SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 26 / EL
DELICIOSO ITALIANO (By Sheykong)
Al terminar de
reírnos por la ocurrencia, mi invitado me mira a los ojos y cobra una seriedad
muy tierna, como si quisiera decirme algo importante.
-Bonny, te
quería pedir que no me llames más “Señor”, me puedes decir Mauricio, como mis
amigos –Me dice el Señor Andreoni colocando sus pierna cruzadas y mirándome con
esos ojos claros hermosos que me derriten-
-Ah,
imagínese, me va a costar, es por respeto y bueno, nuestra relación ha sido
laboral más bien, es por eso.
-Te lo estoy
pidiendo Bonny, quiero que me trates como a un amigo y que podamos tenernos
confianza a partir de hoy y llamarme “Señor” no ayuda mucho a mi parecer, bueno
si tu así lo deseas, tú dime ¿Lo intentarás?
-Si…Mauricio…te
lo prometo, lo voy a intentar –En este momento vuelve mi “palpitona” y me
cuesta creer que le puedo llamar por su nombre y además tutearlo-
-Gracias
Bonny, gracias por eso, yo creo que a partir de esta visita que parece
inesperada de mi parte podamos conocernos más y llegar a ser buenos amigos, de
esos que quieren estar juntos siempre, de los que se llaman si no están cerca y
se preocupan el uno del otro, ¿Te parece muy romántico Bonny? ¿Te gustaría? –Me
dice Mauricio con su voz serena que debe tumbar más de una pantaleta-
-¡Claro
Mauricio que me encantaría conocerte!
¿Ya empezamos no?
-Si, Bonny, ya
empezamos.
La tarde
estuvo llena de anécdotas y ocurrentes comentarios que sazonaron la velada,
Mauricio sabe ser encantador, es muy hábil para llevar una conversación y
convertirla en un momento delicioso, pienso que es de cuidado ya que adereza
cualquier tema que surja y te hace sentir importante, lo que quiero decir que
en todo momento me escuchó con atención, llegó a hacerme preguntas cargadas de
coherencia e interés y nunca, nunca me interrumpió, lo que me convertía en el
centro de su atención y no hay nada más gratificante que eso cuando una está
sentada compartiendo con un hombre tan inteligente y agradable, lo hace tan
atractivo y lo hace dueño de mi entrepierna.
-Ya Harry
regresó Mauricio, voy a invitarlo a pasar para que tome un café y bocadillos,
¿Estás de acuerdo? –Le pregunto-
-No lo va a
aceptar Bonny, es terco como una mula.
Aunque tratándose de ti no dudo que me haga quedar mal y acepte, yo no
rechazaría ninguna invitación que provenga de ti, ninguna.
-¿Lo conoces
muy bien verdad? Como a todo tu personal de confianza.
-¿A Harry? ¡Ni
siquiera se llama Harry! Se llama Nicasio Cogollo, pero no lo vas a creer
Bonny, ama tanto las películas de Clint Eastwood que el mismo se rebautizó como
Harry, por aquel persona je llamado “Harry el sucio”, para él resulta un modelo
a seguir en todo y así va llevando la vida, no es que acostumbre a disparar o
perseguir maleantes, es que es así para todo, decidido, directo, temerario y
muy valiente, estoy muy agradecido tanto con el como con Olga, son de mi entera
confianza.
-Puedo ver en
la oficina toda la confianza que depositas en Olga –Le comento sentándome a su
lado en el largo mueble, hasta ahora he estado de frente a él, recostada en un
mueble individual que resulta tan cómodo desde que le agregué un par de cojines
muy suaves y que bien sirven para descansar y relajarse-
-¿Olga? Ella
vio nacer a mis dos hijas, sirvió a mi padre y la trajo mi abuelo desde la
hacienda para que aprendiera los oficios modernos de la época y la mecanografía
se convirtió en su pasión en quellos años, lo que no sabía yo es que con el pasar
del tiempo iba a ser alguien tan importante para mí y para mi familia, quien
quiera llegar a mi debe primero pasar por Olga y es muy obstinada, tanto como
mi padre.
-Me impacta mucho
conocer tu mundo, todo lo que te rodea, no debe ser fácil ser Mauricio Andreoni
¿Cierto? –le pregunto mientras saboreo uno de sus paninis que están deliciosos-
-Lo complicado
no es ser Mauricio Andreoni el empresario ó el hacendado, para hacer negocios
hay reglas y debes saber cómo utilizarlas y finalmente jugar a tu favor, mucha
gente se acerca por interés y eso lo entiendo si vamos a aprovechar las
oportunidades de un mercado floreciente como el de este país, pero lo
verdaderamente complicado es criar a dos hijas sin que se conviertan en un
lastre para la familia, ¿Cómo hacerlo sin su madre? Ha sido todo un reto Bonny, ya no son dos
niñas que sólo deben ser atendidas, ahora son dos mujeres con gustos muy
particulares y mucho poder, aunque suene ostentoso. Dios ha sido bueno conmigo
pero él también sabe lo difícil que me la puso con la muerte de mi amada esposa.
-Me imagino
Mauricio lo difícil que fué, pero debes haber hecho un buen trabajo con tus
hijas, te deben adorar.
-Nunca quise
que me adoraran Bonny, trabajé duro amándolas cada día para que me respetaran y
se respetaran a sí mismas, una familia que no se respeta se condena al fracaso
y para mi cultura la unión de la familia es lo más importante, mi meta siempre
fue llevarlas a la madurez, verlas escoger bien y no me han decepcionado para
nada, quizá mi gran herida fue no tener un varón que me sucediera, a quien entregarle
el legado del apellido, ni con todos los reproches de mi padre pude rehacer mi
vida y colocar en sus brazos ese bambino tan esperado por la familia, pero como
verás, no tengo todo lo que quiero.
-Aún estas a
tiempo Mauricio, seguro encontrarás a la persona indicada y ese varón llegará
–Le comento con toda dulzura-
-Quizá ya la
conocí Bonny, ¿No crees? –Sentenció Mauricio aplicando nuevamente esa mirada
fulminante que me deja desarmada-
-Ni idea
Mauricio, no lo sé, ojalá ¿No? –Apenas atiné a decir esas palabras me levanté
rápidamente del mueble y corté el momento fingiendo que debía lavar unos
trastes rápidamente, la conversación con Mauricio es tan directa que me
descoloca por momentos, no estoy nada acostumbrada a hablar tan claro, al
contrario todos los hombres que he conocido sortean los comentarios importantes
y terminan cantinfleando en un mar de palabras huecas sin compromiso-
La tarde
terminó con muchos detalles sobre mi vida y la de Mauricio, parecíamos unos
jóvenes comparando experiencias y compitiendo en aciertos, escollos y
frustraciones, al rato logré que Harry se sumara a la velada quien gustosamente
aceptó tomar un café con nosotros, dejando ver a un hombre muy agradable, de
carácter liviano y muy fiel a Mauricio y su familia. Fue un detalle muy dulce que ofreciera el
auto para llevar a Camila hasta su casa, mañana es lunes y todos debemos
retomar nuestras labores y las niñas no son la excepción.
Nos despedimos afectuosamente con la
promesa de vernos durante la semana en la oficina, ambos quedamos muy a gusto
con el bonito domingo que compartimos en casa, yo descubrí a un hombre de
familia, de conversación honesta y principios inquebrantables. Por su parte espero se haya llevado un buena
impresión, hice todo lo posible por hacerlo sentir cómodo y servirle con
cariño, me abrí como nunca con un hombre contándole tanto de mi vida, Mauricio
supo crear un ambiente ideal para que yo me atreviera a descargar tantos
detalles que tenía guardados en mi corazón, yo archivaría esta velada como un
éxito romántico rotundo, este hermoso ejemplar de ojos color aceituna me hizo
el amor una y otra vez únicamente escuchándome, que éxito para una mujer
promedio como yo. ¡Qué éxito!
