INSOMNIA BOOKS

martes, 23 de junio de 2020

CAPITULO 15 / EL HOMBRE IDEAL (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 15 / EL HOMBRE IDEAL  (By Sheykong)

Ya adentro del baño, logro controlar las llaves de agua sin dificultad y mi ducha está siendo muy deliciosa, reparadora y relajante, estoy convencida que realmente me lo merezco, no había caído en cuenta de lo agotada que estaba hasta que estuve bajo el agua tibia, tocándome, regalándome unas caricias íntimas, mis dedos hacen casi todo el trabajo y lo hacen muy bien, mis pensamientos me complementan y pensar en Keisy me emociona y me pone muy caliente, me pone a tono, toda esta situación con ella me sube la lívido y saber que no la puedo tocar me pone peor.

Mis dedos están muy cerca de regalarme un orgasmo acá paradita con las piernas abiertas bajo la ducha, cuando se abre la puerta del baño y me sorprendo al ver a Keisy en toalla aún entrando con una gran sonrisa y diciéndome:

-Que pensabas?  Que te me ibas a escapar?  Vas a recibir el mejor masaje de espalda de toda tu vida!  Voltéate!

-Disimulé como pude, tragué seco…y me volteé, entregándole mi espalda y mi trasero…creo que ahí vamos otra vez.

Y así fue.  Me volteé con cierta pena, que aunque no parezca yo aún experimento, esto de estar desnuda en la ducha con otra chica masajeándome la espalda aún no es normal para mí, hace unos meses apenas yo era una simple ama de casa divorciada y ahora he tenido varios encuentros sexuales nada tímidos, eso me divierte mucho, nunca pasó por mi mente que este mundo de sensaciones exquisitas existiera, Romualdo me cogió exactamente igual por tantos años que no había imaginación, no había sorpresas aun cuando mis expectativas siempre estuvieron allí, esperando por él.

Por unos segundos me sentí incómoda, Keisy aún no tocaba mi espalda y yo sentía como un temor, con una mano me cubrí mis senos aunque igual ella no los podía ver y con la otra mano cubrí mi pubis, no se bien para qué pero estar así me dio tranquilidad por un instante, esto puede ser un masaje genial o puede llegar muy lejos, la verdad ya ni se lo que quiero…o si?

-Tranquila Bonny…soy una experta, no tengas miedito…yo no como chicas –Me susurró Keisy desde atrás-

-Al escuchar su voz dulce volví a caer en cuenta que esto estaba pasando, no era sólo un deseo lindo, allí estábamos, haciendo cosas de chicas.

El primer contacto me obligó a cerrar los ojos y describir un arco con mi espalda, sentí su esponja justo en mi cuello y esa zona para mí es el encendedor de mis deseos, cualquier criatura que llegue hasta mi cuello se puede hacer merecedor del resto de mi cuerpo, inclusive muchas veces yo misma me doy masajes alrededor de mi cuello y termino muy relajada masturbándome, por alguna razón una cosa me lleva a la otra siempre.

La esponja estaba haciendo muy bien su trabajo y era sólo el comienzo, ella tenía razón: Era una experta en estos asuntos, no se si por novata es que lo afirmo, nunca había recibido un masaje en la ducha, en una oportunidad Romualdo lo intentó pero apenas comenzó me metió su verga tan rápido como le fue posible y terminó con la magia, acabó en tres minutos y me dejó sola en la ducha, cogida y alborotada, pero esta chica sí que sabía hacer bien su trabajo: Cuanta delicadeza, la misma que sólo una chica le puede dar a otra, sabemos dónde tocarnos, cómo tocarnos y cuándo hacerlo, este era un momento oportuno para dejarme querer un poco y la esponja lo hacía muy bien, estaba manejada por unas manos expertas en estas lides, eso se notaba y yo era el receptáculo de tal ternura.

-Te gusta? Si quieres te lo hago más durito? –Me preguntó Keisy sin dejar de acariciar mis hombros-

-Si…si, me gusta…está muy bien…muy rico, no sabía que tenías esas habilidades

-Y cómo lo vas a saber? Yo tampoco lo ando divulgando Bonny, estos placeres no son para todos, tu mi amiga, te lo mereces y te digo algo, me encanta tu espalda! Que lindas tus pecas, la verdad es que te quedan preciosas, yo siempre quise lucir una pecas en mi espalda, y eso que soy blanquita pero nada de pecas para mi allí.

-Ay amiga…que pena, será que te puedo regalar algunas? –Le dije bromeando un poco-

-Si! Me encantaría…bueno, si se te cae alguna la puedo recoger?

Allí si tragué grueso otra vez, que me quiso decir con eso? Me está coqueteando? O pienso bien mi respuesta o quedo como una loca, o doy una respuesta seria o voy a parecer una bicha que se insinúa.

-Deja que yo te las regale, quizá te doy algunas y yo misma te las coloco –le dije eso pensando en algo serio, pero creo que no lo logré, hasta a mí me parece ahora que le seguí el juego al coqueteo-

-Ah Bonny! Tu eres tremenda vale! Hasta traviesa…mírate!

En ese punto de la conversación nos reímos escandalosamente, yo por mis nervios y Keisy quizá más relajada que yo, lo hizo por la gracia que le causé, coquetearle a una chica no es mi fuerte, bueno, ni a un hombre, todo lo que me ha sucedido en la intimidad ha sido casi sin mediar palabras, creo que cuando alguien va al grano, no anda conversando mucho.

Sus manos expertas comenzaron a causar estragos en mí, ahora a dos manos, estaba recibiendo masajes circulares a mitad de mi espalda, en una mano su rica esponja y en la otra solamente su piel contra la mía, yo estoy segura que ya ando mojadita y lista para la acción, pero por el momento aunque mi respiración acelerada me delata, me dedico a recibir sus caricias ricas y muy deliciosas, pienso que este tipo de cosas hay que hacerlas más a menudo, uno no sabe lo bien que se siente hasta que lo vive.

-Ay Bonny, me voy a quitar la toalla, está que se me cae, así es muy incómodo…no tienes problema?

-No…no…tranquila, además creo que te estoy mojando y haciendo un charco acá –Le comenté un poco cortada pero sabiendo que era real, ella no estaba dentro de la ducha y podría estar ciertamente incómoda. Se separó de mí por un momento para colocar la toalla en el perchero del baño, yo no volteé a mirarla pero por el espejo pude mirar de reojo su hermoso culo, unas nalgas blancas grandes y hermosas, su cabello rojo cayendo sobre su espalda y entre varios tatuajes me llama poderosamente la atención uno sobre su muslo derecho, ahora me siento como una niña castigada esperando bajo la ducha a que la laceren, pero en este caso la reprimenda viene en forma de chica linda, pelirroja y muy atenta.

Ya de vuelta, Keisy me toma por la cintura con sus manos para colocarme en una posición cómoda para ella, me tomó con firmeza y debo confesar que me agradó muchísimo, no tuve ningún problema en dejarme llevar un poco hacia atrás, que me dirijan me gusta y si alguien toma el control no me resisto, se siente rico que te digan que hacer en la intimidad…será mi carácter sumisa el que me lleva a ser así?

Ahora siento el cuerpo de Keisy mucho mas cerca de mi, lo puedo confirmar cuando sus pezones rozan mi espalda, puedo sentirlos tímidamente, como si desearan tocarme pero con timidez, de todas formas la acción está totalmente centrada en mi espalda y sus manos, ahora me acaricia la parte baja de la espalda y la sensación de placer es aún mayor, debo tener terminales nerviosas en esa área de mi cuerpo, porque cada vez que me toca en cierto punto me vuelven a dar como unos choques nerviosos muy ricos en mi cuerpo, sentirla allí tan cerca es mucho para mí, ya no me cubro mis partes, ahora con una mano me estoy apoyando de las baldosas y con la otra me acaricio el cabello y me quitó el exceso de agua de la cara.

Ella continuó bajando por  mi espalda, llegando a masajear mis nalgas, se apartaba sólo para tomar un poco más de gel y aplicarlo sabiamente sobre mí, resultaba muy placentero para mí cuando subía hasta mi cuello y bajaba hasta mis nalgas lentamente en línea recta y directo a mi culito pero sin llegar, este movimiento lo hizo varias veces, ya en la que creí que podía ser la última, levanté mis nalgas aprobando sus caricias y ofreciéndole mi culito sin decirlo, creo que lo entendió perfectamente ya que los siguiente masajes terminaban justo allí, en el centro de mi culito, hasta allí llegaba su mano con la esponja y volvía a subir para bajar de nuevo muy lento, y tocar ese punto de placer.

