SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 22 / TAN SOLO
UNA PROBADITA (By Sheykong)
Le bajo un
poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como
si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy
cometiendo. Con más cuidado, trató de
levantar la liga de sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro
y también los usa bien ceñidos, estoy intentando con una de mis uñas, ojalá no
lo pellizque, eso sería fatal en este momento. Con mi otra mano me estoy tomando el
atrevimiento de acariciarlo por encima del bóxer, apenas lo toco con un dedito,
luego con dos y así lo repito, resulta muy sexy y divertido, puedo recorrerlo
varias veces y a mi antojo, veo que no es nada pequeño, más bien siento un
bulto generoso que me está enamorando, me está hipnotizando y no tengo defensas
ante tal cosa, mi propio juego resulta muy excitante, me gusta, me atrapa.
Sé que debo
apurarme no vaya a ser que alguien se levante y pase por acá camino al baño o a
la nevera, pero a la vez siento tanta paz arrodillada acariciando el pene de
Eric que es tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy
relajante, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la
almohadita sobre la cual descansaría, es el momento perfecto, así lo imaginé
alguna vez, pero no lo voy a dilatar
más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto lentamente el borde del bóxer…y
allí está, lo puedo ver…y me gusta lo que veo, realmente me gusta…
Creo que esto
va a ser mucho más que una miradita, esto va a ser un gusto, una travesura, una
chocoaventura como dice mi amiga Claudia, mientras me asomo con mucho cuidado
no puedo evitar sonreír, ni en mis más arrebatadas fantasías me vi haciendo
algo tan osado, la oscuridad me protege y me alienta a seguir, el silencio es
mi cómplice y me dice que todo está muy bien, el olor a incienso quemado aún se percibe claramente y
termina de aderezar este instante tan intenso, nunca había hecho algo así y no
creo que lo vuelva a hacer, lo sé.
En ese caso la
oscuridad no me ayuda mucho, pero si puedo ver algo y es muy bonito, esa sería
la palabra correcta, está tan desmayado como su dueño, lo encuentro recostado y
me vuelve a parecer un pene muy bonito, era de esperarse de un muchacho tan
bello como Eric. Es blanquito, tanto
como él, me gusta su grosor y por lo que puedo ver esta muy cuidado, tiene sus
vellitos bien afeitaditos, me encanta, de verdad me encanta. Ya puedo irme, estoy tan asustada y nerviosa
como alegre y sonriente, Eric no me decepcionó para nada, este tipo de chicos
los consigues muy pocas veces, pensé yo que sus nalgas de acero eran lo mejor
que tenía pero su “amigo” le hace muy bien la competencia, lo certifico.
Voy a dejar
todo como estaba, o casi. Miro a Eric a la cara y sigue estando tan dormido que
lo podría violar y ni cuenta se daría. ¿Se puede tener una erección mientras se
duerme? Ni idea, recuerdo que muchas
veces al despertarme Romualdo estaba a tope, lo tenía paradísimo y no estaba
despierto, la primera vez pensé que bromeaba, pero no, parece que los hombres
tienen unas muy pero muy buenas erecciones antes de despertarse en las mañanas,
eso tiene su explicación, pero lo que a mí me interesaba hace años era
aprovechar esa hora y esa verga tiesa, así como ahora estoy muy curiosa con
Eric, ¿Será que debo saciar mi curiosidad? ¿Y si lo intento y no responde? Eso no
importaría…total sería sólo una probadita y me voy a dormir.
Convencida y
emocionada por mi brillante idea, me dispongo a darle “una probadita”, le voy a
robar un beso, le regalaré una lamida y ojalá no se despierte ¿Cómo explicaría
una señora que le estaba chupando el pito a un amiguito del supermercado? ¿Hay manera de probar que sólo estaba de
curiosa? ¿De juguetona? No lo sé, pero
es ahora ó nunca, estoy segura que una probadita nunca le ha hecho mal a nadie,
sólo le pido a Morfeo que no me lo despierte, todavía.
Con un poquito
más de experiencia, vuelvo a levantar el bóxer, ésta vez se me hace más fácil y
lo logro sin problemas y allí está de nuevo, el objeto de mi deseo y no se me
va a escapar, no tiene cómo hacerlo.
Estando arrodillada en la alfombra sobre la cual está el mueble, me
coloco encima de su dormida verga blanca y hermosa, muy lentamente acerco mis
boca con la certeza que estoy viviendo uno de los momentos más excitantes de
los últimos meses y dueña de la situación ante mi indefensa victima llevo mis
labios a posarse sobre un lado de su grueso pene, el contacto me estremece por
completo, está tan tibio y lo siento muy suave, con más cuidado que nunca le
propino un tierno beso, sólo un beso, es todo lo que vine a hacer, que bien se
siente.
Me siento tan
bien y me gustó tanto, que decido darle otro besito y esta vez me tardo un poco
más, me encanta como se ve a media luz, la vista me parece tan romántica como
sexual y esta rica combinación me lleva sin pensarlo mucho a pasar mi lengua
por donde antes le besé, creo que la punta de mi lengua siempre le perteneció
pues se siente tan suave, puedo recorrerlo varias veces de principio a fin y
cada vez lo disfruto más ¿Será suficiente así? ¿O me doy un poquito más de
gusto? ¡Que traviesa estoy hoy!
Acerco mucho
más mi cara para colocar mi boca muy cerca de su cabeza, esta rosadita igual
que mis pezones, eso me dice que combinamos perfectamente, es un chico
circuncidado ósea que más higiénico imposible, mi siguiente paso es arropar esa
cabecita con mi boca pero voy a comenzar rozándola con mi lengua, el glande es
tan sensible que si no despierta con esto, no despierta con nada. Estoy jugando con mi lengua alrededor de su
cabeza, le acaricio una y otra vez, no lo sabía pero los penes también guardan
su aroma propio como nosotras allá abajo y el olor que despide el de Eric es
tan rico, es una mezcla del aroma de su piel con la fragancia del suavizante
que usa en su ropa interior, demasiado rico para mí.
No sé si su
pene está creciendo, me parece que sí pero no estoy segura, este juego con mi
lengua me está llevando a pensar muchas cosas pero la mejor que se me ocurre es
ya cubrirlo con mi boca y que pase lo que tenga que pasar, voy muy rápido pero
a la vez deseo avanzar más, y no perderme de probar completo este rico manjar
que tengo frente a mí. Y así mismo lo hago, por lo general me
hubiese ayudado con la mano izquierda pero la tengo ocupada sosteniendo el
bóxer un poco hacia abajo, mi mano derecha podría hacer la tarea de colocármelo
en la boca pero quiero jugar un poco más y lo voy a buscar sin ayuda, sólo mi
boca y su linda verga, solo nosotros y nuestro inevitable destino y así lo
hago, me ayudo un poco con la lengua y termino cubriendo su cabeza con mis
labios, dentro de mi boca, por fin en el lugar a donde pertenece, me acerco un
poco más sin apoyarme mucho para engullirlo con más comodidad, se siente aún
mejor que sólo besarlo o rozarlo con mi lengua, lo siento completo, puedo
sentir su recorrido completo a mi propio ritmo, es fascinante.
Estoy casi
segura que se está agrandando dentro de mi pequeña boquita, al principio no me
quedaba tan ajustado, pero… ¿Puede ser posible? Así dormido tan profundamente,
¿Esto puede suceder? Sigo dudando y ya
lo averiguaré en minutos, lo que sí sé es que un chico a esta edad, puede
tenerlo parado todo el día si recibe el estímulo correcto. Yo sigo totalmente hipnotizada y dedicada a
saborearme lentamente la carnita de Eric, cada tanto volteo a ver su cara y no
da señales de nada, eso me da una luz verde para seguir con mis encantos, y así
lo hago.
Ahora sí que
está creciendo, ya no tengo duda alguna, está tomando rigidez y se me hace más
fácil chuparlo, mi boquita apenas puede con su misión, ya no lo puedo recorrer
de punta a punta, pero igual es tan rico saborearlo por los lados, besar sus
venas, sentir sus vellos cortos y succionar su cabeza, mi lengua está casada
con su verga y más tiesa no puede estar, mientras más le chupo más crece mi
miedo a que despierte, esto sería fatal para todos, lo he disfrutado un mundo
pero ya es suficiente, debo parar aunque no quiero, pero sé que debo. Voy a
darle los últimos lametones y lo dejo dormir tranquilo, decido darle unos
buenos chupones de despedida particularmente en su gran y rosada cabeza, allí
me concentro y me quedo, es demasiado deliciosa…cuando siento un saborcito más
salado que lo anterior y me cuesta creerlo…¡Eric me está acabando en la boca!
¡Que sorpresa! ¡Esto no me lo esperaba
para nada! ¿Qué hago? Sigo chupándolo pero ahora me estoy tragando toda su
leche que parece interminable…tibia…rica…cierro mis ojos para disfrutar
plenamente este momento y ya no me importa si despierta, son varios chorros
fuertes de semen que recibo con mucha fuerza, trato de tragar lo más rápido que
puedo sin desperdiciar nada, se me dificulta por lo grueso de su verga y por
tanta leche, vaya que es mucha.
No sé desde
cuando este chico no tiene relaciones o algo parecido, pero puedo asegurar que
es mucho tiempo o nunca lo ha hecho, aún está soltando leche dentro de mi boca
y sigo tomándola, me cuesta creer que tengo la fortuna de que Eric no se haya
despertado, mañana podrá jurar que fue un sueño o tal vez no recuerde nada, eso
asegura mi anonimato y nos va a evitar mucha vergüenza, chupar el pene de un
invitado no debe ser muy bien visto en ningún lado y no creo que seamos la
excepción, no señor.
Por fin
comienzan a disminuir los chorros de leche de Eric, me trago hasta la última
gota y le regalo unas cuantas chupadas más que me sirven para limpiar el
excedente y dejárselo muy limpiecito, ya
comienza a volverse flácido y es tiempo de darle un besito y a dormir. Así lo hago, le coloco un pequeño y tierno
besito en su cabecita, se lo guardo con mucho cuidado y le subo el bóxer. El dolor en mi mano izquierda es grande, igual
que en mis rodillas y cintura, creo que ya no estoy para estas acrobacias, no
estoy muy vieja pero ya no soy una muchachita.
Eric sigue
rendido, aprovecho para terminar de arroparlo y dejarlo cubierto por las
frazadas, no se vaya a resfriar por el frío de la sala, me quedo unos minutos
observándolo y me doy gracias a mi misma por la travesura, bueno, por el
momento que me regalé en forma de travesura. Quiero darle un besito antes de irme, se lo
merece. Me inclino un poco para colocar
mis labios en su frente y dejarle un besito de buenas noches a mi galán
dormido, tan lindo de verdad.
Me despido en
silencio y caminando con todo cuidado le doy la espalda a Eric mientras me
dirijo hacia mi cuarto, cuando escucho una suave y masculina voz:
-Gracias Sra Bonny…
Mi primera
reacción fue de terror, un frío intenso me recorrió el cuerpo desde la cabeza
hasta los pies e imaginándome tantas cosas y totalmente apenada, le digo:
-Descansa
Eric…buenas noches…de nada
En ningún
momento voltee a mirar, más bien quería salir corriendo, faltaban apenas un par
de pasos para llegar a mi cuarto y lo juro, se me hicieron eternos. Al fin logro entrar a la habitación
completamente asustada y con las piernas temblando de verdad, me recuesto de la
puerta y me cubro la cara con mis manos de la vergüenza tan grande que estoy
sintiendo, no lo puedo evitar, hasta me empezó a doler el estómago de los
nervios.
La flaca está
dormida, por lo visto se quedó así viendo la tv, le apago el televisor y paso
para el baño del cuarto para terminar de arreglarme, no duro mucho y al salir
voy directo a la cama a pensar un poco en lo sucedido y a ver si logro
conciliar el sueño.
Debo robarle
un poco de la frazada a la flaca que duerme en su pose fetal de siempre, le
halo la parte que me toca y me toca halar fuerte, sin querer la despierto.
-¿Te…estás…acostando…ahorita?
–me susurra la flaca casi dormida- ¿Tú estabas…comiendo? Huele…raro…
-Cállate
flaca.
CONTINUARÁ...

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