INSOMNIA BOOKS

domingo, 12 de julio de 2020

CAPITULO 22 / TAN SOLO UNA PROBADITA (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 22 / TAN SOLO UNA PROBADITA (By Sheykong)

Le bajo un poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy cometiendo.  Con más cuidado, trató de levantar la liga de sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro y también los usa bien ceñidos, estoy intentando con una de mis uñas, ojalá no lo pellizque, eso sería fatal en este momento.  Con mi otra mano me estoy tomando el atrevimiento de acariciarlo por encima del bóxer, apenas lo toco con un dedito, luego con dos y así lo repito, resulta muy sexy y divertido, puedo recorrerlo varias veces y a mi antojo, veo que no es nada pequeño, más bien siento un bulto generoso que me está enamorando, me está hipnotizando y no tengo defensas ante tal cosa, mi propio juego resulta muy excitante, me gusta, me atrapa.

Sé que debo apurarme no vaya a ser que alguien se levante y pase por acá camino al baño o a la nevera, pero a la vez siento tanta paz arrodillada acariciando el pene de Eric que es tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy relajante, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la almohadita sobre la cual descansaría, es el momento perfecto, así lo imaginé alguna vez,  pero no lo voy a dilatar más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto lentamente el borde del bóxer…y allí está, lo puedo ver…y me gusta lo que veo, realmente me gusta…

Creo que esto va a ser mucho más que una miradita, esto va a ser un gusto, una travesura, una chocoaventura como dice mi amiga Claudia, mientras me asomo con mucho cuidado no puedo evitar sonreír, ni en mis más arrebatadas fantasías me vi haciendo algo tan osado, la oscuridad me protege y me alienta a seguir, el silencio es mi cómplice y me dice que todo está muy bien, el olor a  incienso quemado aún se percibe claramente y termina de aderezar este instante tan intenso, nunca había hecho algo así y no creo que lo vuelva a hacer, lo sé.

En ese caso la oscuridad no me ayuda mucho, pero si puedo ver algo y es muy bonito, esa sería la palabra correcta, está tan desmayado como su dueño, lo encuentro recostado y me vuelve a parecer un pene muy bonito, era de esperarse de un muchacho tan bello como Eric.  Es blanquito, tanto como él, me gusta su grosor y por lo que puedo ver esta muy cuidado, tiene sus vellitos bien afeitaditos, me encanta, de verdad me encanta.  Ya puedo irme, estoy tan asustada y nerviosa como alegre y sonriente, Eric no me decepcionó para nada, este tipo de chicos los consigues muy pocas veces, pensé yo que sus nalgas de acero eran lo mejor que tenía pero su “amigo” le hace muy bien la competencia, lo certifico.

Voy a dejar todo como estaba, o casi. Miro a Eric a la cara y sigue estando tan dormido que lo podría violar y ni cuenta se daría. ¿Se puede tener una erección mientras se duerme?  Ni idea, recuerdo que muchas veces al despertarme Romualdo estaba a tope, lo tenía paradísimo y no estaba despierto, la primera vez pensé que bromeaba, pero no, parece que los hombres tienen unas muy pero muy buenas erecciones antes de despertarse en las mañanas, eso tiene su explicación, pero lo que a mí me interesaba hace años era aprovechar esa hora y esa verga tiesa, así como ahora estoy muy curiosa con Eric, ¿Será que debo saciar mi curiosidad?  ¿Y si lo intento y no responde? Eso no importaría…total sería sólo una probadita y me voy a  dormir.

Convencida y emocionada por mi brillante idea, me dispongo a darle “una probadita”, le voy a robar un beso, le regalaré una lamida y ojalá no se despierte ¿Cómo explicaría una señora que le estaba chupando el pito a un amiguito del supermercado?  ¿Hay manera de probar que sólo estaba de curiosa? ¿De juguetona?  No lo sé, pero es ahora ó nunca, estoy segura que una probadita nunca le ha hecho mal a nadie, sólo le pido a Morfeo que no me lo despierte, todavía.

Con un poquito más de experiencia, vuelvo a levantar el bóxer, ésta vez se me hace más fácil y lo logro sin problemas y allí está de nuevo, el objeto de mi deseo y no se me va a escapar, no tiene cómo hacerlo.  Estando arrodillada en la alfombra sobre la cual está el mueble, me coloco encima de su dormida verga blanca y hermosa, muy lentamente acerco mis boca con la certeza que estoy viviendo uno de los momentos más excitantes de los últimos meses y dueña de la situación ante mi indefensa victima llevo mis labios a posarse sobre un lado de su grueso pene, el contacto me estremece por completo, está tan tibio y lo siento muy suave, con más cuidado que nunca le propino un tierno beso, sólo un beso, es todo lo que vine a hacer, que bien se siente.

Me siento tan bien y me gustó tanto, que decido darle otro besito y esta vez me tardo un poco más, me encanta como se ve a media luz, la vista me parece tan romántica como sexual y esta rica combinación me lleva sin pensarlo mucho a pasar mi lengua por donde antes le besé, creo que la punta de mi lengua siempre le perteneció pues se siente tan suave, puedo recorrerlo varias veces de principio a fin y cada vez lo disfruto más ¿Será suficiente así? ¿O me doy un poquito más de gusto?  ¡Que traviesa estoy hoy!

Acerco mucho más mi cara para colocar mi boca muy cerca de su cabeza, esta rosadita igual que mis pezones, eso me dice que combinamos perfectamente, es un chico circuncidado ósea que más higiénico imposible, mi siguiente paso es arropar esa cabecita con mi boca pero voy a comenzar rozándola con mi lengua, el glande es tan sensible que si no despierta con esto, no despierta con nada.  Estoy jugando con mi lengua alrededor de su cabeza, le acaricio una y otra vez, no lo sabía pero los penes también guardan su aroma propio como nosotras allá abajo y el olor que despide el de Eric es tan rico, es una mezcla del aroma de su piel con la fragancia del suavizante que usa en su ropa interior, demasiado rico para mí.

No sé si su pene está creciendo, me parece que sí pero no estoy segura, este juego con mi lengua me está llevando a pensar muchas cosas pero la mejor que se me ocurre es ya cubrirlo con mi boca y que pase lo que tenga que pasar, voy muy rápido pero a la vez deseo avanzar más, y no perderme de probar completo este rico manjar que tengo frente a  mí.  Y así mismo lo hago, por lo general me hubiese ayudado con la mano izquierda pero la tengo ocupada sosteniendo el bóxer un poco hacia abajo, mi mano derecha podría hacer la tarea de colocármelo en la boca pero quiero jugar un poco más y lo voy a buscar sin ayuda, sólo mi boca y su linda verga, solo nosotros y nuestro inevitable destino y así lo hago, me ayudo un poco con la lengua y termino cubriendo su cabeza con mis labios, dentro de mi boca, por fin en el lugar a donde pertenece, me acerco un poco más sin apoyarme mucho para engullirlo con más comodidad, se siente aún mejor que sólo besarlo o rozarlo con mi lengua, lo siento completo, puedo sentir su recorrido completo a mi propio ritmo, es fascinante.

Estoy casi segura que se está agrandando dentro de mi pequeña boquita, al principio no me quedaba tan ajustado, pero… ¿Puede ser posible? Así dormido tan profundamente, ¿Esto puede suceder?  Sigo dudando y ya lo averiguaré en minutos, lo que sí sé es que un chico a esta edad, puede tenerlo parado todo el día si recibe el estímulo correcto.  Yo sigo totalmente hipnotizada y dedicada a saborearme lentamente la carnita de Eric, cada tanto volteo a ver su cara y no da señales de nada, eso me da una luz verde para seguir con mis encantos, y así lo hago.

Ahora sí que está creciendo, ya no tengo duda alguna, está tomando rigidez y se me hace más fácil chuparlo, mi boquita apenas puede con su misión, ya no lo puedo recorrer de punta a punta, pero igual es tan rico saborearlo por los lados, besar sus venas, sentir sus vellos cortos y succionar su cabeza, mi lengua está casada con su verga y más tiesa no puede estar, mientras más le chupo más crece mi miedo a que despierte, esto sería fatal para todos, lo he disfrutado un mundo pero ya es suficiente, debo parar aunque no quiero, pero sé que debo. Voy a darle los últimos lametones y lo dejo dormir tranquilo, decido darle unos buenos chupones de despedida particularmente en su gran y rosada cabeza, allí me concentro y me quedo, es demasiado deliciosa…cuando siento un saborcito más salado que lo anterior y me cuesta creerlo…¡Eric me está acabando en la boca! ¡Que sorpresa!  ¡Esto no me lo esperaba para nada! ¿Qué hago? Sigo chupándolo pero ahora me estoy tragando toda su leche que parece interminable…tibia…rica…cierro mis ojos para disfrutar plenamente este momento y ya no me importa si despierta, son varios chorros fuertes de semen que recibo con mucha fuerza, trato de tragar lo más rápido que puedo sin desperdiciar nada, se me dificulta por lo grueso de su verga y por tanta leche, vaya que es mucha.

No sé desde cuando este chico no tiene relaciones o algo parecido, pero puedo asegurar que es mucho tiempo o nunca lo ha hecho, aún está soltando leche dentro de mi boca y sigo tomándola, me cuesta creer que tengo la fortuna de que Eric no se haya despertado, mañana podrá jurar que fue un sueño o tal vez no recuerde nada, eso asegura mi anonimato y nos va a evitar mucha vergüenza, chupar el pene de un invitado no debe ser muy bien visto en ningún lado y no creo que seamos la excepción, no señor.

Por fin comienzan a disminuir los chorros de leche de Eric, me trago hasta la última gota y le regalo unas cuantas chupadas más que me sirven para limpiar el excedente y dejárselo muy limpiecito,  ya comienza a volverse flácido y es tiempo de darle un besito y a dormir.  Así lo hago, le coloco un pequeño y tierno besito en su cabecita, se lo guardo con mucho cuidado y le subo el bóxer.  El dolor en mi mano izquierda es grande, igual que en mis rodillas y cintura, creo que ya no estoy para estas acrobacias, no estoy muy vieja pero ya no soy una muchachita.

Eric sigue rendido, aprovecho para terminar de arroparlo y dejarlo cubierto por las frazadas, no se vaya a resfriar por el frío de la sala, me quedo unos minutos observándolo y me doy gracias a mi misma por la travesura, bueno, por el momento que me regalé en forma de travesura.  Quiero darle un besito antes de irme, se lo merece.  Me inclino un poco para colocar mis labios en su frente y dejarle un besito de buenas noches a mi galán dormido, tan lindo de verdad.

Me despido en silencio y caminando con todo cuidado le doy la espalda a Eric mientras me dirijo hacia mi cuarto, cuando escucho una suave y masculina voz:

-Gracias Sra Bonny…

Mi primera reacción fue de terror, un frío intenso me recorrió el cuerpo desde la cabeza hasta los pies e imaginándome tantas cosas y totalmente apenada, le digo:

-Descansa Eric…buenas noches…de nada

En ningún momento voltee a mirar, más bien quería salir corriendo, faltaban apenas un par de pasos para llegar a mi cuarto y lo juro, se me hicieron eternos.  Al fin logro entrar a la habitación completamente asustada y con las piernas temblando de verdad, me recuesto de la puerta y me cubro la cara con mis manos de la vergüenza tan grande que estoy sintiendo, no lo puedo evitar, hasta me empezó a doler el estómago de los nervios.

La flaca está dormida, por lo visto se quedó así viendo la tv, le apago el televisor y paso para el baño del cuarto para terminar de arreglarme, no duro mucho y al salir voy directo a la cama a pensar un poco en lo sucedido y a ver si logro conciliar el sueño.

Debo robarle un poco de la frazada a la flaca que duerme en su pose fetal de siempre, le halo la parte que me toca y me toca halar fuerte, sin querer la despierto.

-¿Te…estás…acostando…ahorita? –me susurra la flaca casi dormida- ¿Tú estabas…comiendo? Huele…raro…

-Cállate flaca.

CONTINUARÁ...


viernes, 10 de julio de 2020

CAPITULO 21 / MIRA…PERO SIN TOCAR! (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 21 / MIRA…PERO SIN TOCAR! (By Sheykong)

Y por fin salió el último invitado, parecía imposible pero lo logramos, sobrevivimos a la reunión, prometo no volver a hacer otra ó contrato personal para cocinar y servir, la idea del autoservicio no funcionó y me esclavizó a estar en todos lados pendiente de quien bebió y comió, ya lo sé…hice un pésimo negocio, lo sé.

-¿Y tu que opinas? –Se me acerca diciendo la flaca mientras cierro la reja de la entrada y la puerta- ¡A este le cayó mal la bebida! ¿Qué hacemos?

-¿Qué vamos a hacer flaca? –le digo moviendo mi cabeza en señal de negación- ¡Nada! No vamos a hacer nada, será que Eric duerma en el mueble y tu yo para el cuarto, no podemos hacer más nada…¿Se te ocurre otra cosa?

-¿No puede dormir con nosotras en el cuarto? Hace tanto frío acá afuera –Me pregunta la flaca con un tono que desconozco, no sé si me habla en serio ó si está bromeando-pero también parece pasada de tragos igual que yo.

- ¿Sabes? Tú no eres más putica porque no eres más flaca..ja  ja  ja  ¿no sabes nada, no? –le respondo riéndome a carcajadas por su ocurrencia sabiendo que acá están Dariela y Camila-

-Yo sólo preguntaba Bonny…sólo preguntaba, está bien, hagamos como dices, pero no deberías aprovecharte hoy…no parece la ocasión perfecta?  ¿Qué dices?

-No lo sé flaca…no lo sé.

Y así fue, en cuestión de minutos todas estábamos cambiadas y listas para dormir, con la casa hecha un desastre, pero ya se verá mañana.  Ya logré que las niñas se acostarán en su cuarto, mientras la flaca en pijama y yo conversamos relajadas un rato con Eric, quien no deja de beber vino, lo cual creo empeora su estado y ya sabemos que no va a salir a esta hora.  Luego de luchar un buen rato con el muchacho para que no saliera a la calle a buscar taxi, le convencimos de quedarse y descansar  en el mueble.

Ya le traje una frazada y un par de sábanas para el frío, esta sala suele ser excesivamente fría de noche.  La flaca y yo nos miramos a la cara y nuestra sonrisa de complicidad sólo significa una cosa:  Este muchacho es demasiado tierno como para cogérselo pero si está muy lindo como para juguetear con él, por el momento vamos a quitarle los zapatos y a prepararlo para dormir y no más vino por hoy, mañana tendrá un dolor de cabeza espectacular.

Mientras le quitamos los zapatos a nuestro mareado amigo, le pregunto a la flaca:

-¿Flaca tú Sigues pensando igual…verdad? Tú sabes lo que te estoy preguntando

-¿Te refieres a la condición de “inefable” de nuestro amigo? –Me responde ella sabiendo que Eric esta tan mareado que ni nos va a entender y si lo hace, no va a recordar- Si, claro Bonny…te dije una vez que yo jamás me iba a coger a Eric, puedo estar con mi ginecólogo que además es amigo de mi papá, puedo coger en la oficina, en el cine, el ascensor y hasta con un desconocido, pero nunca me podría coger a esta criatura.  Sabes…Eric me confunde, no lo descifro, me parece tan tierno pero tan viril, tan perdido y a la vez tan decidido, yo no sabría qué hacer con él en una cama, no sabría si lo arrullo o me lo trago completo por mi vagina…de verdad Bonny que sigo pensando igual, quizá ustedes puedan tener algo bonito y sexual, pero yo no.  Yo vengo muy dañada y este chico vale oro y no por lindo físicamente, sino que tiene ese “extra” especial que no lo he visto en otra persona…por eso esta belleza para mí es “inefable”.

Y esa es la explicación del porqué la flaca nunca se acostó con Eric, nunca, ni lo intentó.  La flaca tuvo oportunidades de sobra para hacerlo, ella lo ha logrado con quien le ha dado la gana y lo ha hecho con tantos hombres distintos y lugares como para recordar, y todos esos hombres olían a sexo para ella ó simplemente fueron diversión, carne fresca como ella los llama a veces, pero Eric nunca le ha olido a sexo puro y quizá por eso la confunde, quizá porque ella puede ver un poco más allá y sabe que dentro de ese chico hay un tesoro, no lo sé.  Sólo sé que con Eric no lo va a hacer, en el mundo de la flaca ella le otorga su respeto y su vagina no es digna de él.

La flaca se encerró ya en la habitación, es evidente que me está dejando esta situación a mí y sí, creo que la puedo manejar yo solita, aunque también estoy un tanto mareada puedo hacerlo, no como Eric que esta mas dormido que despierto y no puede con su alma.

Con gran dificultad lo ayudo a acomodarse en el amplio mueble, donde cabe muy bien, de hecho allí veíamos películas los domingos cuando Dariela estaba pequeñita, es tan amplio que cabíamos Romualdo y yo bien pegaditos y Dari siempre brincando o acomodándose entre nuestras piernas o en la cabecera del mueble, así que no hay problema con el espacio, este cuerpote hermoso si cabe.

Me arrodillo cerca de la cara de Eric y le pregunto: -¿Cómo te sientes cariño?  ¿Me puedes escuchar?

-Mmmmm…Señora Bonny…gracias…gracias…algo me hizo…daño…¿sabe? –Me susurra el pobre chico, algo me dice que no se va a mover de ese mueble en toda la noche-

-Tranquilo ¿si? Yo te ayudo a acomodarte…¿te desabrocho el pantalón? Lo usas demasiado apretado muchacho, no puedes dormir así…imagínate…que abuso!

-Si...gracias…pero es difícil…tiene un gancho interno…disculpe…mejor lo deja así…

Eric trató de incorporarse para abrirse el pantalón pero le resulta imposible con lo mareado que está, pero si alguien puede abrir un pantalón esa es la flaquis, voy a pedirle que me ayude con esto, a ver si ya nos vamos acostando.  Camino hacia el cuarto mientras escucho que Eric balbucea algo que no logro entender, pero me da mucha risa verlo así, en la mitad de mi sala, a media luz y borracho, demasiado tierna la escena, para mí.

-Flaca, flaca…ven para que me ayudes con Eric por favor, es rápido

-ah…¿qué le pasó?  Ja  ja  ja  ¿Se cayó del mueble tu galán borrachin? Ja   ja   ja

-No…no…es para que me ayudes a abrirle el pantalón por favor flaca, ese muchacho esta rendido…

-¡Por Dios Bonny!  ¿No quieres también que me lo coja por ti? Ja   ja   ja  ¿Me vas a decir que después de doce años llevando guevito no puedes abrir una simple bragueta de un muchachito? ¡Por favor Bonny! ¡Déjame dormir! ¡Que latosa eres…resuelve tú! Ja  ja  ja  no puedes con una bragueta…ja  ja  ja

No podré contar con la flaca, quien después de decirme todo eso, se tapó la cara con la almohada y me hizo una seña para que me saliera del cuarto, le cerré la puerta y volví con Eric para ayudarlo con ese pantalón tan exageradamente apretado.  La verdad es que no se si duerme profundamente o es el mareo que agarró, porque a veces se mueve un poco, o ladea la cabeza, me arrodillo de nuevo frente a él y le digo: -Eric…Eric…estas despierto?  Te voy a ayudar con tu pantalón…si?

No tuve mayor respuesta de Eric, así que me muevo a la altura de su bragueta y ahora que lo pienso, ¿Estaré haciendo lo correcto?  No se…pero tampoco lo voy a dejar acá desarropado y con ese jean tan apretado, ni siquiera le pude prestar unos boxers para que durmiera un poco más cómodo, voy a ver de qué manera lo puedo ayudar con esto.

