INSOMNIA BOOKS
miércoles, 5 de agosto de 2020
DICCIONARIO ANDALUZ
lunes, 3 de agosto de 2020
CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)
SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 28 / UN REGALO…ES UN REGALO (By Sheykong)
Olga
desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una
sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con
quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le
deparó la vida en esta familia, que no es la suya.
A mí me queda seguir adelante con esta historia
al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y
debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy
lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo
espero que él piense igual que yo.
Terminando
yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:
“Hoy
vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos
minutos, quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”
Yo
digo que sí. Claro que si.
En
menos de diez minutos recibo una llamada de la recepción para informarme que el
chofer del Sr Andreoni me espera en el sótano de la torre. Aprovecho los pocos
minutos de los que dispongo para dejar indicaciones a Keisy y a Beni , les
informo que no creo que regrese en la tarde y que conversamos luego.
-¿En
qué andas tú Bonny? –Me pregunta Keisy en voz baja, casi susurro-
-Tranquila,
un día te lo cuento, prometido –Le respondo con una gran sonrisa y salgo a toda
velocidad-
Ya
en el sótano me esperaba Harry, muy cordial y callado como siempre. Salimos en el auto pero ignoro el destino, no
me atrevo a preguntar y no sé si deba enviar un mensaje a Mauricio. Todo esto
me tiene muy intrigada, si vamos a pasar la noche en la hacienda y cómo será
todo, la expectativa me está matando.
Después
de varios minutos atravesando la ciudad, Harry se detiene en un lujoso hotel y
me indica que adentro me va a recibir Adrianna y que él me va a esperar hasta
que este “lista”. Yo aún sin entender me
dirijo al hermoso lobby del sitio donde justamente me espera dicha persona, se
presenta y me pide que por favor le siga. Le obedezco a la simpática chica a
través del lindo sitio, luego de sortear un largo pasillo y unas escaleras en
forma de caracol, se abre ante nosotros una amplia zona comercial, con varias
tiendas y locales muy acordes. Adrianna
me conduce hasta la entrada de un Spa y me dice con una voz como salida de un
comercial:
-Cortesía
del Señor Andreoni, feliz estancia y que le sea placentera la experiencia, con
permiso. –Le escucho a Adrianna en el tono más servicial y agradable que he
escuchado-
Me
sorprende muchísimo la situación, no estaba yo preparada para pasar una tarde
en un Spa, ni lo había imaginado aunque me encanta la idea, con una sonrisa y
aceptando el obsequio de Mauricio, procedo a registrarme con la recepcionista,
una chica tan agradable y educada como Adrianna, una vez confirmado el registro
me invitan a pasar a unos cubículos hermosos donde me indican que debo
desvestirme y colocarme una de sus hermosas batas. Mi sorpresa es mayúscula al darme cuenta que
mi bata tiene bordado mi nombre en color lila, mi favorito. Cuesta creer el
nivel de detalles y de atención que me prodigan acá, sólo alguien tan particular
como Mauricio sería capaz de algo asi. Le acabo de enviar un mensaje: “Gracias,
todo está hermoso”.
A
lo cual él me responde de inmediato: “Disfrútalo, ojalá estuviera contigo. Te
espero”
Aún
sorprendida por la linda sorpresa, me desvisto con mucha calma observando los
delicados detalles del lugar, el olor a madera me seduce, el piso de parquet
rústico me encanta al contacto con mis pies descalzos, el toque asiático del
bambú , las pequeñas cascadas de agua que complementan la decoración y aportan
ese sonido tan relajante ¡El olor a sándalo es tan suave que apenas se percibe
pero que agradable resulta! Y la
iluminación tenue resulta muy relajante, cuesta creer que afuera hay una urbe
industrial pujante que no se detiene en su desenfreno, tráfico y locura
citadina, esto es un oasis que ignoraba que existía, que hermoso todo, muy
hermoso.
En
unos minutos regresa la chica a buscarme, me pide que me coloque unas suaves
babuchas en mis pies que combinan perfectamente con la hermosa bata, así lo
hago y la sigo a través de un laberíntico pasillo donde la música suave e
instrumental completa el ambiente. Casi
al final del recorrido doblamos a la derecha para adentrarnos en una sala
blanca, iluminada y con una serie de tinas y calderas hermosas y ordenadamente
dispuestas, puedo ver que estamos prácticamente solas salvo una joven que
disfruta de una lectura en una de las tinas humeantes.
El
vapor le otorga aún más misterio al ambiente y me invita a relajarme con una
deliciosa inmersión en sales del Himalaya, la chica con una total delicadeza me
despoja de la bata, quedando yo completamente desnuda y a merced de todos sus
cuidados. Con una voz muy suave me
invita a entrar en la humeante tina cubierta de flores, le obedezco
absolutamente hipnotizada y me sumerjo por completo. La sensación del agua tibia en mi piel es
algo muy difícil de superar y el efecto relajante es inmediato, no me imagino
cómo me sentiré luego pero ya puedo asegurar que todo los cuidados que recibiré
acá me llevarán a vivir una enriquecedora experiencia, Mauricio si sabe cómo
sorprenderme, deseo estar muy linda tanto por fuera como por dentro sólo para
él, esta noche puede ser la noche.
Después
de una media hora quizá de disfrute dentro de la tina, la chica regresa para terminar
mi baño aplicándome ricos masajes con una gran esponja de textura rugosa pero
que al contacto con la piel sientes que realmente te está dejando pulcra,
limpia y lista para ser amada. La mano
de la chica y su esponja recorren mis piernas, las cuales debo levantar para
poder ayudar en su labor, mis brazos también reciben sus atenciones y todo
resulta perfecto para mí. Eventualmente observo el rostro de la chica y
es muy linda, sin maquillaje y con una piel muy sana y tersa, al cruzarse
nuestras miradas me sonríe tímidamente mientras continúa con su rica
labor. No sé cuánto tiempo más pasé
sumergida pero tengo la sensación que podría acostumbrarme a esto y toda la
piel de mi cuerpo esta agradecida, muy agradecida.
