SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 21 / MIRA…PERO SIN TOCAR! (By Sheykong)
Y por fin salió el último invitado, parecía imposible pero lo logramos, sobrevivimos a la reunión, prometo no volver a hacer otra ó contrato personal para cocinar y servir, la idea del autoservicio no funcionó y me esclavizó a estar en todos lados pendiente de quien bebió y comió, ya lo sé…hice un pésimo negocio, lo sé.
-¿Y tu que
opinas? –Se me acerca diciendo la flaca mientras cierro la reja de la entrada y
la puerta- ¡A este le cayó mal la bebida! ¿Qué hacemos?
-¿Qué vamos a
hacer flaca? –le digo moviendo mi cabeza en señal de negación- ¡Nada! No vamos
a hacer nada, será que Eric duerma en el mueble y tu yo para el cuarto, no
podemos hacer más nada…¿Se te ocurre otra cosa?
-¿No puede
dormir con nosotras en el cuarto? Hace tanto frío acá afuera –Me pregunta la
flaca con un tono que desconozco, no sé si me habla en serio ó si está
bromeando-pero también parece pasada de tragos igual que yo.
- ¿Sabes? Tú
no eres más putica porque no eres más flaca..ja
ja ja ¿no sabes nada, no? –le respondo riéndome a
carcajadas por su ocurrencia sabiendo que acá están Dariela y Camila-
-Yo sólo
preguntaba Bonny…sólo preguntaba, está bien, hagamos como dices, pero no
deberías aprovecharte hoy…no parece la ocasión perfecta? ¿Qué dices?
-No lo sé
flaca…no lo sé.
Y así fue, en
cuestión de minutos todas estábamos cambiadas y listas para dormir, con la casa
hecha un desastre, pero ya se verá mañana.
Ya logré que las niñas se acostarán en su cuarto, mientras la flaca en
pijama y yo conversamos relajadas un rato con Eric, quien no deja de beber
vino, lo cual creo empeora su estado y ya sabemos que no va a salir a esta hora. Luego de luchar un buen rato con el muchacho
para que no saliera a la calle a buscar taxi, le convencimos de quedarse y
descansar en el mueble.
Ya le traje
una frazada y un par de sábanas para el frío, esta sala suele ser excesivamente
fría de noche. La flaca y yo nos miramos
a la cara y nuestra sonrisa de complicidad sólo significa una cosa: Este muchacho es demasiado tierno como para
cogérselo pero si está muy lindo como para juguetear con él, por el momento
vamos a quitarle los zapatos y a prepararlo para dormir y no más vino por hoy,
mañana tendrá un dolor de cabeza espectacular.
Mientras le
quitamos los zapatos a nuestro mareado amigo, le pregunto a la flaca:
-¿Flaca tú
Sigues pensando igual…verdad? Tú sabes lo que te estoy preguntando
-¿Te refieres
a la condición de “inefable” de nuestro amigo? –Me responde ella sabiendo que
Eric esta tan mareado que ni nos va a entender y si lo hace, no va a recordar-
Si, claro Bonny…te dije una vez que yo jamás me iba a coger a Eric, puedo estar
con mi ginecólogo que además es amigo de mi papá, puedo coger en la oficina, en
el cine, el ascensor y hasta con un desconocido, pero nunca me podría coger a
esta criatura. Sabes…Eric me confunde,
no lo descifro, me parece tan tierno pero tan viril, tan perdido y a la vez tan
decidido, yo no sabría qué hacer con él en una cama, no sabría si lo arrullo o
me lo trago completo por mi vagina…de verdad Bonny que sigo pensando igual,
quizá ustedes puedan tener algo bonito y sexual, pero yo no. Yo vengo muy dañada y este chico vale oro y
no por lindo físicamente, sino que tiene ese “extra” especial que no lo he
visto en otra persona…por eso esta belleza para mí es “inefable”.
Y esa es la
explicación del porqué la flaca nunca se acostó con Eric, nunca, ni lo intentó. La flaca tuvo oportunidades de sobra para
hacerlo, ella lo ha logrado con quien le ha dado la gana y lo ha hecho con
tantos hombres distintos y lugares como para recordar, y todos esos hombres
olían a sexo para ella ó simplemente fueron diversión, carne fresca como ella
los llama a veces, pero Eric nunca le ha olido a sexo puro y quizá por eso la
confunde, quizá porque ella puede ver un poco más allá y sabe que dentro de ese
chico hay un tesoro, no lo sé. Sólo sé
que con Eric no lo va a hacer, en el mundo de la flaca ella le otorga su
respeto y su vagina no es digna de él.
La flaca se
encerró ya en la habitación, es evidente que me está dejando esta situación a mí
y sí, creo que la puedo manejar yo solita, aunque también estoy un tanto
mareada puedo hacerlo, no como Eric que esta mas dormido que despierto y no
puede con su alma.
Con gran
dificultad lo ayudo a acomodarse en el amplio mueble, donde cabe muy bien, de
hecho allí veíamos películas los domingos cuando Dariela estaba pequeñita, es
tan amplio que cabíamos Romualdo y yo bien pegaditos y Dari siempre brincando o
acomodándose entre nuestras piernas o en la cabecera del mueble, así que no hay
problema con el espacio, este cuerpote hermoso si cabe.
Me arrodillo
cerca de la cara de Eric y le pregunto: -¿Cómo te sientes cariño? ¿Me puedes escuchar?
-Mmmmm…Señora
Bonny…gracias…gracias…algo me hizo…daño…¿sabe? –Me susurra el pobre chico, algo
me dice que no se va a mover de ese mueble en toda la noche-
-Tranquilo
¿si? Yo te ayudo a acomodarte…¿te desabrocho el pantalón? Lo usas demasiado
apretado muchacho, no puedes dormir así…imagínate…que abuso!
-Si...gracias…pero
es difícil…tiene un gancho interno…disculpe…mejor lo deja así…
Eric trató de
incorporarse para abrirse el pantalón pero le resulta imposible con lo mareado
que está, pero si alguien puede abrir un pantalón esa es la flaquis, voy a
pedirle que me ayude con esto, a ver si ya nos vamos acostando. Camino hacia el cuarto mientras escucho que
Eric balbucea algo que no logro entender, pero me da mucha risa verlo así, en
la mitad de mi sala, a media luz y borracho, demasiado tierna la escena, para
mí.
-Flaca,
flaca…ven para que me ayudes con Eric por favor, es rápido
-ah…¿qué le
pasó? Ja
ja ja ¿Se cayó del mueble tu galán borrachin?
Ja ja
ja
-No…no…es para
que me ayudes a abrirle el pantalón por favor flaca, ese muchacho esta rendido…
-¡Por Dios
Bonny! ¿No quieres también que me lo
coja por ti? Ja ja ja
¿Me vas a decir que después de doce años llevando guevito no puedes
abrir una simple bragueta de un muchachito? ¡Por favor Bonny! ¡Déjame dormir!
¡Que latosa eres…resuelve tú! Ja ja ja no
puedes con una bragueta…ja ja ja
No podré
contar con la flaca, quien después de decirme todo eso, se tapó la cara con la
almohada y me hizo una seña para que me saliera del cuarto, le cerré la puerta
y volví con Eric para ayudarlo con ese pantalón tan exageradamente apretado. La verdad es que no se si duerme
profundamente o es el mareo que agarró, porque a veces se mueve un poco, o
ladea la cabeza, me arrodillo de nuevo frente a él y le digo: -Eric…Eric…estas
despierto? Te voy a ayudar con tu
pantalón…si?
No tuve mayor
respuesta de Eric, así que me muevo a la altura de su bragueta y ahora que lo
pienso, ¿Estaré haciendo lo correcto? No
se…pero tampoco lo voy a dejar acá desarropado y con ese jean tan apretado, ni
siquiera le pude prestar unos boxers para que durmiera un poco más cómodo, voy
a ver de qué manera lo puedo ayudar con esto.