No sé bien por dónde empezar y aunque ya lo he hecho antes, esta vez se trata de un hombre, no de mi hija, me da como cosa tocarle por allí, no vaya a ser que se despierte y lo vaya a malinterpretar, pero lo voy a intentar, igual esta tan rendido que ni creo que se entere de nada.

Eric me dijo que tenía un gancho interno o algo así, con cuidado de no tocar demasiado trato de levantarle la pretina para hacer espacio y poder meter mis dedos para ubicar ese gancho que él dice, la verdad es que no lo consigo, pero lo que si conseguí fue fijar mi vista en ese bulto de Eric, no había caído en cuenta que estoy muy cerca y además se ve espectacular, prefiero hacer esto lo más rápido posible, no vaya a ser que salga la flaca y me vea en esta posición, la tendría fastidiándome por el resto de mi vida.

Creo que ya conseguí el ganchito, si…creo que sí, era un simple pasador para ayudar a cerrar el pantalón o tal vez tenga el cierre dañado, no lo sé, pero está muy fácil acceder, no tengo problemas para hacerlo.  Ya le quité el ganchito, lo cierro y lo coloco sobre la mesita que está detrás de mí para que no haya peligro y ahora el momento crucial, voy a  tratar de bajarle el cierre y ya con eso, queda mucho más cómodo y de seguro dormirá más tranquilo.

Comienzo a bajarle el cierre y no dejo de mirar su cara y volver a bajar un poco más, si se llegara a despertar sería la vergüenza de mi vida, podría creer que me estoy aprovechando de él o quien sabe que parezco yo acá como una tonta arrodillada abriéndole el cierre y ni malas intenciones tengo…o si?  De pronto se me cruzó un mal pensamiento por la mente aunque en mi caso sería sólo una travesura, una pequeña travesura que no le va a hacer daño a nadie, acá todos duermen y podría haber un terremoto y creo que Eric ni se entera.

Ahora que le bajé el cierre, estoy pensando dar una miradita, pero sólo una miradita nada más y me voy a dormir, el vino también me pone caliente y traviesa, no es la primera vez que me pongo creativa con una copas de vino dentro de mí.  Volteo a mirar hacia la sala, la puerta del cuarto de las chicas y mi cuarto y no hay ninguna señal de movimiento, todo está oscuro y la poca luz viene de afuera, así que creo que si no me asomo ahora no lo haré jamás, ¿Cuándo volveré a tener a Eric a mi completo merced? Ni creo que regrese este chico, así que Bonny se va a dar un gusto…

Le abro un poco más el cierre y me abro espacio, todo lo hago con mucha delicadeza, como si fuese un cirujano, total es sólo mirar y me voy, ya es mucho lo que estoy cometiendo.  Con más cuidado, trató de levantar la liga de sus boxers, veo que son negros o de algún color muy oscuro, lo estoy intentando con una de mis uñas, ojalá no lo pellizque, eso sería fatal en este momento. Con mi otra mano me estoy tomando el atrevimiento de acariciarlo por encima del bóxer, apenas lo toco con un dedito, luego con dos y así lo repito, resulta muy sexy y divertido, puedo recorrerlo varias veces y a mi antojo, veo que no es nada pequeño, más bien siento un bulto generoso que me está enamorando, me está hipnotizando y no tengo defensas ante tal cosa.

Sé que debo apurarme pero a la vez siento tanta paz acá arrodillada acariciando el pene de Eric, tan suavecito, tan quieto, creo que este es un momento muy relajante para mí, podría quedarme a dormir acá con mi chico lindo, su pene sería la almohadita sobre la cual descansaría, un momento perfecto, así es este momento, pero no lo voy a dilatar más, estoy decidida a mirar y ahora sí, levanto lentamente el bode del bóxer…y allí está…lo puedo ver…y me gusta lo que veo, realmente me gusta…

Creo que esto va a ser mucho más que una miradita…

Ahí voy otra vez…

CONTINUARÁ…


martes, 7 de julio de 2020

CAPITULO 19 / L A ULTIMA VEZ (By Sheykong)



SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 19 / L A ULTIMA VEZ  (By Sheykong)

Y así fue, en todo el camino lo único que hicimos fue burlarnos de la llamada y del momento, a carcajadas cada quien aportaba y menos mal que sucedió así porque hizo de la incómoda conversación un rato muy entretenido, doy gracias por la hermana que tengo y por mi hija, lo que debió ser una llamada simple y cotidiana se transformó en una discusión innecesaria y redundante, mis chicas me hicieron reír por todo el camino, cosa que agradezco muchísimo.

-Hemos llegado Dari, despídete de tu tía –le digo a mi hija al llegar- anda, estoy muy agotada

Nos despedimos aun riéndonos de la insistencia de Romualdo en querer pasar la noche conmigo, lo bautizamos como “el porfiado” y así se quedará por un tiempo, lo quise mucho y es una verdad que sostendré pero esa Bonny ya no está, esa Bonny se mudó a algún sitio donde creció y cambió para siempre, me parece inútil tratar de buscarla porque no la va a encontrar, una cosa es un momento donde me distraje y pensé que podíamos tener “sexo consensuado” y nada más y otra muy diferente es tener la seguridad de que se repetirá.  Bonny ya no lo hace así, voy aprendiendo de mis experiencias y ahora mi norte es otro.

Por lo pronto ahora una buena ducha y a descansar, mañana a pasar un buen rato con Eric y sus nalgas de acero y a reencontrarme con mi querida flaca que tanto la extraño, debe tener mil cuentos para entretenernos…seguro.  Mi amiga es así.

Dormir en mi cama fue mucho más que placentero, fue perfecto y es que después de casi una semana sin estar en contacto con lo que llamas “tu hogar”, comienzas a desdibujarte donde sea que estés y sólo piensas en volver, esto me pone a pensar en aquellas personas que pierden su hogar o que donde sea que tengan que vivir no pueden llamarlo así, soy agradecida de tener un sitio al que puedo llamar hogar y volver a él cuando así lo desee, acá Dariela puede estar tranquila y protegida, puede amanecer si quiere o dormir una siesta en la sala, traer amiguitas o simplemente “morsear” como ella misma lo define, eso es como vegetar sin mayores razones, ósea ir del cuarto al baño o a la nevera, nada más. Cosas de mi Dariela.

Hoy es sábado y debo prepararme para la reunión de esta noche, habrá algunos invitados y aunque no es algo formal o muy planificado, quiero que todo quede bonito, tener compañía en casa es gratificante y te da seguridad, es decir, tienes un espacio para compartir y ofreces lo mejor que puedes para que tus invitados estén satisfechos, así es nuestra hospitalidad, mi madre tiene origen andino y esa gente te hace sentir como en casa y si solo tienen una silla y una ración de alimento, pues ese es el tesoro con el que te atienden, así son, además de disculparse por todo, cosa que no comparto pero que me hace recordar una frase que leí hace años, cuyo autor no recuerdo y que reza asi:

“El deber del anfitrión es hacer sentir a su invitado como en casa y el deber del invitado es recordar que no lo está”

Estoy en el supermercado donde labora Eric, debo surtirme de algunos víveres y vegetales para preparar unas cremas, quiero realmente sobresalir, la nueva Bonny camina en esa dirección, hoy me siento mucho más tranquila que hace meses y aunque aún tengo mucho que resolver y superar, quiero hacer una cosa a la vez y vivir el día en la misma forma, hace años intenté desesperadamente hacer todo en un día ó en un mes y hasta en un año y no me percaté del daño que me hice para finalmente no lograr mucho y terminar algo frustrada, por decir lo menos. Sé que hoy pasaré el día comprando y preparando antojitos, y en la noche se verá, sin apuro pero sin pausarme, sin estresarme pero sin perder el tiempo…ojalá todo me salga bien! Estoy emocionada!

Dentro del supermercado voy directo a la sección de vegetales y allí está Eric, tan bello y bien formado, su hermosa cabellera negra de cabello liso adorna perfectamente su bonito cráneo, su piel blanca y su bonito y trabajado cuerpo lo convierten en un chico muy lindo, el chico lindo del súper! Y mi parte preferida…sus bellas nalgas, nada como esas nalgas envueltas perfectamente en esos Jeans desgastados pero que se le ven espectaculares.  A medida que me acerco puedo notar que se dejó una pequeña barba ó más bien lo que llaman “un ligero aire de descuido” que le otorga una valor agregado que le hace ver mucho más guapo que antes, que delicia!

-Señora Bonny! Cómo está ud! –Grita Eric apenas me ve acercándome-

-Bien Eric…bien y tu? Ven y dame un abrazo muchachote! –sin pensarlo dos veces me le acerco para que me arrope con sus brazos, tarea que le sale de maravilla-

-Qué bueno verla por acá! –Me dijo mientras yo seguí totalmente atrapada dentro de sus brazos que fungían de tenazas tibias y hermosas que no me permitían más que colocar mi pequeña carita sobre su duro pecho y disfrutar el momento-

-Gracias Eric…igualmente chico! Cómo está tu familia? Y tu novia como está –tuve que preguntarle, aunque estaba más interesada en saber de su casa que de su chica-

-Bien por casa Señora Bonny! Qué la trae por acá? Viene por los pepinos? –Me dijo al mismo tiempo que me soltaba-

-Ay si, voy a necesitar unos pepinos y otras cosas, pero no te preocupes…yo los busco, gracias Eric!

-Ah ok Señora Bonny! Por acá estuvo la flaca…para recordarme la reunión en su casa esta noche, la que hablamos

-Si…esa flaca tan diligente verdad? –Fue cuando creí comprender los intereses de la flaca en procurar la presencia de Eric, espero equivocarme-

-Por allá estaré Señora Bonny...pero mi novia no podrá ir, hoy está ya comprometida con algo, pero yo si estaré por allá cuando salga de acá., dígame debo llevar algo?

-Tus nalgas Eric…llévate a ti y a tus hermosas , perfectas y redondas nalgas y no te vayas a cambiar esos jeans por favor, quiero deleitarme mirándote el culo y el bulto toda la noche, te lo agradezco…crees que puedas? –Esto es lo que pensé mientras miraba sus grandes ojazos claros, jamás me atrevería a decirle algo así…jamás, no lo dije, sólo lo pensé-

-Algas Eric…algas, sabes dónde están? Será por acá ó en los congelados? –Fue lo que realmente le dije con mi  voz temblorosa-

-Ah no tenemos Señora Bonny, agotadas…lo siento!

-No te preocupes, ya me has ayudado bastante! Tengo que seguir, te espero esta noche entonces?  Después de la siete?

-Si Señora Bonny! Allí estaré, apenas cerremos acá me acerco una rato, si?

-Gracias Eric…oye pero no me respondiste, cómo está tu novia? Como les va? –le pregunté capciosamente-

-Bueno Señora Bonny no muy bien, estamos viviendo un momento difícil pero ahí estamos, esperando que la tormenta pase…usted sabe…

-Que la tormenta pase Eric? Tú lo que necesitas es un huracán que te ponga a tope, es todo lo que te hace falta!  Con esa jovencita sólo pierdes tiempo! Me necesitas a mí y créeme que yo traigo un huracán entre las piernas mi amor! No te quieres hundir conmigo papito? –Esa soy yo otra vez inmersa en mis pensamientos, no se cuánto tiempo pasó pero lo pensé muy claro y de nuevo, incapaz de decir algo asi al chico, tampoco lo dije, sólo lo pensé-

-Ay Eric cuánto lo siento…si quieres esta noche conversamos un poco y le buscamos solución, quieres? –Le dije esto mientras le acariciaba la hermosa barbilla que adorna su masculina cara-

-Sería genial Señora Bonny! Haría eso usted por mí? Sé que necesito el consejo de alguien con experiencia, alguien mayor así como usted…muchas gracias Señora Bonny!

-Me estás diciendo vieja? –le pregunté esta vez con cara de asombro-

-No! Señora bonny! No quise decir eso! Me refiero a que ha vivido y seguro nuestros problemas deben ser una tontería para usted y además son cosas que no puedo conversar con mi madre ó con mis tías…usted sabe…

-Dime Eric…cuándo vas a dejar de decirme “Señora”? Lo sabes? –Le pregunto fingiendo seriedad y queriendo inquietarlo-

-Señora Bonny es por respeto, imagínese

-Te imagino diciéndome Bonny solamente, sin el “señora” y no me estarías faltando el respeto…aunque no me importaría, sabes?

-No se…no me acostumbro…disculpe…-Esta vez si lo puse nervioso, mejor lo dejo tranquilo no vaya a ser que a ese muchacho le dé un infarto ó yo decida lanzarme encima y violarlo acá mismo, otra vez me siento bien mojadita-

-Tranquilo Eric, cuando tú quieras, el día que tú lo decidas, me puedes decir sólo Bonny…estamos bien? Y no me vas a faltar el respeto, bueno…sólo si tú quieres hacerlo ja   ja   ja 

–Esa fue mi verdadera frase de ataque geriátrico contra este bello ejemplar, no sé si me quedó bien ó si soné muy desesperada, pero creo enviarle un mensaje y ojalá lo haya captado, no estoy segura, espero que no se asuste y se presente esta noche-
Bueno Eric nos vemos esta noche, que estés muy bien –Me despedí apretando uno de sus bíceps y comprobando lo duros que están-

Terminé de hacer mis compras con toda la calma de un sábado para luego dirigirme a la 
casa, tengo tanto por hacer que más me vale empezar temprano para no andar corriendo más tarde, odio que mis cosas queden incompletas o lo que es peor, andar corriendo a última hora.

Al llegar a la casa y luego de colocar las bolsas del supermercado sobre el mesón de la cocina, me dirijo rápido al baño, estoy segurísima de lo mojada que estoy, Eric tiene ese efecto en mí siempre y si soy sincera conmigo misma, creo que le ataqué, voy a tener que calmarme si lo voy a tener esta noche aquí en casa.

En efecto, con tan solo bajarme un poco las bermudas que traigo puestas veo que estoy muy pero muy mojadita y es por culpa de Eric, mientras procedo a secarme con las toallitas trato de recordar la última vez que hice el amor y si no me falla la memoria debió ser hace unos cuatro años quizá y fue con Romualdo, la fecha no la sé pero si recuerdo lo desagradable que resultó ser esa vez.

Estábamos en un local nocturno, esa noche él me invito a salir y un poco a regañadientes lo acepté, dejamos a Dariela con su tía y por mi parte yo decidí pasarla bien esa noche, sólo eso. Durante el tiempo que estuvimos allí, la conversación sólo trató de él, de su trabajo, su familia, sus amigos y su mundo, yo traté de contarle algunas cosas que me habían sucedido pero en ninguno de mis intentos logré terminar mis aportes.  Ya por ahí no me sentía muy bien, me sentía sola aunque estábamos los dos en la mesa y él se veía muy animado.

El local para esa hora tenía la luz muy tenue, casi oscuro y Romualdo ya estaba borracho y se puso en plan romántico, le acepté varios besos profundos y una que otra vez que me tocó mi cosita por debajo de la mesa, yo vestía una falda así que era muy fácil llegar hasta mi intimidad.  No quería tener relaciones ese día, de verdad no estaba de ánimos para nada, quizá irnos a casa y descansar sin pensar.

Cuando estábamos recién casados acostumbramos a tener sexo rapidísimo en baños, escaleras, pisos altos, cines y otros lugares que se prestaran, era tan emocionante que lo hacíamos muy pero muy rápido y estábamos tan compenetrados que acabábamos al mismo tiempo, yo creo que esa última noche Romualdo quiso revivir esa época y en un momento en que me descuidé mirando la gente bailar, sacó su pene y llevó mi mano hasta él por debajo de la mesa, entre el mantel y la oscuridad nadie lo notaría y así fue.  No sé cuantos minutos pasé acariciando su cosa mientras todo se desarrollaba normalmente en el sitio, el mesonero inclusive nos sirvió un par de veces y seguro nada notó.

Romualdo se me acercó un poco más para decirme al oído que lo esperara en el baño de damas, que tenía poco movimiento y podríamos hacerlo allí. La idea no me agradó de inmediato aunque había tan poco movimiento en el local en ese momento que podíamos hacerlo con seguridad, pero sucedía algo vital y era que yo no quería, no me sentía dispuesta pero tampoco le quería hacer un desplante.  Así que nos pusimos de acuerdo y me adelanté.  El baño tenía sus privados como todo sitio y allí lo esperé, estaba muy nerviosa pero muchas veces lo hicimos así, eso me llevó a confiar.

En unos minutos entró Romualdo, y rápidamente nos encerramos en el privado, él ya tenía muy duro su pene y lo noté de inmediato, quiso hacerlo de espalda y así fue, me subió la falda y me bajó la panty, yo me preparé a complacerlo aunque estaba segura que no iba yo a terminar, él de inmediato buscó metérmelo de una vez, pero yo estaba tan desconcentrada que me encontraba muy seca allá abajo, lo intentamos pero no hubo manera, traté de humedecerme pero no pude, así que Romualdo en medio del apuro se molestó mucho conmigo y recurrió a la fuerza.

Resultó muy incómodo por mi sequedad y porque simplemente yo no quería, así que resultó ser una violación ligera en alguna forma, en unos segundos sentí un dolor insoportable allá abajo, era la verga de él entrando a la fuerza en mi seca rajita, recuerdo que me sostuvo muy fuerte por los brazos y me dijo al oído: -De que te lo meto, te lo meto coño!

Y sí, con toda la fuerza de un hombre y mi desesperación por el dolor, su verga entró ocasionándome un dolor muy agudo que de inmediato supe que no estaba bien, algo había pasado.  El dolor no se detuvo y Romualdo tampoco, el dolor aumentaba con cada envión y no pude más, estallé a llorar por la tristeza y el dolor, le pedí que se detuviera, pero él no lo hizo y sólo me decía: -Aguanta coño, aguanta! Esa vaina no duele!

Pero no pude.  Sentí que me iba a desmayar, como pude me zafé de Romualdo y me recosté de la pared a llorar, el dolor aún estaba presente, era una puntada aguda, muy fuerte, hasta sentí que se me iban las piernas.

Él se molestó muchísimo conmigo, recuerdo que golpeó con la mano abierta la pared donde yo estaba recostada llorando, lo hizo muy cerca de mi cara, eso me asustó bastante y no paré de llorar, no olvido que en ese preciso momento me dijo: -Y ahora? Me vas a dejar así? Osea…es problema mío? Así estamos Bonny?

Pude ver como se guardaba su cosa apurado para decirme: -Deja la lloradera, si no lo quieres hacer no lo hagas, pero no me hagas perder el tiempo! Hazme el favor y te vistes! 
Voy a pagar la cuenta y te espero en el auto!

Así mismo salió del apartado y del baño, yo estaba muy asustada y muy adolorida, no quería salir y tampoco me podía quedar, no tenía a quien llamar. Como pude me arregle mi ropa y pude notar un sangrado leve, de seguro estaba lesionada, sería por la fricción. Así salí al auto para escuchar su reclamo:

-Que noche me hiciste pasar! Que nochecita! Ah y la victima eres tú ahora!

Ese no era Romualdo, no era mi esposo ni mi amigo.  Un verdadero hombre no se comporta así.  Quise pedirle que se comportara como su padre, que era un caballero. 

Quise pedirle que fuera un compañero en ese momento pero el miedo me paralizó.

Ese día supe que no había más.  Que ambos ya habíamos dado todo lo que podíamos.

En ese momento tomé la decisión, llena de miedo pero no podía continuar.

Y no fue por el desgarre que me ocasionó, no.  Fue porque ya no era mi amigo.

Yo me casé con mi mejor amigo y ese ya no era.

Esa fue la última vez.

Continuará…






CAPITULO 18 / UN DIA CUALQUIERA (By Sheykong)



SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa luego de 12 años de matrimonio con su único novio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 18 / UN DIA CUALQUIERA  (By Sheykong)

Y nos llegó el momento…siento los choques eléctricos de un orgasmo sensacional, intenso y muy potente!  Mi pareja grita como un animal…con eso me dice que también está acabando, llegando al mismo tiempo que yo, dentro de mí, derramando toda su leche tibia y rica en mi vagina.  Aún estoy sintiendo los últimos embates de mi propio orgasmo y el de mi pareja cuando un chorro potente me golpea la cara una y otra vez, no me dá tiempo de reaccionar y tampoco quiero hacerlo, mi proveedor está acabando también y sus chorros alcanzan mi cara, es tal la fuerza con la que salen que no les cuesta nada caer sobre mi rostro, mi cabello y el mueble…fueron segundos muy ricos, muy excitantes, muy nuestros, lindo amanecer.

Y así terminamos, y así paso chicas…qué les parece? –Pregunta Jakelin con cara de pena-

-Wow…todo eso te sucedió! Y lo sigues viendo? Sigue visitando la empresa? –Pregunta Keisy-

-Si…claro, esta semana fue por allá, cuando vuela las llamo para que lo conozcan

-Y tu pareja?  Que te dijo? Cómo hicieron luego de eso –Le pregunto a Jakelin, asombrada aun por la historia-

-Mira Bonny..la verdad?  Todó mejoró entre nosotros, era una fantasía que yo tenía pendiente en realidad, pero él me complació esa noche…no les dije que era tierno? –Comentó Jakelin-

-Pues sí…muy tierno, de verdad –Dijo Keisy-

-Y han vuelto a tener relaciones? –Le pregunto-

-Ah…Bonny, esa es otra histora mi amiga…

Y así terminó nuestra velada, entre mucho vino y demasiadas risas, entre cuentos y anécdotas, alta  camaradería, de la que sólo se puede dar con esta combinación de locas y alcohol, cosa que agradezco pues el Sr Andreoni no se escapa de mi pensamiento, aunque las chicas se alborotaban con cada historia, cada tanto yo me abstraía y me alejaba en mi misma, haciéndome preguntas tontas…dónde estará?  Con quién estará? Y la más importante para mi: Que estará haciendo en este momento? Porque yo estoy pensando en él…y mucho, así me pasa.

Ya llegó el viernes, día de viajar a casa por la tarde, ya tenemos el vuelo apartado y listo, nada debería salir mal y todos estamos de acuerdo en trabajar un poco más allá del mediodía para salir directo de la empresa al aeropuerto local, pero una llamada irrumpe en mi mañana y es nada más y nada menos que la flaca!

-Hola flaquis! Cómo estás?  Ya te habías olvidado de tu Bonny ah? –Le digo sorprendida por la llamada-

-Bonny! No...para nada!  Si sólo ha pasado una semana! Tu sabes cómo soy yo!

-Puta? Si…eso ya me lo sé! –Le digo bromeando a mi mejor amiga-

-Ah...si!  ja  ja  ja Porque yo soy la única! Y sí te vienes hoy? Si sabes por qué te estoy llamando?

-A ver cuéntame! Qué se me olvidó? Tu no llamas si no por algo importante!

-Bonny…por Dios! No recuerdas? Tenemos la reunión en tu casa! Con Eric! De verdad lo olvidaste?

-No lo puedo creer! Tienes razón! Cómo se me pudo olvidar! Imáginate! Tengo tantas cosas en la mente, tengo algo que contarte pero te lo digo allá…si?

-Claro Bonny, si es unn chisme soy toda oídos y si te enamoraste…pues también! No hay problema! Pero sí vas a venir? Nos vemos mañana en tu casa?

-Si vale, nos vemos mañana, confirma con Eric y con los demás, será sólo un rato, yo estoy muy agotada y también quiero pasar tiempo con Dariela!

-Muy bien! Así quedamos! Que tengas buen viaje putilla! –Me grita la flaca bromeando como siempre-

-Mira quién habla! Mira quién habla! Ja   ja   ja  Nos vemos mañana! Te llamo!
Esa llamada alegró mi mañana, aparte de las llamadas de Dariela y de mi mamá, las de la flaca siempre resultan reconfortantes, por un minuto y aun con el teléfono en la mano me quedo pensativa y doy gracias a la vida por mi amiga, por varios día me desconecté acá y la flaquis siempre se las arregla para traerme de vuelta  a nuestra vida…es mi cable a tierra, representa el regreso a nuestras locuras, mi sonrisa tonta me delata porque mi día comienza muy bien, nada mas lindo que escuchar a alguien que aprecias! Ya quiero llegar, buscar a Dariela, ver a mi hermana, dormir en mi cama, comer mi propia comida y sobretodo: Dormir en mi cama con mis almohadas gigantes, cómo extraña uno su hogar, parece mentira.

Ya en la empresa del Sr Andreoni estamos finiquitando detalles y tratando de dejar todos nuestros avances a resguardo, regresamos la semana que viene y no puede haber sorpresas, eso sería fatal para nuestra gestión.  Cada vez que paso cerca de la oficina del Sr Andreoni camino despacio para dar tiempo a que se levante y me pueda ver ó me quedo unos minutos fingiendo que reviso los documentos dentro de las carpetas que llevo para dar tiempo a que el salga y nos podamos saludar, pero hasta hoy eso no ha pasado pero cómo deseo que suceda!  Todos los días converso con Olga por temas del inventario, pero no llego a conversar con mi galán.  Me invento en mi imaginación raras historias para entrar a su oficina y hacerle consultas, pero acá todos sabemos que en la fase diagnóstico no es mucho lo que puedo ver con él, aunque si sé que la semana que viene debemos reunirnos 
y tendré la oportunidad de tenerlo cerquita! 

Así me sentía yo a los quince años cada vez que sabía que iba a ver a Romualdo, yo aún estaba cursando la secundaría y él siempre aparecía de sorpresa a la hora de la salida, recuerdo que sentía que el corazón se me iba a salir del pecho cuando lo veía debajo de la mata de mango que estaba frente a la salida de mi instituto, se veía tan guapo con su camisa de flores abierta hasta la mitad del pecho, su barriga hermosa y sus pantalones color crema apretados que tanto me gustaban, para esa época Romualdo aún tenía cabello y la brisa le jugaba pasadas mientras me esperaba, pero parecía una estrella de rock, para mí era como un ídolo…no podía creer que un hombre tan lindo se fijara en mí, como siempre me consideré fea pues la felicidad no cabía en mí y las cuatro cuadras que separaban el instituto de mi casa, representaban un camino encantado…así me siento hoy con el Sr Andreoni, de sólo pensar en él se me acelera el corazón y siento pálpitos allá abajo, fenómeno que la flaca bautizó como “palpitona”, que quiere decir “pálpitos en la totona”, cosas de la flaquis!

