INSOMNIA BOOKS

viernes, 10 de julio de 2020

CAPITULO 21 / MIRA…PERO SIN TOCAR! (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 21 / MIRA…PERO SIN TOCAR! (By Sheykong)

Y por fin salió el último invitado, parecía imposible pero lo logramos, sobrevivimos a la reunión, prometo no volver a hacer otra ó contrato personal para cocinar y servir, la idea del autoservicio no funcionó y me esclavizó a estar en todos lados pendiente de quien bebió y comió, ya lo sé…hice un pésimo negocio, lo sé.

-¿Y tu que opinas? –Se me acerca diciendo la flaca mientras cierro la reja de la entrada y la puerta- ¡A este le cayó mal la bebida! ¿Qué hacemos?

-¿Qué vamos a hacer flaca? –le digo moviendo mi cabeza en señal de negación- ¡Nada! No vamos a hacer nada, será que Eric duerma en el mueble y tu yo para el cuarto, no podemos hacer más nada…¿Se te ocurre otra cosa?

-¿No puede dormir con nosotras en el cuarto? Hace tanto frío acá afuera –Me pregunta la flaca con un tono que desconozco, no sé si me habla en serio ó si está bromeando-pero también parece pasada de tragos igual que yo.

- ¿Sabes? Tú no eres más putica porque no eres más flaca..ja  ja  ja  ¿no sabes nada, no? –le respondo riéndome a carcajadas por su ocurrencia sabiendo que acá están Dariela y Camila-

-Yo sólo preguntaba Bonny…sólo preguntaba, está bien, hagamos como dices, pero no deberías aprovecharte hoy…no parece la ocasión perfecta?  ¿Qué dices?

-No lo sé flaca…no lo sé.

Y así fue, en cuestión de minutos todas estábamos cambiadas y listas para dormir, con la casa hecha un desastre, pero ya se verá mañana.  Ya logré que las niñas se acostarán en su cuarto, mientras la flaca en pijama y yo conversamos relajadas un rato con Eric, quien no deja de beber vino, lo cual creo empeora su estado y ya sabemos que no va a salir a esta hora.  Luego de luchar un buen rato con el muchacho para que no saliera a la calle a buscar taxi, le convencimos de quedarse y descansar  en el mueble.

Ya le traje una frazada y un par de sábanas para el frío, esta sala suele ser excesivamente fría de noche.  La flaca y yo nos miramos a la cara y nuestra sonrisa de complicidad sólo significa una cosa:  Este muchacho es demasiado tierno como para cogérselo pero si está muy lindo como para juguetear con él, por el momento vamos a quitarle los zapatos y a prepararlo para dormir y no más vino por hoy, mañana tendrá un dolor de cabeza espectacular.

Mientras le quitamos los zapatos a nuestro mareado amigo, le pregunto a la flaca:

-¿Flaca tú Sigues pensando igual…verdad? Tú sabes lo que te estoy preguntando

-¿Te refieres a la condición de “inefable” de nuestro amigo? –Me responde ella sabiendo que Eric esta tan mareado que ni nos va a entender y si lo hace, no va a recordar- Si, claro Bonny…te dije una vez que yo jamás me iba a coger a Eric, puedo estar con mi ginecólogo que además es amigo de mi papá, puedo coger en la oficina, en el cine, el ascensor y hasta con un desconocido, pero nunca me podría coger a esta criatura.  Sabes…Eric me confunde, no lo descifro, me parece tan tierno pero tan viril, tan perdido y a la vez tan decidido, yo no sabría qué hacer con él en una cama, no sabría si lo arrullo o me lo trago completo por mi vagina…de verdad Bonny que sigo pensando igual, quizá ustedes puedan tener algo bonito y sexual, pero yo no.  Yo vengo muy dañada y este chico vale oro y no por lindo físicamente, sino que tiene ese “extra” especial que no lo he visto en otra persona…por eso esta belleza para mí es “inefable”.

Y esa es la explicación del porqué la flaca nunca se acostó con Eric, nunca, ni lo intentó.  La flaca tuvo oportunidades de sobra para hacerlo, ella lo ha logrado con quien le ha dado la gana y lo ha hecho con tantos hombres distintos y lugares como para recordar, y todos esos hombres olían a sexo para ella ó simplemente fueron diversión, carne fresca como ella los llama a veces, pero Eric nunca le ha olido a sexo puro y quizá por eso la confunde, quizá porque ella puede ver un poco más allá y sabe que dentro de ese chico hay un tesoro, no lo sé.  Sólo sé que con Eric no lo va a hacer, en el mundo de la flaca ella le otorga su respeto y su vagina no es digna de él.

La flaca se encerró ya en la habitación, es evidente que me está dejando esta situación a mí y sí, creo que la puedo manejar yo solita, aunque también estoy un tanto mareada puedo hacerlo, no como Eric que esta mas dormido que despierto y no puede con su alma.

Con gran dificultad lo ayudo a acomodarse en el amplio mueble, donde cabe muy bien, de hecho allí veíamos películas los domingos cuando Dariela estaba pequeñita, es tan amplio que cabíamos Romualdo y yo bien pegaditos y Dari siempre brincando o acomodándose entre nuestras piernas o en la cabecera del mueble, así que no hay problema con el espacio, este cuerpote hermoso si cabe.

Me arrodillo cerca de la cara de Eric y le pregunto: -¿Cómo te sientes cariño?  ¿Me puedes escuchar?

-Mmmmm…Señora Bonny…gracias…gracias…algo me hizo…daño…¿sabe? –Me susurra el pobre chico, algo me dice que no se va a mover de ese mueble en toda la noche-

-Tranquilo ¿si? Yo te ayudo a acomodarte…¿te desabrocho el pantalón? Lo usas demasiado apretado muchacho, no puedes dormir así…imagínate…que abuso!

-Si...gracias…pero es difícil…tiene un gancho interno…disculpe…mejor lo deja así…

Eric trató de incorporarse para abrirse el pantalón pero le resulta imposible con lo mareado que está, pero si alguien puede abrir un pantalón esa es la flaquis, voy a pedirle que me ayude con esto, a ver si ya nos vamos acostando.  Camino hacia el cuarto mientras escucho que Eric balbucea algo que no logro entender, pero me da mucha risa verlo así, en la mitad de mi sala, a media luz y borracho, demasiado tierna la escena, para mí.

-Flaca, flaca…ven para que me ayudes con Eric por favor, es rápido

-ah…¿qué le pasó?  Ja  ja  ja  ¿Se cayó del mueble tu galán borrachin? Ja   ja   ja

-No…no…es para que me ayudes a abrirle el pantalón por favor flaca, ese muchacho esta rendido…

-¡Por Dios Bonny!  ¿No quieres también que me lo coja por ti? Ja   ja   ja  ¿Me vas a decir que después de doce años llevando guevito no puedes abrir una simple bragueta de un muchachito? ¡Por favor Bonny! ¡Déjame dormir! ¡Que latosa eres…resuelve tú! Ja  ja  ja  no puedes con una bragueta…ja  ja  ja

No podré contar con la flaca, quien después de decirme todo eso, se tapó la cara con la almohada y me hizo una seña para que me saliera del cuarto, le cerré la puerta y volví con Eric para ayudarlo con ese pantalón tan exageradamente apretado.  La verdad es que no se si duerme profundamente o es el mareo que agarró, porque a veces se mueve un poco, o ladea la cabeza, me arrodillo de nuevo frente a él y le digo: -Eric…Eric…estas despierto?  Te voy a ayudar con tu pantalón…si?

No tuve mayor respuesta de Eric, así que me muevo a la altura de su bragueta y ahora que lo pienso, ¿Estaré haciendo lo correcto?  No se…pero tampoco lo voy a dejar acá desarropado y con ese jean tan apretado, ni siquiera le pude prestar unos boxers para que durmiera un poco más cómodo, voy a ver de qué manera lo puedo ayudar con esto.

No sé bien por dónde empezar y aunque ya lo he hecho antes, esta vez se trata de un hombre, no de mi hija, me da como cosa tocarle por allí, no vaya a ser que se despierte y lo vaya a malinterpretar, pero lo voy a intentar, igual esta tan rendido que ni creo que se entere de nada.

Eric me dijo que tenía un gancho interno o algo así, con cuidado de no tocar demasiado trato de levantarle la pretina para hacer espacio y poder meter mis dedos para ubicar ese gancho que él dice, la verdad es que no lo consigo, pero lo que si conseguí fue fijar mi vista en ese bulto de Eric, no había caído en cuenta que estoy muy cerca y además se ve espectacular, prefiero hacer esto lo más rápido posible, no vaya a ser que salga la flaca y me vea en esta posición, la tendría fastidiándome por el resto de mi vida.

Creo que ya conseguí el ganchito, si…creo que sí, era un simple pasador para ayudar a cerrar el pantalón o tal vez tenga el cierre dañado, no lo sé, pero está muy fácil acceder, no tengo problemas para hacerlo.  Ya le quité el ganchito, lo cierro y lo coloco sobre la mesita que está detrás de mí para que no haya peligro y ahora el momento crucial, voy a  tratar de bajarle el cierre y ya con eso, queda mucho más cómodo y de seguro dormirá más tranquilo.

Comienzo a bajarle el cierre y no dejo de mirar su cara y volver a bajar un poco más, si se llegara a despertar sería la vergüenza de mi vida, podría creer que me estoy aprovechando de él o quien sabe que parezco yo acá como una tonta arrodillada abriéndole el cierre y ni malas intenciones tengo…o si?  De pronto se me cruzó un mal pensamiento por la mente aunque en mi caso sería sólo una travesura, una pequeña travesura que no le va a hacer daño a nadie, acá todos duermen y podría haber un terremoto y creo que Eric ni se entera.

Ahora que le bajé el cierre, estoy pensando dar una miradita, pero sólo una miradita nada más y me voy a dormir, el vino también me pone caliente y traviesa, no es la primera vez que me pongo creativa con una copas de vino dentro de mí.  Volteo a mirar hacia la sala, la puerta del cuarto de las chicas y mi cuarto y no hay ninguna señal de movimiento, todo está oscuro y la poca luz viene de afuera, así que creo que si no me asomo ahora no lo haré jamás, ¿Cuándo volveré a tener a Eric a mi completo merced? Ni creo que regrese este chico, así que Bonny se va a dar un gusto…

Le abro un poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy cometiendo.  Con más cuidado, trató de levantar la liga de sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro, lo estoy intentando con una de mis uñas, ojalá no lo pellizque, eso sería fatal en este momento. Con mi otra mano me estoy tomando el atrevimiento de acariciarlo por encima del bóxer, apenas lo toco con un dedito, luego con dos y así lo repito, resulta muy sexy y divertido, puedo recorrerlo varias veces y a mi antojo, veo que no es nada pequeño, más bien siento un bulto generoso que me está enamorando, me está hipnotizando y no tengo defensas ante tal cosa.

Sé que debo apurarme pero a la vez siento tanta paz acá arrodillada acariciando el pene de Eric, tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy relajante para mí, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la almohadita sobre la cual descansaría, un momento perfecto, así es este momento, pero no lo voy a dilatar más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto lentamente el bode del bóxer…y allí está…lo puedo ver…y me gusta lo que veo, realmente me gusta…

Creo que esto va a ser mucho más que una miradita…

Ahí voy otra vez…

CONTINUARÁ…


No hay comentarios:

Publicar un comentario