INSOMNIA BOOKS

domingo, 12 de julio de 2020

CAPITULO 22 / TAN SOLO UNA PROBADITA (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 22 / TAN SOLO UNA PROBADITA (By Sheykong)

Le bajo un poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy cometiendo.  Con más cuidado, trató de levantar la liga de sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro y también los usa bien ceñidos, estoy intentando con una de mis uñas, ojalá no lo pellizque, eso sería fatal en este momento.  Con mi otra mano me estoy tomando el atrevimiento de acariciarlo por encima del bóxer, apenas lo toco con un dedito, luego con dos y así lo repito, resulta muy sexy y divertido, puedo recorrerlo varias veces y a mi antojo, veo que no es nada pequeño, más bien siento un bulto generoso que me está enamorando, me está hipnotizando y no tengo defensas ante tal cosa, mi propio juego resulta muy excitante, me gusta, me atrapa.

Sé que debo apurarme no vaya a ser que alguien se levante y pase por acá camino al baño o a la nevera, pero a la vez siento tanta paz arrodillada acariciando el pene de Eric que es tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy relajante, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la almohadita sobre la cual descansaría, es el momento perfecto, así lo imaginé alguna vez,  pero no lo voy a dilatar más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto lentamente el borde del bóxer…y allí está, lo puedo ver…y me gusta lo que veo, realmente me gusta…

Creo que esto va a ser mucho más que una miradita, esto va a ser un gusto, una travesura, una chocoaventura como dice mi amiga Claudia, mientras me asomo con mucho cuidado no puedo evitar sonreír, ni en mis más arrebatadas fantasías me vi haciendo algo tan osado, la oscuridad me protege y me alienta a seguir, el silencio es mi cómplice y me dice que todo está muy bien, el olor a  incienso quemado aún se percibe claramente y termina de aderezar este instante tan intenso, nunca había hecho algo así y no creo que lo vuelva a hacer, lo sé.

En ese caso la oscuridad no me ayuda mucho, pero si puedo ver algo y es muy bonito, esa sería la palabra correcta, está tan desmayado como su dueño, lo encuentro recostado y me vuelve a parecer un pene muy bonito, era de esperarse de un muchacho tan bello como Eric.  Es blanquito, tanto como él, me gusta su grosor y por lo que puedo ver esta muy cuidado, tiene sus vellitos bien afeitaditos, me encanta, de verdad me encanta.  Ya puedo irme, estoy tan asustada y nerviosa como alegre y sonriente, Eric no me decepcionó para nada, este tipo de chicos los consigues muy pocas veces, pensé yo que sus nalgas de acero eran lo mejor que tenía pero su “amigo” le hace muy bien la competencia, lo certifico.

Voy a dejar todo como estaba, o casi. Miro a Eric a la cara y sigue estando tan dormido que lo podría violar y ni cuenta se daría. ¿Se puede tener una erección mientras se duerme?  Ni idea, recuerdo que muchas veces al despertarme Romualdo estaba a tope, lo tenía paradísimo y no estaba despierto, la primera vez pensé que bromeaba, pero no, parece que los hombres tienen unas muy pero muy buenas erecciones antes de despertarse en las mañanas, eso tiene su explicación, pero lo que a mí me interesaba hace años era aprovechar esa hora y esa verga tiesa, así como ahora estoy muy curiosa con Eric, ¿Será que debo saciar mi curiosidad?  ¿Y si lo intento y no responde? Eso no importaría…total sería sólo una probadita y me voy a  dormir.

Convencida y emocionada por mi brillante idea, me dispongo a darle “una probadita”, le voy a robar un beso, le regalaré una lamida y ojalá no se despierte ¿Cómo explicaría una señora que le estaba chupando el pito a un amiguito del supermercado?  ¿Hay manera de probar que sólo estaba de curiosa? ¿De juguetona?  No lo sé, pero es ahora ó nunca, estoy segura que una probadita nunca le ha hecho mal a nadie, sólo le pido a Morfeo que no me lo despierte, todavía.