El regreso transcurrió de lo más normal, sin imprevistos de ninguna índole, salvo que Beni tomó un vuelo hacia otro destino por razones amorosas que luego nos explicará pero se veía muy alterado y Keisy continuó conmigo hasta nuestro destino, allí nos separamos y me dirigí a buscar a Dariela.  Y una vez  más, comprobé cuanto la amo, parecía que tuviésemos años sin vernos!  Nos alegramos mutuamente y nos fundimos en un abrazo bien fuerte y escandaloso, mientras ella recogía sus cosas tuve tiempo de conversar con mi hermana y ponernos un poco al día con temas familiares y en especial, acerca de mi mamá que ya la salud la aqueja.

Mientras converso con mi hermana, recibo la última de todas las llamadas que podía esperar: Romualdo.

-Hola, cuéntame -Le respondo lo más seco posible-

-Bonny mi amor! Cómo estás? Cómo te fue en el viaje? –Me responde alegremente-

-Bien Romulado, gracias...dime –Le respondo más seco aún-

Mi hermana me hace mil señas súper graciosas todas para saber quién es hasta que escucha el nombre e inmediatamente me hace la seña universal de cortarle la llamada o cortarle la garganta, la verdad no entiendo muy bien pero casi suelto una carcajada por su culpa mientras trato de mantener la compostura, especialmente por nuestro último encuentro, el cual no terminó muy bien.

-Oye…te paso buscando?  Vamos para la casa? –me pregunta ignorando mi seriedad-

-No, no te preocupes, mi hermana nos lleva ó tomamos un taxi, no hay problema.

-Para que molestar a tu hermana o gastar en taxi? Voy para alla!

-Mira, no vengas –ya me sentía molesta por sus insistensia- déjalo así y no vengas, luego conversamos o pasas por la casa.

-Yo pensaba en quedarme esta noche en la casa con ustedes y bueno, pasarla bien como siempre, tú sabes –me dijo en su forma más descarada-

-No, no vengas a casa hoy y no vamos a hacer nada, yo estoy muy cansada, una ducha y a dormir

-Ah bueno, mucho mejor! Me gusta la idea de la ducha! Buenísimo! Y bueno…a ver si superamos el malentendido de la última vez

Para este momento de la conversación le hago una mueca de obstinación a mi hermana y opto por dirigirme a hablar desde el balcón, me avergüenza que Dariela pueda escuchar las barbaridades de su padre o las mías.

-Mira, no hubo ningún malentendido la última vez ó al menos la única estúpida que 
malinterpretó las cosas fui yo! Y por doce largos años! Es más Romualdo, no me hagas molestar, vengo apenas llegando y estoy muy agotada, no quiero discutir! –le dije visiblemente alterada-

-Discutir? Quién está discutiendo? Tú lo dices por el tatuaje? No Bonny! Ni te molestes por eso, no significa nada...lo hice por complacer a Tamy!  Hagamos algo si? Las paso buscando, vamos a la casa, nos tomamos un vinito y la pasamos tranquilos…te parece?

-No! Y no me parece loco descarado! Sabes qué? A ver si vas respetando tu relación con esa mujer! Si fuiste tan “complaciente” como para tatuarte su nombre pues a ver si eres tan “responsable” como para quedarte en casa con ella y dejarme tranquila!  Te lo repito, hoy no vayas para la casa, si quieres hablar con Dariela la llamas todas las veces que tú quieras pero hoy me dejas en paz! Por favor Romualdo, puedes hacer eso por mi?

-Bonny…estas celosa? Eso es? –Cambió a tono bromista-

-No! Una y mil veces…no! Por favor déjame en paz…es que no entiendes? Que le vas a decir a Tamara? Acaso le vas a decir: “Esta noche duermo con Bonny, no me esperes!”  Le vas a decir eso?

-Pues…no…pero ella tiene que aceptar mi pasado! Ustedes son parte de mi vida!

-Sabes? No entiendes nada!  Te lo explico una vez más: Dariela es parte de tu vida y así será por siempre pero conmigo es otra historia!  Por el momento no puedo saber de ti…y es más, ni se porque te doy tantas explicaciones acerca de mí!

-Pero...la última vez la pasamos muy bien hasta que te molestaste, no sé por qué…

-Eso ni debió pasar Romualdo…eso ni debió pasar, por favor discúlpame ya Dariela va a estar lista y nos vamos si?  Otro día conversamos mejor, espero que lo entiendas.

-Si bueno, me toca entenderte como siempre, pero si cambias de parecer me llamas si?

-No voy a cambiar de parecer, por los clavos de Cristo…entiéndelo!  Te dejo…hablamos luego!

Y le tranqué la llamada, creo que no pude evitar que las chicas escucharan todo, por su cara lo puedo comprobar, mi hermana recostada en el sofá aguantando aún la risa y Dariela paradita con sus cosas ya recogidas mirándome con su carita de angel y su morral en la espalda.

-Era papá verdad? –me preguntó con tono conciliador- cómo está él? Viene a buscarnos?

-No, mi amor…mejor nos vamos, tu tía nos va a llevar

Y así fue, en todo el camino lo único que hicimos fue burlarnos de la llamada y del momento, a carcajadas cada quien aportaba y menos mal que sucedió así porque hizo de la incómoda conversación un rato muy entretenido, doy gracias por la hermana que tengo y por mi hija, lo que debió ser una llamada simple y cotidiana se transformó en una discusión innecesaria y redundante, mis chicas me hicieron reír por todo el camino, cosa que agradezco muchísimo.

-Hemos llegado Dari, despídete de tu tía –le digo a mi hija al llegar- anda, estoy muy agotada

Nos despedimos aun riéndonos de la insistencia de Romualdo en querer pasar la noche conmigo, lo bautizamos como “el porfiado” y así se quedará por un tiempo, lo quise mucho y es una verdad que sostendré pero esa Bonny ya no está, esa Bonny se mudó a algún sitio donde creció y cambió para siempre, me parece inútil tratar de buscarla porque no la va a encontrar, una cosa es un momento donde me distraje y pensé que podíamos tener “sexo consensuado” y nada más y otra muy diferente es tener la seguridad de que se repetirá.  Bonny ya no lo hace así, voy aprendiendo de mis experiencias y ahora mi norte es otro.

Por lo pronto ahora una buena ducha y a descansar, mañana a pasar un buen rato con Eric y sus nalgas de acero y a reencontrarme con mi querida flaca que tanto la extraño, debe tener mil cuentos para entretenernos…seguro.  Mi amiga es así.

Gracias por leerme, continuará…