Con
su tenue voz la chica me indica que vamos a pasar a uno de los cubículos
privados, con muchísimo gusto me incorporo para que me pueda colocar de nuevo
la suave bata, me toma de la mano para ayudarme a salir de la tina y me cierra
la bata lentamente, sin prisa, como si el tiempo acá les perteneciera y
decidieran obsequiártelo sin reparos. Vuelve
a tomarme de la mano y me conduce a uno de los cubículos del fondo, un sitio
que me impresiona por su decoración nuevamente minimalista, en el centro hay
una cama alta y alrededor hay un par de repisas con productos, por supuesto no
podía faltar la cascada de agua y los detalles de bambú. Me llama la atención
un mueble rodante con una especie de pequeña tina alta que incluye un dispositivo
con un manguerita tipo ducha, todo muy lindo y ordenado.
La
chica me desviste de nuevo sin prisa, me invita a subirme a la camilla
tomándome de la mano y ayudándome un poco, supongo que llegó la hora de
disfrutar los masajes y no me equivoco, comienzo a recibirlos desde el cuello
hacia abajo y creo que voy a quedarme dormida, esta chica tiene magia en esas
manos que junto a la loción que me colocó, hacen una delicia en mi cuerpo. Sus
ricos masajes bajan y van logrando relajarme por completo, puedo sentir con
claridad como algunas partes de mí como el cuello y parte de la cintura cambian
por completo a medida que la chica avanza, creo que he estado muy tensa en los
últimos años, seguro.
Me
pide que me baje un poco casi hasta llegar al borde, me cuesta un poco
especialmente porque no tengo donde apoyar mis pies para sostener mis piernas, me
sorprendo al ver que ella sustrae de la base de la camilla unos soportes para
que descanse mis piernas que al reposar allí se abren naturalmente muy
semejante a cuando visito a mi ginecólogo. Observo con calma cómo acerca la
tina alta rodante y la coloca justo al borde, desde acá arriba lo puedo ver y
me pregunto en qué consisten estos masajes pero no me atrevo a interrumpirla,
prefiero ser sorprendida.
Me
pide con mucho cariño que me baje aún más hasta quedar prácticamente mi vagina
al borde y a su completo merced, ahora si mi curiosidad es enorme. Me mira a la cara y vuelve a sonreírme para luego tomar la pequeña
manguerita con ducha y activarla justo sobre mi rajita, ¡Me está duchando mi
vagina con agua tibia! ¡Jamás me hubiese
pasado esta idea por mi mente! ¡Pero qué sensación tan agradable Coño! ¡Sentí
cómo un pequeña patadita de placer en mi abdomen!
Por
un momento pensé en interrumpirla y explicarle que no hacía falta y que yo no
pedí este servicio, ¿Pero acaso no es un regalo de Mauricio? Si él lo escogió
para mí, ¿Quién soy yo para impedirlo? ¡Bueno, pues soy justamente la que tiene
la raja ocupada con una desconocida que porta una manguera! ¡Creo que tengo un
buen motivo para detener esto!
Pero
a decir verdad, no me atrevo y no se siente tan mal, sólo es incómodo por ser
primera vez que una mujer me hace esto y el regalo de Mauricio me tomó por sorpresa,
pero confieso que la sensación del agua tibia bañando suavemente mi chocha es
algo muy difícil de superar, además de que estoy en manos de una profesional y
muy a gusto, muchísimo.
Con
una mano dirigía el tibio chorro cubriendo mi raja y con la otra me masajeaba
suavemente usando un producto muy suave que parece un shampoo, o más bien algún
tipo de loción. Se siente tan rica el agua tibia en ese punto que comienza a
excitarme, el trabajo que realiza la chica no se queda atrás con la pericia de
sus manos en mis labios y de vez en cuando rozando mi clítoris. Sólo me resta dejarme consentir, mi único
esfuerzo debe estar enfocado en permanecer recostada, cerrar mis ojos y que
sucedan estos ricos cuidados.
Después
de un rato recibiendo la dulce y excitante caricia del agua tibia, la chica
pasa a secarme con una suave toalla, lo hizo con tal tacto que me recordó los
cuidados que yo le daba a Dariela recién nacida, muy parecidos. Y por si fuera
poco ahora me aplica con un secador unas suaves bocanadas de aire apenas tibio
en mi cosita, ya no sé cómo disfrutar este momento, la fuerza del aire del
secador me tiene sumamente excitada, debo estar muy mojada porque esto no es
normal para mí, es en extremo delicioso.
La
chica me coloca una delicada loción sobre la parte externa de mi vagina y no
deja por fuera mis labios quienes también reciben sus cuidados, sus dedos
tocándome me tienen desesperada, pienso que son las manos de Mauricio y sus
gruesos dedos varoniles y mi excitación aumenta junto con mi respiración que se
acelera por demás.
-¿Qué
tipo de corte va a querer Señora? –Me consulta suavemente la chica sacándome de
mis pensamientos sexuales con Mauricio-
-¿Disculpa?
No te entendí
-El
servicio que contrató incluye un cuidado completo para su vagina, acá tiene
varios tipos de corte que podemos ofrecerle Señora –Me explica extendiendo
hacia mí un muestrario con varias fotos de cortes de vello púbico para escoger-
-Ah,
ya entiendo, bueno como verás estoy bien podada y no es mucho lo que podemos
hacer allí, hoy tengo una cita muy especial ¿Cuál me recomiendas?
-Le
puedo recomendar el depilado completo, el mohicano o el camino del placer, el
que guste de esos tres –Me responde-
-A
ver, creo que me conviene el mohicano, si, ese estará bien, muchas gracias –le
indico-
-Está
muy bien Señora, excelente elección, sólo serán unos minutos
Y
así fue, no había mucho que hacer verdaderamente con mi vello ya que trato de
mantenerme bien afeitadita y me hago mi propia versión del “mohicano” pero la
chica igual se esmeró afeitándome y preparando mi cosita para lo que yo creo
que será mi encuentro nocturno con Mauricio.
Pasados
unos minutos me muestra a través de un espejo el resultado final y es realmente
muy lindo, todo muy limpiecito y perfectamente delineado el mohicano, estoy muy
impresionada y aún sigo tan excitada como antes, como ya lo dije, estos
cuidados no son comunes para una mujer como yo.
Observándome
en el espejo puedo ver un par de gotas de ese flujo lubricante maravilloso rodando
desde mi vagina y ya casi al borde mis nalgas, le pido a la chica que por favor
me permita algo con que limpiarme, me da vergüenza con ella ya que es producto
de mi excitación.
-No
se preocupe Señora, yo me encargo –Me responde-
Y
si, se encargó. Con otra toalla pequeña absorbió las gotas que casi caían de
mis nalgas, y aprovechó para secarme un poco más en la parte baja de mis labios
e inclusive fue un poco adentro, no mucho, pero si me penetró apenas con la punta
de sus dedos para quitar mi lubricante.
-Está
listo Señora, ahora le voy a pedir que se voltee por favor y se coloque sobre
sus rodillas inclinando su torso sobre la camilla, puede usted descansar su
rostro mientras termino.
-¿Mientras
terminas qué? –Le pregunto horrorizada, ya que al colocarme en esa posición voy
a exponer completamente mi culito hacia ella-
-El
tratamiento de “Blanqueamiento de Ano” que pidió Señora –Me responde con toda
naturalidad-
-¿Blanqueamiento
de ano? Disculpa ¿Yo pedí eso? –Le pregunto aterrada-
-Sí,
Señora, está en el pedido, pero no se preocupe, no le produce dolor y ésta es
sólo la primera sesión según como lo tenga, una vez que yo lo evalúe le
programo las siguientes citas, pero al menos deben ser unas cuatro para lograr
un color de piel equiparado con el resto. –Me explica como toda una profesional
mientras retira la mesita móvil y pone a la mano otro pequeño aparato con una
luz azul-
Y
de nuevo volví a convencerme si Mauricio me encargó este servicio, no me queda
otra que disfrutarlo y esperar que suceda algo esta noche en la hacienda, es
evidente para mí que me está preparando para el amor, ninguna otra idea pasa
por mi mente, ninguna.
Con
ayuda de la chica me coloco como me indicó, en cuatro patas y dejando mi culito
descubierto y al aire para ella, yo no recuerdo que este tipo de servicios
existieran en mi época y nunca me he preocupado por el color de mi culito,
además soy de piel blanca y tengo partes rosaditas ¿Qué tan grave puede ser?
-Señora
tiene usted un ano precioso, realmente muy lindo, la felicito –Me comenta la
chica apenas examina mi culito con su lamparita de luz azul-
Antes
de saber qué responderle pienso yo que es primera vez que me dan una
felicitación por el estado en que se encuentra mi culo, ahora resulta que es
precioso y lindo. ¿Qué responde una en esta situación? ¿Un “gracias, está a la
orden” sería muy irónico? ¿Desde cuándo
los culos reciben congratulaciones?
-Ay,
gracias, eres muy amable, la verdad es que no le he puesto mucha atención –Fue
lo único que se me ocurrió responderle-
-Sí,
está muy bien Señora, su piel blanca le favorece y aunque le voy a aplicar el
tratamiento, con unas dos sesiones adicionales será suficiente para usted.
A
ver, a esta edad estoy con el culo al aire y una jovencita con una lamparita
azul me lo está examinando como si yo fuera una mascota. La posición es incómoda, la situación
también, la conversación acerca de la belleza de mi culo ni se diga y la
lamparita azul ya me tiene verde.
Para
culminar la chica me aplica una loción justo allí, eso sí fue un tanto agradable
pero no creo que me acostumbre, sus dedos como ya lo sé hacen magia y mi culo
debe estar feliz y muy contento, hoy recibió más elogios que yo en todo el mes.
Y es un culo.
Ya
culminada esta parte, la chica me pide que me recueste boca arriba, me tapa mis
partes íntimas con una par de toallas, coloca unas rocas sobre unos recipientes
y las cubre con un tipo de sahumerio que despiden una aroma muy particular,
como cuando la tierra se humedece con la lluvia de la tarde, algo así. Se retira en silencio y a los minutos entra
otra chica quien me sirve una infusión de hierbas que es una delicia para
tomarla de a sorbos discretos.
No
sé en qué momento me adormecí pero que bien que me permitieron descansar de
esta forma, la chica regresa al rato y me indica que esta completa la sesión y
lo agradecidos que están por servirme. Me
ayuda a incorporarme y a colocarme la bata, me conduce hasta el sitio dónde
están mis pertenencias y mi ropa, me cambio con toda la calma del universo y
salgo de allí muy agradecida por la experiencia tan intensa para mí.
Los
pasos hacia la salida donde me espera Harry parecen dados sobre las nubes o
sobre camas de algodón muy suave, estoy relajada al máximo, estoy siendo
consentida a distancia por un semental italiano, por un hombre precioso.
Ya
dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo
yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y
despedirse. La veo muy familiar con
Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:
-¿La
conoces Harry?
-No
mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo
eso-- -Me respondió-
-Ah
ok ¿Y qué te dijo Harry?
-Que
usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?
-Si,
así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.
-Sra
Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de
Spa. ¿Me lo recomienda?
-Qué
curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.
Y
así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y
sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.
Ahí
voy, otra vez.
CONTINUARA…
CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS (By Sheykong)
SOY UNA SEÑORA? - (Autor: Sheykong, Caracas, 2020) Narra las peripecias de una joven ama de casa que se separa después de 12 años de matrimonio y decide probar una vida sexual abierta y dispuesta a probarlo todo ó casi todo.
CAPITULO 29 / NO TE CONFORMES CON MENOS (By Sheykong)
Ya
dentro del auto agradezco a Harry por la espera, fueron más de 4 horas estimo
yo, Adrianna se acerca hasta la ventanilla del auto para agradecer la visita y
despedirse. La veo muy familiar con
Harry, como si ya se conocieran y le pregunto:
-¿La
conoces Harry?
-No
mucho Señora Bonny, sólo fui a preguntarle donde se encontraba usted, sólo
eso-- -Me respondió-
-Ah
ok ¿Y qué te dijo Harry?
-Que
usted estaba recibiendo unos masajes en un Spa ¿No fue así?
-Si,
así fue Harry y todos se enteraron, por lo que veo.
-Sra
Bonny, disculpe el atrevimiento pero siempre he querido disfrutar un día de
Spa. ¿Me lo recomienda?
-Qué
curioso eres Harry…no todo, no todo. Te sorprenderías.
Y
así iniciamos el camino de regreso para encontrarme con mi hermoso Italiano. Y
sí, estoy lista para que pase lo que tenga que pasar. Que nervios.
Al
llegar al sótano de la torre, esperamos sólo unos diez minutos y Mauricio ya
estaba con nosotros en el auto, sentí un alegría indescriptible al verle
llegar, su sonrisa, su mirada vibrante y su presencia tan masculina me infunden
el más intenso morbo que he sentido alguna vez por un hombre.
Harry
de inmediato se pone en marcha, atravesando la ciudad, una ciudad que
desconozco en detalle pero donde me siento muy a gusto así, perdida, desubicada
y sin sentido de orientación, pero no me importa, sé que estoy en buenas manos,
mi corazón me dice que lo mejor está por venir y mi palpitona me asegura que
será una noche perfecta y ella nunca, nunca se equivoca.
-Quería
darte las gracias por el regalo de hoy –Le comento a Mauricio-
-Al
contrario, gracias a ti por recibirlo, sé que lo disfrutaste –Me responde-
Quise estar allí.
-Sí,
muchísimo, es primera vez que recibo ese tipo de cuidados, fue muy particular,
pero te quería hacer una pregunta ¿Por qué justo este regalo?
-Bonny,
un hombre no puede hablar bien de sí mismo si no cuida a la mujer que le
acompaña en su camino, hoy quise que te cuidaran como si lo hiciera yo mismo,
espero que no te haya incomodado.
-¿Sabes?
Por un momento sentí que me estabas desinfectando.
-¡Ja Ja
Ja Ja Ja! ¿Desinfectándote? ¡No! ¡Ja ja
ja ja! Yo mismo tomo esos cuidados para mi cuerpo,
son un bálsamo en medio de tanto trajín y ocupaciones, me encantaría que lo
tomáramos juntos en algún momento, debe ser muy especial estar allí contigo.
-¿Lo
dices en serio? –Le pregunto con voz de gatita melosa mirando sus ojos verdes
aceituna y recostándome sobre su pecho-
-Contigo
todo va en serio Bonny, aunque me hagas reír tanto, gracias por eso –Al
terminar de decirme esto, extendió su brazo izquierdo, lo pasó por encima de mí
y lo posó sombre mi hombro, abrazándome y dándome un tierno beso en la frente-
Y
se hizo el silencio, desde mi lugar pude ver que Mauricio observaba por la
ventana el paisaje como quien está satisfecho con lo que tiene y con lo que es,
y yo bien acurrucada en su pecho me siento protegida, me siento querida y es un
gusto viajar así, ver cómo cambia rápidamente todo a nuestro alrededor, dejamos
atrás la ciudad y sus formas de concreto, tráfico y avenidas complicadas para
adentrarnos en una suerte de paisaje campestre, sencillo y muy verde. Cada vez menos edificios y más casas, menos
calles y más montañas, menos apuro y más calma.
-¿Queda
muy lejos la hacienda? –Le pregunto a Mauricio por mera curiosidad-
-No
mucho, la ciudad ha crecido tanto que cada vez el recorrido lo hacemos en menos
tiempo, en todo caso prefiero estar contigo en esta carretera viendo los
árboles y el campo que en esa oficina defendiendo el patrimonio familiar, este
viaje lo estoy disfrutando mucho Bonny, quiero que lo sepas.
Yo
insisto, este hombre me procura más orgasmos con sus palabras que todos los
metros de pene que me dio Romualdo en doce años, el atardecer engalana nuestro
viaje y la sensación de escapar con alguien a quien quieres con rumbo incierto
me traslada a un sueño que siempre tuve, sólo que jamás imaginé que lo iba a
lograr y menos con alguien tan maravilloso como Mauricio.
Nos
desviamos de la autopista principal para entrar a una carretera pequeña, de
esas que te permiten sólo dos canales, la noche ya cayó sobre nosotros y veo
muy poco hacia afuera, los vidrios ahumados del auto me impiden observar los
detalles pero si puedo distinguir pequeños caseríos cada cierto tiempo, el
pecho de este hombre me tiene derretida, su perfume cítrico que me envuelve y
el calor de su cuerpo que me arropa me tiene totalmente rendida y lo que falta,
hay mucha noche por delante, estoy tan nerviosa como a la expectativa, pero de
una cosa no dudo: Este es el único sitio en todo el planeta tierra en donde
deseo estar ahora y Mauricio la única persona con la que compartiría este
momento tan lleno de romance y hoy tengo ambas, por fin.
-Ya
estamos llegando, faltan unos cinco minutos ¿Estás muy cansada? –Me pregunta-
-No,
para nada, sólo que entre el Spa y este viaje tan cómodo contigo acá abrazada,
se me bajan las defensas, me siento muy bien a tu lado Mauricio.