No sé bien por
dónde empezar y aunque ya lo he hecho antes, esta vez se trata de un hombre, no
de mi hija, me da como cosa tocarle por allí, no vaya a ser que se despierte y
lo vaya a malinterpretar, pero lo voy a intentar, igual esta tan rendido que ni
creo que se entere de nada.
Eric me dijo
que tenía un gancho interno o algo así, con cuidado de no tocar demasiado trato
de levantarle la pretina para hacer espacio y poder meter mis dedos para ubicar
ese gancho que él dice, la verdad es que no lo consigo, pero lo que si conseguí
fue fijar mi vista en ese bulto de Eric, no había caído en cuenta que estoy muy
cerca y además se ve espectacular, prefiero hacer esto lo más rápido posible,
no vaya a ser que salga la flaca y me vea en esta posición, la tendría
fastidiándome por el resto de mi vida.
Creo que ya
conseguí el ganchito, si…creo que sí, era un simple pasador para ayudar a
cerrar el pantalón o tal vez tenga el cierre dañado, no lo sé, pero está muy
fácil acceder, no tengo problemas para hacerlo. Ya le quité el ganchito, lo cierro y lo coloco
sobre la mesita que está detrás de mí para que no haya peligro y ahora el
momento crucial, voy a tratar de bajarle
el cierre y ya con eso, queda mucho más cómodo y de seguro dormirá más
tranquilo.
Comienzo a
bajarle el cierre y no dejo de mirar su cara y volver a bajar un poco más, si
se llegara a despertar sería la vergüenza de mi vida, podría creer que me estoy
aprovechando de él o quien sabe que parezco yo acá como una tonta arrodillada
abriéndole el cierre y ni malas intenciones tengo…o si? De pronto se me cruzó un mal pensamiento por
la mente aunque en mi caso sería sólo una travesura, una pequeña travesura que
no le va a hacer daño a nadie, acá todos duermen y podría haber un terremoto y
creo que Eric ni se entera.
Ahora que le
bajé el cierre, estoy pensando dar una miradita, pero sólo una miradita nada
más y me voy a dormir, el vino también me pone caliente y traviesa, no es la
primera vez que me pongo creativa con una copas de vino dentro de mí. Volteo a mirar hacia la sala, la puerta del
cuarto de las chicas y mi cuarto y no hay ninguna señal de movimiento, todo
está oscuro y la poca luz viene de afuera, así que creo que si no me asomo
ahora no lo haré jamás, ¿Cuándo volveré a tener a Eric a mi completo merced? Ni
creo que regrese este chico, así que Bonny se va a dar un gusto…
Le abro un
poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como
si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy cometiendo. Con más cuidado, trató de levantar la liga de
sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro, lo estoy intentando
con una de mis uñas, ojalá no lo pellizque, eso sería fatal en este momento.
Con mi otra mano me estoy tomando el atrevimiento de acariciarlo por encima del
bóxer, apenas lo toco con un dedito, luego con dos y así lo repito, resulta muy
sexy y divertido, puedo recorrerlo varias veces y a mi antojo, veo que no es nada
pequeño, más bien siento un bulto generoso que me está enamorando, me está
hipnotizando y no tengo defensas ante tal cosa.
Sé que debo
apurarme pero a la vez siento tanta paz acá arrodillada acariciando el pene de
Eric, tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy relajante para
mí, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la
almohadita sobre la cual descansaría, un momento perfecto, así es este momento,
pero no lo voy a dilatar más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto
lentamente el bode del bóxer…y allí está…lo puedo ver…y me gusta lo que veo,
realmente me gusta…
Creo que esto
va a ser mucho más que una miradita…
Ahí voy otra
vez…
CONTINUARÁ…

No hay comentarios:
Publicar un comentario