INSOMNIA BOOKS

martes, 23 de junio de 2020

CAPITULO 14 / (By Sheykong)




CAPITULO 13 / AHÍ VOY OTRA VEZ! (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 13 / AHÍ VOY OTRA VEZ!  (By Sheykong)

Me costaba conciliar el sueño y me dediqué a pasar canales en la tv sin parar, creo que el vino se me subió a la cabeza y me provocaba un poco más, pero ir a la cocina no estaba en mis planes, allí metida en mi camita, desnudita y calientita estaba más cómoda que nunca, y así seguiría si no fuera por la sorpresa que me llevé al instante: Se abrió la puerta de mi cuarto y entró Romualdo en ropa interior, con lo que quedó de la botella de vino y dos copas!

-Sorpresa!  Te provoca un vinito? –Me dijo susurrando y con una gran sonrisa dibujada en su cara-

-Ay no…ahí vamos otra vez –pensé de inmediato cubriéndome con la frazada!

-Qué te parece?  Como en los viejos tiempos! – me dijo alegre pero susurrando

-Noooo....tu estás loco? Si se despierta Dari? Ah qué le vamos a decir?

-No se va a despertar…y si lo hace no va a venir para aca, irá al baño, tomará un poco de agua y se vuelve a dormir, como siempre pues! Como si no la conocieras!

-No Romualdo…no vale –le dije muy asustada pero a la vez no podía aguantar la risa-

-No qué? Ya estoy aquí…no te provoca? Quedó más de media botella y en la nevera hay otra…anda, vamos a pasar el rato, no te compliques

-Ajá...y qué vamos a hacer? Hablar como dos viejas y ver televisión de medianoche, ese es tu plan? –le contesté ya un tanto resignada pero incomoda, yo estaba desnudita debajo de la frazada.

Romualdo se sentó en la cama frente a mí, cruzó sus piernas como quien medita y mirándome me dijo: -Vas a querer el vino ó no?  Si nos quedamos calladitos no pasa nada…si va?

-Está bien…una copa, pero sólo una! –le dije con la poca autoridad que me quedaba-

-Bien! Esa es mi Bonny…además tenemos que ponernos al día con todo…no te parece?

-Mmmm…no se si quiero…bueno, pero haz silencio, no nos vamos a buscar problemas

No se bien cómo sucedió, pero en cuestión de una media hora ya nos habíamos bebido el resto de la botella y estábamos más parlanchines que nunca, Romualdo hizo una excursión a la cocina en puntillas y tratando de no despertar a Dariela y poder rescatar la botella que nos quedaba en la nevera, esos minutos se hicieron eternos.  Yo le esperaba en la cama sin poder aguantar la risa, no sé si estaba borracha ya ó de verdad la conversa estaba buena, los chistes y las anécdotas estaban tan graciosas, el caso es que me quedé pensando un minuto en tantas cosas, tantos recuerdos. Aproveché rápidamente de tocarme mi rajita y me sorprendió estar mojadita,  no mucho pero para ser sólo conversar pues estaba húmeda de más.  Me abrí los labios con los dedos de mi mano y me acaricié el clítoris, sentí ese corrientazo que me dá cuando  me excito y que va desde mi culito hasta la mitad de mi espalda, muy rico pero debo comportarme.

Romualdo regresó de la misma forma en que se fue, en silencio y de puntillas, con cara de travieso y muy sonriente.  Nos servimos varias copas más y ahora si me estaba pegando en la cabeza el licor, no soy mujer de beber y una botella y media es demasiado para mi resistencia, la risa me delata y Romualdo no se queda atrás, está más payaso que nunca…

-Gracias x la velada…todo muy rico –le dije con una sonrisa-

-De nada, me encantó verte, sigue siendo tan divertida como siempre

-Oye…pensando yo acá, cómo te va con Tamara? Me imagino que todo bien, deben vivir una luna de miel todo el tiempo no?  Cuánto le llevas?  Como 20 años?

-Ah si….Tamara…si, nos va muy bien, un poco celosa y bueno, acoplándonos aún porque es una muchacha y necesita madurar y entender algunas cosas, pero se está esforzando, no te creas…no es fácil para ella y si, le llevo veinte años…casi veintiuno, la pegaste.

Tamara era alumna de Romualdo, él es profesor de música popular y por lo general tiene audiencias de todas las edades según donde le toque impartir la educación, ella formaba parte de uno de sus experimentos sociales y es una muchacha muy joven, según entiendo supo aprovechar nuestra separación para acercarse un poco más a él, yo calculo que deben tener unos dos años saliendo y recién están viviendo juntos…me da cosa con ella pero quizá y hasta les va bien, ella es carne fresca para él y Romualdo es un hombre con experiencia, debió ser pan comido.  Yo reconozco que él no es bonito ni nada de eso, pero llamó la atención de Tamara…sabrá lo que le espera?

-Ay Romualdo…debes estar viviendo un sueño –le dije con tono de mujer celosa- es que ya no coordino, estoy de veras muy mareada –

-Bueno si Bonny…pero hablemos de otras cosas, aprovechemos el tiempo

-Y en el sexo…cómo les va? –ahora si no me importa nada y le solté esa bomba- tú eres muy conservador y ella pues...debe querer muuuuuucho pene! Ja  ja  ja  -me reí con una carcajada que me salió de lo más profundo, rayando en lo impertinente-

-No quieres hablar de eso…ó si?  -me dijo muy extrañado-

-Y por qué no? No tiene raja? Vino sin una acaso? Ó tiene una como ésta? –y en un arranque de alcohol y confianza me quité la frazada de encima arrimándola hacia mis pies y dejando que Romualdo vea lo que se está perdiendo, sen un segundo abrí mis piernas y deje al descubierto mi raja afeitadita en pleno, la combinación de la luz del televisor sobre mi cuerpo desnudo en la oscuridad del cuarto me hizo sentir diva y dueña de la situación.

Romualdo se quedó inmóvil, se le borró la risa de la cara y puso esa carita que tanto extrañaba de mi gordo feo, eso me dice que domino la situación y me voy a aprovechar de eso…con mi mano derecha voy directo a mi raja y con mi dedos la abro lo más que puedo y le sonrío, sé que me veo perra, pero es que me siento perra y ese es el mensaje que estoy enviándole. 

-Qué estás haciendo..? –fue lo único que le escuché decir-

-Tú que crees..?  No te gusta acaso?  Así es la de Tamara..? –le dije con voz de mujer fatal borracha-

Seguidamente me introduje un dedo bien adentro, sentí un leve dolorcito pero no me importó…le sigo sonriendo sin obtener una sola palabra de su parte para luego meter otro dedo y desaparecerlo entre mis labios rosaditos, estoy tan húmeda que me cabría la mano entera, la verdad es que ya ni sé lo que hago pero masturbarme delante de mi ex es una situación que ni en mil años la hubiese imaginado y me la voy a disfrutar.   Abro mis pernas a más no poder, quiero que me vea bien, en detalle, debo ser un hermoso espectáculo, me estoy metiendo y sacando dos dedos completos de mi vagina delante de él…pero no es para él y ojalá así lo entienda, es para mí y por mí, soy yo la que me estoy disfrutando pajearme allí y amo ser la atracción principal de la noche, ni la película más oscarizada que pasen justo ahora en la tv podrá competir conmigo.

Creo que ya es hora de que Romualdo participe y deje de fingir que es una momia, con mi mano empapada en rico flujo tomo la suya y la llevo directo a mis labiecitos, su gordo dedo lo uso como vibrador, como pepino, como lo que sea…sus dedos son tan cortos pero a la vez son tan gruesos que se convierten en la herramienta perfecta para mi tarea, masturbarme manipulando su dedo es delicioso ahora, me recorro cada rincón de mis labios, subo y bajo, voy de derecha a izquierda, describo círculos y todo es placer para mí, con fuerza le tomó su dedo medio y lo hundo dentro de mí una y otra vez, ahora lo utilizo para darme duro, muy duro y adentro…como quisiera que esos dedos fueran más largos, tan largos que viajaran dentro de mí, que pudieran llegar hasta el fondo y darme todo el placer posible que pueda sentir una puta divorciada, una perra separada que lo único que intenta es sobrevivir en un mundo injusto plagado de penes, una mundo que obedece a al morbo, que sucumbe y se estremece ante las cogidas de todos contra todos…así estoy de borracha, así de perra, de sucia.

Saco abruptamente el dedo de Romualdo y me lo llevo a la boca, es el chupón que siempre he anhelado y del sabor perfecto, sabe a mí, a mi raja, a mi flujo, a la vagina que me acompaña siempre y que morirá conmigo, su cara de asombro sólo me excita más y aumenta mi lujuria, es un punto sin retorno, soy carne, soy sexo, soy jugo interno, soy labios…

-Ven, pásame la botella…dame –le ordené con firmeza –

Ya con la botella en mi mano, bebo un sorbo de vino mirando a los ojos a mi víctima, no me importa que se me haya escapado un poco, ha caído sobre mi pecho, ojalá y me macere para cuando sea ensartada por su muy gruesa verga, hoy quiero saber a vino por fuera y a leche por dentro. Queda un poco de vino aún, lo dejaré para el final, nuestras miradas están clavadas una en la otra, yo voy bajando la botella lentamente hasta colocarla cuidadosamente en la puerta de mi raja, mis labios abrazan el pico de la botella y estoy lista para recibir el castigo de vidrio, la larga forma que me perforará y abrirá el camino para la verga de Romualdo.