-Quiero
que sepas que desde que falleció mi esposa, nunca he traído acá a alguien, eres
la primera mujer que pisa la hacienda en varios años, ¿Eso te dice algo?
-Que
soy importante para ti, tanto como tú lo eres para mí, gracias por traerme
aunque yo podría compartir contigo en cualquier sitio modesto y ser igualmente
feliz ¿Eso te dice algo?
-Me
dice que no me equivoqué Bonny…que no me equivoqué.
Dicho
esto fuimos interrumpidos por unos hombres que confirmaban nuestra llegada,
supongo que por seguridad, pero una vez que identificaron el auto y a Harry
dieron la orden de abrir una enorme reja negra y todo marchó muy bien, seguimos
nuestro camino. Ahora puedo ver una
pequeña carretera empedrada que nos obliga a reducir la velocidad y que nos lleva
directo a una enorme casa sobre una pequeña colina, está muy iluminada y hay
unas personas en la entrada, supongo que será personal de la hacienda prestos
para atender a Mauricio.
-Llegamos,
espero todo sea de tu agrado, ven, acompáñame –Me dice Mauricio descendiendo
del auto y extendiendo su mano para ayudarme a bajar-
Hay
un clima bastante frío y una brisa fuerte pero que con esta hermosa compañía
resulta más bien una caricia de la montaña, no me incomoda para nada. Mauricio
me toma de la mano y me aprieta fuerte, en un segundo me hizo sentir de su
propiedad o mejor dicho me hizo sentir representada, sospecho que me va a
presentar y eso me llena de vergüenza ¿Qué pensarán de mí estas personas?
-¡Buenas
noches patrón! ¿Cómo estuvo su viaje? ¡No lo esperábamos tan tarde! –Grita con
voz muy agradable un hombre con sombrero que está acompañado de tres niños-
-¡Buenas
noches Máximo! El viaje estuvo mucho mejor que los anteriores, ya de vuelta por
acá y parece que no me quiero ir ¿No? –Les responde Mauricio saludando a los
niños con un cariñoso toque en sus cabecitas despeinadas-
-¡Patrón,
no nos dijo que venía acompañado! ¡Pero ya mismo preparamos todo! –Le responde
rápidamente el hombre como quien se siente descubierto-
-Si
Máximo, la Sra Bonny me acompaña, pero no voy a requerir nada por esta noche,
sólo dile a tu mujer que nos prepare algo ligero de cenar y pueden irse a
descansar, no se demoren ¡Tengo un apetito voraz hoy!
Dicho
esto el hombre desapareció en medio de la casa con los niños detrás de él jugueteando,
Mauricio tuvo un breve conversación con Harry y lo puso a escoger entre
quedarse acá o regresar mañana viernes en la tarde. Harry decidió quedarse,
luego de darme la bienvenida también desapareció por un lateral de la casa
junto con el auto.
-Bienvenida,
espero estés a gusto, no tengo al personal completo pero no creo que haga
falta, sólo seremos tu y yo –Me dice Mauricio tomándome nuevamente de la mano-
-Si
gustas yo puedo cocinar, me encantaría que probaras mi sazón.
-No
te ocupes de eso hoy, ya tendremos tiempo de muchas cosas, más bien deja que
Ana te sorprenda con la cena y disfrutemos este tiempo juntos, es sólo una
noche Bonny.
-Lo
que tú digas, soy la invitada ¿No? –Le respondo riéndome y colocando mis manos
sobre su duro pecho-
Lo
que siguió a continuación es muy difícil de describir, Mauricio aún con esa
sonrisa hermosa que le adorna y bañado por la luz amarilla de la entrada de la
casa, tomo mi rostro entre sus fuertes manos, me miró fijamente y me acercó su
rostro colocando sus labios sobre los míos.
Yo cerré mis ojos y me dejé llevar por él, su suave boca cubría
completamente la mía y su lengua se abrió paso para penetrarme con suavidad, la
delicadeza con que recorrió el interior de mi boca me indicó que era el hombre
correcto en este momento de mi vida y este profundo beso era el prefacio ideal
para una noche de entrega total, sin reservas ni límites.
No
sé cuánto duró el beso pero mientras su lengua hacía desastres en mis
emociones, abracé su ancha espalda y lo acerqué aún más a mí, sé que es un beso
único y también sé que es memorable, inolvidable, tibio y delicioso. En mi poca
experiencia he experimentado besos emocionados y besos por compromiso, por
cumplir y éste no es beso de “trámite” como diría la flaca, es un beso que
confirma su pasión por mí, que abre mis puertas a Mauricio y tumba toda
fortaleza, toda muralla y me entrega en sus manos, es un beso maduro de un
hombre que sabe lo que hace y lo hace muy bien, de un hombre verdadero, de esos
que te calientan con una palabra y te desnudan con sólo rozarte, es el beso que
esperaba desde hace años, ese que nunca vemos venir pero que siempre llega, ese
que te sella y te coloca un nombre de hombre y hoy mi hombre es Mauricio
Andreoni.
-Que
beso tan hermoso, Mauricio…no lo esperaba –Fue lo único que pude decir-
-No
digas nada…déjate amar. –Me dijo suavemente sin dejar de fijar sus ojos en los
míos-
Seguidamente,
entramos a la casa abrazados y sonriendo, la palpitona no me deja en paz y
estoy muy excitada de nuevo, ese beso me descolocó por completo y me puso
directa, creo que no voy a cenar o como que voy a cenar italiano y uno muy
rico.
Luego
de mostrarme algunas áreas de la casa, que por cierto es muy hermosa, amplia,
de buen gusto y de estilo colonial, nos sentamos en unos sillones muy amplios y
cómodos alrededor de un jardín interno que incluye una fuente muy hermosa y
unos helechos colgantes muy grandes, todos ellos dispuestos alrededor de la
fuente, intercalados por unas columnas delgadas muy cuidadas, blancas y
hermosas. El se levantó para buscar algo.
-Mauricio
esta casa es bellísima, debes estar muy orgulloso de tenerla –Le digo
notablemente impactada mientras él aparece con una botella de vino y un par de
copas-
-Sí,
encierra mucha historia Bonny, muchos momentos familiares felices, pero sólo es
una casa, no caigas en su engaño, las propiedades van y vienen, muchas
desaparecen pero la familia debe seguir, si una casa como ésta no sirve para el
disfrute y deja de generar felicidad ¿Para qué debe seguir en pié? ¡Mejor sería derrumbarla y construir otra
cosa! El amor es lo que permanece Bonny, si no hay amor esto es sólo ladrillos,
bahareque y tejas. No importa si el sitio es pequeño o sencillo, es el amor que
alberga lo que te da orgullo. Así pensaba papá y yo lo creo, no tengo dudas.
-Eres
un hombre muy intenso Mauricio, nunca conocí a alguien como tú, no soy muy
experta en el amor pero siempre tienes la frase correcta ¿No hay nada que te
distraiga o te haga bajar la guardia?
-Tú
Bonny, sólo tú me haces bajar la guardia, por eso estamos aquí, por eso he
insistido en conocerte y todo lo que encuentro en ti complementa mi mundo, no
sé si mañana me amarás pero esta noche tengo una sola oportunidad de entrar a
tu corazón y hacerme un lugar a tu lado.
-No
te cansas de hacerme el amor con tus palabras Mauricio ¿Te puedo pedir algo?
-Si,
como no.
-Hazme
el amor aquí y ahora.
Ahora
voy a decir dos cosas, una es que nunca le había pedido a nadie que me hiciera
el amor con el corazón atravesado en la garganta y la otra es que nunca había
visto en un hombre maduro una mirada tan llena de ternura, me pregunto si me
verá como una presa herida o como alguien que implora amor, pero tengo toda una
noche por delante para averiguarlo.
Mauricio
sonrió levemente y juraría que en sus ojos se asomaron unas lágrimas, no lo sé,
la luz tenue no me permite asegurarlo, pero ese hombre alto, fuerte, que dirige
un emporio y decide decenas de destinos esta recostado de una columna,
observándome con las copas en las manos y parece pedir que lo amen, que lo
consientan y que al menos por una noche pueda ser el quien se sienta protegido,
querido y cubierto por el amor de una mujer que no deja de admirarlo y no por
sus logros profesionales, sino por su calidez como persona, su respeto a la
familia y la forma como me hace sentir.
Todas
merecemos un Mauricio Andreoni, no hay que conformarse con menos. No me refiero q que nuestros hombres sean
empresarios, exitosos, europeos o hermosos, yo apunto a que nos den el lugar
que nos corresponde en sus vidas, nos traten con la importancia que merecemos y
nos garanticen una vida de respeto y atenciones, no estamos pidiendo demasiado,
es lo justo a cambio de nuestro amor. No
todos los hombres deciden ser como Mauricio, porque el reto de considerarnos les
queda muy grande y prefieren regodearse en relaciones de menos categoría hasta
que pierden toda autoridad. El reto
recae sobre todos pero sólo los que toman la decisión y dedican cada segundo de
su vida a servirnos por amor son los que finalmente se ganan toda nuestra
admiración y respeto. No importa si ese hombre no es muy agraciado físicamente
o si su forma de sustento es sencilla y poco notable, si asume el reto nos
encontrará siempre a su lado, porque el amor es para todos pero no todos saben
hacerlo.
Luego
de esta reflexión, me levanté del sillón y caminé directo hacia él sin dejar de
mirar a sus ojos y dibujando una sonrisa traviesa en mi boca, al estar bien
cerquita sólo le di un pequeño y tierno beso a mitad de sus labios, de esos que
juegan pero que invitan a la complicidad e inmediatamente le dije:
-¿Me
llevas?
CONTINUARÁ…
CAPITULO 27 / OLGA LA MISTERIOSA (By Sheykong)
CAPITULO 27 / OLGA LA MISTERIOSA (By Sheykong)
Finalmente
se acaba el orgasmo más largo y sabroso que he tenido en años, quedo tumbada de
lado totalmente agotada y satisfecha, saco con cuidado el dedo de mi culo pero
me dejo la mano dentro de mi raja mientras me calmo, solo un pensamiento cruza
mi mente en este momento y es Mauricio cogiéndome, acabando dentro de mí,
abrazándome con sus enormes tenazas y cubriendo mi diminuto cuerpo con sus
piernas velludas y duras, me dejo caer en una suerte de descanso profundo, de
calma total con sensación de victoria, necesito que Mauricio Andreoni me haga
el amor, debe ser pronto, quiero que me coja duro y rico, como un italiano
delicioso.
Espero
que sea muy rico.
La
semana inició como esperaba: Toda una locura.
Entre complicaciones de tiempo, tráfico en la ciudad, llevar a Dariela
con mi hermana, concretar el viaje a la empresa de Mauricio y coordinar a Keisy
y a Beni para reanudar las acciones, se me está desgastando toda la mañana y no
estoy rindiendo para nada, si no fuera por la sensación de volar por las nubes
que aún conservo por la divina visita de ayer, estaría ya obstinada a esta
hora.
Ya
en la empresa de Mauricio las acciones ocurren con toda normalidad para todo el
personal, menos para mí, espero que él llegue para verlo y saludarlo, con
muchísima impaciencia hablar con él y ojalá se pueda dar el almuerzo del que
hablamos. Cómo me cuesta concentrarme en
mis labores y sentirse así a mi edad no es nada desagradable, todo lo
contrario, me siento viva, activa y tengo un motivo para verme bonita, pasé
muchos años sin esa sensación y volver a vivirla me ilumina los días aunque las
horas sean eternas sin él.
En
la habitación del hotel el tiempo transcurre igual de lento para mí, Keisy “la
rosadita” me habla y no la escucho, sé que requiere mi atención pero yo estoy
lejos de aquí, yo estoy con Mauricio donde sea que se encuentre a esta hora. Mi
corazón se acelera cada vez que recibo un mensaje por mi teléfono, creo que es
él queriendo saber cómo estoy y la verdad es que estoy contando los segundos
para verlo. Y sucedió: Me acaba de
llegar un “Buenas noches, que tengas lindos sueños” y no cabe la emoción en mi
corazón y en mi cara lo reflejo de inmediato, me tiemblan las manos para
contestarle, lo hago y no hay respuesta, no lo ha leído, quizá problemas de
señal.
-Bonny…¿vienes?
–Me pregunta Keisy envuelta en una toalla diminuta desde la puerta del baño-
-No
creo, dúchate tú, pero gracias, yo lo hago luego –le respondo lamentando
rechazar su invitación a ducharnos y repetir esos ricos masajes-
-¿Tú
estás bien? Te noto extraña esta vez, si te pasa algo podemos conversar, si tú
quieres
-Tranquila,
no pasa nada malo, todo esta mejor que nunca, estoy agotada y tengo muchas
cosas en que pensar ¿No te sucede a veces Keisy?
-No
mucho pero tienes razón, hay momentos así, como para pensar y no hablar tanto,
no es que nos esté sucediendo algo malo, sólo no queremos hablar mucho y es
suficiente para nosotras, yo acostumbro a pensar en la poceta sentadita ó antes
de dormirme, son mis momentos, pero te entiendo perfectamente amiga.
-Gracias,
que disfrutes tu ducha, otro día ¿Sí?
Mañana
martes sé que lo voy a ver y no sé cómo reaccionar, si lo busco y lo interrumpo
o espero que me contacte, lo que sí es seguro es lo discretos que debemos ser
en la oficina, se presta para malos comentarios y además aún no sé hacia dónde
vamos con esto, es más, no conozco las intenciones de Mauricio, me parece un
gran hombre pero dentro de tantas mujeres a su alrededor, ¿Por qué está pasando
esto? No lo sé, pero voy a disfrutarlo mientras dure.
Llegando
a la empresa y como siempre, me dirijo a mi puesto de trabajo, me refiero a la
pequeña oficina que me asignaron temporalmente y mi emoción se desborda al
entrar, hay una rosa blanca sobre mi organizador ¡Es hermosa! ¿Cómo llegó acá y
quién la colocó? No tiene una nota, es únicamente una enorme y bella rosa
blanca, despide su aroma característico, me envuelve en mil pensamientos lindos
y me hace sonreír. En un par de minutos me llega un mensaje por el teléfono:
“Una
rosa blanca siempre debe acompañar a una dama pura” Es un mensaje de Mauricio y
seguidamente me llega otro:
“Que
tengas un feliz y alegre día ¿Te gustaría almorzar conmigo?”
La
mañana transcurrió aún más lenta y por más que apuré las horas no sucedía nada
que las hiciera más cercanas a mí hasta que llegó Mauricio y entonces el tiempo
transcurrió tan rápido que me costaba creerlo, ¿Por qué sucederá que cuando
esperamos al ser amado se detiene el tiempo pero si lo tenemos cerca todo se
acelera y parece injusto? Supongo que
son los misterios de la vida y del amor, supongo.
Llegado
el mediodía recibo la inesperada visita de Olga, quien muy educadamente me
informa que el Sr Andreoni me espera en su oficina para almorzar, es muy
incómodo para mí que ella tenga que acercarse hasta acá para algo así pero
deben ser indicaciones de Mauricio seguramente y no lo voy a hacer esperar, me
retoco para verme bonita y salgo a su encuentro.
Nuestro
segundo almuerzo superó por mucho al primero, Mauricio llegó de un buen humor
fascinante y cargado de pequeñas anécdotas de su breve paso por la hacienda
familiar, no paramos de reír y su agradable tertulia no hace más que hacerme
sentir cercana a él, ya conozco su oficina, su forma de comer, me llena de
detalles de la hacienda y me habla de Harry como si lo conociera yo desde hace
años, lo noto muy emocionado ¿Será por nuestro encuentro? No lo sé.
Las
siguientes tres semanas transcurrieron como un cuento de hadas dentro de una
oficina, había momentos en que era gratamente sorprendida por una rosa en mi
escritorio o por una pequeña y delicada nota para saber cómo me encuentro, comenzamos
a almorzar los viernes y así lo decidimos, Mauricio me consultó si estaba yo de
acuerdo y de esa forma celebramos semanalmente el tiempo juntos, hasta ahora no
ha pasado nada entre nosotros pero en cualquier momento sucederá, estamos muy
cercanos y pendientes el uno del otro, ya es inevitable de mi parte contar con
sus consejos y sugerencias acerca de mi labor temporal acá y él con una
paciencia hermosa y digna de un hombre maduro, me dedica el tiempo que se
necesita para que mi labor sea facilitada y la culmine con éxito.
Los
fines de semana en casa me recuerdan su visita inesperada, me recuesto por
horas en el sofá donde estuve sentada a su lado a pensar en él, en nosotros. El
mueble ha cobrado otro significado, uno nuevo para mí, ya no es sólo el sitio
donde Romualdo y yo anidamos tantos sueños, ni es el sitio donde me aproveché
de Eric o él se aprovechó de mí, ya no importa.
Ahora es uno de mis lugares favoritos de la casa donde converso largo
ratos con Mauricio y sus llamadas constantes para saber de Dariela y de mí, yo
diría que mis sueños han ido madurando y este es mi nido, mi lugar seguro.
Esta
semana tanto Mauricio como yo hemos estado irremediablemente ocupados, cada
quien en lo suyo pero sin dejar de saludarnos en su oficina o despedirnos en
las tardes, todo ante el personal de la empresa que ya deben sospechar y ante la
mirada de Olga, me pregunto ¿Qué pensará? No sabía yo que muy pronto lo iba a
averiguar sin procurarlo.
-Señora
Bonny, ¿Tendrá usted un minuto para conversar por favor? –Me pregunta Olga
luego de tocar la puerta de mi oficina apenas pasado el mediodía del jueves-
-Olga,
que gusto, sí como no, por favor pase y siéntese. Tenemos algo de atraso con respecto a los
tiempos que sé que prometimos y manejamos desde el principio, pero fue debido a
unos soportes que no aparecían, pero ya Beni se encargó de ese punto y creemos
retomar el buen ritmo. ¿Desea usted que le envíe le cronograma ajustado?
Olga
entra y se sienta frente a mí, sólo nos separa el escritorio pero sospecho que
nos une algo más, como mujer puedo intuir que no está acá por la auditoria, los
soportes y los tiempos de avance, su mirada me dice algo más.
-Señora
Bonny, no estoy acá para revisar los términos ó avances de sus labores –Me dice
totalmente seria, como es su costumbre-
-¿Ah
no? ¿Y en que le puedo servir Olga? Usted dígame por favor –Le respondo con la
misma solemnidad con la que me está hablando-
-Señora
Bonny estoy acá para pedirle que tenga mucho cuidado
-¿Cuidado
Olga? No le entiendo
-¿Le
parezco tonta? –Me pregunta-
-No,
para nada Olga ¿Por qué me pregunta eso? ¿A qué viene todo esto?
-¿Sabe
usted cuántas mujeres se han acercado al Sr Andreoní desde que murió su esposa?
-No
Olga, ni idea, pero sí me gustaría saber hacia dónde va esta conversación –le
respondo-
-Inclusive
años antes de enfermarse la señora, ya había comenzado un desfile por acá de
jóvenes y no tan jóvenes interesadas en el Señor Andreoni.
-No
lo sabía Olga, pero quizá me confunde con una arribista y ni sé por qué estamos
hablando del tema ¿Mauricio sabe que usted está acá para esto?
-No
Señora Bonny, no lo sabe y es mi iniciativa, le pido disculpas si se siente
agredida por mi presencia, no es mi intención
-¿Agredida?
¡No! Sorprendida solamente, aún no logro entender su punto.
-Mi
punto es el siguiente: No le haga daño al Sr Andreoni, por favor.
-Olga
por Dios ¿Y por qué yo haría eso? –le pregunto muy impactada-
-El
Sr Andreoni es una persona muy especial –Me responde mejorando su tono de voz-
y yo diría que es un hombre noble, lo conozco desde muy joven, conocí a su
padre y a su abuelo, estuve en su boda y en el nacimiento de sus dos hijas,
viví junto a él toda la penosa enfermedad de su esposa y desde esa desgracia su
vida no volvió a ser la misma, él no lo quería demostrar pero ya no volvió a
ser aquel hombre que conocimos los que estuvimos tan cerca de él.
-Entiendo
Olga, pero le aseguro…
-Hasta
ahora Señora Bonny y eso es lo que me preocupa, por esa razón vine a pedirle
que se aleje de él si sus intenciones son puro placer o dinero, aunque sé muy
bien lo que le estoy pidiendo.
-Olga,
no…
-Pero
si las intenciones de su corazón son sanas, no sólo le pido que no se aleje de
él sino me atrevo a exigirle que no lo deje sólo y luche, tenía años sin verlo sonreír,
sin verlo tan inquieto y con ganas de estar acá, lo veo mucho más fresco y
dispuesto, y además nunca me había pedido que dejara flores y notas en ningún
escritorio de esta empresa, ¡jamás! Y algo más Señora Bonny, El volvió a ponerse esa corbata horrible que llama “De la
suerte”, ¿la ha visto?
-Sí,
la he visto, es imposible no verla. Es feísima.
-Espero
no haberla importunado Señora Bonny y desearía contar con su discreción, si
fuese posible.
-Olga
gracias, me dejas atónita, sorprendida.
Es evidente tu amor por su familia y por él, puedo ver tu preocupación y
la comprendo, yo haría lo mismo, créeme.
No le voy a hacer daño, antes prefiero alejarme. Nuestra amistad es muy
linda y he aprendido a apreciarlo, tampoco sé que va a pasar más adelante pero
quédese tranquila por favor.
-Gracias,
me retiro entonces, que tenga buena tardes –Me dijo dando punto final a la
conversación, muy a su estilo y levantándose para salir-
-¿Si
le va a decir lo de la corbata? –Me preguntó volteando desde la puerta-
-Si
Olga y le voy a obsequiar otra, de la suerte también –le respondo con una gran
sonrisa-
Olga
desapareció de mi oficina igual como llegó, rápida, discreta, directa y sin una
sola sonrisa, así es ella y no por eso deja de ser servicial con Mauricio o con
quien lo necesite acá, que mujer tan particular y que curioso el rol que le
deparó la vida en esta familia, que no es la suya.
A mí me queda seguir adelante con esta historia
al lado de Mauricio o debo saber retirarme a tiempo, la vida se pone seria y
debo estar a la altura. Por mi parte me muero por estar con él, creo que estoy
lista y me encantaría aprovechar cualquier momento para dejarme seducir, sólo
espero que él piense igual que yo.
Terminando
yo de pensar en mi reflexión y recibo un mensaje de Mauricio que dice:
“Hoy
vamos a pasar la noche en la hacienda, Harry te pasará buscando en unos minutos,
quiero que hagas algo antes, ¿Puedes?”
Yo
digo que sí. Claro que si.
CONTINUARA…