Antes de irse,
me dijo:
-Bonny,
agradezco muchísimo tu hospitalidad, tienes un lindo hogar y Dariela es una
chica muy inteligente y despierta, lo has hecho bien. Me encantaría que viajáramos de vuelta
mañana, pero debo tomar la avioneta rumbo a la hacienda a resolver unos asuntos
que requieren mi atención y el martes debo estar por allá. Olga se encargará de
programar nuevamente un almuerzo ¿Te gustaría?
-Si como no
Mauricio, me encantaría volver a verte –No pude esconder lo emocionada que me
encontraba-
Y así partió
mi hermoso galán maduro, como llegó se fue.
El tiempo pasó tan rápido, parece mentira que ya culminó el domingo y me
cuesta creer aún la llamada inesperada, la visita de Mauricio y lo bien que
salió todo. Me quedo con un gusto
inusual para mí, siempre mis iniciativas o momentos que creí especiales
terminaban tan mal, me he llevado tantos chascos en mi corta vida con los
hombres que resulta una dulce ironía siendo ya treintona , conocer a alguien
tan espectacular. ¿Estará interesado en mí?
¿Yo podré encajar en su mundo?
Tengo tantas preguntas en mi cabeza, pero esta noche voy a disfrutarme esta
rica sensación, me la merezco, vaya que sí.
Después de
acostar a Dariela y preparar todo lo concerniente a mi viaje, una buena ducha
resulta la mejor opción para esta hora. Me
siento en la cama y la sonrisa no se borra de mi cara, comienzo a desvestirme
lentamente, estoy muy ilusionada, tanto así que comienzo a imaginarme que es
Mauricio quien me desviste, quien deja caer mi ropa y me libera del brassier,
que rico estar solo en pantys y observarme en el espejo, ver mi cuerpo y
confirmar lo lindas que son mis tetas, pequeñas pero firmes, si tan sólo
Mauricio estuviera aquí y besara mis pezones tan rosaditos, me impresiona lo
duros que están, los acaricio describiendo círculos sobre mis pezones y se
siente tan bien, si sólo fuesen sus fuertes y grandes manos, las estuve
observando toda la tarde y las deseo sobre mí, acariciándome, tocándome y
preparándome para hacerme el amor como un buen italiano sabe hacerlo
seguramente.
Comienzo a
quitarme las pantaletas frente al espejo, de a poco aparece mi pubis, mientras
me las bajo no puedo evitar pensar que Mauricio me desviste para comerme, para
hacerme suya con ese poder de decisión que demuestra. Coloco mi panty dobladita
sobre la cama como él lo hubiese hecho y sigo observándome completamente
desnuda en este cuarto donde nacieron tantos sueños y murieron también, hoy no
tengo nostalgia, hoy tengo deseo de ser amada por ese hombre, con mucha
delicadeza comienzo a tocar mi rajita tan rosadita como mis pezones, tan
pequeña y tan dispuesta a la vez a alojar el enorme miembro de Mauricio, no
siento culpa al pensar cómo lo debe tener y para su estatura y corpulencia, debe
sr un hermoso, grande y grueso pene, cómo quisiera acariciar su gran cabeza,
por su color de piel debe ser una verga morena seguramente adornada con sus
venas que denotan dureza y fuerza.
Mi clítoris se
rinde ante mis dedos y se deja acariciar suavemente, descubro que estoy muy
excitada, estoy muchísimo más mojada que de costumbre, unos hilos del líquido
que me lubrica hacen juegos con mis dedos y una larga gota cae hasta mi pierna
izquierda, no había mojado de esa forma desde mi juventud y me sorprende pero
me gusta muchísimo, me confirma todo lo que siento por Mauricio y si me pongo
así sólo pensando en él, entonces dejarme coger va a resultar una delicia
absoluta.
Ya no es un
dedo ni dos, sino tres dedos que juegan en mi raja, con una perfecta
coreografía me acaricio mis labios una y otra vez, son unos labios discretos,
hermosos, siempre me he jactado de ellos, apenas si sobresalen y estoy segura
que me otorgan un aspecto juvenil, quizá hasta infantil si se quiere, ojalá
sean del gusto de Mauricio y no sólo juegue en ellos con sus largos y gruesos
dedos, sino que los consienta lamiéndolos con su gran lengua, la misma que me
mantuvo hipnotizada toda la tarde y que estuve observando mientras conversaba, Mauricio
tiene una forma muy particular para pronunciar algunas palabras y muestra un
poco más de su lengua, lo que pude ver me mostró una lengua fuerte, pulcra,
rosada y diseñada para mi raja, para mis labios, como hecha por los mismos
Dioses mitológicos para hundirse dentro de mí y hacerme gritar de placer.
Me recuesto en
la cama ya totalmente entregada a la rica fantasía de Mauricio haciéndome el
amor, siento tanto gusto y estoy tan excitada que puedo acabar en cualquier
momento, aprovecho lo mojados que están mis dedos para lubricarme mi culito,
con una mano sigo dándome tan duro como puedo en mi raja y con la otra alcanzo
el centro de mi culito para comenzar a tocarlo, me encanta pellizcármelo, es
tan sabroso para mí, tan excitante, me voy dando pequeños pellizcos alrededor,
toda mi vida me ha encantado hacer eso, inclusive desde pequeña, que ya luego
al crecer adquirió otra connotación y descubrí con seguridad el rico placer de
mis caricias anales.
Devuelvo la
mano que estaba en mi culito a mi raja sólo para volver a mojarla, estoy loca
por meterme un dedo como siempre lo hago, me dejo apenas la punta adentro, no
penetro mucho porque me desagrada un poco, sino más bien con la punta me acaricio hasta donde llego y me acaricio
por dentro, con un solo dedo me basta, he intentado meterme dos dedos pero me
cuesta, supongo que el día que entregue mi culito a alguien, me tendrá que
preparar chupándomelo rico un buen rato, hasta que se abra y esté listo para
ser penetrado, es lo que me cuenta la flaca, “Si no te lo maman, no te aman” es
una de sus frases preferidas acerca del coito anal.
Con tres dedos
dentro de mi cuca y la punta de un dedo clavada en mi culo, me pregunto si
Mauricio es el hombre que me va a penetrar por detrás, si mi botoncito virgen
podrá con su enorme y gruesa verga, yo creo que me va a doler mucho y me
encantaría que me tratara con delicadeza y me dedicara el tiempo para abrirle
mi culo y saber por fin cómo se siente tener un falo duro dándote rico por
ahí. Ya siento que viene el orgasmo,
estoy entregada a mis manos y a las manos de Mauricio, a su verga, a su lengua,
a su pecho viril poblado de un concierto de hermosos , peinaditos y sexis
vellos plateados, a sus viriles y fuertes piernas que me rodean por completo,
me inmovilizan y solo me permiten moverme al compás que dicta su verga dentro
de mí, estoy a punto de tener un orgasmo muy fuerte, el más intenso en años, el
más rico que te puede dar un semental como él en una fantasía tan divina y ahí
está, siento el primer espasmo dentro, la calentura tan intensa que se apodera
de mí y que me llega por choques desde mi raja a todo el resto del cuerpo, en
medio de un orgasmo tan rudo tener el dedo metido en el culo sólo logra
potenciarlo y una y otra vez me vengo con mucha fuerza, ¡Que largo ha sido y
cuánto placer! Sigo tan excitada que cruzo mis piernas para aumentar el roce,
me doy más duro dentro de mi culito y me termino de hundir el dedo, ya no me
desagrada, más bien quisiera tener algo más largo y grueso atravesándome por
atrás.
Finalmente se
acaba el orgasmo más largo y sabroso que he tenido en años, quedo tumbada de
lado totalmente agotada y satisfecha, saco con cuidado el dedo de mi culo pero
me dejo la mano dentro de mi raja mientras me calmo, solo un pensamiento cruza
mi mente en este momento y es Mauricio cogiéndome, acabando dentro de mí,
abrazándome con sus enormes tenazas y cubriendo mi diminuto cuerpo con sus
piernas velludas y duras, me dejo caer en una suerte de descanso profundo, de
calma total con sensación de victoria, necesito que Mauricio Andreoni me haga
el amor, debe ser pronto, quiero que me coja duro y rico, como un italiano
delicioso.
Espero que sea
delicioso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario