SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.
CAPITULO 20 / UNA REUNION PERFECTA (By Sheykong)
Ese no era
Romualdo, no era mi esposo ni mi amigo.
Un verdadero hombre no se comporta así.
Quise pedirle que se comportara como su padre, que era un caballero.
Quise pedirle que fuera un compañero en ese momento pero el miedo me paralizó.
Ese día supe
que no había más. Que ambos ya habíamos
dado todo lo que podíamos.
En ese momento
tomé la decisión, llena de miedo pero no podía continuar.
Y no fue por
el desgarre que me ocasionó, no. Fue
porque ya no era mi amigo.
Yo me casé con
mi mejor amigo y ese ya no era. Esa fue la última vez.
Ya tengo todo
listo para la reunión de hoy, algunas personas confirmaron y otras cancelaron,
es lo normal en estos y otros casos, pero quienes verdaderamente me importan ya
deben estar por llegar, la flaca y Eric, presiento que será una velada agradable
y tranquila. Ya tengo todo listo,
pasapalos en la nevera, otros esperando para ir al horno y la casa bien limpia
y arregladita.
Dariela me ha
ayudado muchísimo el día de hoy, esta acá con una amiguita del colegio y entre
ambas se han encargado de la sala y otros detalles, entre risa, juegos y probar
los pasapalos se les ha ido el día, pero no puedo negar que su auxilio me cayó
del cielo, no es mucho lo que he hecho y estoy cansada, quizá por la semana tan
tensa que acabo de pasar. Quizá porque
aún sigo pensando en el Sr Andreoni y
porque algo me dice que debo ya dejar eso así, que fue una ilusión tonta muy
típica de mí, antes de conocer a Romualdo me ilusioné muchísimas veces, aunque
siempre me fijaba en los chicos mayores que yo, me resultaban muy atractivos y
me sentía segura con ellos, es posible que haya sido por la ausencia de mi
padre y por la falta que me hizo. Hace
poco escuché que las hembras tenemos esa tendencia, repetimos esquemas
uniéndonos a hombres abusivos ó también buscamos incesantemente a un hombre
mayor que nos otorgue la sensación de seguridad que nos faltó antes. Así somos.
Ya llegó la
hora y comenzaron a llegar algunos invitados, que agradable recibir gente en tu
casa! Personas que tenía tiempo sin ver, no son muchos pero hacen parecer la
casa pequeña. Escuchar la sala llena de
risas me llena de esperanza hacia el futuro, ver a cada quien buscando su lugar
y armando sus conversaciones me hace sentir muy bien, podrá ser una tontería,
pero he esperado mucho tiempo para organizar una reunión sin Romualdo, a mi
manera, con mis invitados, con todo lo que puedo servirles y que adquirí con
mis ganancias, viendo a Dariela correr por toda la casa y servir de anfitriona
junto a Camila, su amiguita…para mí, este momento no tiene precio y tiene sabor
a victoria, no a venganza, eso jamás, me sabe a una sencilla pero contundente
victoria sobre el pesimismo y caminar entre todos, con una copa en la mano me
hace sentir dueña de mi espacio y de mi tiempo, valió la pena preparar todo. Qué
bien.
Y la flaca
llegó! Está muy hermosa y con un
bronceado no muy común en ella! Nos saludamos con un gran abrazo, nos fundimos
para decirnos al oído cosas bonitas como un “¡Gracias Perra!” ó un “¡Que linda
estas pedazo de Puta!” y no es mentira, ella está muy agradecida por la
invitación, por vernos y por disfrutar acá en casa donde tanto hemos llorado y
yo estoy muy feliz de verla tan linda y recuperada de ese tal Rami que tanto
daño le hizo a mi flaca, que hoy se ve más hermosa que nunca con un vestido
rojo de lunares blancos delicados, que complementó muy bien con un listón
ceñido a la cintura y otro a manera de cintillo grueso que le otorga un toque
cincuentón a su cabellera tan negra, tacones negros altos y un maquillaje
incitador que resalta sus labios de rojo intenso hoy, estoy muy contenta por mi
amiga. ¡Que bella y radiante se ve hoy!
Por mi parte
decidí reestrenar un vestido corto casual color crema que tenía en el closet
desde hace algunos meses, lo combiné con un sweater corto azul marino y unas
toreritas del mismo color que me resultan muy cómodas, me recogí el cabello y
apenas si me apliqué un poco de base sólo para evitar el brillo de mi piel y
mis labios tienen un toque rosadito claro, así me siento fresca y juvenil, me
siento libre y contenta por mis amistades, sólo me falta Eric pero ya debe
venir en camino, le queda tan cerca que asumo que llegará caminando muy pronto.
Y así fue,
acabo de verlo en la entrada, un poco tímido y dubitativo por verse entre
algunas personas que no conoce, le hago la seña con mis ojos a la flaca, la
cual entiende perfectamente enfilando hacia mí para tomarme de la mano y
decirme al oído:
-¡Llegó Eric Bonny…llegó!
¡Qué emoción! ¡Vino!
-¡Si flaquis,
lo sé, ya cálmate! –Le digo disimulando la algarabía- ¡Parece tu invitado, no
el mío!
-¡Vente!
¡Vamos a buscarlo! ¡Mira lo que te vas a coger esta noche Bonny! ¡No lo puedo
creer!
-¡Chica! Si
quieres lo anuncias a todos los invitados…y ya deja, sólo lo invité y bueno, es
un amiguito del supermercado
-¡Si pendeja!
Yo no me chupo el dedo, pero luego hablamos de eso, ¡vamos pues! –Sentenció la
flaca-
A tropezones y
entre los invitados, recorrimos unos cuantos pasos hasta llegar a la entrada de
la casa y allí mismo se había quedado, no avanzó un centímetro, tenía aún los
jean ceñidos, unos viejos tenis y una camisa azul clarito de esas de cuadritos
pequeñitos, le lucia espectacular remangada y por fuera, en sus manos sostenía
una botella de vino barato y un ramo de flores sencillas, de los mismos que
venden en la entrada del supermercado y que tanto me gustan, que detalle para
un muchacho tan joven.
-¡Sra Bonny!
¿Cómo está usted? ¡Qué lindo se ve todo! ¡Me encanta! –Fue lo primero
que le escuché decir y me pareció de lo más tierno, pues la casa estaba igual
que siempre-
-¡Gracias Eric!
¡Bienvenido! –Le dije mientras lo saludaba con la mano, por alguna extraña
razón me sentí cohibida delante del chico, ya no era la misma vieja atacona de
la mañana-
-Hola guapo,
¿cómo estas tú? –Le saludó la flaca inmediatamente abalanzándose sobre Eric-
Ven miamor, dame un abracito rico ¿si? ¡De esos tan deliciosos que sólo tu das!
Yo conozco a
mi amiga y sé que se trae algo, sólo se pone tan efusiva cuando anda de cacería
y no creo que Eric sea su presa, mientras ella lo abraza entrañablemente, el me
mira con ternura, como disculpándose por
aquello y para su tranquilidad, yo sólo le muestro mi cara de asombro justo
antes de estallar en risas, la flaca si que sabe romper el hielo, yo no lo
hubiese hecho mejor.
¿Y ustedes
qué? ¿Por qué tan formales? Eric por favor, ¿serías tan amable de besar a Doña
Tiesa? –Dijo la flaca con todo su tono irónico, ese que sabe usar tan bien- ¿Y
la Doña Tiesa será que podrá aprovecharse de este bombón aunque sea por un
momento? ¡Mira Bonny que te trajo
flores!
-No son para
mí –Solté rápidamente- Es una cortesía por la reunión, ¿No…Eric?
-Ah no, Señora
Bonny, sí son para usted, se las traje –Me dijo con voz casi inaudible,
entregándome el discreto ramo-
-¡Ay Eric!
¡Gracias! ¡Qué lindo eres…me encantan! ¡Son las del supermercado!
-Si, Señora
Bonny…y le traje un vino, me lo descuentan en el próximo pago.
-Bueno par de
tórtolos, aparte de bien ridículos, están muy atravesados acá y además estoy
muy seca, vengan, vamos a tomarnos algo…si? –Nos dijo la flaca a la vez que nos
tomó a ambos de las manos y nos llevó hasta el mesón donde nos esperaban las
bebidas-
-Bonny…”Son
las del supermercado” ¿ No pudiste decir una peor frase verdad? ¡Es increíble! ¡Los dos son igual de tontos!
Y el otro sale a decirte que “lo descuentan en el próximo pago” –Me dijo la
flaca al oído lo más rápido que pudo- Mira Bonny, sería un milagro que ustedes
cojan hoy porque si siguen a este paso…¡lo dudo mucho miamor! ¡Lo dudo!
Su comentario
sólo me hizo reir y representó la puerta de entrada para todas las bromas que
nos hizo esa noche, me separé de Eric salvo para atender a algunos invitados e
inmiscuirme en conversaciones donde poco entendía pero con que gusto le
escuchaba, la verdad nunca me quedé mucho tiempo en ninguno de los grupos que
se formaron, entre servir y sacar los pasapalos, procurar las bebidas, atender
a todos los que pude y estar pendiente de Eric, se me fue agradablemente la
noche, la rutina de la reunión la hizo deliciosa para mí, Eric y la flaca de
vez en cuando me ayudaban compartiéndose las labores, yo prefería que todos se
sirvieran, pero no fue así.
En varias
ocasiones coincidí con la flaca en la nevera, el fregadero ó detrás del mesón
de la cocina, ocasión que ella aprovechaba para volverme loca con sus
comentarios mordaces:
-¿Te lo vas a
coger esta noche verdad? –Me decía bajito pero con tono irónico- ¿Y me vas a
mandar a dormir al mueble…cierto?
-Cállate
flaca, nadie va a hacer eso…tú duermes
conmigo adentro, como siempre y además, no sabemos si queda o si alguien
lo lleva, no sabemos…
-¿Sábes Bonny? ¡Yo creo que tú te caíste de la cuna
cuando chiquita y se te atrofió el cerebelo sexual ese que tiene! Fíjate, te
explico: ¿Tienes a semejante bebé listo para comer y ser comido y tú vas a
salir de taradita a buscar quien se lo lleve? ¡Tan boba mi amiga linda vale!
Y así mismo
transcurrió y terminó la reunión, fueron horas de risas, cuentos y las más
sórdidas y curiosas historias de cada quien, estoy tan molida que lo que más
deseo es que todos se vayan, la pasamos estupendo pero necesito descansar ya
mismo, para colmo tengo las sospechas ciertas que Eric está muy pasado de
tragos, desde acá lo veo sentado en el mueble largo, con la mirada perdida y un
hipo que no se le quita con nada, Dariela y Camila están casi encima de él y se
burlan cosa que parece no importarle, así será el mareo que tiene ese muchacho,
no dejaré que vuelva a su casa a esta hora en ese estado.
Y por fin
salió el último invitado, parecía imposible pero lo logramos, sobrevivimos a la
reunión, prometo no volver a hacer otra ó contrato personal para cocinar y
servir, la idea del autoservicio no funcionó y me esclavizó a estar en todos
lados pendiente de quien bebió y comió, ya lo sé…hice un pésimo negocio, lo sé.
-¿Y tu que
opinas? –Se me acerca diciendo la flaca mientras cierro la reja de la entrada y
la puerta- ¡A este le cayó mal la bebida! ¿Qué hacemos?
-¿Qué vamos a
hacer flaca? –le digo moviendo mi cabeza en señal de negación- ¡Nada! No vamos
a hacer nada, será que Eric duerma en el mueble y tu yo para el cuarto, no
podemos hacer más nada…¿Se te ocurre otra cosa?
-¿No puede
dormir con nosotras en el cuarto? Hace tanto frío acá afuera –Me pregunta la
flaca con un tono que desconozco, no sé si me habla en serio ó si está
bromeando-pero también parece pasada de tragos igual que yo.
- ¿Sabes? Tú
no eres más putica porque no eres más flaca..ja
ja ja ¿no sabes nada, no? –le respondo riéndome a
carcajadas por su ocurrencia sabiendo que acá están Dariela y Camila-
-Yo sólo
preguntaba Bonny…sólo preguntaba, está bien, hagamos como dices, pero no
deberías aprovecharte hoy…no parece la ocasión perfecta? ¿Qué dices?
-No lo sé
flaca…no lo sé.
CONTINUARÁ

Buenisimaaa también tiene su lado divertido
ResponderEliminarSi como no! Igual que en la vida...siempre hay un lado divertido y la Flaca y Bonny saben cómo encontrarlo! Gracias x leerme! Una abrazo!
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