La excitación era mucha, no quería salir de allí, mi deseo ahora era quedarme eternamente a recibir sus masajes, a dejarme explorar por esta chica el tiempo que ella quisiera, pero ese era sólo mi deseo…no se qué está pensando ella, si sólo es un masaje para una amiga o va a querer algo más, sólo digo que ya estar acá es super cachondo y que me esté tocando el culito no es normal, muy rico sí, pero no es normal.

-Bueno…ya estamos casi listas…lo disfrutaste? Yo creo que si…no Bonny? –Me comento jugueteando de nuevo-

En este punto de relax y excitación al mismo tiempo, me atreví a voltearme y enseñarle toda mi intimidad y allí estábamos, desnudas, solas, en la ducha y compartiendo una complicidad. Me dio mucho gusto volver a ver esa sonrisa tan bella, tan amplia y vaya sorpresa me llevé, sin maquillaje sigue siendo una boca súper provocativa que luce en una carita linda.

-Gracias…de verdad gracias…esto estuvo genial…estoy en las nubes! Bueno...me llevaste a las nubes! -Le dije sin esconder mi emoción-

-ah ok…ja  ja  ja…bueno, siempre a tu orden, pero no riegues la voz, no quiero una fila de personas afuera exigiendo sus masajes!

-Ah te imaginas! Yo te recomiendo, sólo que no sé bien con quien!

Muy a mi pesar nos cubrimos con nuestras toallas y salimos hacia la habitación, a terminar de arreglarnos ya para acostarnos…a dormir, me temo que voy a andar como una bomba de tiempo a punto de estallar, la excitación va disminuyendo pero la experiencia fue inolvidable, no terminó como yo lo esperaba pero fue una delicia completa, hoy me puedo volver a considerar afortunada.

Nos llega la hora de dormir y descansar un poco, mañana va a ser un gran día, debemos comenzar la auditoría como tal y quizá tenga la oportunidad de reunirme con el dueño, hasta el momento tengo una cita previa con él y algunos miembros de la junta directiva, lo usual, conocernos, trazar un plan de trabajo, establecer plazos de entrega y fechas, que finalmente es lo que todos queremos, terminar en el plazo estimado y sin inconvenientes ó trabas.

Ya habiendo apagado la luz de la habitación, me despido afectuosamente de mi compañera de cuarto, aunque no la veo bien desde mi lugar me quiero esmerar dándole las gracias por la buena experiencia, sin querer sonar de nuevo demasiado lanzada o coqueta, pero sí bien agradecida.

-Hasta mañana…gracias x los masajes…buenísimos, todo muy rico, de verdad demasiado rico… -y de pronto me entró el espíritu de la coqueta torpe-  Sabes que? Pensé que íbamos a llegar más allá, quiero decir…no es que yo sea lesbiana o algo así, pero como ya estábamos allí y pasándola tan bien, me imaginé por un momento que tu querías lo mismo que yo…ósea…de pronto acariciarnos, bueno...tu sabes, tener nuestro momento…y de nuevo, yo no soy lesbiana sino que me han pasado cosas, una que otra, tampoco son muchas, me imagino que a ti también, no estoy diciendo que seas lesbiana...no, no me malentiendas, quiero decir que bueno, entre chicas nos entendemos y sabemos cómo tocarnos y eso…nada especial…si logras entenderme?  Estas muy callada…estás despierta?

Para ese momento y luego de mi suerte de confesión sexual apresurada…logro darme cuenta que ella ya estaba dormida.  Hasta donde me escuchó? No lo sé.  Ni si quiera sé si me escuchó, en fin, hay voy otra vez. Caliente y obligada a dormir. Mañana será otro día.

Nuestra mañana comenzó súper apresurada, aún manejamos los tiempos ni las distancias de esta ciudad, Beni nos pasó buscando rápidamente y ni listas estábamos, todo lo hicimos corriendo, es muy típico andar muy torpes el primer día, lo que no será bueno para nuestra reputación, tenemos una reunión muy temprano y no podemos llegar ni tarde ni mal arregladas, así que ni tiempo nos dará de desayunar, Beni nos espera en la recepción del hotel con un taxi ya apartado y listo para conducirnos, cosa que creo que vamos a lograr con dificultad, mi compañera y yo somos un desastre, y eso que no pasó nada.

El camino fue apresurado, una ciudad llena de gente, tráfico, semáforos, autos, en fin…lo normal de nuestras ciudades, nada extraño para nosotros. Beni estaba espléndido como siempre, su ánimo es bien enérgico y alegre, eso ayuda mucho en un momento de corredera como éste.

