INSOMNIA BOOKS

lunes, 27 de julio de 2020

CAPITULO 26 / EL DELICIOSO ITALIANO (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 26 / EL DELICIOSO ITALIANO (By Sheykong)

Al terminar de reírnos por la ocurrencia, mi invitado me mira a los ojos y cobra una seriedad muy tierna, como si quisiera decirme algo importante.

-Bonny, te quería pedir que no me llames más “Señor”, me puedes decir Mauricio, como mis amigos –Me dice el Señor Andreoni colocando sus pierna cruzadas y mirándome con esos ojos claros hermosos que me derriten-

-Ah, imagínese, me va a costar, es por respeto y bueno, nuestra relación ha sido laboral más bien, es por eso.

-Te lo estoy pidiendo Bonny, quiero que me trates como a un amigo y que podamos tenernos confianza a partir de hoy y llamarme “Señor” no ayuda mucho a mi parecer, bueno si tu así lo deseas, tú dime ¿Lo intentarás?

-Si…Mauricio…te lo prometo, lo voy a intentar –En este momento vuelve mi “palpitona” y me cuesta creer que le puedo llamar por su nombre y además tutearlo-

-Gracias Bonny, gracias por eso, yo creo que a partir de esta visita que parece inesperada de mi parte podamos conocernos más y llegar a ser buenos amigos, de esos que quieren estar juntos siempre, de los que se llaman si no están cerca y se preocupan el uno del otro, ¿Te parece muy romántico Bonny? ¿Te gustaría? –Me dice Mauricio con su voz serena que debe tumbar más de una pantaleta-

-¡Claro Mauricio que me encantaría conocerte!  ¿Ya empezamos no?

-Si, Bonny, ya empezamos.

La tarde estuvo llena de anécdotas y ocurrentes comentarios que sazonaron la velada, Mauricio sabe ser encantador, es muy hábil para llevar una conversación y convertirla en un momento delicioso, pienso que es de cuidado ya que adereza cualquier tema que surja y te hace sentir importante, lo que quiero decir que en todo momento me escuchó con atención, llegó a hacerme preguntas cargadas de coherencia e interés y nunca, nunca me interrumpió, lo que me convertía en el centro de su atención y no hay nada más gratificante que eso cuando una está sentada compartiendo con un hombre tan inteligente y agradable, lo hace tan atractivo y lo hace dueño de mi entrepierna.

-Ya Harry regresó Mauricio, voy a invitarlo a pasar para que tome un café y bocadillos, ¿Estás de acuerdo? –Le pregunto-

-No lo va a aceptar Bonny, es terco como una mula.  Aunque tratándose de ti no dudo que me haga quedar mal y acepte, yo no rechazaría ninguna invitación que provenga de ti, ninguna.

-¿Lo conoces muy bien verdad? Como a todo tu personal de confianza.

-¿A Harry? ¡Ni siquiera se llama Harry! Se llama Nicasio Cogollo, pero no lo vas a creer Bonny, ama tanto las películas de Clint Eastwood que el mismo se rebautizó como Harry, por aquel persona je llamado “Harry el sucio”, para él resulta un modelo a seguir en todo y así va llevando la vida, no es que acostumbre a disparar o perseguir maleantes, es que es así para todo, decidido, directo, temerario y muy valiente, estoy muy agradecido tanto con el como con Olga, son de mi entera confianza.

-Puedo ver en la oficina toda la confianza que depositas en Olga –Le comento sentándome a su lado en el largo mueble, hasta ahora he estado de frente a él, recostada en un mueble individual que resulta tan cómodo desde que le agregué un par de cojines muy suaves y que bien sirven para descansar y relajarse-

-¿Olga? Ella vio nacer a mis dos hijas, sirvió a mi padre y la trajo mi abuelo desde la hacienda para que aprendiera los oficios modernos de la época y la mecanografía se convirtió en su pasión en quellos años, lo que no sabía yo es que con el pasar del tiempo iba a ser alguien tan importante para mí y para mi familia, quien quiera llegar a mi debe primero pasar por Olga y es muy obstinada, tanto como mi padre.