Con mi mano firme sobre la botella, tomo también su mano contra la mía y los dos empujaremos el objeto dentro de mí, es mi invitación más honesta, a que me perfore y sea mi cómplice, a que sienta un poco del placer que sólo aguarda por mí y así empujamos juntos, el placer no lo puedo describir pero se acerca mucho a la sensación del pepino, a la firmeza de los dedos de Alexa y me lleva muy lejos…será el alcohol burbujeando en mi estómago?  Serán las ganas de ser una perrita por una noche? 

Llevo rato observando cómo su verga está bien tiesa debajo de su ropa interior, el bulto es imposible de esconder, su juguito traspasa la tela y puedo ver la mancha que causa, acerco mi pie izquierdo hacia sus bolas para prodigarle un severo y torpe masaje, sé que le molesta por las muecas de su cara pero no me importa, jugar con sus bolas es un descanso divertido mientras entre los dos metemos y sacamos la botella de mi raja, ya no hay lugar para más placer pero con el mismo pie que masajeo sus bolas comienzo a acariciar su palo tieso, esa corta verga que me mancilló por doce largos años en la misma posición, de la misma forma, los mismos días, casi a la misma hora y en la misma cama…me doy el gusto de pajearlo con mi pie, que ricura hacer una paja mientras me pajeo yo misma, estamos envueltos en un maremágnum de emociones intensas y a punto de estallar, y si hay que estallar vamos a hacerlo de una vez!

Saco la botella de mí y de inmediato la extraño, pero lo hago con toda la intención de meterme la carne gruesa y dura de Romualdo, mis piernas no se cerraron más y me acuesto boca arriba para recibirlo, me doy el gusto de bajarle los interiores, tarea que resulta muy difícil porque su palo tieso enreda el asunto y por toda la torpeza del momento, y allí está, lo veo en la oscuridad y está tan parado que podría reventarse si no me lo meto urgente…algo llama poderosamente mi atención, y es un pequeño tatuaje, algo con letras cursivas, parece una firma…que será?

Mientras acerco su cuerpo me fijo mejor en el tatuaje, ya casi puedo leer lo que dice y cuando por fin logró leerlo, no lo puedo creer, no puede estar pasando! se tatuó el nombre de…Tamara? De verdad Romualdo se puso en manos de un tatuador para que le grabaran el nombre de esa niña?  Romualdo que es un tipo super conservador se bajó los pantalones en una tienda de tatuajes?

-Espera…espera…un momento…tienes un tatuaje? –le pregunté lo más seria que pude

-Si, pero no importa…después lo hablamos, vente…si? Anda…

-Tu sabes cuántas veces te pedí que nos tatuáramos y siempre Romualdo...siempre me dijsite que no?  Sabes que te rogué y te rogué y me decias que eso no era de mujeres decentes?  Y hora tú vienes y te haces esa vaina?  Ella también se hizo uno?

-No me vengas con eso ahora!  Por qué no aprovechas el tiempo?

-Que voy a aprovechar? Tu crees que no hay quien quiera cogerme?  Cómo crees que me siento mirando un tatuaje con el nombre de tu mujer mientras tenemos intimidad?  Crees que estoy bien con eso?  No!  No estoy bien!  No estoy bien un coño con eso!

-Estas celosa? Tú la ama de casa perfecta...estás celosa?

-Mira imbécil…no son celos!  No quiero ver el nombre de Tamara en mi cama!  Es tan difícil de entender?  Y vaya que te chillé como catorce años para que te tatuaras mi nombre!  Sabes qué?  Vete de mi cama y de mi casa y te vas ahora!

La escena era terrible, en la cama, la botella, las copas, yo desnuda y él sin nada abajo que lo cubriera, ya no iba a haber sexo, no iba a haber nada, necesito terminar con esto, necesito un hombre que sea para mí, necesito empezar otra vez de cero y necesito que amanezca.

-Vete –le dije mientras me vestía apresurada con una vieja pijama- vete ya, luego conversamos, estoy mareada y quiero dormir, aprovecha que Dariela no se despertó

-Casi la despiertas tú –me dijo en tono jocoso mientras se vestía- Viste que lo echaste todo a perder…otra vez?

-Buenas noches Romualdo –fue mi sentencia- Ya escuche esa frase esta semana, gracias por hacerme sentir como una mierda!

Y así terminó mi noche y mi experimento de mujer fatal dominante y dueña del momento.

Y repito, no lo estaba haciendo por él, lo hice por mí, para mí.

Mañana será otro día.  Ahí voy otra vez.

CONTINUARÁ…si tu quieres.

CAPITULO 12 / UN VIERNES CON MI EX (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 12 / UN VIERNES CON MI EX  (By Sheykong)

En los días siguientes Rami perdió el empleo y parece que la hombría también, no se supo más de él, dicen que se fué de la ciudad, dicen que comenzó a sufrir disfunción eréctil…y dicen que ahora le gustan las vergas negras. La verdad es que la gente habla mucho…

 Y en otro orden de ideas, la flaca volvió a sonreir…no te metas con la flaca.

Ya de vuelta pude ver a Eric y sus nalgas perfectas y maravillosas encerradas en ese jean, fue muy lindo verlo de nuevo colaborar con la llegada de los viajeros, tan amable y tan dispuesto, apenas me vió se acercó corriendo, dejó lo que estaba haciendo y me dio un rico, efusivo y apretado abrazo, como sólo un muchacho con toda esa fuerza y vigor es capaz de dar.  Su abrazo fue tan rico que pude sentir su pecho, su aliento de cerca y me rozó la cara con su barbilla…que rico sentir sus pequeños cañones raspando mi cara como una suave lija, como un rico roce sexi lleno de dulzura, como invitándome a descubrir que más hay detrás de esos jeans ajustados y esa sonrisa fascinante, no me lo imagino raspándome abajo…o si? Raspándome la espalda con su barbilla?  Bajando hasta mis nalgas para descubrir mi culito virgen pero dispuesto a ser explorado por Eric?  Bueno, voy a dejar esa fantasía para la ducha, allí Eric es todo mío y no podrá escapar a mi imaginación.

Eric! Que bueno verte!  Me encanta verte aca! –le dije excesivamente alegre y no me importa si me ví muy puta ó regalada, no es mentira que me alegra verlo, se aceleró mi pulso apenas lo ví desde el transporte, quizá hasta me mojé sin querer…ó sí quiero?  Luego me reviso pero sí llegué a sentir palpitaciones en mi vagina.

 -Que bueno verla Sra Bonny! –me dijo Eric también excesivamente alegre-  Cómo estuvo el paseo? Cómo la pasó?  Me imagino que disfrutó bastante…esos paseos son excelentes!

-Si, la pase muy bien..no te imaginas cuanto! –le respondí con mucha picardía…demasiado diría yo, y a ver cuándo dejas de decirme señora!

-Bueno, tenemos que vernos para que me ponga al día Sra Bonny! Con gusto! 

-Si, claro Eric, cuando quieras…pasa por la casa, pero avisas antes para esperarte –pensé dentro de mí: Te espero en la cama? En la ducha? O quieres que te consienta en el mueble de la sala con una buena mamada? Con todo lo que viví en el campamento con Richard y Alexa vengo más cachonda que nunca, vengo llena de ganas, llena de intenciones y Eric es una presa ideal…me encanta!

Rápidamente volví en sí y ya Eric se había alejado dedicado a sus funciones, se veía muy ocupado, yo por lo pronto, voy a pasar buscando a mi hija y la llevaré a comer, se lo merece, tenemos ya una semana sin vernos y nos toca ya volver a casa a llevar una vida normal…otra vez.

Nos ubicamos en una pequeña feria de comida, a Dariela le encanta comer sushi, está en la edad de explorar alternativas y la comida es una de ellas, aunque en casa me cuesta muchísimo lograr que se coma el arroz que con tanto cariño le preparo, pero acá unos japoneses de mentirita le sirven esos rolls y ella felizmente emocionada los devora, su carita de alegría me llena y me da fuerzas, como mujer adulta para mi es satisfactorio que hayamos salido adelante y comprobar que vamos por buen camino como amigas y es muy gratificante, nada fácil esto de vivir solas sin su papá después de 12 años pero tampoco es imposible, muchas cosas cambian pero yo diría que la relación familiar pasa a otro nivel, ni mejor ni peor, sólo con otras formas y Dariela parece adaptarse, yo vivo llena de nervios preguntándome si lo estoy haciendo bien, hay momentos en que ella me salta con preguntas un tanto complicadas, yo trago grueso y coloco todo mi esfuerzo para mostrarle un mundo a su medida, si por mi fuera le evitaría todo sufrimiento, toda duda…pero no puedo. 

-Mami…recuerdas que veníamos acá con papá?  La pasábamos buenísimo! Si recuerdas? 

-Si, miamor, claro que recuerdo –le conteste sabiendo por donde venía su comentario

-Mami, por qué odias a Papá?

-No lo odio Dariela, ya lo hemos hablado antes…

-Pero no lo quieres tampoco…

-Lo quiero mucho…por qué dices eso?

-Porque teníamos nuestra casa, la familia y tú lo echaste a perder, todo estaba bien y hora el anda por ahí…imagínate, podría estar acá con nosotras ahora

-Mi amor…te repito, no podíamos seguir compartiendo el mismo espacio, pero nos seguimos queriendo, no como antes porque ahora somos sólo amigos…pero claro que nos queremos, yo no eché a perder nada, sólo decidimos no seguir juntos y yo dí el primer paso…y no es tan malo! Fíjate que nos vemos cada vez que se puede y la relación realmente ha mejorado…

-Pero sí sabes que lo echaste a perder...verdad? –me dijo sentenciándome con su mirada

-No fue así…pero lo vas a ir entendiendo

-Sabes lo raro que suena eso mami?

-Si, miamor…sé lo raro que suena, todo va a salir bien...lo verás

Mami…y no piensas volver con él? No se…probar un tiempo…y se vuelven a enamorar, qué dices?

No sé…no lo he pensado, pero lo voy a pensar si? –le dije sonriendo y tocándole la nariz de un pellizco suave, como cuando estaba pequeña y quería convencerla de cualquier cosa,  la verdad es que a veces pienso volver con Romualdo, pero para qué?  Ya inicié mi nueva vida, voy descubriéndome y él tiene nueva pareja, una muchacha muy joven y linda…para qué voy complicar las cosas? La nostalgia no es excusa y la soledad hay que saber llevarla y transformarla en espacios para disfrutar, seguir adelante es la única opción…quizá debamos vernos más seguido…eso si puede ser, podría ser muy sano para Dariela. –pensé en mis adentros con toda seriedad y soltando un suspiro al aire 

-Yo sé para quién es eses suspiro!  -me dijo Dariela en tono cantado y jugando como siempre lo hace

-Tontita…no sabes nada! Ja  ja   ja –fue la mejor manera de cortar el momento incómodo, la risa ayuda mucho más de lo que creemos, así que a terminar nuestro sushi y a la casa, estoy molida y necesito urgente una ducha caliente.

Ya en casa me apresto a tomar mi ducha, encerrada en mi cuarto puedo estar a mis anchas y una cosa que me encanta es desnudarme y hacer cosas comunes, cotidianas, como arreglar mi ropa en el closet, hacerme las uñas, sacarme las cejas y hasta leer o ver un rato televisión sin quedarme en canal alguno.  Quedarme recostada en la cama completamente desnuda me resulta de lo más placentero, abrazar mi almohada o colocar otra entre mis piernas es tan agradable!  Siempre he sido calientita y andar desnuda en casa me ha fascinado, pero a mi esposo no le iba mucho la idea, me decía que lo provocaba sin necesidad, que hacer eso no hacía falta y que hasta me podían ver los vecinos ó Dariela…en una ocasión me gritó que el no tenía por qué escuchar el sonido cuando orino ya que por cierto yo soy de esas chicas que orinan con la puerta abierta, para mí es un signo de confianza y al sentirme libre, lo hago…no le veo el problema.

Tomar esta ducha marca para mí el fin de mis aventuras del fin de semana, el agua calientita corriendo por todo mi cuerpo, aplicarme mi baño de espuma, usar mi esponja favorita, masajearme dónde y cómo me gusta, dirigir el chorro de agua directo a mi rajita y tocarme es super relajante y el preludio perfecto antes de dormir.

Lo que nunca dejo de hacer es acariciar mi culito, siempre lo digo: es muy excitante, con la espuma en mis dedos tocármelo seguido haciendo círculos es súper rico y siempre me introduzco la punta del dedo y sólo lo dejo allí un momento, los saco y lo vuelvo a meter.  Mí culito es toda una curiosidad para mí y deseo entregárselo a alguien que se lo merezca, en mi caso es el premio mayor y no es para cualquiera, el día que lo haga será especial y quiero que me traten con cuidado, con delicadeza y por supuesto, con firmeza.  El área de mi culito llega a ser tan intensa que he tenido orgasmos mientras estoy sentada en la poceta, la primera vez me costó asimilarlo y hasta me asustó un poco, yo no estaba necesariamente pensando en sexo, pero si estaba pujando y haciendo movimientos con mi bajo vientre cuando empiezo a sentir que algo me sucede y no lo pude parar, sentí tanto placer y estaba tan potente y excitante la sensación que dejé que sucediera.

Y allí, sin planificarlo, sentadita y tomada por sorpresa por mi propio cuerpo, sucedió…tuve un orgasmo súper delicioso y muy, pero muy fuerte, no sabía que eso podía hacerse y la verdad es que no lo he escuchado mucho de mis amigas, ni la flaca lo ha experimentado de esa forma.  Me ha llegado a suceder varias veces, no muy seguidas pero sí descubrí que ese tipo de orgasmo está asociado a mis contracciones o movimientos allí sentadita, pero sólo haciendo número dos.  Por eso estoy segura que si algún día me tratan muy bien y saben prepárame mi botoncito, será un polvo muy placentero…seguro y lo voy a disfrutar plenamente.

Las semanas siguientes han transcurrido normalmente, con mucha rutina y nada especial, salvo que pensé mucho en la conversación con Dariela y me propuse seriamente acercarme un poco más a su papá en forma amistosa, por ella y por su salud emocional, hoy es viernes y le invité a cenar aca en casa, ver alguna película con la niña y si gusta se puede quedar en la sala o en el cuarto de Dariela, como guste.

La velada transcurrió muy a gusto para todos, se apareció muy puntual, bien vestido como siempre y lo veo hasta más delgado y cuchi, me obsequió un Merlot de La Huerta que tanto me gusta y una bandeja increíble de dulcitos para todos. Cenamos sabroso con muy buena conversación, muy afable, se notaba la emoción de Dariela en todas sus intervenciones, ocurrente y excesivamente alegre, creo que tomé la decisión correcta y este tiempo es una recompensa para todos, por los viejos tiempos y por lo que nos ha tocado vivir, que no ha sido fácil para ninguno. 

Con la niña ya dormida, nos quedamos conversando hasta muy tarde en la sala, entre risas y rico vino recordamos tantos momentos vividos, fue muy tierno que él recordara cosas que sucedieron que ni yo recordaba, y así me pareció que estábamos en un momento particular, como si hiciéramos el recuento de todo lo sucedido pero con intención sólo de disfrutar y pasar un momento agradable, nada más.  Mientras Romualdo conversaba, pude detallar su cara y sus labios, me seguía pareciendo lindo y por algunos instantes lo extrañé, él logra ser muy interesante cuando se lo propone y allí estaba, en la sala de mi casa a sus anchas, haciéndome reír como nunca y llenándome de nostalgia.

Era ya muy tarde y le invité a quedarse, cosa que con gusto aceptó.  Le preparé el mueble de la sala donde quedaría muy cómodo con el tv al frente y la nevera cerca: el sueño de todo hombre.  Yo me despedí de lejitos y me encerré en mi cuarto, después de acicalarme me senté en el borde de la cama a pensar en el buen momento que recién habíamos disfrutado y me otorgué cien puntos por ser una buena madre, una excelente anfitriona y ahora una buena amiga de mi ex…qué más puedo pedirle a un viernes en la noche?  Creo que nada más… 

Me costaba conciliar el sueño y me dediqué a pasar canales en la tv sin parar, creo que el vino se me subió a la cabeza y me provocaba un poco más, pero ir a la cocina no estaba en mis planes, allí metida en mi camita, desnudita y calientita estaba más cómoda que nunca, y así seguiría si no fuera por la sorpresa que me llevé al instante: Se abrió la puerta de mi cuarto y entró Romualdo en ropa interior, con lo que quedó de la botella de vino y dos copas! 

-Sorpresa Bonny!  Te provoca un vinito? –Me dijo susurrando y con una gran sonrisa dibujada en su cara-

-Ay no…ahí vamos otra vez –pensé de inmediato cubriéndome con la frazada-


CONTINUARÁ… si tu quieres


CAPITULO 11 / FELIZ AÑO NUEVO (By Sheykong)


SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las aventuras y desventuras de una joven ama de casa que se libera y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo.

CAPITULO 11 / FELIZ AÑO NUEVO (By Sheykong)

La flaca caminó calle abajo, llena de temor no tanto por las hienas policíacas sino por la incertidumbre que le causaba no regresar a su empleo en navidad, no podía compartir nada más con un hombre que le trató como puta, que la entregó y no fue capaz de morir con ella ó tan siquiera defenderla.  Volvió en sí de sus pensamientos cuando la patrulla le pasó al lado a gran velocidad bajando por la poco alumbrada calle.  La misma calle que nunca olvidará, pero que fue testigo de un muy mal momento. 

Alguien barrerá en la mañana los pedazos del corazón.  Sólo la calle sabe.

Era el último viernes laboral del año y la flaca estuvo muy distante en esas navidades, como si se hubiese alejado de su forma de ser habitual, la recuerdo tranquila y celebrando con mucha mesura, nada habitual en ella.  A ratos callada, a ratos perdida, sabía que algo había pasado, que algo le había afectado y sólo fue hasta la última noche del año que conversamos y supe con gran detalle lo que había pasado con Rami.  La escuché con paciencia a pesar de los detalles escandalosos y el impulso de regañarla, sólo pude recomendarle calma y que se alejara de aquel sitio, ambas coincidimos en que allí ya no tenía nada que buscar.

Para la segunda semana del mes de enero debía reintegrarse, fueron casi cuatro semanas sin saber de Rami, ni una llamada, ni un mensaje, estaba completamente desaparecido y fue especialmente duro para la flaca saber que andaba por ahí, los amigos comunes lo sabían, todos sabían que estaba haciendo su vida normal.  Durante este corto tiempo que para ella fue eterno, no sólo cargó sola con el peso de su pena y la vergüenza de esa noche, sino que casualmente se encontró al inspector y a sus hombres un par de veces, aunque ella trató de evadirlo no pudo y llegaron a conversar brevemente, volver a verlo era muy duro para ella, le producía dolor de estómago y su gruesa voz era un amargo recuerdo que no quería pero tenía que soportar.

La última ocasión que se topó al inspector, éste se puso a la orden entregándole su tarjeta de presentación, la cual ella guardó sin ningún aprecio. 

En un par de ocasiones  tocamos el tema de su retorno a la oficina, no había respuesta, no había nada…sólo una mirada perdida y esa expresión muy de ella, que le pertenece y que ha sido suya desde siempre, es como cuando dejas que los días pasen y esperas un momento, ese momento que sabes que va a llegar sólo que no sabes cuándo, es una espera tensa pero es una espera al fin y todas las esperas por muy largas que sean, terminan algún día.

Ese lunes la flaca se levantó y lo hizo con pocas ganas, le pesaba el momento pero se vistió muy linda, perfectamente maquillada y lista para la ocasión, estrenaba una falda blanca larga de esas que lucen pequeños y discretos encajes, perfumada y con su chocho perfectamente depilado estaba lista para el primer día, aunque fuese a renunciar, debía verse muy bien, que nadie sospechara siquiera la mezcla de dolor y rabia que llevaba por dentro.

Como todo primer día la algarabía y las historias se mezclaban, cada quien tenía mucho que contar excepto la flaca, una vez que otra logró sonreir, estaba esperando el momento de encontrarse con sus supervisor.  Rami llegó a mitad de mañana, aunque no fue directo a saludarla sus funciones dentro de la empresa lo obligaron a cruzarse con ella, y así fue. 

-Cómo estás? Feliz año nuevo…estabas perdida… -le saludó Rami con toda la naturalidad del mundo, con una sonrisa de oreja a oreja y más amabilidad que de costumbre.

-Bien Rami…bien, descansé y todo estuvo tranquilo…gracias

-Son las diez y treinta…te espero en el depósito?  Que dices? –le pregunto extendiéndole la mano

La flaca tragó grueso, miró a su alrededor y todo era normal para todos, suspiró como ganando fuerzas, como quien acepta una situación aunque no esté de acuerdo, la verdad es que finalmente nadie sabe lo que pasa entre un hombre y una mujer, así que mirando a Rami a los ojos extendiéndole su mano le dijo: -Si…avísame, voy a estar pendiente

Y la hora llegó con el mensaje de texto que tanto temía, -“Aca estoy” –decía el mensaje de Rami y la flaca sabía lo que eso significaba, se dirigió al depósito contando cada paso, había sesenta y cuatro pasos exactos entre su escritorio y la puerta del sitio donde le esperaba su adorado tormento. Adentro Rami esperaba impaciente pero muy seguro de volver a coger como antes, mientras ella llegaba él se acariciaba su miembro por encima del pantalón, le acariciaba la cabeza para que la flaca lo encontrara casi listo, grande e hinchado, aprovechó un vidrio reluciente para acomodar su cabello y dar unos toques a su camisa.

Antes de entrar al depósito la flaca se detuvo unos segundos, sintió ganas de llorar pero no se lo permitió, miró hacia arriba como quien busca una respuesta y suspiró una vez más hasta que tocó la puerta y entró, lento como un felino.  –Ah hola…que bien que estas aquí…mira…lo que pasó en diciembre…pues, yo me tuve que ir y como tu estabas allí con ellos, pues me dije…la cosa no es conmigo, seguro la llevan a su casa, no se…tantas cosas…pero bueno, todo salió bien verdad?  Ah y no te llamé después…tu sabes…las navidades, uno anda ocupado y eso, igual nos íbamos a ver aca, no?  Osea que todo bien entre nosotros, si? –Habló Rami sin parar como quien se justifica nerviosamente.

-Ah ok, está bien –fue todo lo que dijo ella

-Ven aca pues  -le dijo Rami recostándose de una pared de cajas perfectamente almacenadas

-Pero hagamos algo…si?  Hoy vengo muy intensa –soltó la flaca con una sonrisa sexi

-Eso!  A eso es a lo que yo me refiero! Dejamos lo malo atrás…año nuevo, vida nueva!

La flaca se acercó a él y comenzó el ritual un poco diferente, esta vez comenzó a quitarle los pantalones, para lograrlo se arrodilló delante de él quedando justo al frente de su bulto, Rami sintió la satisfacción que te da la confianza y la miró sonriendo desde arriba. –Bien…haz lo que tu quieras…llegaste juguetona, me gusta eso! Bien!

La flaca sólo sonreía, no dijo una palabra mientras le retiraba los pantalones con toda la delicadeza del mundo, los dobló con perfecto cuidado y los colocó a un lado. Para ese momento Rami ya estaba duro, muy duro y la flaca lo sabía.  Rami acariciaba el cabello de la flaca, ella llevaba un par de colitas que se hizo muy temprano, le daban un carácter infantil, como de niña, que tanto enloquecía a Rami. 

La flaca no tardó en comenzar a bajarle la ropa interior, sin duda y rápidamente se la quitó y al igual que con los pantalones, dobló los interiores y los colocó juntos uno sobre otro.  La larga verga de Rami saltó de un brinco casi golpeándole la cara, se veía más tiesa que nunca y la vista no podía mejorar, ella lanzó una rápida mirada y allí estaba él, con camisa y corbata, sin pantalones ni interiores, con la verga parada, las bolas colgando, con los zapatos de vestir y las medias puestas, más pintoresco imposible.

Rami estaba acostumbrado a los juegos previos de la flaca, así que no le extrañó cuando ella se incorporó tomando el pantalón y el interior con sus manos, caminó unos pasos hacia la puerta mientras sonreía pícaramente hacia él y por unos segundos, tan sólo por unos segundos Rami tuvo la lectura correcta de las intenciones de la flaca pero no tuvo tiempo de reaccionar: Ella le tiró un beso a lo lejos, le picó un ojo y salió rápidamente del depósito dejándolo atrás, no sólo a él…dejando todo atrás. Por fin.

Aún podía escuchar los gritos de Rami que se iban apagando con la distancia, ella sólo tenía un par de minutos para salir de allí, caminando lo más rápido que pudo y cargando la ropa en sus manos, entró a su oficina, recogió su bolso y salió hacia el pasillo velozmente para encontrarse con una gran sorpresa: La reunión de recibimiento y buenos deseos del nuevo año!  Se quedó paralizada por completo! Todos mirándola!  Pero al instante todos volvieron a lo suyo…como si nada!

La flaca se coló rápidamente en medio de todos los empleados que estaban alli reunidos y con la algarabía ni cuenta se dieron de su apuro, logró salir del edificio muy urgida lanzando la ropa de Rami un cesto de basura que se encontró en el camino.

Al llegar a la calle, en medio de la acera y para sorpresa de los que iban pasando, levantó su brazos al cielo en señal de victoria y gritó su más fuerte Yes!  Y así mismo se fue bajando por la calle, dejando atrás a un patán y un mal trabajo, no se perdía nada en realidad…nada.

Esa misma semana la flaca renunció por llamada, con una buen excusa que argumentó resolvió esa incomodidad que traía por dentro, se sintió liberada y le volvió la sonrisa al cuerpo, su rostro recobró esa alegría que no estaba y sus ojos regresaron al brillo acostumbrado de esos ojazos negros, los mismos ojazos que deberán tener más cuidado en su próxima elección.

En los días siguientes la flaca recibió cuarenta y siete llamadas perdidas de Rami, ella no atendió ninguna de ellas. También se enteró que ese día él pasó un buen rato en el depósito y aunque llamó por el interno y por su móvil pidiendo auxilio, nadie escuchó su llamado y los que sí lo hicieron no pudieron atender debido al discurso del Gerente General en ese momento justo. Cuentan que Rami salió corriendo sigiloso, tratando llegar al sótano para huir en su auto, pero al cruzar el pasillo y pasar la puerta contigua, se encontró con la reunión en pleno.  Apareció justo por la puerta que daba hacia el gerente, quien se quedó paralizado junto al asombro de todos!  Rami estaba completamente desnudo de la cintura para abajo y tapándose su pene con una hoja de papel!  La escena era la más ridícula que se recuerda en esa empresa.

También llegó a oídos de la flaca que el viernes siguiente Rami se fue con otra chica de la oficina en plan de coger, era de noche y resolvió estacionarse en una calle contigua a la del evento en navidad, mientras estaba montado encima de la chica en el asiento trasero del auto, algo más le resultó familiar: Volvieron las luces de las linternas, las caras de los hombres de franela blanca tocando el vidrio y el inspector dentro de la patrulla.  Todo resultó igual sólo que esta vez lo reconocieron los agentes, quienes le informaron al inspector la reincidencia de Rami.

Cuentan por ahí que el inspector solicitó la presencia de Rami dentro de la patrulla y eso no es todo, esta vez tenía un apetito distinto: -muchacho…sabes qué hacemos con los reincidentes?  No te imaginas?  No me mires a la cara, saca mi verga y me vas a pajear…y no te lo voy a decir dos veces...sabes?

Se dice que Rami tuvo que tomar entre sus manos la enorme negra verga del inspector quien ese día tardó más de lo acostumbrado, lo que hizo inolvidable el momento para ambos, sólo en ese momento Rami comprendió lo que vivió la flaca dentro de la patrulla.

-Bien…tus manos son suaves, como de marica…no te quejes muchacho…te cuento algo?  Sólo una vez perdoné a alguien acá y espero que esté bien…la he visto por ahí…pero no te distraigas coño, tu sigue pajeándome…no te lo voy a decir dos veces...sabes?

En los días siguientes Rami perdió el empleo y parece que la hombría también, no se supo más de él, dicen que se fué de la ciudad, dicen que comenzó a sufrir disfunción eréctil…y dicen que ahora le gustan las vergas negras. La verdad es que la gente habla mucho…

Y en otro orden de ideas, la flaca volvió a sonreir…no te metas con la flaca.

CONTINUARÁ…si tu quieres.