-Y bien? Cómo pasaron la noche? Lograron descansar? Yo me tome una ducha espectacular y quedé rendido –Nos comentaba Beni desde el asiento delantero del taxi-

-Si, nosotras también…una buena ducha y a dormir, la ducha estuvo muy rica, no Bonny?

Dentro de mi timidez, aún hay cosas que me toman por sorpresa y ése comentario lo logró. Me puse de pronto nerviosa como una quinceañera y la miré clavándole una mirada de no aprobar su comentario, aunque a la verdad estábamos muertas de risa.

-Si…muy buena la ducha, todo perfecto, gracias –Fue todo lo que se me ocurrió decir-

-Ah que bueno saberlo, cualquier cosa yo estoy a la orden chicas! –Dice Beni muy alegre- Ustedes nada más me tocan la puerta y allí estaré, para las que salgan si? Si se sienten solitas ó para ustedes saben…pasar un rato ameno con este especímen!  Sólo pidan..que yo estoy por darles!

La risa fue una constante en el taxi durante el traslado, que es realmente corto, cosa que yo agradezco porque vamos muy tarde y debo dar la cara por el equipo.  Ya en las instalaciones, debo presentarme con el dueño, el Señor Mauricio Andreoni, a quien ya he visto un par de veces antes, pero todo muy fugaz, lo recuerdo como un hombre muy formal y elegante, digno de estos empresarios maduros ó como se les llame, en todo caso me dirijo a su oficina. Ya antes había conocido a Olga, su secretaria.

-Buen día Señorita Olga, el Sr Andreoni me está esperando, por el tema de la auditoría –le comunico a Olga, su secretaria, una mujer mayor que intuyo es de su entera confianza-

-Si como no, ya le anuncio, permítame llevarla a la Sala de Conferencias, allí están reunidos

-Gracias, es muy amable

Le seguí por un pasillo corto pero muy amplio, que dá hacia una sala enmarcada en vidrios y muy iluminada, muy hermosa, donde puedo ver algunas personas reunidas alrededor de la mesa ovalada discutiendo asuntos. Olga me anuncia brevemente con el Sr Andreoni y me pide que por favor entre.

-Muy buenos días Bonny, un poco tarde para mi gusto, pero estábamos adelantando algunos detalles para comenzar temprano, cómo estás? Fue un buen viaje?

En este punto voy a ser muy sincera, o yo había confundido al Sr Andreoni con otra persona en el pasado ó mi amor por Romualdo me impidió verlo como es, y es físicamente bellísimo, su presencia es impresionante. Obviamente es descendientes de italianos, es más alto que yo, su piel parece pincelada por una artista renacentista porque posee un bronceado mediterráneo muy poco común al igual que su sonrisa que ilumina toda la sala con esa dentadura perfecta que complementa su bella y amplia sonrisa, de cabello abundante y muy bien arreglado, las canas le dan el toque que le faltaba para parecer un ángel, hoy luce un traje gris claro de corte muy moderno con camisa azul clarito y corbata violeta oscuro, hermosa combinación en un hermoso hombre…y ni hablar de sus ojos, no logro distinguir si son grises o color aceituna…me he quedado de una pieza saludándole, no logro escuchar a nadie más, el mundo se detuvo y estos segundos son los más valiosos en años, para mí.

-Bonny…estás bien?  Pasa algo?  Te encuentras bien? –Me pregunta algo preocupado el Sr Andreoni-

-No…No… Señor Andreoni…disculpe…ha de ser el viaje…disculpe

No se si me lo van a creer, pero este tipo de encuentros suceden muy pocas veces en la vida de una mujer, hay hombres que se ganan tu afecto a base de detalles, otros simplemente se convierten en nuestros compañeros de vida y algunos te cogen tan rico que no vale la pena volverlos a ver sino archivarlos en tus recuerdos más calientes, pero el Señor Andreoni es de los hombres que te bajan las pantaletas con solamente mirarte a  los ojos, es de los que te hace el amor sin tocarte, es de los que te mojan con solo conversar contigo y eso es justamente lo que me está sucediendo ahora, me siento mojada y no es mentira, me siento ya cogida una y otra vez, su sola sonrisa es un detalle que enamora y esto no es normal. Me acabo de mojar con solamente darle la mano a este hombre. Creo que ahí voy otra vez.

CONTINUARÁ…si  tu quieres.


No hay comentarios:

Publicar un comentario