-Me impacta mucho conocer tu mundo, todo lo que te rodea, no debe ser fácil ser Mauricio Andreoni ¿Cierto? –le pregunto mientras saboreo uno de sus paninis que están deliciosos-

-Lo complicado no es ser Mauricio Andreoni el empresario ó el hacendado, para hacer negocios hay reglas y debes saber cómo utilizarlas y finalmente jugar a tu favor, mucha gente se acerca por interés y eso lo entiendo si vamos a aprovechar las oportunidades de un mercado floreciente como el de este país, pero lo verdaderamente complicado es criar a dos hijas sin que se conviertan en un lastre para la familia, ¿Cómo hacerlo sin su madre?  Ha sido todo un reto Bonny, ya no son dos niñas que sólo deben ser atendidas, ahora son dos mujeres con gustos muy particulares y mucho poder, aunque suene ostentoso. Dios ha sido bueno conmigo pero él también sabe lo difícil que me la puso con la muerte de mi amada esposa.

-Me imagino Mauricio lo difícil que fué, pero debes haber hecho un buen trabajo con tus hijas, te deben adorar.

-Nunca quise que me adoraran Bonny, trabajé duro amándolas cada día para que me respetaran y se respetaran a sí mismas, una familia que no se respeta se condena al fracaso y para mi cultura la unión de la familia es lo más importante, mi meta siempre fue llevarlas a la madurez, verlas escoger bien y no me han decepcionado para nada, quizá mi gran herida fue no tener un varón que me sucediera, a quien entregarle el legado del apellido, ni con todos los reproches de mi padre pude rehacer mi vida y colocar en sus brazos ese bambino tan esperado por la familia, pero como verás, no tengo todo lo que quiero.

-Aún estas a tiempo Mauricio, seguro encontrarás a la persona indicada y ese varón llegará –Le comento con toda dulzura-

-Quizá ya la conocí Bonny, ¿No crees? –Sentenció Mauricio aplicando nuevamente esa mirada fulminante que me deja desarmada-

-Ni idea Mauricio, no lo sé, ojalá ¿No? –Apenas atiné a decir esas palabras me levanté rápidamente del mueble y corté el momento fingiendo que debía lavar unos trastes rápidamente, la conversación con Mauricio es tan directa que me descoloca por momentos, no estoy nada acostumbrada a hablar tan claro, al contrario todos los hombres que he conocido sortean los comentarios importantes y terminan cantinfleando en un mar de palabras huecas sin compromiso-

La tarde terminó con muchos detalles sobre mi vida y la de Mauricio, parecíamos unos jóvenes comparando experiencias y compitiendo en aciertos, escollos y frustraciones, al rato logré que Harry se sumara a la velada quien gustosamente aceptó tomar un café con nosotros, dejando ver a un hombre muy agradable, de carácter liviano y muy fiel a Mauricio y su familia.  Fue un detalle muy dulce que ofreciera el auto para llevar a Camila hasta su casa, mañana es lunes y todos debemos retomar nuestras labores y las niñas no son la excepción.

Nos despedimos afectuosamente con la promesa de vernos durante la semana en la oficina, ambos quedamos muy a gusto con el bonito domingo que compartimos en casa, yo descubrí a un hombre de familia, de conversación honesta y principios inquebrantables.  Por su parte espero se haya llevado un buena impresión, hice todo lo posible por hacerlo sentir cómodo y servirle con cariño, me abrí como nunca con un hombre contándole tanto de mi vida, Mauricio supo crear un ambiente ideal para que yo me atreviera a descargar tantos detalles que tenía guardados en mi corazón, yo archivaría esta velada como un éxito romántico rotundo, este hermoso ejemplar de ojos color aceituna me hizo el amor una y otra vez únicamente escuchándome, que éxito para una mujer promedio como yo. ¡Qué éxito!

Antes de irse, me dijo:

-Bonny, agradezco muchísimo tu hospitalidad, tienes un lindo hogar y Dariela es una chica muy inteligente y despierta, lo has hecho bien.  Me encantaría que viajáramos de vuelta mañana, pero debo tomar la avioneta rumbo a la hacienda a resolver unos asuntos que requieren mi atención y el martes debo estar por allá. Olga se encargará de programar nuevamente un almuerzo ¿Te gustaría?

-Si como no Mauricio, me encantaría volver a verte –No pude esconder lo emocionada que me encontraba-

Y así partió mi hermoso galán maduro, como llegó se fue.  El tiempo pasó tan rápido, parece mentira que ya culminó el domingo y me cuesta creer aún la llamada inesperada, la visita de Mauricio y lo bien que salió todo.  Me quedo con un gusto inusual para mí, siempre mis iniciativas o momentos que creí especiales terminaban tan mal, me he llevado tantos chascos en mi corta vida con los hombres que resulta una dulce ironía siendo ya treintona , conocer a alguien tan espectacular. ¿Estará interesado en mí?  ¿Yo podré encajar en su mundo?  Tengo tantas preguntas en mi cabeza, pero esta noche voy a disfrutarme esta rica sensación, me la merezco, vaya que sí.

Después de acostar a Dariela y preparar todo lo concerniente a mi viaje, una buena ducha resulta la mejor opción para esta hora.  Me siento en la cama y la sonrisa no se borra de mi cara, comienzo a desvestirme lentamente, estoy muy ilusionada, tanto así que comienzo a imaginarme que es Mauricio quien me desviste, quien deja caer mi ropa y me libera del brassier, que rico estar solo en pantys y observarme en el espejo, ver mi cuerpo y confirmar lo lindas que son mis tetas, pequeñas pero firmes, si tan sólo Mauricio estuviera aquí y besara mis pezones tan rosaditos, me impresiona lo duros que están, los acaricio describiendo círculos sobre mis pezones y se siente tan bien, si sólo fuesen sus fuertes y grandes manos, las estuve observando toda la tarde y las deseo sobre mí, acariciándome, tocándome y preparándome para hacerme el amor como un buen italiano sabe hacerlo seguramente.

Comienzo a quitarme las pantaletas frente al espejo, de a poco aparece mi pubis, mientras me las bajo no puedo evitar pensar que Mauricio me desviste para comerme, para hacerme suya con ese poder de decisión que demuestra. Coloco mi panty dobladita sobre la cama como él lo hubiese hecho y sigo observándome completamente desnuda en este cuarto donde nacieron tantos sueños y murieron también, hoy no tengo nostalgia, hoy tengo deseo de ser amada por ese hombre, con mucha delicadeza comienzo a tocar mi rajita tan rosadita como mis pezones, tan pequeña y tan dispuesta a la vez a alojar el enorme miembro de Mauricio, no siento culpa al pensar cómo lo debe tener y para su estatura y corpulencia, debe sr un hermoso, grande y grueso pene, cómo quisiera acariciar su gran cabeza, por su color de piel debe ser una verga morena seguramente adornada con sus venas que denotan dureza y fuerza.

Mi clítoris se rinde ante mis dedos y se deja acariciar suavemente, descubro que estoy muy excitada, estoy muchísimo más mojada que de costumbre, unos hilos del líquido que me lubrica hacen juegos con mis dedos y una larga gota cae hasta mi pierna izquierda, no había mojado de esa forma desde mi juventud y me sorprende pero me gusta muchísimo, me confirma todo lo que siento por Mauricio y si me pongo así sólo pensando en él, entonces dejarme coger va a resultar una delicia absoluta.

Ya no es un dedo ni dos, sino tres dedos que juegan en mi raja, con una perfecta coreografía me acaricio mis labios una y otra vez, son unos labios discretos, hermosos, siempre me he jactado de ellos, apenas si sobresalen y estoy segura que me otorgan un aspecto juvenil, quizá hasta infantil si se quiere, ojalá sean del gusto de Mauricio y no sólo juegue en ellos con sus largos y gruesos dedos, sino que los consienta lamiéndolos con su gran lengua, la misma que me mantuvo hipnotizada toda la tarde y que estuve observando mientras conversaba, Mauricio tiene una forma muy particular para pronunciar algunas palabras y muestra un poco más de su lengua, lo que pude ver me mostró una lengua fuerte, pulcra, rosada y diseñada para mi raja, para mis labios, como hecha por los mismos Dioses mitológicos para hundirse dentro de mí y hacerme gritar de placer.

