SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 23 / ¡QUE
LLAMADA! (By Sheykong)
Me despido en
silencio y caminando con todo cuidado le doy la espalda a Eric mientras me
dirijo hacia mi cuarto, cuando escucho una suave y masculina voz:
-Gracias Sra
Bonny…
Mi primera
reacción fue de terror, un frío intenso me recorrió el cuerpo desde la cabeza
hasta los pies e imaginándome tantas cosas y totalmente apenada, le digo:
-Descansa
Eric…buenas noches…de nada
En ningún
momento voltee a mirar, más bien quería salir corriendo, faltaban apenas un par
de pasos para llegar a mi cuarto y lo juro, se me hicieron eternos. Al fin logro entrar a la habitación
completamente asustada y con las piernas temblando de verdad, me recuesto de la
puerta y me cubro la cara con mis manos de la vergüenza tan grande que estoy
sintiendo, no lo puedo evitar, hasta me empezó a doler el estómago de los
nervios.
La flaca está
dormida, por lo visto se quedó así viendo la tv, le apago el televisor y paso
para el baño del cuarto para terminar de arreglarme, no duro mucho y al salir
voy directo a la cama a pensar un poco en lo sucedido y a ver si logro
conciliar el sueño.
Debo robarle
un poco de la frazada a la flaca que duerme en su pose fetal de siempre, le
halo la parte que me toca y me toca halar fuerte, sin querer la despierto.
-¿Te…estás…acostando…ahorita?
–me susurra la flaca casi dormida- ¿Tú estabas…comiendo? Huele…raro…
-Cállate puta.
Y así pasamos
la noche, la flaca dormida tirándose pedos y yo sin poder conciliar el sueño,
si bien es cierto que me lo gocé completo y amo mi travesura más reciente, no
es menos cierto que estoy muy asustada y apenada con Eric. Varias ideas asaltan
mi mente y no me dejan dormir:
¿Estaría despierto todo el tiempo que
estuve allí?
¿Será que se despertó al terminar nada más?
¿O tal vez habla dormido?
No se cómo lo
voy a ver a la cara en la mañana, y estoy obligada a toparme con él, está
durmiendo en mi sofá y por lo menos debe irse desayunado a su casa, es domingo
y no sé si va a ir a trabajar en el súper, no le pregunté. Mi única esperanza es que sea tan discreto
como yo y se haya asustado más aún. No hay nada peor para mí que una travesura
sexual con un conocido, no sé cómo manejar la situación…me refiero a volver a
vernos, conversar, preguntar por la familia, el trabajo, la novia…¿todo eso
después de una mamada en la sala de mi casa
¡Imposible para mí!
Finalmente caí
rendida, el sueño y el cansancio de los preparativos de la reunión pudieron más
que mi preocupación, con suerte me
despierto antes que todos, eso me da la ventaja de acicalarme e ir preparando
el desayuno, espero que Eric se levante bien tarde, no sabría cómo lidiar con
él, no soy experta en estas cosas del sexo, soy más bien una tonta que trata de
abrirse paso, pero no tengo ni la cuarta parte del temple que posee la flaca
para estos asuntos, yo no.
Mientras
preparo el desayuno tratando de hacer el menor ruido posible, van apareciendo
los personajes de esta casa, ahí viene la flaca a buscar su café bien cargado,
la conozco como si la hubiese parido, esa mujer no arranca el día sin su dosis
de cafeína correspondiente, así sin cepillarse los dientes, luego de su café es
que procede a arreglarse, pero antes de eso es un despojo humano, una cosa
dormida y floja…así es mi amiga.
-¿Y por fin?
¿Cómo estuvo? Cuéntame…-Me dice la flaca susurrando y sentándose del otro lado
del mesón de la cocina-
-¿Cómo estuvo
qué? –Le respondo cortando su comentario y torciendo mi boca-
-No me vengas
con tonterías…te fuiste para el cuarto al rato y olías a lechita…reconozco ese
olor como nadie en este mundo y lo sabes Bonny…no me mientas…
-Flaca, tómate
tu café y habla bajito por favor, ¿Anda sí? –le ruego-
-No me vas a
contar perra…eso quiere decir que algo pasó, si tu no me lo cuentas, le
pregunto a Eric, ese no va a aguantar mi interrogatorio…tú decides
-No hay nada
que contar, me quedé un ratico mientras lo arropaba y ya…
-¡Coño! ¡Media
hora arropándolo! ¡Carajo! Ya te creí Bonny…¿Crees que soy pendeja?
-Habla bajito
por favor...lo vas a despertar, tómate tu café y ya, el desayuno va a estar
listo, hazme un favor, ¿Podrías ir a despertar a las niñas?
Después de
tanto rogarle, por fin la flaca me hizo caso de ir a ver si las niñas aún
duermen, pero antes pasó al lado de Eric y me miró haciéndome las muecas con su
boca de “No te creo nada, te lo cogiste”
A lo que yo suelto una risa nerviosa, me veo obligada a contárselo pero
será después, si se lo digo con Eric en la casa nadie la va a detener hasta que
nos avergüence a ambos.
Mientras la
flaca está en el cuarto con las niñas y yo ya estoy por servir una buena ración
de panquecas, Eric comienza a despertar, desde la cocina puedo ver cómo se está
moviendo y tratando de quitarse la frazada, me imagino que ya tiene calor. Por mi parte no sé dónde meterme ni que
decirle, me haré la pendeja y fingiré que no ha pasado nada en esta casa, no se
me ocurre hacer otra cosa.
-Buenos días
Sra Bonny –Es lo primero que escucho estando yo de espaldas a Eric-
-Ho-o-o-la…Eric,
buen día…¿Cómo amaneces? ¿Dormiste bien? –Le digo sin voltearme-
-Si, Sra
Bonny…muy bien gracias, me duele mucho la cabeza y tengo mucha sed, siento el
estómago revuelto.
-¡Ah si, claro
Eric! –Sigo sin voltearme- Se te pasó la mano con la bebida, debiste comer más
ó beber menos, anda a arreglarte al baño ya voy a servir el desayuno
-Si Sra
Bonny…voy…ya vengo, ¡además tengo un hambre increíble! –Me dijo dirigiéndose al
baño-
No me atreví a
verlo a la cara, pero es inevitable, e inclusive debo hablar con él y
explicarle lo que pasó anoche, que no se sienta comprometido ni nada, que no
vaya a cambiar conmigo, espero que entienda que fue un error de mi parte, yo
también estaba tomada y no pensé bien las cosas.
-Ya vienen las
niñas, te mandan a decir que aún no están listas, que desayunan luego –Me dice
la flaca aproximándose al mesón mientras se fija que ya Eric no está en el
mueble-
-¿Y el bello
durmiente? ¿En el baño? ¿Cómo amaneció? Debe tener un dolor de cabeza que no le
envidio para nada…¿No?
-¡Pues si, ya
se está arreglando, le duele la cabeza, tiene el estómago revuelto y se ve
fatal! –Le digo a la flaca sin poder aguantar la risa de los nervios-
-¡Vaya señora!
¡Es usted una batidora! ¡Mira como dejaste a ese muchacho!
-¡Flaca por
Dios! Baja la voz…ya te dije que no pasó nada…
En ese
momento sale Eric del baño, mucho mejor
que como entró, ya se le ve más animado y por fin me atrevo a verlo a la cara.
-Ven Eric,
siéntate…¿tu tomas café? ¿Te sirvo una taza? –Le pregunto sin evitar mirar el
cierre de su pantalón y me doy cuenta que aún lo tiene abierto-
-No gracias
Sra Bonny…no tomó café, más bien
prefiero un buen vaso de agua, no aguanto la sed
-¡Mi amorsote!
¿Cómo pasaste la noche? ¿Esta vieja sádica te dejó dormir? –Le preguntó la
flaca-
-¡Flaca ya!
¡Deja la vaina! Por favor…-Le grito a mi amiga ante lo inevitable-
-Ah...no, muy
bien, dormí muy rico, me siento espectacular…como más relajado que ayer, es
raro que me sienta así –Le contesta Eric riéndose-
-¡Ah qué bien!
¡Relajadito pues! ¿Y la señora de la panquecas tendrá algo que ver con eso?
Pregunto yo…digo… -suelta la flaca en tono irónico-
-¿Y si
desayunamos tranquilos flaca? ¿Podemos? –Le pregunto dirigiéndole mi mirada más
intensa-
La flaca por
fin entendió que estoy muy apenada y deja de insistir en el tema, desayunamos
tranquilos conversando de cualquier cosa, riéndonos de algunos pasajes de la
reunión y de la borrachera que se pegó el pobre Eric.
-¿Y qué es lo
último que recuerdas buenote? Suéltalo –le pregunta la flaca, buscando lo que
no se le ha perdido-
-A
ver…recuerdo que me acosté en el mueble y a la Sra Bonny –sentencia Eric
dejándome totalmente fría-
-¿Qué
recuerdas de mí? –le pregunto muy pero muy nerviosa-
-Bueno…su voz,
sé que me hablaba pero más nada, pero no sé si fue en sueños ó sucedió de
verdad Sra Bonny
-¿Y qué te
decía la puta esta Eric? ¿Qué te bajaras los pantalones? –Preguntó la flaca
riéndose a carcajadas-
-¡Flaca coño!
¡Déjame en paz vale! ¿Qué va a pensar Eric?
-Bueno…creo
que soñé cosas, pero no las voy a contar…me lo reservo –nos comentó Eric
riéndose-
Cuando yo ya
no podía más con la vergüenza, suena mi teléfono celular interrumpiendo la
conversación, está mucho más cerca de la flaca que de mi lado así que le pido
el favor que revise quien llama, está muy raro que me llamen un domingo en la
mañana.
-No sé quién
es…es un número que no está registrado…¿lo conoces? –me pregunta la flaca
acercándome la pantalla y es cierto, no está registrado ese número, no lo
conozco-
-Déjalo allí,
que repique ¿Quién me va a llamar un domingo tan temprano? Si lo llego a
contestar, lo insulto…seguro es número equivocado flaquis.
Dejó de repicar
mientras seguíamos comiendo y riéndonos, cuando la llamada entra de nuevo y me
doy cuenta que sigue insistiendo el mismo número, ya empieza a preocuparme
porque no deja de sonar, ante tanto repique decido atender, no sin antes
asegurarle a la flaca que no me interesa esa llamada y le voy a recordar la
madre por llamar tanto.
-¿Si? ¿Aló?
¿Quién es? –pregunto visiblemente alterada pero también muy curiosa-
-¿Bonny? ¿Eres
tu? –me pregunta una voz que me cuesta reconocer, le hago señas a la flaca de
que el tipo está loco-
-Ehhhh…si…soy
yo…¿Pero con quien hablo?
-Bonny..soy
yo…Mauricio… -me explica la voz-
-¿Mauricio? Discúlpeme…¿Qué
Mauricio? –Le pregunto sin saber quién es-
-¡Andreone
Bonny! ¡Mauricio Andreoni! ¿Cómo estás?
Y ahora si me
va a dar algo, no puedo creerlo…¡Es mi galán hermoso! ¡Es el! Pero un
momento…¿Por qué me está llamando? ¿Pasó
algo? ¿Cómo consiguió mi número?
-Sssi…si…¡Sr
Andreoni! Que sorpresa…¿cómo está usted? ¿Pasó algo? –le pregunto muy
preocupada-
-¡Ah Bonny!
Disculpa que te llame a tu casa un domingo a esta hora…pero estoy acá en la
ciudad y se me ocurrió que podía visitarte, claro está, si tú quieres o si no
estás ya comprometida…¿Qué dices? –Me dijo con el tono más alegre que le había
escuchado-
-Sr
Andreoni...no sé qué decirle…¿Usted por acá? –le contesto entrecortada-
-¡Pues dime
que sí y dame la dirección! ¿Qué esperas?
Para este
momento ya me temblaban las piernitas, mi cara no podía disimular mi sorpresa,
era la llamada más esperada por mí y no sé qué responder, mi primera intención
es decirle que estoy muy ocupada y que lo dejemos para otro día…pero ¿Por qué?
¿Por qué soy tan boba? La cara de la
flaca también es pura interrogante, no deja de hacerme señas y señas
preguntándome quién es y qué pasa…y no sé cómo reaccionar, estos segundos
parecen siglos y el tiempo se ha detenido.
Por más que la flaca me hace todas las mímicas del mundo no logro
explicarle nada, tengo al mismísimo Sr Andreoni en línea…¡Y no sé qué responderle!
Por cierto,
Eric ni se dá por enterado, no quita la cara del plato y creo que si se hubiese
acabado el mundo a él lo encuentras petrificado abrazando las panquecas, que
bien porque no tengo tiempo para explicaciones.
-Sr
Andreoni…pues si…ya lo grabo e mi celular y le envío la dirección…¿Está bien
asi? –Finalmente le pude contestar-
-¡Es todo lo
que quiero Bonny! ¡Me parece perfecto!
Me la envías y me dices a qué hora puedo visitarte por favor…si?
-Si Sr
Andreoni, ya se la envío…gracias –Le respondí cerrando la llamada y aún
paralizada por la sorpresa-
-¿Quién es
coño? ¿Me vas a decir? ¡Por qué esa cara Bonny! ¡Me estás asustando vale! –Me
grita la flaca advirtiendo mi expresión mezcla de alegría, susto y asombro-
-Flaca…es el
Sr Andreoni…flaca…No te imaginas lo que acaba de pasar…no te lo imaginas mi
flaquita bella…
-¿Y quién es
el Sr Andreoni? –Me pregunta la flaca-
-Es un cliente
flaca, sólo que no te he podido contar nada, pero es una gran persona y bueno,
está por acá y va a venir a visitarme
-¿Y de cuándo
acá tus clientes te visitan los domingos en la mañana? ¡Hay algo que no me
estás contando putilla! ¡Ay Bonny!
A todas estas
sólo me resta enviarle la dirección, despachar a la flaca y a Eric, ordenar la
casa y ponerme lo más linda posible, es lo único que se me ocurre.
-Flaca de mi
vida…¿te puedo pedir un favor? –le digo a mi amiga mirándola fijamente a los
ojos-
-Si, como
no…mientras no sea dinero –me responde-
-¿Se pueden ir
por favor?
CONTINUARÁ...

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