Con un poquito más de experiencia, vuelvo a levantar el bóxer, ésta vez se me hace más fácil y lo logro sin problemas y allí está de nuevo, el objeto de mi deseo y no se me va a escapar, no tiene cómo hacerlo.  Estando arrodillada en la alfombra sobre la cual está el mueble, me coloco encima de su dormida verga blanca y hermosa, muy lentamente acerco mis boca con la certeza que estoy viviendo uno de los momentos más excitantes de los últimos meses y dueña de la situación ante mi indefensa victima llevo mis labios a posarse sobre un lado de su grueso pene, el contacto me estremece por completo, está tan tibio y lo siento muy suave, con más cuidado que nunca le propino un tierno beso, sólo un beso, es todo lo que vine a hacer, que bien se siente.

Me siento tan bien y me gustó tanto, que decido darle otro besito y esta vez me tardo un poco más, me encanta como se ve a media luz, la vista me parece tan romántica como sexual y esta rica combinación me lleva sin pensarlo mucho a pasar mi lengua por donde antes le besé, creo que la punta de mi lengua siempre le perteneció pues se siente tan suave, puedo recorrerlo varias veces de principio a fin y cada vez lo disfruto más ¿Será suficiente así? ¿O me doy un poquito más de gusto?  ¡Que traviesa estoy hoy!

Acerco mucho más mi cara para colocar mi boca muy cerca de su cabeza, esta rosadita igual que mis pezones, eso me dice que combinamos perfectamente, es un chico circuncidado ósea que más higiénico imposible, mi siguiente paso es arropar esa cabecita con mi boca pero voy a comenzar rozándola con mi lengua, el glande es tan sensible que si no despierta con esto, no despierta con nada.  Estoy jugando con mi lengua alrededor de su cabeza, le acaricio una y otra vez, no lo sabía pero los penes también guardan su aroma propio como nosotras allá abajo y el olor que despide el de Eric es tan rico, es una mezcla del aroma de su piel con la fragancia del suavizante que usa en su ropa interior, demasiado rico para mí.

No sé si su pene está creciendo, me parece que sí pero no estoy segura, este juego con mi lengua me está llevando a pensar muchas cosas pero la mejor que se me ocurre es ya cubrirlo con mi boca y que pase lo que tenga que pasar, voy muy rápido pero a la vez deseo avanzar más, y no perderme de probar completo este rico manjar que tengo frente a  mí.  Y así mismo lo hago, por lo general me hubiese ayudado con la mano izquierda pero la tengo ocupada sosteniendo el bóxer un poco hacia abajo, mi mano derecha podría hacer la tarea de colocármelo en la boca pero quiero jugar un poco más y lo voy a buscar sin ayuda, sólo mi boca y su linda verga, solo nosotros y nuestro inevitable destino y así lo hago, me ayudo un poco con la lengua y termino cubriendo su cabeza con mis labios, dentro de mi boca, por fin en el lugar a donde pertenece, me acerco un poco más sin apoyarme mucho para engullirlo con más comodidad, se siente aún mejor que sólo besarlo o rozarlo con mi lengua, lo siento completo, puedo sentir su recorrido completo a mi propio ritmo, es fascinante.

Estoy casi segura que se está agrandando dentro de mi pequeña boquita, al principio no me quedaba tan ajustado, pero… ¿Puede ser posible? Así dormido tan profundamente, ¿Esto puede suceder?  Sigo dudando y ya lo averiguaré en minutos, lo que sí sé es que un chico a esta edad, puede tenerlo parado todo el día si recibe el estímulo correcto.  Yo sigo totalmente hipnotizada y dedicada a saborearme lentamente la carnita de Eric, cada tanto volteo a ver su cara y no da señales de nada, eso me da una luz verde para seguir con mis encantos, y así lo hago.

Ahora sí que está creciendo, ya no tengo duda alguna, está tomando rigidez y se me hace más fácil chuparlo, mi boquita apenas puede con su misión, ya no lo puedo recorrer de punta a punta, pero igual es tan rico saborearlo por los lados, besar sus venas, sentir sus vellos cortos y succionar su cabeza, mi lengua está casada con su verga y más tiesa no puede estar, mientras más le chupo más crece mi miedo a que despierte, esto sería fatal para todos, lo he disfrutado un mundo pero ya es suficiente, debo parar aunque no quiero, pero sé que debo. Voy a darle los últimos lametones y lo dejo dormir tranquilo, decido darle unos buenos chupones de despedida particularmente en su gran y rosada cabeza, allí me concentro y me quedo, es demasiado deliciosa…cuando siento un saborcito más salado que lo anterior y me cuesta creerlo…¡Eric me está acabando en la boca! ¡Que sorpresa!  ¡Esto no me lo esperaba para nada! ¿Qué hago? Sigo chupándolo pero ahora me estoy tragando toda su leche que parece interminable…tibia…rica…cierro mis ojos para disfrutar plenamente este momento y ya no me importa si despierta, son varios chorros fuertes de semen que recibo con mucha fuerza, trato de tragar lo más rápido que puedo sin desperdiciar nada, se me dificulta por lo grueso de su verga y por tanta leche, vaya que es mucha.

No sé desde cuando este chico no tiene relaciones o algo parecido, pero puedo asegurar que es mucho tiempo o nunca lo ha hecho, aún está soltando leche dentro de mi boca y sigo tomándola, me cuesta creer que tengo la fortuna de que Eric no se haya despertado, mañana podrá jurar que fue un sueño o tal vez no recuerde nada, eso asegura mi anonimato y nos va a evitar mucha vergüenza, chupar el pene de un invitado no debe ser muy bien visto en ningún lado y no creo que seamos la excepción, no señor.

Por fin comienzan a disminuir los chorros de leche de Eric, me trago hasta la última gota y le regalo unas cuantas chupadas más que me sirven para limpiar el excedente y dejárselo muy limpiecito,  ya comienza a volverse flácido y es tiempo de darle un besito y a dormir.  Así lo hago, le coloco un pequeño y tierno besito en su cabecita, se lo guardo con mucho cuidado y le subo el bóxer.  El dolor en mi mano izquierda es grande, igual que en mis rodillas y cintura, creo que ya no estoy para estas acrobacias, no estoy muy vieja pero ya no soy una muchachita.

Eric sigue rendido, aprovecho para terminar de arroparlo y dejarlo cubierto por las frazadas, no se vaya a resfriar por el frío de la sala, me quedo unos minutos observándolo y me doy gracias a mi misma por la travesura, bueno, por el momento que me regalé en forma de travesura.  Quiero darle un besito antes de irme, se lo merece.  Me inclino un poco para colocar mis labios en su frente y dejarle un besito de buenas noches a mi galán dormido, tan lindo de verdad.

Me despido en silencio y caminando con todo cuidado le doy la espalda a Eric mientras me dirijo hacia mi cuarto, cuando escucho una suave y masculina voz:

-Gracias Sra Bonny…

Mi primera reacción fue de terror, un frío intenso me recorrió el cuerpo desde la cabeza hasta los pies e imaginándome tantas cosas y totalmente apenada, le digo:

-Descansa Eric…buenas noches…de nada

En ningún momento voltee a mirar, más bien quería salir corriendo, faltaban apenas un par de pasos para llegar a mi cuarto y lo juro, se me hicieron eternos.  Al fin logro entrar a la habitación completamente asustada y con las piernas temblando de verdad, me recuesto de la puerta y me cubro la cara con mis manos de la vergüenza tan grande que estoy sintiendo, no lo puedo evitar, hasta me empezó a doler el estómago de los nervios.

La flaca está dormida, por lo visto se quedó así viendo la tv, le apago el televisor y paso para el baño del cuarto para terminar de arreglarme, no duro mucho y al salir voy directo a la cama a pensar un poco en lo sucedido y a ver si logro conciliar el sueño.

Debo robarle un poco de la frazada a la flaca que duerme en su pose fetal de siempre, le halo la parte que me toca y me toca halar fuerte, sin querer la despierto.

-¿Te…estás…acostando…ahorita? –me susurra la flaca casi dormida- ¿Tú estabas…comiendo? Huele…raro…

-Cállate flaca.

CONTINUARÁ...


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