Me recuesto en la cama ya totalmente entregada a la rica fantasía de Mauricio haciéndome el amor, siento tanto gusto y estoy tan excitada que puedo acabar en cualquier momento, aprovecho lo mojados que están mis dedos para lubricarme mi culito, con una mano sigo dándome tan duro como puedo en mi raja y con la otra alcanzo el centro de mi culito para comenzar a tocarlo, me encanta pellizcármelo, es tan sabroso para mí, tan excitante, me voy dando pequeños pellizcos alrededor, toda mi vida me ha encantado hacer eso, inclusive desde pequeña, que ya luego al crecer adquirió otra connotación y descubrí con seguridad el rico placer de mis caricias anales.

Devuelvo la mano que estaba en mi culito a mi raja sólo para volver a mojarla, estoy loca por meterme un dedo como siempre lo hago, me dejo apenas la punta adentro, no penetro mucho porque me desagrada un poco, sino más bien con la punta  me acaricio hasta donde llego y me acaricio por dentro, con un solo dedo me basta, he intentado meterme dos dedos pero me cuesta, supongo que el día que entregue mi culito a alguien, me tendrá que preparar chupándomelo rico un buen rato, hasta que se abra y esté listo para ser penetrado, es lo que me cuenta la flaca, “Si no te lo maman, no te aman” es una de sus frases preferidas acerca del coito anal.

Con tres dedos dentro de mi cuca y la punta de un dedo clavada en mi culo, me pregunto si Mauricio es el hombre que me va a penetrar por detrás, si mi botoncito virgen podrá con su enorme y gruesa verga, yo creo que me va a doler mucho y me encantaría que me tratara con delicadeza y me dedicara el tiempo para abrirle mi culo y saber por fin cómo se siente tener un falo duro dándote rico por ahí.  Ya siento que viene el orgasmo, estoy entregada a mis manos y a las manos de Mauricio, a su verga, a su lengua, a su pecho viril poblado de un concierto de hermosos , peinaditos y sexis vellos plateados, a sus viriles y fuertes piernas que me rodean por completo, me inmovilizan y solo me permiten moverme al compás que dicta su verga dentro de mí, estoy a punto de tener un orgasmo muy fuerte, el más intenso en años, el más rico que te puede dar un semental como él en una fantasía tan divina y ahí está, siento el primer espasmo dentro, la calentura tan intensa que se apodera de mí y que me llega por choques desde mi raja a todo el resto del cuerpo, en medio de un orgasmo tan rudo tener el dedo metido en el culo sólo logra potenciarlo y una y otra vez me vengo con mucha fuerza, ¡Que largo ha sido y cuánto placer! Sigo tan excitada que cruzo mis piernas para aumentar el roce, me doy más duro dentro de mi culito y me termino de hundir el dedo, ya no me desagrada, más bien quisiera tener algo más largo y grueso atravesándome por atrás.

Finalmente se acaba el orgasmo más largo y sabroso que he tenido en años, quedo tumbada de lado totalmente agotada y satisfecha, saco con cuidado el dedo de mi culo pero me dejo la mano dentro de mi raja mientras me calmo, solo un pensamiento cruza mi mente en este momento y es Mauricio cogiéndome, acabando dentro de mí, abrazándome con sus enormes tenazas y cubriendo mi diminuto cuerpo con sus piernas velludas y duras, me dejo caer en una suerte de descanso profundo, de calma total con sensación de victoria, necesito que Mauricio Andreoni me haga el amor, debe ser pronto, quiero que me coja duro y rico, como un italiano delicioso.

Espero que sea delicioso.

CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario