, es más alto que yo, su piel parece pincelada por una artista
renacentista porque posee un bronceado mediterráneo muy poco común al igual que
su sonrisa que ilumina toda la sala con esa dentadura perfecta que complementa
su bella y amplia sonrisa, de cabello abundante y muy bien arreglado, las canas
le dan el toque que le faltaba para parecer un ángel, hoy luce un traje gris
claro de corte muy moderno con camisa azul clarito y corbata violeta oscuro,
hermosa combinación en un hermoso hombre…y ni hablar de sus ojos, no logro
distinguir si son grises o color aceituna…me he quedado de una pieza
saludándole, no logro escuchar a nadie más, el mundo se detuvo y estos segundos
son los más valiosos en años, para mí.
-Bonny…estás
bien? Pasa algo? Te encuentras bien? –Me pregunta algo
preocupado el Sr Andreoni-
-No…No… Señor
Andreoni…disculpe…ha de ser el viaje…disculpe
No se si me lo
van a creer, pero este tipo de encuentros suceden muy pocas veces en la vida de
una mujer, hay hombres que se ganan tu afecto a base de detalles, otros
simplemente se convierten en nuestros compañeros de vida y algunos te cogen tan
rico que no vale la pena volverlos a ver sino archivarlos en tus recuerdos más
calientes, pero el Señor Andreoni es de los hombres que te bajan las pantaletas
con solamente mirarte a los ojos, es de
los que te hace el amor sin tocarte, es de los que te mojan con solo conversar
contigo y eso es justamente lo que me está sucediendo ahora, me siento mojada y
no es mentira, me siento ya cogida una y otra vez, su sola sonrisa es un
detalle que enamora y esto no es normal. Me acabo de mojar con solamente darle
la mano a este hombre. Creo que ahí voy otra vez.
CONTINUARÁ…si tu quieres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario