INSOMNIA BOOKS

lunes, 3 de agosto de 2020

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.

CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)

Olga desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le deparó la vida en esta familia, que no es la suya.

A  mí me queda seguir adelante con esta historia al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo espero que él piense igual que yo.

Terminando yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:

“Hoy vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”

Yo digo que sí. Claro que si.

En menos de diez minutos recibo una llamada de la recepción para informarme que el chofer del Sr Andreoni me espera en el sótano de la torre. Aprovecho los pocos minutos de los que dispongo para dejar indicaciones a Keisy y a Beni , les informo que no creo que regrese en la tarde y que conversamos luego.

-¿En qué andas tú Bonny? –Me pregunta Keisy en voz baja, casi susurro-

-Tranquila, un día te lo cuento, prometido –Le respondo con una gran sonrisa y salgo a toda velocidad-

Ya en el sótano me esperaba Harry, muy cordial y callado como siempre.  Salimos en el auto pero ignoro el destino, no me atrevo a preguntar y no sé si deba enviar un mensaje a Mauricio. Todo esto me tiene muy intrigada, si vamos a pasar la noche en la hacienda y cómo será todo, la expectativa me está matando.

Después de varios minutos atravesando la ciudad, Harry se detiene en un lujoso hotel y me indica que adentro me va a recibir Adrianna y que él me va a esperar hasta que este “lista”.  Yo aún sin entender me dirijo al hermoso lobby del sitio donde justamente me espera dicha persona, se presenta y me pide que por favor le siga. Le obedezco a la simpática chica a través del lindo sitio, luego de sortear un largo pasillo y unas escaleras en forma de caracol, se abre ante nosotros una amplia zona comercial, con varias tiendas y locales muy acordes.  Adrianna me conduce hasta la entrada de un Spa y me dice con una voz como salida de un comercial:

-Cortesía del Señor Andreoni, feliz estancia y que le sea placentera la experiencia, con permiso. –Le escucho a Adrianna en el tono más servicial y agradable que he escuchado-

Me sorprende muchísimo la situación, no estaba yo preparada para pasar una tarde en un Spa, ni lo había imaginado aunque me encanta la idea, con una sonrisa y aceptando el obsequio de Mauricio, procedo a registrarme con la recepcionista, una chica tan agradable y educada como Adrianna, una vez confirmado el registro me invitan a pasar a unos cubículos hermosos donde me indican que debo desvestirme y colocarme una de sus hermosas batas.  Mi sorpresa es mayúscula al darme cuenta que mi bata tiene bordado mi nombre en color lila, mi favorito. Cuesta creer el nivel de detalles y de atención que me prodigan acá, sólo alguien tan particular como Mauricio sería capaz de algo asi. Le acabo de enviar un mensaje: “Gracias, todo está hermoso”.

A lo cual él me responde de inmediato: “Disfrútalo, ojalá estuviera contigo. Te espero”

Aún sorprendida por la linda sorpresa, me desvisto con mucha calma observando los delicados detalles del lugar, el olor a madera me seduce, el piso de parquet rústico me encanta al contacto con mis pies descalzos, el toque asiático del bambú , las pequeñas cascadas de agua que complementan la decoración y aportan ese sonido tan relajante ¡El olor a sándalo es tan suave que apenas se percibe pero que agradable resulta!  Y la iluminación tenue resulta muy relajante, cuesta creer que afuera hay una urbe industrial pujante que no se detiene en su desenfreno, tráfico y locura citadina, esto es un oasis que ignoraba que existía, que hermoso todo, muy hermoso.

En unos minutos regresa la chica a buscarme, me pide que me coloque unas suaves babuchas en mis pies que combinan perfectamente con la hermosa bata, así lo hago y la sigo a través de un laberíntico pasillo donde la música suave e instrumental completa el ambiente.  Casi al final del recorrido doblamos a la derecha para adentrarnos en una sala blanca, iluminada y con una serie de tinas y calderas hermosas y ordenadamente dispuestas, puedo ver que estamos prácticamente solas salvo una joven que disfruta de una lectura en una de las tinas humeantes.

El vapor le otorga aún más misterio al ambiente y me invita a relajarme con una deliciosa inmersión en sales del Himalaya, la chica con una total delicadeza me despoja de la bata, quedando yo completamente desnuda y a merced de todos sus cuidados.  Con una voz muy suave me invita a entrar en la humeante tina cubierta de flores, le obedezco absolutamente hipnotizada y me sumerjo por completo.  La sensación del agua tibia en mi piel es algo muy difícil de superar y el efecto relajante es inmediato, no me imagino cómo me sentiré luego pero ya puedo asegurar que todo los cuidados que recibiré acá me llevarán a vivir una enriquecedora experiencia, Mauricio si sabe cómo sorprenderme, deseo estar muy linda tanto por fuera como por dentro sólo para él, esta noche puede ser la noche.

Después de una media hora quizá de disfrute dentro de la tina, la chica regresa para terminar mi baño aplicándome ricos masajes con una gran esponja de textura rugosa pero que al contacto con la piel sientes que realmente te está dejando pulcra, limpia y lista para ser amada.  La mano de la chica y su esponja recorren mis piernas, las cuales debo levantar para poder ayudar en su labor, mis brazos también reciben sus atenciones y todo resulta perfecto para mí.   Eventualmente observo el rostro de la chica y es muy linda, sin maquillaje y con una piel muy sana y tersa, al cruzarse nuestras miradas me sonríe tímidamente mientras continúa con su rica labor.  No sé cuánto tiempo más pasé sumergida pero tengo la sensación que podría acostumbrarme a esto y toda la piel de mi cuerpo esta agradecida, muy agradecida.

Con su tenue voz la chica me indica que vamos a pasar a uno de los cubículos privados, con muchísimo gusto me incorporo para que me pueda colocar de nuevo la suave bata, me toma de la mano para ayudarme a salir de la tina y me cierra la bata lentamente, sin prisa, como si el tiempo acá les perteneciera y decidieran obsequiártelo sin reparos.  Vuelve a tomarme de la mano y me conduce a uno de los cubículos del fondo, un sitio que me impresiona por su decoración nuevamente minimalista, en el centro hay una cama alta y alrededor hay un par de repisas con productos, por supuesto no podía faltar la cascada de agua y los detalles de bambú. Me llama la atención un mueble rodante con una especie de pequeña tina alta que incluye un dispositivo con un manguerita tipo ducha, todo muy lindo y ordenado.

La chica me desviste de nuevo sin prisa, me invita a subirme a la camilla tomándome de la mano y ayudándome un poco, supongo que llegó la hora de disfrutar los masajes y no me equivoco, comienzo a recibirlos desde el cuello hacia abajo y creo que voy a quedarme dormida, esta chica tiene magia en esas manos que junto a la loción que me colocó, hacen una delicia en mi cuerpo. Sus ricos masajes bajan y van logrando relajarme por completo, puedo sentir con claridad como algunas partes de mí como el cuello y parte de la cintura cambian por completo a medida que la chica avanza, creo que he estado muy tensa en los últimos años, seguro.

Me pide que me baje un poco casi hasta llegar al borde, me cuesta un poco especialmente porque no tengo donde apoyar mis pies para sostener mis piernas, me sorprendo al ver que ella sustrae de la base de la camilla unos soportes para que descanse mis piernas que al reposar allí se abren naturalmente muy semejante a cuando visito a mi ginecólogo. Observo con calma cómo acerca la tina alta rodante y la coloca justo al borde, desde acá arriba lo puedo ver y me pregunto en qué consisten estos masajes pero no me atrevo a interrumpirla, prefiero ser sorprendida.

Me pide con mucho cariño que me baje aún más hasta quedar prácticamente mi vagina al borde y a su completo merced, ahora si mi curiosidad es enorme.  Me mira a la cara y vuelve a  sonreírme para luego tomar la pequeña manguerita con ducha y activarla justo sobre mi rajita, ¡Me está duchando mi vagina con agua tibia!  ¡Jamás me hubiese pasado esta idea por mi mente! ¡Pero qué sensación tan agradable Coño! ¡Sentí cómo un pequeña patadita de placer en mi abdomen!

Por un momento pensé en interrumpirla y explicarle que no hacía falta y que yo no pedí este servicio, ¿Pero acaso no es un regalo de Mauricio? Si él lo escogió para mí, ¿Quién soy yo para impedirlo? ¡Bueno, pues soy justamente la que tiene la raja ocupada con una desconocida que porta una manguera! ¡Creo que tengo un buen motivo para detener esto!

Pero a decir verdad, no me atrevo y no se siente tan mal, sólo es incómodo por ser primera vez que una mujer me hace esto y el regalo de Mauricio me tomó por sorpresa, pero confieso que la sensación del agua tibia bañando suavemente mi chocha es algo muy difícil de superar, además de que estoy en manos de una profesional y muy a gusto, muchísimo.

Con una mano dirigía el tibio chorro cubriendo mi raja y con la otra me masajeaba suavemente usando un producto muy suave que parece un shampoo, o más bien algún tipo de loción. Se siente tan rica el agua tibia en ese punto que comienza a excitarme, el trabajo que realiza la chica no se queda atrás con la pericia de sus manos en mis labios y de vez en cuando rozando mi clítoris.  Sólo me resta dejarme consentir, mi único esfuerzo debe estar enfocado en permanecer recostada, cerrar mis ojos y que sucedan estos ricos cuidados.

Después de un rato recibiendo la dulce y excitante caricia del agua tibia, la chica pasa a secarme con una suave toalla, lo hizo con tal tacto que me recordó los cuidados que yo le daba a Dariela recién nacida, muy parecidos. Y por si fuera poco ahora me aplica con un secador unas suaves bocanadas de aire apenas tibio en mi cosita, ya no sé cómo disfrutar este momento, la fuerza del aire del secador me tiene sumamente excitada, debo estar muy mojada porque esto no es normal para mí, es en extremo delicioso.

La chica me coloca una delicada loción sobre la parte externa de mi vagina y no deja por fuera mis labios quienes también reciben sus cuidados, sus dedos tocándome me tienen desesperada, pienso que son las manos de Mauricio y sus gruesos dedos varoniles y mi excitación aumenta junto con mi respiración que se acelera por demás.

-¿Qué tipo de corte va a querer Señora? –Me consulta suavemente la chica sacándome de mis pensamientos sexuales con Mauricio-

-¿Disculpa? No te entendí

-El servicio que contrató incluye un cuidado completo para su vagina, acá tiene varios tipos de corte que podemos ofrecerle Señora –Me explica extendiendo hacia mí un muestrario con varias fotos de cortes de vello púbico para escoger-

-Ah, ya entiendo, bueno como verás estoy bien podada y no es mucho lo que podemos hacer allí, hoy tengo una cita muy especial ¿Cuál me recomiendas?

-Le puedo recomendar el depilado completo, el mohicano o el camino del placer, el que guste de esos tres –Me responde-

-A ver, creo que me conviene el mohicano, si, ese estará bien, muchas gracias –le indico-

-Está muy bien Señora, excelente elección, sólo serán unos minutos

Y así fue, no había mucho que hacer verdaderamente con mi vello ya que trato de mantenerme bien afeitadita y me hago mi propia versión del “mohicano” pero la chica igual se esmeró afeitándome y preparando mi cosita para lo que yo creo que será mi encuentro nocturno con Mauricio.

Pasados unos minutos me muestra a través de un espejo el resultado final y es realmente muy lindo, todo muy limpiecito y perfectamente delineado el mohicano, estoy muy impresionada y aún sigo tan excitada como antes, como ya lo dije, estos cuidados no son comunes para una mujer como yo.

Observándome en el espejo puedo ver un par de gotas de ese flujo lubricante maravilloso rodando desde mi vagina y ya casi al borde mis nalgas, le pido a la chica que por favor me permita algo con que limpiarme, me da vergüenza con ella ya que es producto de mi excitación.

-No se preocupe Señora, yo me encargo –Me responde-

Y si, se encargó. Con otra toalla pequeña absorbió las gotas que casi caían de mis nalgas, y aprovechó para secarme un poco más en la parte baja de mis labios e inclusive fue un poco adentro, no mucho, pero si me penetró apenas con la punta de sus dedos para quitar mi lubricante.

-Está listo Señora, ahora le voy a pedir que se voltee por favor y se coloque sobre sus rodillas inclinando su torso sobre la camilla, puede usted descansar su rostro mientras termino.

-¿Mientras terminas qué? –Le pregunto horrorizada, ya que al colocarme en esa posición voy a exponer completamente mi culito hacia ella-

-El tratamiento de “Blanqueamiento de Ano” que pidió Señora –Me responde con toda naturalidad-

-¿Blanqueamiento de ano? Disculpa ¿Yo pedí eso? –Le pregunto aterrada-

-Sí, Señora, está en el pedido, pero no se preocupe, no le produce dolor y ésta es sólo la primera sesión según como lo tenga, una vez que yo lo evalúe le programo las siguientes citas, pero al menos deben ser unas cuatro para lograr un color de piel equiparado con el resto. –Me explica como toda una profesional mientras retira la mesita móvil y pone a la mano otro pequeño aparato con una luz azul-

Y de nuevo volví a convencerme si Mauricio me encargó este servicio, no me queda otra que disfrutarlo y esperar que suceda algo esta noche en la hacienda, es evidente para mí que me está preparando para el amor, ninguna otra idea pasa por mi mente, ninguna.

Con ayuda de la chica me coloco como me indicó, en cuatro patas y dejando mi culito descubierto y al aire para ella, yo no recuerdo que este tipo de servicios existieran en mi época y nunca me he preocupado por el color de mi culito, además soy de piel blanca y tengo partes rosaditas ¿Qué tan grave puede ser?

-Señora tiene usted un ano precioso, realmente muy lindo, la felicito –Me comenta la chica apenas examina mi culito con su lamparita de luz azul-

Antes de saber qué responderle pienso yo que es primera vez que me dan una felicitación por el estado en que se encuentra mi culo, ahora resulta que es precioso y lindo. ¿Qué responde una en esta situación? ¿Un “gracias, está a la orden” sería muy irónico?  ¿Desde cuándo los culos reciben congratulaciones?

-Ay, gracias, eres muy amable, la verdad es que no le he puesto mucha atención –Fue lo único que se me ocurrió responderle-

-Sí, está muy bien Señora, su piel blanca le favorece y aunque le voy a aplicar el tratamiento, con unas dos sesiones adicionales será suficiente para usted.

A ver, a esta edad estoy con el culo al aire y una jovencita con una lamparita azul me lo está examinando como si yo fuera una mascota.  La posición es incómoda, la situación también, la conversación acerca de la belleza de mi culo ni se diga y la lamparita azul ya me tiene verde.

Para culminar la chica me aplica una loción justo allí, eso sí fue un tanto agradable pero no creo que me acostumbre, sus dedos como ya lo sé hacen magia y mi culo debe estar feliz y muy contento, hoy recibió más elogios que yo en todo el mes. Y es un culo.

Ya culminada esta parte, la chica me pide que me recueste boca arriba, me tapa mis partes íntimas con una par de toallas, coloca unas rocas sobre unos recipientes y las cubre con un tipo de sahumerio que despiden una aroma muy particular, como cuando la tierra se humedece con la lluvia de la tarde, algo así.  Se retira en silencio y a los minutos entra otra chica quien me sirve una infusión de hierbas que es una delicia para tomarla de a sorbos discretos.

No sé en qué momento me adormecí pero que bien que me permitieron descansar de esta forma, la chica regresa al rato y me indica que esta completa la sesión y lo agradecidos que están por servirme.  Me ayuda a incorporarme y a colocarme la bata, me conduce hasta el sitio dónde están mis pertenencias y mi ropa, me cambio con toda la calma del universo y salgo de allí muy agradecida por la experiencia tan intensa para mí.

Los pasos hacia la salida donde me espera Harry parecen dados sobre las nubes o sobre camas de algodón muy suave, estoy relajada al máximo, estoy siendo consentida a distancia por un semental italiano, por un hombre precioso.

Ya dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y despedirse.  La veo muy familiar con Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:

-¿La conoces Harry?

-No mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo eso-- -Me respondió-

-Ah ok ¿Y qué te dijo Harry?

-Que usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?

-Si, así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.

-Sra Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de Spa. ¿Me lo recomienda?

-Qué curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.

Y así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.

Ahí voy, otra vez.

CONTINUARA…

 

               


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